Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K Rowling y compañía.

Advertencias: Este fic participa en el minireto de marzo para "La Copa de las Casas 2017-18" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Palabras: 400.


grito desgarrador

[nymphadora tonks]

El caos era absoluto.

Dora escupió al sentir el sabor metálico de la sangre inundar su boca. Miró a su alrededor, con los ojos desorbitados, incapaz de localizar a Remus entre la marea de cuerpos, sin saber si debería o no estar preocupada. Esquivó una maldición asesina, con más torpeza de la acostumbrada, antes de conjurar un protego sobre un grupo de estudiantes.

Debería de haberse quedado junto a Teddy.

No había terminado de dar un paso cuando sintió que el suelo se removía bajo sus pies. Una carcajada, que se hizo paso por encima de la algarabía de la batalla, la paralizó. No tuvo tiempo de reaccionar, los tablones cedieron justo a la vez que recibía la primera maldición.

El dolor abrasador la despertó de su letargo. Bellatrix le oprimió el pecho al clavarle su bota. No gritó. No iba a darle esa satisfacción.

—¿Cómo te ha tratado la vida, sobrinita?

—Púdrete, Lestrange.

Apretó la varita con fuerza, un encantamiento evasivo en la punta de la lengua.

—¡Pagarás por tus palabras, sangre sucia!

Dora irguió su varita.

Todo estalló. Tosió y se arrastró lejos de los tablones, sintiendo que algo desgarraba su costado. Bellatrix no tenía su atención puesta en ella, sino en otra mujer.

—¿¡Cissy!? ¿¡Qué coño estás haciendo!?

—¿Creías que no me enteraría? ¡No vas a levantar tu varita contra mi hijo nunca más! ¡Bombarda máxima!

¡Crucio!

El enfrentamiento podría haber durado horas. Dora estaba segura de ello, eran dos brujas poderosas, pero Narcissa Malfoy no estaba pensando. Intentó incorporarse, taponar la herida y atacar a Bellatrix para darle una oportunidad.

No pudo.

Bellatrix lanzó varias piedras en dirección a su hermana, permitiéndole ganar unos segundos de ventaja. Dora sabía lo que iba a ocurrir, lo podía sentir en cada célula de su cuerpo, por lo que gritó desesperada.

No sirvió de nada.

¡Avada Kedavra!

Narcissa bajó la varita lentamente. En su rostro, enrojecido por el furor de la batalla y el odio, no había ni una pizca de temor. Iba a morir y no le importaba.

—Nos veremos en el infierno, Bella.

Esa noche, Dora dormiría abrazada a su hijo, con lágrimas silenciosas cubriendo su rostro, sabiendo que había sobrevivido porque el destino así lo había decidido. Pero, antes de que el cansancio pudiera con ella, de permitir que las sombras invadieran sus sueños, le parecería oír a su madre pronunciar el nombre de su hermana.

fin.


NOTAS FINALES

Sí, he conseguido participar dos veces en el reto de marzo. Increíble. No, en serio, me dije que participaría dos veces, al menos lo intentaría, para compensar el mes de febrero. Me alegra haberlo conseguido, aunque no esté del todo convencida con los resultados. No me malinterpretéis, me gusta lo que he escrito, pero me sabe a poco. Supongo que es mi incapacidad para ser directa o la falta de palabras. Necesito más espacio para ser dramática y angustiosa *se encoge de hombros*.

¿Por qué Narcissa atacaría a su hermana? Está desesperada, solo quiere que la guerra acabe de una vez por todas y, por supuesto, se ha enterado de que Bella ha sido más dura de lo necesario con su hijo, ¿por qué?, no sé, cualquier motivo que se os pase por la cabeza es válido. Si me conocéis un poquito, podéis imaginaros LA RAZÓN de peso en mi cabeza (ejem, drarry :P).

Sobre Andrómeda. Mirad, en mi canon mental, ella y Narcissa solucionan sus diferencias después de la batalla. No inmediatamente, al cabo del tiempo y con muchos quebraderos de cabeza. Era obvio que iba a mencionar el dolor de Andrómeda. Es decir, prácticamente ha perdido a mucha gente querida y ahora viene Narcissa, con sus propios motivos, y salva a su hija. Es mucho que asimilar, imagino.

Como sea, ¡hasta el mes que viene!