Holaaaa :3

Espero que estén bien. Yo he estado algo ocupada con mi habitación (he estado haciendo limpieza) y después de eso y por culpa de la vagueza, no he podido terminar este capítulo hasta ahora, además de que he estado leyendo los tomos de mangas que aún no me he leído (aún me quedan por leer 5 tomos, 2 de Haruhi y 3 de Ouran XDU). Este capítulo al escribirlo se me hizo desde tierno hasta gracioso xD Mientras vayan leyendo ya entenderán porque x3

Y bueno, si os digo la verdad, el otro día me dio un gran golpe de inspiración y se me fueron ocurriendo ideas… para los próximos 4 capítulos más o menos x3 Y también cabe mencionar, que la historia dentro de poco llegará a la mitad. En un capítulo o dos concretamente.

Pero aun así queda bastante por escribir y muchas ideas que exprimir. x3

También quiero avisar que tras el próximo capítulo voy a hacer otra publicación en donde respondo comentarios ^^ En la que además, me podéis preguntar cualquier cosa sobre la historia, preferiblemente que no sean cosas que vayan a ocurrir porque si no se estropea y no quiero que eso pase.

Así que espero vuestros comentarios (y alguna pregunta vuestra si es posible), y ya con esto y un pingüino(?) ¡Que dé comienzo en octavo capítulo!

Canciones:

-Unmei no Inryoku (Original de Tetsuya Kakihara (seiyuu de Natsu), del single String of pain y Call me, del año 2013) (NOTA: Solo he puesto un fragmento de la canción, así que espero que me disculpen)

-Ashita no prism (Del single Ashita no prism del año 2006)

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Tras esa noticia, a la primera hora de la mañana del día siguiente, tanto los jóvenes como Atlas se encontraban en la entrada de la casa de éste último con sus bolsas en mano, esperando a subir al monovolumen que, gracias Loke, pudieron alquilar sin ningún problema.

-Llegan tarde –se quejó Gajeel apoyado a la pared de la casa-. Conejita, ¿estás seguro de que van a venir?

-Que me han dicho que sí –le contestó Lucy por décima vez-, ya verás que de un momento a otro llegan.

-¡Hey, Lucy! –exclamaron desde lo lejos. Los chicos se giraron y allí vieron a las personas que había invitado la rubia.

-¡Sting! ¡Lisanna! –dijeron Natsu y Lucy al mismo tiempo.

-Hola chicos –saludó Lisanna.

-Muchas gracias por invitarnos Lucy –agradeció el rubio con una sonrisa nada más encontrarse con ella de frente.

-No hay de que –dijo la chica.

-Bueno, ya que estamos todos, ¿nos subimos ya? –preguntó Atlas señalando al vehículo. Los demás asintieron con la cabeza y poco a poco fueron entrando al monovolumen.

Atrás del todo se encontraban respectivamente Erza, Jerall, Sting y Lisanna, delante de ellos Wendy, Natsu y Lucy, a continuación Levy, Gajeel y Juvia, y de piloto y copiloto Atlas y Gray. Dejaron sus bolsas debajo de ellos y se pusieron los cinturones de seguridad. Y tras preguntar, Atlas arrancó el motor del vehículo y salieron de allí en dirección al lugar.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Después de varias horas de viaje, el grupo llegó hasta su destino. El lugar se llamaba "Bungalow of constellations", y en ese lugar era un poco difícil conseguir reserva ya que solo unos pocos podían disfrutar de sus servicios.

-Ya llegamos –anunció el adulto nada más aparcar el monovolumen. Los jóvenes rápidamente empezaron a tomar sus bolsas y a quitarse el cinturón, para que a continuación pudieran ir a explorar un poco el lugar.

Mientras que éstos miraban un poco por encima, Atlas fue a recepción a pedir las habitaciones reservadas. Natsu, Lucy y Wendy (ya que Happy y Charle tuvieron que quedarse en casa porque en el sitio no admitían animales y un vecino de estos se encargaría de cuidarles un poco), caminaron a parte por la terraza que había cerca de recepción.

-Mira Natsu –dijo la peliazul-, tienen hasta piscina.

La pareja miró hacia el lugar al que estaba mirando la pequeña y vieron que un poco más adelante había una piscina donde algunas personas se estaban dando un baño.

-Pues después de ir a las habitaciones iremos un rato allí, ¿vale? –dijo Natsu, haciendo que Wendy sonriera. Entonces el pelirosa miró a su novia-. ¿Tú también verdad?

Lucy asintió también.

-Aunque seguramente solo esté leyendo un libro en la tumbona de la piscina.

-No seas amargada y ven a darte un baño con nosotros –dijo el chico riendo.

-Que no –contestó inflando un poco sus mejillas.

Tras unos pocos minutos caminando y discutiendo entre sí entre risas, volvieron hacia el lugar en donde había ido Atlas, y cuando llegaron se lo encontraron sentado en un sillón de recepción.

