Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo pongo la trama. ^.^
Entre la espada y la piedra
Diferente
-Mira, Bella -dijo Edward, señalando a la pareja que se estaba besando.
-¡¿Jacob? -preguntó Bella atónita.
Se quedó, parada, perpleja. Pensó que lo que sus ojos le mostraban era una mala broma, pero estaba ahí, de verdad. Se acercó a ellos, con el ceño fruncido y alejó a Jacob de Marie.
-¡¿Qué haces? –preguntó, viéndolo con odio.
-¡¿Bella? –preguntó extrañado; volteó a ver a Marie, que sonreía sádicamente-. ¿Marie?
-Sí, Jake –dijo, con una voz falsa.
-Bella –la alcanzó Edward-. ¿Qué pasa?
-Ellos dos se estaban besando –dijo, con el cejo aún fruncido-. Tú lo viste, ¿qué pasa, Edward?
Edward la miró por un largo minuto, intentando averiguar qué pasaba por su mente. ¿Estaba celosa? Eso significaba que ¿le gustaba Jacob? ¿Él no tendría oportunidad con ella? Él había empezado a creer que a Bella le gustaba, aunque sea un poquito, pero algo. Pobre ingenuo soñador.
-Me voy –dijo Edward, dándose la vuelta para poder irse de ahí; había sido muy ingenuo.
-¡Edward! –gritó Bella, corriendo, a duras penas, tras de él, intentando detenerlo-. ¡Edward, espera! –volvió a decir, logrando que Edward se detuviera con la mano colgada en la manija de la puerta.
-¿No te quedaras con Jacob? –preguntó, sin voltearla a ver, sólo viendo el reflejo de su figura acercándose a él a paso rápido.
-¡No! –dijo Bella, tirándose contra su espalda, abrazando su torso-. Yo… simplemente me… -intento buscar la mejor palabra para describir lo que pasó por su mente-, no sé, como que me sorprendió mucho el hecho de que se estuvieran besando.
-¿Por qué fuiste a hacerles el drama? –preguntó Edward, dándose la vuelta, encarándolo.
-No quiero que Jacob este con Marie. ¡Ve! A ti te quería manipular –susurró Bella-. Él me agrada y no quiero que termine con alguien como lo está siendo Marie ahora. No se lo merece tampoco…
Agacho la cabeza cuando susurró lo último. Edward se enterneció con lo que veía ¿estaba mal preocuparse por sus amigos? No, y ella era una buena persona, eso era algo que le gustaba mucho a Edward.
Se acercó a ella y alzó su rostro para que sus orbes chocolate mirasen los suyos esmeraldas.
-Lo siento, creo que me encele –susurró, con un sonrojo en las mejillas.
-¿Por qué? –preguntó con inocencia, no creía haber hecho nada como para que él pudiera tener celos… más bien ¿celos? ¿Él debería tenerlos? ¿Significaba que la quería tanto?
-Pensé que podrías sentir algo por Jacob, si te pusiste tan celosa como, según yo, estabas. –Explicó, de un modo rápido, sin detenerse siquiera para tomar un respiro.
Bella soltó una risita fluida.
-La verdad por Jacob siento amistad –le dedico una sonrisa angelical-; en tan poco tiempo siento que es como el hermano mayor que nunca he tenido y que hasta ahora no se me había ocurrido tener –le dio una media sonrisa, acompañada con un brillante sonrojo-, pero él no me llegaría a gustar.
-¿Por qué? –preguntó Edward, esperanzado.
-Me gustas tú –contestó ella, como si estuviese hablando del clima; su voz lograba fingir paciencia, pero su rostro no, pues se había sonrojado hasta parecer un jitomate y sus ojos se movieron automáticamente al piso, evitando la intensa mirada de Edward.
La risita de Edward llegó a sus oídos, y con entusiasmo, levanto la mirada para encontrarse con sus alegres orbes esmeraldas; estaba feliz. A él, enserio, le gustaba mucho Bella. Marie le gustaba, de un cierto modo, pero… entre las dos, su decisión era Bella.
-Eso es algo que me agrada mucho escuchar –susurró él, haciendo que ella se sonrojase más si era posible-, porque a mí igual me gustas tú –le dijo, guiñándole el ojo, sacando el lado galán que nunca había tenido hasta que la conoció.
-¿Qué haremos con eso? –preguntó ella, viéndolo con una ceja alzada.
Él estaba consciente de que quería hacer algo especial por ella porque no se lo pediría así, aquí… así que sólo le dio un beso en la mejilla y ella se quedó con una mirad pensativa. Si la quisiera intentaría que fueran algo más que amigos ¿no? Bueno, ella no sabía… jamás le había gustado, bueno, que ella hubiese sabido.
