Capítulo 9.- Fresas


Un mes pasó volando frente a los ojos de las "Rosas"; no habían podido tener un solo día de descanso gracias a la exigente agenda a la que estaban sometidas. Las primeras dos semanas se dedicaron a grabar un nuevo single y ensayar la coreografía del mismo, las otras dos semanas se dedicaron a publicitarse acudiendo a todos los eventos a los que eran invitadas, a los programas de televisión y a la radio, incluyendo también una que otra obra de caridad.

Las chicas habían entablado una excelente relación a pesar de estar ocupadas la mayoría del tiempo, lo bueno de aquel trabajo es que lo hacían juntas, por ello la carga de trabajo parecía no haberles afectado mucho. Hoy estaban en unos jardines para una sesión fotográfica al aire libre.

-¡Waaa! ¡Aire puro, libertad! –gritó Jurina mientras alzaba los brazos al sol cerrando los ojos y respirando profundo aquel aire primaveral. Rena la abrazó por detrás pegando su rostro a la espalda de su chica gato.

-¡Qué bien se siente! Definitivamente necesitábamos un poco de sol- suspiró la chica de cabello largo, después inhaló el aroma que se desprendía de aquella espalda. Jurina se erizó y sonrió ampliamente aun con la cara al sol.

-Sobre todo tú Rena chan…tu piel ya estaba extremadamente pálida…

-¿He? ¿En serio? - Rena rompió el abrazo y se revisó los brazos. Jurina se giró para verla, sonrió al ver la preocupación de la joven.

-…se nota mas en tus piernas y espalda…-Jurina se mordió el labio inferior mientras miraba las piernas blancas que se asomaban bajo el vestido floral que traía su compañera. Rena se dio cuenta de cómo la miraba y rápidamente intentó taparse las piernas quedando colorada.

-Ju…Jurina…deja de mirarme así… ¡mooh! ¡es vergonzoso!- le dio un pequeño golpe en el brazo. Jurina soltó una carcajada.

-Bueno, pero por lo menos logré llevar un poco de rubor a tus mejillas…- La sinvergüenza de su chica gato la tomó de la barbilla mientras le decía eso, lo que solo provocó que su cara pareciera un tomate.

-¡I…IDIOTA!- Rena la medio empujó y se intentó alejar rápido de ella, pero Jurina la tomó de la mano, la mayor sabía que no tenía escapatoria así que se rindió y dejó que su gatita la guiara hasta el lugar donde estaba el fotógrafo.


Detrás de ellas caminaba Mariko Shinoda con una cara de pocos amigos "De verdad que no entiendo la relación que llevan estas dos… Después de lo que pasó en la terraza esperaba mas movimiento, sobre todo de parte de Jurina" suspiró dándose por vencida "Mejor no pienso en eso…creo que es mejor así, Yuko y Haruna me dieron más dolores de cabeza cuando empezaron a salir y a veces se escapaban de sus labores…" torció los labios y se sentó junto a una joven que parecía estar perdida en sus pensamientos, Mariko sonrió maliciosamente...

-¡CHURI!- le gritó a la joven mientras la sacudía, la otra pobre casi muere de un infarto.

-¡Sh..shinoda san! No me de esos sustos por favor…-dijo la joven tocándose el pecho mientras la comandante se moría pero de la risa.

-¡Oh vamos Churi!...te veías muy pensativa ¿Pasa algo?-La comandante la miró curiosa.

-Nada…es solo que…-su mirada se dirigió hacia el lugar donde provenían unas risas. Shinoda volteó a ver.

-¡OIGAN! ¡No se estén mojando! ¡En 5 minutos empieza la sesión!- gritó la comandante a sus Rosas, las dos se habían enfrascado en una guerra de agua cerca de una fuente rodeada de flores, suspiró- Lo siento Churi, es que esas niñas no saben comportarse... ¡JURINA QUE DEJES DE MOJAR A RENA!...

-Se ve que se llevan muy bien…- dijo la joven viendo con cierta melancolía a las dos jóvenes riendo. De repente se congeló al ver como la chica de cabello corto le sonreía y agitaba la mano saludándola mientras gritaba "CHUURI CHAAAAN, BUENOOOS DÍAS". No pudo evitar sonreír y regresarle el saludo, pero esa sonrisa se desvaneció cuando Rena estornudó ocasionando que la chica de cabello corto apartará la vista de ella para centrarla en la chica alta y delgada. Shinoda observaba divertida la cara de Churi "Umm…interesante reacción…"

-¿Cómo se porta Jurina contigo? ¿No es grosera verdad?

-¿Grosera? ¡No! Ella es muy linda…siempre está sonriendo y tiene tanta energía…siempre que pasa por la oficina me saluda aunque este muy apurada…- suspiró y le sonrió a la comandante- digamos que es como mi talismán de la buena suerte, siempre pasan cosas buenas cuando va a visitarme.

-Interesante…

-¿A qué viene la pregunta? ¿Ella es grosera con otros?

-Nah… pero no se como la soportan, siempre se anda colgando de mi cuello y besándome, es un verdadero fastidio…

-Es la kissing monster después de todo…-se sonrojó- ¡oh! Ya va a empezar la sesión… -Churi se levantó, le hizo una pequeña reverencia a Shinoda y caminó rápidamente hacia la locación. Shinoda sonrió "…lo sabía…ella también es una víctima más del monstruo" se puso sus lentes de sol y se puso a leer una revista de modas.