-Perdón por la espera –se disculparon.

-No os preocupes –dijo el hombre-, ahora os explico: hay 3 bungalows con 2 literas, en total serían 4 camas. Por esa razón tenéis que distribuiros las camas.

-Yo he pensado esto –empezó a contar Erza-, en una habitación que estén Lucy, Juvia, Levy y Lisanna; en la otra Natsu, Sting, Gray y Gajeel y por último Wendy, Jerall, tú y yo.

-¿No crees que estaría mejor que Natsu durmiera conmigo y con Wendy? –preguntó Atlas.

-No –contestó Natsu apresuradamente-, así estoy bien.

Atlas no del todo convencido aceptó, y tras esto le entregó a cada uno un par de llaves de los bungalows y se dividieron en grupos para ir a sus respectivos lugares.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Los chicos entraron rápidamente en la habitación y de inmediato fueron al dormitorio, en donde había 2 literas.

-¡YO ME PIDO LA DE ARRIBA! –exclamó Natsu rápidamente.

-Ah no –contestó Gray-, YO me pido la litera de arriba.

-NO, YO SIEMPRE ME PIDO LA LITERA DE ARRIBA, CALZONES CONGELADOS –dijo el pelirosa chocando la frente del pelinegro, completamente enfadado.

-PUES CONMIGO NO, IDIOTA CALZINADO –le respondió Gray de la misma manera.

-¡Basta ya! –interrumpió Sting dejando su bolsa en una de las camas de abajo-, Natsu, quédate con la litera de arriba.

Los dos chicos se miraron con los ojos entrecerrados y después dejaron sus bolsas en sus camas.

-¿Y ahora qué hacemos? –preguntó Gajeel sentándose en la cama.

-Yo había pensado en ir a dar una vuelta y conocer más el sitio –dijo Sting.

-Por mi vale –contestó Gray, entonces miró a Gajeel y éste asintió con la cabeza, conforme.

-Yo no, he quedado con Wendy y Lucy para ir un rato a la piscina –respondió Natsu.

-Pues vale –dijo Gajeel mientras que él y los demás se iban levantando de sus lugares y caminaban hasta la puerta-, si nos necesitáis podéis contactarnos por el móvil.

Natsu asintió mientras cerraban la puerta. Cuando escuchó que ya se habían ido, el pelirosa tomó los pantalones de su bañador color rojo con dibujos de fuego y una toalla de su bolsa y se fue al baño a cambiar. Cuando estuvo listo, salió por la puerta con la toalla en los hombros y caminó hasta el bungalow en donde se encontraban Atlas y Wendy.

Nada más llamar a la puerta, su hermana salió con un bañador de dos piezas de color azul y verde, una toalla y unas sandalias para el agua.

-¿Vamos? –preguntó Natsu. Wendy se hizo una coleta alta y asintió con su cabeza.

-Tened cuidado –dijo Atlas poco antes de que se fueran.

-Antes de ir a la piscina debemos de ir a buscar a Luce –recordó el pelirosa.

-De acuerdo –contestó la peliazul.

Caminaron durante unos segundos en silencio hasta que Natsu preguntó.

-Oye, ¿cómo están papá y mamá?

-Papá está bien, trabaja duro pero yo creo que no debería sobrepasarse –contestó la chica.

-Entiendo, Igneel no deja de trabajar excepto para comer o para echarme la bronca –rió.

-Oye, ¿pero por qué te fuiste con el tío Atlas? –preguntó ella-, mamá me contó que no te gustaba tu estilo de vida.

-Así es, quería salir por mi cuenta sin que nadie me siguiera por la calle con cámaras, o porque al ser el futuro rey de Fiore trataran de ganarse mi amistad para obtener lujos por mi parte.

-Entiendo… -dijo inclinando la cabeza hacia abajo.

-Yo quiero tener amigos y una propia vida, no por un título, sino por ser como soy. Por eso estoy aquí, y no me arrepiento de nada. Además de mis amigos de Crocus, he hecho amigos aquí también, puedo vivir una vida como la de un chico normal. Y eso es algo que siempre he querido.

Wendy sonrió, aún con la cabeza agachada.

-Pero ahora no nos preocupemos por eso –dijo Natsu poniendo su mano en la cabeza de su hermana-. Lo primero es lo primero, y eso es pasárnoslo bien.

Wendy levantó la cabeza y asintió con una sonrisa. Después de eso no volvieron a sacar ese tema y siguieron su camino en dirección a donde se encontraba Lucy.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Lucy se encontraba sola en su habitación mientras se hacía dos coletas a cada lado y miraba que su bikini rosa con dibujos de estrella estuviera bien puesto. Las otras chicas tras dejar sus cosas en el bungalow se marcharon a dar un paseo por el lugar, dejando sola a la rubia para que pudiera prepararse.

-Listo –dijo al ver que todo estaba en orden. En ese momento llamaron a la puerta y tomó su toalla y un libro que había traído para el viaje-. ¡Voy!