-Ahora no –le susurró con una risita.
Se dirigió a la puerta del copiloto y se la abrió a Bella para que pudieran ir a su casa, como habían acordado en la mañana. Ella le sonrió y subió…
-¡Malditos! –rugió Marie, mientras veía como Edward le cerraba la puerta a Bella.
-¿Por qué lo hiciste? –preguntó, un tanto dolido y furioso, Jacob.
Cuando Marie escuchó el tono de voz que Jacob había utilizado sus mejillas se cubrieron de un tono satín y se sintió como una pequeña y molestosa persona.
-Quería darle celos a Edward y… por lo que veo a ti te gusta mi hermana. –La última parte la dijo con un tono un tanto furioso, ya estaba harta, desde que había llegado todos le hacían ojitos a su pequeña y gemela hermana y a ella la ignoraban olímpicamente, parecía que era total y completamente invisible. ¡Pues no! Ella estaba acostumbrada a estar repleta de atención y eso no iba a cambiar.
-¿Me estas utilizando? No, no me gusta Bella, realmente –dijo, encogiéndose de hombros.
-¿No? –Lo miró extrañada.
-No… ella es linda y todo, pero simplemente no es mi tipo, ella divertida y agradable y todo lo que me agrada en una chica… pero no tiene ese toque especial que quiero encontrar en una chica –se encogió de hombros.
-Wow, no me esperaba eso –dijo la chica-. Simplemente… perdón… pero, ya me arte de que todos la tomen en cuenta y que a mí –se señalo, poniendo su mano en su pecho-, simplemente me hagan a un lado como si fuera una basura ó algo así, sólo… perdón, lo siento enserio, Jake…
Se estaba yendo, horrorizada de su propia actitud, cuando Jacob la agarró del brazo.
-Te entiendo –dijo, empezó a caminar, y ella, por instinto, lo siguió.
-No lo creo –dijo, dando un largo suspiro-. Siempre todos estaban a mi alrededor, tenía muchos amigos en mi otra escuela y todos me querían y aquí…
-Nadie te toma en cuenta… -terminó la frase y los dos dimos un largo suspiro-. A mí me paso lo mismo cuando me transfirieron de la escuela de la reserva.
-¿De la reserva? –pregunté confundida, yo pensé que desde siempre había estado en esta aburrida escuela…
-Sí, de la Push, hay vivo, sólo que me transfirieron a esta escuela –dijo, encogiéndose de hombros.
-Quizá tenemos más cosas en común de las que creía –dijo riéndose.
-Quizá –se encogió de hombros-. ¿Por qué tienes tanto interés en Edward?
-Él es muy lindo… -dijo con una sonrisa-. Además… él es muy carismático, guapo y… no sé… –se encogió de hombros.
-A todas les gusta Cullen cuando lo ven por primera vez –dijo riéndose-, siempre es así, sólo que él es muy antisocial y jamás toma en cuenta a ninguna chica, realmente.
-¿Por qué? –preguntó extrañada. Era algo muy extraño que un chico con su belleza no aprovechara que todas las chicas se rendían a sus pies en un instante.
-No lo sé… pero bueno, quizá Bella tenga oportunidad.
-¡Calla! –dijo ella con enfado-. Yo quiero que yo sea quien le guste… no mi hermana.
-Es obvio que le gusta Bella, busca a alguien mejor, la escuela esté repleta de chicos –dijo amargado por la actitud de superioridad de Marie.
-Cierto –dijo, maquinando su plan maestro.
-Olvídate de él…
-No lo hare.
-¡¿Por qué no? –dijo, casi a gritos.
-Porque no dejare que mi hermanita lo tenga –dijo a jadeos de desesperación-. Sólo por eso… mi hermana no se lo merece, él es demasiado para ella… simplemente ella no –remarcó esa última palabra- se lo merece.
-Eres muy egoísta –dijo, mirándola con una ceja alzada, casi desesperado por culpa de lo desesperante que era Marie.
-¿Egoísta? ¿Yo? –preguntó ofendida-. ¿Y qué me dices de ella?
-¿Ella, qué? –preguntó con una ceja alzada-. ¡Ella sólo está siendo feliz! ¡Alégrate por ella!
-¡¿Alegrarme? Estás idiota… no puedo alegrarme de que este con él –chilló enfurecida.
-Eres una perra egoísta.
Él se quedó viendo como ella se enfurruñaba a cada segundo que pasaba así que hizo lo primero que se le vino a la mente. Besarla para distraerla de su egoísmo.
(:
₪ т.с.ωоιғ ✖
