Hooooola
Primero que nada, lamento la tardanza, en serio que entre la escuela y que la inspiración es como una escurridiza ardilla…. Bueno, apenas y pude con este capítulo. Espero les guste.
Capitulo 9:
Cientos de veces lo he visto, jamás lo había practicado y solo tengo una cosa que decir: ¡Es más dificil de lo que parece!
Ya, siendo sincera, Jackie Chan hace que parezca fácil, pero no lo es ni un poco.
Po es un excelente maestro, lo único malo es que yo soy una pésima alumna. Digo, el espera que aprenda kung fu en dos días. En realidad a penas llevo unos treinta minutos de kung fu, pero con Po parece mucho más tiempo.
Separo demasiado mis pies y mi postura se pierde, caigo al suelo de manera estrepitosa, aplastada por el peso de Po. No lo puedo evitar, me sonroje como nunca en mi vida cuando toque sus pectorales. El termino sobre mí, recargando su peso sobre sus codos para no aplastarme totalmente.
Debajo de su camisa, un poco húmeda por el sudor, podía sentir sus músculos tensos por el ejercicio. Vi su rostro enrojecido por la vergüenza, había sido accidental la caída, de no haber sido por mi error.
Con la cara roja, me pongo en pie y sacudo mi ropa. El se cruza de brazos, me mira con un gesto entre desafiante y avergonzado.
-Al parecer puedes manejar los movimientos básicos- comenta el con un jadeo, viniendo de el casi suena como un cumplido.
-Tal vez ya es hora de que comiences a buscar un estilo- en ese momento arque la ceja, confundida por sus palabras.
-Suena…bien-respondí titubeante.
-¿No tienes idea de lo que dije, cierto?-ahora l fue quien levanto sus cejas.
-Ni la más remota- respondí con honestidad. El negó con la cabeza.
Se acerco a mí, mirándome con un aire critico. Por alguna razón, supe que me estaba evaluando con la mirada. Caminaba a mí alrededor, de una manera silenciosa sobre la colchoneta. Un momento sentí su aliento cálido en mi nuca, se detuvo y sujeto mis hombros con firmeza, me obligo a dar la vuelta.
-Pienso en algo fácil, solo para empezar- comento para sí mismo, o quizás para mí, no lo sabía.
-Tal vez Águila…- se quedo pensativo, siguió mirando mi cuerpo- No… hmmm…
-Es my dificil-pensó en voz alta- solo hay una forma de averiguarlo.
De la nada, sin previo aviso, se lanzo contra mí. Sus movimientos rápidos y poderosos me dejaban asombrada, lamentablemente me estaba atacando a mí.
Alce las manos de manera torpe en un intento de protegerme de sus puños y pies. Sé que me golpeaba con solo una millonésima parte de sus fuerzas, pero aun así me incito a intentar devolverle los golpes.
Cada golpe que me daba en los brazos me traía una memoria, un estúpido recuerdo… Que ni siquiera era un recuerdo, más bien se trataba de un sentimiento extraño, horrible, algo que solo logro que soltara un gruñido para después defenderme, como en los viejos tiempos.
Mientras Po se alejaba un poco para respirar me prepare para el próximo movimiento. Lo recordé, Shifu y sus mil explicaciones sobre las culturas orientales, ahora sí. Un estilo de leopardo, algunos movimientos del dragón. Ese chico Po era una especie de maestro de kung fu experto, jamás había visto una combinación tan precisa de estilos y movimientos en tan poco tiempo.
Pude frenar una patada cuando logre identificar el estilo, la fuerza y su debilidad. Durante todo el combate me di cuenta de que Po siempre dejaba áreas descubiertas, no sabía si lo hacía apropósito, pero aun así lo aproveche.
Veía su pie descalzo dirigirse a mí como en cámara lenta. Una patada lateral de Dragón, con toda esa potencia viniendo de su cadera y el enorme espacio que dejaba debajo de el, la salida era obvia. Me deje caer al suelo y dio un giro sobre la colchoneta para finalmente salir disparada al otro lado. Me puse en pie justo a tiempo para ver la inmensa confusión plasmada en el rostro del chico, se recupero más rápido de lo que había previsto, esta vez cambio el ataque, una barrida que de milagro esquive.
Cambiaba constantemente, cada vez más rápido, él quería evitar que yo adivinara su técnica. No le funciono.
Hubo un momento en que me canse de tanto correr alrededor de su gimnasio. Me plante frente a él, Flexione un poco las rodillas y ajuste una ridícula pose en mis manos, tal vez no serviría de nada, pero al menos hice el intento.
Cuando sentía el aire que impulsaba el brazo de Po logre mover el mío propio. Su golpe fue retenido por mi mano, claro que me dolió, pero no fue nada en comparación con la paliza que yo le propine a él. Y no estoy exagerando, después de que su puño impactara con mi palma sentí como la adrenalina me recorría cada parte del cuerpo y sin saber cómo, o porque, ya estaba atacándolo de forma que incluso logre hacerlo retroceder.
Se detuvo, yo igual. Ambos nos miramos con una sonrisa, los dos, sudados, jadeando, cansados de todo eso.
-Era obvio- dijo en un murmullo.
-Debiste tener una pista-comente aun jadeando y con el corazón latiendo de manera forzada- Al menos de mi nombre.
El chico de ojos verdes asintió y me dio una mirada aprobatoria.
-Lo olvide-confeso con un leve rubor- aunque debería aprender a recordar un nombre tan bonito.
Esta vez la sonrojada fui yo. Ah, ya comenzaba a cansarme con sus jueguitos de chico amable, triste y malo. Simplemente tenía que concentrarme, tal como lo había hecho minutos antes, mientras peleábamos.
-¿Estás segura de que jamás practicaste kung fu?-cuestiono con un matiz de incredulidad en la voz.
Asentí.
Jamás practique kung fu, pero eso no evito que Shifu hiciera que yo aprendiera la historia del kung fu de memoria. Con solo ver un par de posturas ya se dé que estilo se trata, de sus taques más frecuentes, puntos débiles, centro de gravedad, punto de apoyo, efectividad, fuerza, velocidad de ataques, todo. Soy prácticamente una Wikipedia de kung fu, aunque difícilmente lo he practicado.
Imitar el estilo del tigre fue lo más complicado que he hecho. El Conocer y el Hacer son dos cosas completamente diferentes, sabía cada movimiento de Po, conocía cada una de sus técnicas con apenas verlo pelar un par de veces, supe de inmediato que lo único que me podría sacar de aquel apuro era el complicado estilo del Tigre. También lo conocía, cada forma en que podría ejecutarlo, pero traducir esas lecciones visuales a movimientos fue cosa de mili segundos, casi nada, claro que la condición física me ayudo, pero aun así fue una demostración torpe y muy, muy mal ejecutada.
-Supongo que podría mejorar- pensé.
-No estuvo tan mal- me interrumpió Po. Se estaba secando la cabeza con una toalla y bebiendo agua.
-Gracias-dije con cierto sarcasmo- Tal vez la próxima puedas ganar.
Soltó una risa.
-Sabes que te deje ganar, ¿cierto?- me dijo con une estúpido brillo de victoria en los ojos.
Le saque la lengua. Bastante infantil, lo sé.
Lo sé, bastante corto :(
Bueno espero que les haya gustado el pequeño capitulo.
Dejen review si así es :D
Hasta luego
PD: Ya actualicé las demás historias, si gustan leerlas :D