Caminó rápidamente hasta la puerta y allí vio a Natsu y a Wendy listos para ir a la piscina.

-Hola de nuevo –saludaron nada más ver a la rubia.

-Hola –dijo ella mientras cerraba la puerta.

Caminaron animadamente hasta la piscina, y allí estos dejaron las toallas en unas tumbonas que había libres y mientras que Lucy se tumbaba en una de ellas y abría el libro, los dos hermanos se lanzaron hacia la piscina. La rubia les miró por última vez jugando con el agua antes de encogerse de hombros y abrir su libro para comenzar a leer.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Las chicas charlaban tranquilamente mientras caminaban por los alrededores.

-¿Y qué tal te ha ido, Lisanna? –preguntó Juvia.

-Bien, aunque estemos en la misma clase me suelo encontrar casi siempre en la biblioteca leyendo libros sobre animales –rió la peliblanca.

-¿Es que quieres hacer una carrera que tenga que ver con ellos? –preguntó Levy, curiosa. Lisanna asintió.

-Me gustaría estudiar veterinaria –respondió.

-Ya veo, pues espero que tengas mucha suerte –animó. La chica sonrió agradecida.

-¡Hey! –saludaron los chicos acercándose a ellas.

-¡Hola! –dijeron ellas.

-¿Qué hacéis aquí? –preguntó Sting.

-Estábamos dando un paseo –contestó Juvia para así después abalanzarse al brazo de Gray.

-Suelta –dijo el pelinegro levemente sonrojado y con una gota de sudor en la cabeza.

-No quiero –respondió ésta abrazándole con más fuerza.

-Hola Sting –saludó la peliblanca acercándose a él para darle un beso en la mejilla.

-Hola –dijo correspondiéndola con una sonrisa.

-No sé porque, pero parecen una pareja –le susurró Levy al oído de Gajeel.

-Es que son pareja –respondió éste cruzando los brazos.

-¿CÓMO? –exclamó ella sorprendida y llamando la atención de los demás-. ¿DESDE CUANDO?

-Desde hace unos pocos días –contestó el rubio rascándose la cabeza con una sonrisa tímida.

-Después de todo, parece que Salamander no ganó en tener antes una pareja –dijo Gray.

-Y hablando de parejas –empezó a decir Lisanna mientras señalaba a Gajeel y a Levy-. ¿Vosotros dos estáis saliendo?

-¿NOSOTROS? ¡NO! –exclamaron los dos al mismo tiempo, haciendo reír a sus amigos.

-Era una broma, no os lo toméis a mal –se disculpó la peliblanca agitando las manos. Siguieron hablando mientras comenzaban a caminar. Y sin que ninguno de ellos, excepto Lisanna, se diera cuenta, Gajeel tomó la mano de la peliazul, haciendo que ella se girara para mirarle. Se miraron durante unos instantes para después volver a mirar al frente, Gajeel con el semblante serio como siempre y Levy sonriendo con timidez y con sonrojada.

-Tal vez no sean pareja –pensaba la peliblanca mientras sonreía-, pero son más que unos simples compañeros de clase o amigos.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

De vuelta en la piscina, los dos hermanos jugaban con el agua animadamente mientras que Lucy seguía leyendo aquel libro.

-¡LUCE! –llamó el pelirosa-. ¡Ven un rato a la piscina!

-No gracias, ahora no me apetece –contestó la rubia volviendo a su libro ya que había levantado la cabeza para mirarle. Pero después de un minuto sintió como le hacían sombra, así decidió volver a alzarla-. Natsu, ya te he dicho que no…

Pero se calló al ver a tres chicos más o menos de su edad mirándola. Uno de ellos era de pelo castaño tirando a rubio y de ojos negros; el segundo era el más joven de los tres, era rubio y también de ojos oscuros; mientras que el último además de tener el pelo y los ojos negros, era bastante moreno.

-Vaya, ¿pero que hace una hermosura aquí sola y sin un acompañante? –preguntó el primero.

-¿Quiere que le acompañe un rato en su descanso? –dijo esta vez el más joven.

-H-hermosa… -dijo el moreno sonrojado y apartando la mirada.

-¿Quiénes sois? –preguntó Lucy con una gota de sudor en la cabeza.

-Perdona por no habernos presentado, linda flor –se disculpó el castaño-. Me llamo Hibiki.

-Yo soy Eve –dijo el rubio.

-Y yo Ren…

-Yo soy Lucy. Ahora si me disculpáis… -empezó a decir mientras volvía con su libro.

-¿No quieres compañía? –preguntó Eve.

-No gracias, ya vengo acompañada. –respondió la rubia.

-V-ven con nosotros… –dijo Ren tímidamente-, te lo pasarás bien…

-Y de seguro que no será tan bueno como estar como nosotros –comentó Hibiki.