La sesión iba viento en popa, las jóvenes Rosas eran muy fotogénicas y todo era más fácil gracias al magnetismo que tenían sus miradas. El camarógrafo estaba encantando ante tal desenvolvimiento, eran naturales y juveniles. No tenía que pedirles que hicieran nada, ellas impulsivamente jugaban y el material se volvía oro inmediatamente. Jugaban alegremente entre las flores del jardín; Jurina se acercó a Rena con una rosa roja con el tallo pequeño, le acomodó el cabello en la oreja derecha y colocó la rosa ahí, sus miradas se conectaron, no hubo palabras…para Rena el tiempo se había detenido.

-¡Muy bien chicas! ¡Eso estuvo excelente!- Dijo el camarógrafo mientras el staff aplaudía por el buen trabajo. Las chicas no se movían, seguían en su propio mundo. -¡Emm… como sea, vamos al set del picnic! Akane san, hazme el favor de guiar a esas dos al lugar…

-Si señor…-respondió Churi sonriendo. Se acercó a las Rosas en trance.- emm…disculpen…-le tocó el hombro a Rena, la joven dio un brinquito y miró sonrojada a Churi.

-¿Si Churi chan?

-emm…la sesión acabó Rena san es tiempo de ir a la otra locación…-Fue interrumpida por un abrazo- ¡Jurina!

-Churi chaaan… que bueno que estás aquí.

-Después de todo soy la asistente del camarógrafo san, obviamente tengo que estar aquí Jurina…

-¡Da igual! Lo importante es que nos estás acompañando… ¿No es cierto Rena chan?- La joven de cabello largo asintió con una sonrisa.

Después de cierto tiempo Rena se había acostumbrado a que Jurina acosara a todas las chicas lindas de la oficina, aunque debía admitir que había una sola cosa que si le molestaba de verdad…"Esos besos…" pensó cuando vio como Jurina le daba un beso tronado a Churi en la mejilla "¿Por qué tiene que estar besando a medio mundo?...eso me pone muy…muy… ¿molesta?..." Rena odiaba sentirse de esa manera pero tenía sus razones "…A mi no me besa de esa forma en público…solo me abraza." Se aferró a un brazo de Jurina, el otro lo tenía agarrado Churi. "Sigo preguntándome si le dije algo indebido el día que me emborraché con Shinoda san… ¿Se lo habré prohibido?...aunque cuando estamos solas en el departamento ella suele ser muy cariñosa…siempre me da el beso de las buenas noches…pero es muy diferente a esos besos juguetones" sonrió apenada para si misma mientras observaba a el perfil de Jurina "Los besos que me da…se que son especiales…son solo para mi…". Jurina la miró y sonrió.

-¿Qué piensas Rena chan? Te quedaste callada…

-Nada…solo disfrutaba de la maravillosa vista- Dicho eso, acomodó su cabeza en el hombro de su chica gato mientras seguían caminando hacia la locación. Jurina sonrió ampliamente viendo al frente, sabía que Rena la estaba viendo a ella hace un momento "Rena chan…coqueteándome de esa forma solo haces que mi corazón se derrita…puedo enamorarme peligrosamente de ti…"

Churi bajó la mirada y suspiró "No sé como competir contigo Rena san… serás una digna contrincante" también puso su cabeza en el brazo de Jurina y sonrió dándose ánimos.

Llegaron al lugar, era hermoso…habían varios árboles de cerezo, debajo del mas grande y con mas flores, había un pequeño set de picnic.

-¡A trabajar!- les dijo Churi empujándolas hacia allá- ustedes saben que hacer…


Todo iba normal, jugaban con los pétalos de cerezo que caían en su pequeño picnic, entonces a Rena se le ocurrió algo que solo había visto en las películas, revisó la canasta y encontró lo que buscaba. Jurina estaba acostada en la manta intentando atrapar los pétalos cuando notó que Rena se le acercaba seductivamente gateando hasta ella como un felino, tal vez sin querer serlo. El corazón de la chica gato se aceleró.

-¿R… rena…?-abrió los ojos intentando calmar su respiración y su corazón.

-Abre la boca y di "haa"- sonrió la chica de cabello largo. Jurina obedeció sonriendo curiosa al pensar que clase de ente maligno se había apoderado de su chica.

- "haaa"…-su sonrisa desapareció al morder aquel fruto, se sentó de golpe haciendo que Rena retrocediera. Terminó de tragar.

-…Fresa…

-J…jurina…perdón… ¿No te gusta? ¿Eres alérgica?

-No, no te preocupes Rena chan, estoy bien- intentó sonreír. Rena abrió los ojos "Esa mirada…ese vacío que tenía semanas de no haber visto, ha vuelto…"-…es solo que...-intentó seguir hablando, pero unas lágrimas comenzaron a salir.

-¡Jurina!- Gritó Churi desde atrás de unas personas, se abrió paso para ir hasta ella, pero Shinoda la detuvo agarrándola fuerte del brazo.

-Jurina…-la chica de cabello largo le acarició una mejilla cariñosamente y después la abrazó fuertemente.

-Ella amaba las… fresas…Annin amaba las fresas...-su chica gato se aferró a ella.