-¿Seguro? –contestó Lucy con una sonrisa. Los tres chicos se dieron la vuelta al sentir un aura oscura a sus espaldas, y tras ellos vieron a un pelirosa haciendo crujir sus nudillos y con el rostro oculto tras su flequillo-. Porque para mí sí que es bueno contar con su compañía.

-Hey –empezó a decir Natsu alzando la mirada para que pudieran ver su cara enfurecida-, ¿de qué le estabais intentando convencer a Luce conmigo presente?

-E-esto… -decía Hibiki tartamudeando mientras retrocedía unos pasos al igual que sus amigos.

-Será mejor que nos vayamos… -dijo esta vez Eve. Ren no dijo nada, pero asintió con la cabeza, conforme con lo que había dicho el rubio. Después de esto salieron corriendo de allí. Lucy empezó a reír suavemente, haciendo que su novio se girara para mirarla a los ojos.

-¿Por qué te ríes? –preguntó Natsu poniendo los brazos en jarras.

-Estabas celoso –contestó ella aun riendo y dejando su libro de lado.

-No estaba celoso –dijo el pelirosa apartando la mirada durante unos segundos para después volver a mirarla.-, solo que no quiero que te aparten de mí.

La rubia se quedó boquiabierta con ese comentario y con un gran sonrojo en su rostro. Pero inmediatamente cerró la boca y formó una tierna sonrisa en sus labios.

-No te preocupes, porque nunca me alejaran de ti –contestó ella. Natsu sonrió y se acercó a ella para darle un beso en la mejilla. Entonces en un ataque sorpresa, agarró a Lucy como un saco de patatas y empezó a correr hacia la piscina-. ¡NATSU! ¡SUELTAME!

-¡AL AGUA PATOOS! –gritó el chico tirándose al agua con Lucy. Wendy que había estado viendo todo desde la piscina rió a carcajadas al ver a la pareja completamente empapada, y Natsu le siguió con las risas.

-¡Natsu! –exclamó la rubia molesta al ver que estaba desde la cabeza a los pies mojada. Pero al ver a los dos hermanos reírse el enfado se le esfumó en un instante y se unió a sus risas.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

La mañana pasó velozmente, dando paso al mediodía, en donde el grupo tuvo que reunirse en el restaurante del lugar. Los primeros en llegar fueron Atlas, Natsu, Wendy y Lucy. Estos tres se fueron a cambiar de ropa tras aquel chapuzón. Después llegaron Gray, Juvia, Sting y Lisanna.

-¿Y Levy?

-Gajeel le invitó a comer al pueblo que hay cerca de aquí –contestó Sting poniendo los brazos sobre la cabeza.

-Y dicen que no son pareja y siempre están juntos –pensaban Lucy y Lisanna al mismo tiempo.

-Bueno, mejor para nosotros –dijo Natsu riendo-, más comida para nosotros.

-En comida no has cambiado nada hermano –contestó Wendy-, aún sigues comiendo como un glotón.

Ese comentario hizo reír a sus amigos.

-No soy tan glotón –dijo él cruzando los brazos.

-¿Qué no? –dijo Atlas entre risas-, te comiste tú solo una cena de navidad.

-Porque no había comido nada durante ese día.

-Y un mes después te comiste todo lo que había en la despensa –comentó esta vez Wendy.

-Y también…

-¡VALE, VALE! –exclamó el pelirosa para que callaran. Después de eso todo volvió a la normalidad y empezaron a comer los platos que se habían pedido del menú.

Y tras varios minutos comiendo, Lucy dejó el tenedor a un lado y se estiró un poco.

-Estoy llena –dijo.

-Yo también –contestó Wendy limpiándose la cara con una servilleta. Los demás también empezaron a dejar los cubiertos en la mesa como aviso para que pudieran recoger los platos, y tras un minuto, los camareros empezaron a retirar la vajilla de allí.

-¿Desean un postre? –preguntó uno de los camareros.

-Yo no, gracias –contestó Lucy levantándose de su asiento-. Yo me voy a echar una siesta a la habitación. Así que en un rato nos vemos.

-Te acompaño –se ofreció Natsu. Lucy asintió ya que como siempre, no quería que fuera sola, así que aceptó de inmediato. El pelirosa se levantó de la silla y tomó suavemente la mano de la rubia.

-Nos vemos más tarde –dijo éste antes de caminar con su novia hasta la puerta, Lucy solamente levantó la mano en señal de despedida antes de que se fueran.

Caminaron durante unos cinco minutos, y tras esto llegaron al bungalow de la chica.

Antes de que Lucy pudiera soltar la mano del chico, éste lo apretó con suavidad, llamando su atención.

-¿Qué ocurre? –preguntó extrañada. Natsu no respondió de inmediato, y lo dijo en voz baja, casi como un susurro.

-¿Puedo quedarme contigo?

Lucy se quedó mirándolo durante un momento, el chico se le veía un poco nervioso.

-N-no pienso hacer nada raro, te lo prometo –dijo apresuradamente.

Lucy sonrió y tras abrir la puerta arrastró un poco al interior del sitio. Éste sonrió y la acompaño hasta dentro.

Caminaron hasta la habitación, y allí Lucy se tumbó en su litera, que era la inferior. Natsu se quedó mirando a su novia mientras ella se tumbaba y se movía a un lado para dejar un poco de espacio libre.

-Ven, túmbate conmigo –dijo la rubia. Natsu caminó lentamente hacia ella y tras unos segundos se tumbó a su lado, rodeo el brazo para abrazarla y dejo que Lucy apoyara la cabeza en su pecho.

-¿Estás bien así? –preguntó el pelirosa, la chica asintió mientras que acercaba su mano a la que tenía libre el chico y después apretarla. Natsu sonrió y le dio un beso en la frente-. Duerme.

Lucy volvió a asentir y cerró los ojos. Solamente podía escuchar la respiración de su novio y los latidos de su corazón. Y tras unos pocos minutos de silencio, la rubia empezó a escuchar a Natsu cantar en voz baja mientras jugaba con los dedos de ésta.

.

Mata umarekawatte mo

(Incluso si volviéramos a nacer)

Bokura wa itsuka au sonna ki ga shiteru

(Sé que nos entraremos una vez más)

Nanju seiki saki toka

(Sin importar que hayan pasado cientos de años)

Itsu ni naruka nante wakaranai

(Y aunque no esté seguro de cuando ocurrirá)

Demo kanjiru unmei no inryoku…

(Sé que es el destino, porque puedo sentirlo…)

.

Lucy sonrió mientras ocultaba su rostro en el pecho del chico y este seguía tarareando aquella canción.

-¿Desde cuándo cantas…? –preguntó Lucy adormilada

-Desde hace ya tiempo –contestó él aun jugueteando con los dedos de la chica-. Solo que no lo suelo hacer mucho. ¿Por qué?

-Porque creo que deberías cantar más a menudo… –dijo antes de dormirse. Natsu sintió como la respiración de su novia se volvía tranquila y tras esto sonrió y le dio un beso en la cabeza.

-Que tengas dulces sueños –dijo antes de cerrar los ojos y quedarse dormido abrazado a ella.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Lucy empezó a abrir los ojos cuando el sol ya se estaba ocultando. La rubia movió la mano y notó que la zona en la que antes había estado Natsu estaba vacía y fría. Se levantó de la litera y miró a su alrededor.

-¿Natsu? –preguntó. Pero lo único que recibió fue silencio. Entonces miró hacia su bolsa y allí había un pedazo de papel doblado por la mitad. Lo tomó y lo desdobló. El papel estaba escrito por el pelirosa.

"Luce,

Si lees este mensaje, siento no haberte despertado antes, pero he tenido que ir con Sting al pueblo a hacer unos recados. Trataré de venir lo antes posible. El tío Atlas y Wendy también han venido con nosotros al pueblo, pero se van a quedar allí hasta tarde porque Wendy quería quedarse a ver un espectáculo infantil. Las chicas, el señor tornillos, cubito de hielo, Erza y Jerall seguramente se encontraran en el bar, así que si te aburres en la habitación puedes ir con ellos.

Y creo que eso es todo.

No te olvides que te quiero y que enseguida volveré.

Natsu".

Lucy se encogió de hombros con una sonrisa y volvió a doblar la hoja. Se cepillo el pelo, se calzó y caminó hasta el bar.

En una de las mesas se encontró con sus amigos, que estaban sentados en una mesa un poco apartada.

-¡Chicos! –llamó la rubia. Los demás escucharon y vieron cómo se acercaba.

-¡Lucy! –saludó Levy-. ¿Dónde has estado?

-Lo siento, estuve echándome una siesta. Estaba tan cansada por el viaje…

-Ya veo –dijo la peliazul.

-¿Y aliento de fuego? –preguntó Gray.

-Dijo que se iba con Sting al pueblo a hacer unos recados-contestó Lisanna. Lucy tomó una silla libre que había y se sentó entre Erza y Levy.

-¿No habéis pedido nada? –preguntó la rubia.

-No teníamos ganas de tomar nada.

-Pero ya que estamos aquí, ¿qué os parece un refresco? –preguntó Juvia mirando a sus amigos. Estos asintieron conformes.

En ese momento una de las camareras de acercó a ellos. Era una chica de 18 años, con una castaña melena y ojos del mismo color. Iba vestida con una corta camisa azul oscuro con varios botones abiertos dejando parte de su pecho al descubierto y que le dejaba su vientre al descubierto, unos pantalones ceñidos de color negro y unos tacones del mismo color.

-Soy Cana, vuestra camarera ¿en qué puedo ayudaros? –preguntó la castaña.

-Nos gustaría unos refrescos fríos –contestó Erza por todos.

-¿Refrescos? Ahora mismo –dijo caminando de un lado a otro hacia la barra.

-¿Os habéis dado cuenta? –preguntó Levy ladeando la cabeza.

-¿Sobre qué, enana? –preguntó Gajeel.

-Estaba caminando… como si estuviera bebida… -contestó con una gota de sudor en la nuca.

-No puede ser, si estuviera borracha estaría diciendo cosas sin sentido o provocando un caos –respondió Juvia.

-Ya, pero…

-Aquí están vuestros refrescos –interrumpió Cana dejando las bebidas delante de estos-. Espero que os guste.

Después de eso se marchó de allí. El grupo empezó a beber los refrescos recién servidos.

-¡Hey, mirad! –exclamó Lisanna señalando a un lado del bar, en donde había un pequeño escenario con unos instrumentos y un micrófono. Entonces miró a Lucy-. ¿Por qué no cantas algo?

-¿Cómo? –dijo Lucy sorprendida.

-Claro, no estaría mal –contestó Erza tomando un sorbo de su bebida.

-P-pero aquí no tengo ningún CD con las canciones ni nada por el estilo –tartamudeaba la rubia.

-Da igual –dijo Lisanna mirando a Levy y a Juvia-. Nosotras te ayudaremos, ¿verdad?

Ellas asintieron con una sonrisa.

-¿Sabéis tocar algún instrumento? –preguntó Lucy.

-Pues yo sí, ¿o es que no te acuerdas que hace años daba clases de piano? –dijo Levy riendo.

-Nunca he escuchado a la enana tocar el piano –dijo Gajeel-. Gehee, ya quiero verlo.

Lisanna fue a la barra y preguntó si podían usar el escenario para cantar una canción y tras escuchar el veredicto, la peliblanca alzó el pulgar para decirnos que las dejaban.

Lucy se encogió de hombros y se tomó de un trago la bebida de su vaso.

-Qué extraño… -pensaba la rubia-, tras beber el refresco he empezado a sentirme extraña. Bueno, tal vez sean los nervios…

Entonces las chicas se levantaron de los asientos y siguieron a Lisanna hacia el escenario. Allí Levy se puso frente al teclado, Lisanna con la guitarra eléctrica y Juvia con la batería, mientras que Lucy se posicionaba frente al micrófono.

-¿Conocéis la canción "Ashita no prism"? –preguntó la rubia. Ellas asintieron con la cabeza. Lucy respiró hondo y miró a Levy para que empezara a tocar el teclado. Cuando tocó unas notas miró a Juvia que estaba detrás para que empezara. Y tras tres golpes en los palos, Lisanna y Juvia empezaron a tocar al ritmo de la canción, mientras que Lucy empezaba a bailar un poco, aún cerca del micrófono. Después de escuchar un poco la melodía empezó a cantar:

.

Ring sweet chime mune no naka

(Una dulce campana tintinea en mi corazón)

Hibiku hajimari no aizu

(dando la señal del comienzo)

.

Mientras que Lucy cantaba, las otras chicas hacían las armonías para la cantante aun tocando.

.

Kaze wo machi wabita

(A los días de esperar al viento)

Hibi ni sayonara wo shita yo…

(les dije adiós…)

.

La gente que estaba presente se iba girando para mirar a las chicas tocar y cantar y los que se encontraban algo alejados se acercaban para ver el espectáculo.

.

Naritai jibun dake ja

(No es solo querer ser uno mismo)

Seikai wa wakara nai yo ne

(y aunque no sé responder si está bien o está mal)

.

Mientras que Lucy cantaba, no dejaba de sonreír y cantar animadamente.

.

Nigate datta (Nigate datta) fuku mo iro mo

(Todo lo que odiaba (todo lo que odiaba) de aspecto y de color)

Igai to hora waruku nai no…

(Ahora mismo no me importa utilizar…)

.

Tras unos golpes de batería, las chicas empezaron a cantar.

.

Akogareta kirakira yuuki

(He conseguido obtener)

Te ni ireta no wa chiisa me dakedo

(algo del valor que siempre he deseado pero)

Namida wa kitto ashita no purizumu

(las lágrimas que seguramente serán el prisma del mañana)

Risouteki na mirai ni Say "Hello!" ai ni yukou…

(irán a decirle "¡Hola!" a mi futuro ideal…)

.

Los amigos de éstas estaban impresionados, sobre todo Gajeel y Juvia, que además de descubrir aquel talento de tocar un instrumento, también podían ver con sus propios ojos que podían cantar.

.

Tokimeki no tane ni

(Aquel día me decidí)

kometa ano hi no ketsui ga

(en plantar nuevas semillas)

Itsuka saki hokoru

(Que algún día florecerán orgullosas)

asa wa yakusoku no watashi…

(Esa es mi promesa…)

.

Negai ga hitotsu nante

(Yo solo tengo un deseo)

Kamisama ga taikutsu shichau

(pero parece que Dios está aburrido)

Umareta nara (umareta nara) sekkaku dashi

(Ya que él me hizo nacer (ya que él me hizo nacer) y también me hizo crecer)

Hashi kara saa kanaete miyo…

(y espero que esto me lo pueda cumplir…)

.

Antes de volver a cantar, Lucy dio un pequeño salto mientras sonaba brevemente la música y continuó con las demás.

.

Akogare wa make nai kokoro

(Por más que sea llorón este corazón)

Motte ita no wa naki mushi dakedo

(fuerte y lleno de anhelos)

Namida wa itsumo ashita wo kureru no

(las lágrimas siempre vendrán mañana)

Mikansei na watashi datte aitshitai yo…

(y por eso para dejar de ser incompleta, quiero llegar a amar…)

.

Después de eso, sólo la música siguió sonando, mientras que Lucy bailaba en el escenario y daba palmadas para que el público la imitara. A continuación volvió a cantar.

.

Akogareta kirakira yuuki

(He conseguido)

Te ni ireta no wa chiisa me dakedo

(del valor que siempre he deseado pero)

Sodate you make nai kokoro

(ha crecido mi fuerte corazón)

Nakitai kyou ga egao ni kawaru

(por cambiar el llanto de hoy por una sonrisa)

Namida wa itsumo ashita no purizumu

(las lágrimas que seguramente serán el prisma del mañana)

Risouteki na mirai ni Say "Hello!" ai ni yukou…

(irán a decirle "¡Hola!" a mi futuro ideal guiñándole un ojo…)

.

La canción terminó y el público explotó en aplausos.

-¡OTRA! ¡OTRA! –exclamaban. Lucy se giró para ver a sus amigas, que estaban sudorosas, pero satisfechas.

-Cantaremos otra más, pero antes… ¡UNA BEBIDA MÁS POR FAVOR! –dijo Lucy desde el micrófono, llamando la atención de la camarera Cana. La castaña asintió y camino hasta la barra para rellenar de líquido el vaso.

-Perfecto… -pensaba la mujer sonriendo maliciosamente mientras llenaba el vidrio… con bebida alcohólica.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

En el pueblo, mientras que las farolas poco a poco empezaban a iluminar las calles, Natsu salía de una tienda con una pequeña cajita entre sus manos.

-¿Qué tienes ahí? –preguntó Sting, que le había acompañado durante todo ese tiempo.

-Un regalo para Luce –contestó el pelirosa guardando la caja en el bolsillo del pantalón.

-¿Luce? –repitió el rubio ladeando la cabeza con el ceño fruncido-. ¿Desde hace cuánto la llamas Luce a Lucy?

-Desde que la conocí –contestó simplemente.

-Ya veo –tras esto hubo un breve silencio-. También he escuchado que tú y Lucy estáis saliendo, ¿es eso verdad?

-Sep –alzando los brazos hasta la cabeza. Sting se detuvo en seco mientras que el pelirosa seguía caminando, pero cuando se dio cuenta que se había detenido se volvió para mirarle.

-Oye, ¿por qué…? –empezó a preguntar hasta que fue interrumpido por un puño estampado contra su cara por parte del rubio-. ¡HEY! ¿POR QUÉ HACES ESO?

-¿Es que no lo entiendes? –preguntó mientras hacía crujir sus nudillos-. Desde que conocí bien a Lucy empecé a considerarla como una hermana pequeña. Por eso pelearé contra ti por ella, porque no quiero que la rompan el corazón.

Natsu se tocó la zona en la que fue golpeado, y tras esto sonrió mientras ocultaba su rostro con su flequillo.

-No pelearé contra ti, Sting –dijo de forma tranquila.

¿Cómo qué no? –preguntó el rubio en voz alta.

-Lo que has oído. Me parece innecesario.

Sting apretó los dientes y le volvió a golpear en la cara y en el pecho.

-¡MALDITO! –exclamó mientras le golpeaba al pelirosa-. ¡Cuando estuvisteis distanciados con aquel trabajo estuvo decaída! ¡Y todo por tu culpa! ¡Si por eso estuvo triste, imagínate si le rompes el corazón!

En ese momento Natsu le agarró de las muñecas puños antes de que pudieran atestarle otro golpe.

-Eso no pasará –contestó Natsu alzando la mirada-. Me importa más de lo que puedas imaginar. Eso fue algo del pasado, y eso es algo que no se puede arreglar. Por eso hay que seguir adelante e intentar que los errores del pasado no vuelvan a pasar.

En ese momento Natsu le agarró del cuello de la camisa y se le acercó un poco para mirarse fijamente a los ojos.

-Y gracias a esa lección he aprendido a no lastimar nunca más a Luce. Y te juro por mi vida que nunca más volverá a pasar.

Los dos chicos se miraron seriamente cara a cara, buscando verdad. Y tras varios minutos de mirarse y estar en silencio Sting gruñó, haciendo que Natsu le soltara.

-Está bien. Pero como rompas ese juramente…

-Descuida, no pasará –dijo con una sonrisa decidida. Sting sonrió también de esa manera-. Ahora volvamos, antes de que los demás se preocupen por nosotros.

El rubio asintió, y tras esto caminaron de vuelta al lugar de los bungalows.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

Nada más llegar al bungalow, los dos chicos miraban asustados la escena que tenían dentro del sitio en donde dormirían esa noche.

Le mesa estaba llena de copas vacías y sus amigos se encontraban ebrios a más no poder.

Lucy reía como una tonta junto con Erza y Lisanna, mientras que Gajeel y Levy se besaban apasionadamente y Gray y Juvia bailaban en círculos en ropa interior.

-¿PERO QUE ESTA PASANDO AQUÍ? –exclamaron los chicos al mismo tiempo. Entonces vieron desde el rabillo del ojo como Jerall se encontraba en un rincón.

-Lo siento chicos –se disculpó el peliazul-. Pero no he podido detenerles.

-¡Natshuuuu! –exclamó una Lucy borracha abalanzándose al pelirosa.

-¡L-Lucy! –exclamó asustado el chico.

-¿Dóndue tue jas metiuo? –preguntaba la rubia mientras que frotaba su mejilla contra la de éste como una mascota.

-Sting… -llamó Lisanna de la misma manera acercándose al rubio-, vaiamos a duar un paseou baio la luna…

-¡NATSU! ¡STING! ¡CÓMO LAS HAGAIS ALGO INDEBIDO OS CASTRO! –rugió Erza, provocando que los dos chicos pegaran un brinco y sudaran la gota gorda.

-¡Gray-sama! ¡Casemonos y tengamos 20 hijos juntos! –exclamó felizmente ebria Juvia.

-¡Claro que sí Juvia-chan! –respondió el pelinegro alegremente. Los tres chicos miraron a la pareja que se estaba besuqueando y que para lo único que se separaban era para tomar aire.

-¡Hay que llevarles a sus habitaciones antes de que Atlas aparezca! –exclamó Natsu aterrado.

-¿Pero cómo lo hacemos? –preguntó Sting preocupado.

-Tenemos que trabajar unidos –contestó Natsu mirando a los dos únicos sobrios que habían en la habitación a parte de él. Estos asintieron.

Con un poco de esfuerzo, lograron llevarse a Juvia, Erza y Levy hasta sus habitaciones y dejar inconscientes durante un buen rato a los dos pelinegros. Dejando únicamente a Lucy y a Lisanna en la sala.

-Muy bien, solo quedáis vosotras… -dijo Natsu atemorizado.

-Hey, mira Lushi –llamó la peliblanca posando su brazo en su hombro-, hay dous Stings en la sala.

-Es cierto, y también dos Natsus… -dijo la rubia para que de inmediato empezara a reír junto a Lisanna.

-Demonos prisa –aconsejó Sting mientras tomaba a Lisanna en brazos y llevarse hasta su habitación. Natsu iba a hacer lo mismo hasta que la rubia se apartó.

-¿Pero qué haces? Tienes que ir a tu habitación.

-No quiero –contestó la rubia poniendo un puchero.

-Vamos, tienes que dormir –insistía el pelirosa.

-Pero no quiero…

-Vamos… ¿qué quieres a cambio de que te lleve a tu habitación?

Lucy empezó a pensar, cruzando los brazos contra su pecho.

-¡QUE ME LLEVES A CABALLITO! –contestó felizmente.

-¿Cómo dices? –dijo el chico retrocediendo dos pasos de ella.

-Vamos, solo te pido eso… -empezó a decir mientras que de sus ojos empezaban a asomarse unas lágrimas. Natsu se encogió de hombros y trató de resistirse, pero no le fue posible.

-Está bien… -dijo finamente agachándose. Lucy volvió de inmediato a su estado de feliz y se abalanzó una vez más hacia Natsu, poniéndose en su espalda. Cuando se aseguró de que estaba bien sujeta, el pelirosa se levantó y caminó hasta la salida.

-¡Ahora corre y relincha como un caballo! –exclamó Lucy.

-¡De eso nada!

-Por favor… –dijo poniendo cara de cordero degollado. Natsu rodó los ojos fastidiado.

-Espero que nadie se entere de esto… -pensaba el chico con una gota de sudor en la cabeza. Y tras esto, empezó a correr y a relinchar como un caballo, mientras que Lucy reía animadamente.

.-*-*-*-*-*-*-*-*-.-*-*-*-*-*-*-*-*-*.

En otro lugar de Fiore, varias personas caminaban inquietas de un lado a otro preguntándose lo mismo: ¿Dónde estaba Natsu Dragneel?

-¿Tenéis alguna noticia? –preguntó uno de ellos.

-Nada. El rey solo da noticias bastante aburridas, y ya no ocurre ningún incidente por parte del heredo al trono.

-¿Pero dónde se habrá metido nuestra mina de oro? –dijo otro, bastante frustrado.

-No os preocupéis. –contestó el primero que habló-. Le encontraremos cueste lo que cueste. Y cuando lo hagamos lograremos una noticia que nos haga ganar dinero.