¿Están listas para el final? Pues espero que sí lo estén porque lo terminarán leyendo de todos modos... ¡Los comentarios se los dejo abajo, disfruten su lectura y no se apresuren!

Nitori buscó su cartera en el bolsillo de su canguro y sacó un billete de mil yenes seguido de llevarse la mano a la cabeza y ponerse a pensar antes de pagarle al hombre. Debía decidir a dónde decirle que lo llevara antes de que tomara la siguiente rotonda. Hasta donde él sabía, había cinco aeropuertos en Tokio: Narita, Omitama, Oshima, Shizouka y Matsumoto. El más cercano de ellos era el Narita que se encontraba a unos quince minutos de allí, entonces ya tenía más o menos claro el dónde podría haber ido su senpai. Tenía un margen de error de cuatro en cinco, quizás más… Pero sus instintos le guiaron hasta aquel aeropuerto y estaba confiado de que llegaría y se encontraría con él. De no ser así, lo buscaría en el siguiente… y si ya la mala suerte era demasiada, insistiría a su móvil hasta que aceptara contestar.

-Al aeropuerto de Narita-le dijo al hombre estirando la mano con el billete de mil.

El hombre asintió y Nitori pudo, entre comillas, descansar por un par de minutos para poder aclarar las ideas que se le venían como nubadas.

Una vez abajo del taxi, Nitori corrió hasta la entrada del aeropuerto y se fijó en el panel de vuelos: El próximo vuelo a Iwatobi se iba en una hora. Eso menos el tiempo de subir al avión, comprar el pasaje y dejar el equipaje le dejaba una media hora para encontrar a Rin. Pero Nitori se enfrió la cabeza por un momento antes de acercarse a la caseta de pasajes, ¿habría comprado el pelirrojo el pasaje a Iwatobi en realidad o pensaría en escaparse a otra parte? Se fijó otra vez en el panel y no encontró ningún vuelo a Sídney, lo que le alivió y le hizo pensar que de encontrarlo en ese aeropuerto sería todo más fácil.

Nitori se dio una vuelta rápida por el gran aeropuerto mirando hacia todos lados, ¡suerte tenía que encontrar a un pelirrojo entre pelinegros era mucho más fácil! Miraba y miraba hacia todos lados pero no veía nada, no veía a Rin por ningún lado y el del lunar en el ojo comenzaba a desesperar de a poco –Lo encontrarás, Ai-se decía a sí mismo, intentando calmarse y suspirando despacio.

De pronto los ojos de Nitori se iluminaron al ver a una persona con aquel bolso rojo al hombro y el gorro de la sudadera negra cubriéndole el cabello, se acercó a él y le abrazó por detrás en ademán implorante comenzando a pedirle perdón.

-Senpai, lo siento mucho, de todo lo que te quería decir esto era lo último que…-pero Nitori no alcanzó a terminar de hablar cuando se dio cuenta de que era una mirada ajena quien le dedicaba un "vete lejos de aquí antes de que llame a seguridad"…

Nitori sintió un nudo en el estómago, como si las cosas ese día no pudieses marchar peor. Se alejó, bajó la mirada y se apoyó con la espalda en la pared que se encontraba detrás de él… Observó el lugar una vez más sin encontrar nada, ni a nadie. –Definitivamente éste no es el lugar…

Nitori miró la hora, quedaban veinte minutos todavía para encontrarlo pero no había señales de él en aquel lugar tan inmenso. –Quizás mi instinto me ha fallado, qué sé yo…-se decía para lograr comprender la situación. Pero en lo que decidía si ir al siguiente aeropuerto, vio a Rin en el pequeño quiosco junto a la escalera comprando una caja de cigarrillos. Su cara no se iluminó como la primera vez, ¿qué tal si otra vez era un error? ¿Qué tal si su mente estaba jugando con él una vez más? Con la melancolía que le acompañaba se acercó para corroborar si en efecto era Rin y parecía no estarse equivocando… Por lo que sin ánimos ni fuerza se insistió a sí mismo en ir hacia él y correr hasta alcanzarlo.

-¡Senpai!-le gritó antes de que éste se alejara del quiosco con la cajetilla azul en sus manos.

Rin se volteó hacia él y lo miró inexpresivo, con los ojos llorosos y frenando una mueca triste mordiéndose el labio inferior… Plantó su mirada sobre el de cabello gris y no dijo nada hasta que éste se acercó del todo. Esperó a que hablara, no pensaba volver a caer.

-Senpai-sollozó Nitori apoyando la frente en el hombro del más bajo –senpai, escúchame por favor…

Rin guardó silencio y se contuvo las ganas de volver a ponerse a llorar. Posó la mano en la espalda de Nitori para que éste se calmara y le dejó hablar.

-Yo… se-senpai… Yo…-comenzó a tartamudear Nitori de manera nerviosa. Nitori se enojó consigo y frunció el ceño en ademán molesto por no poder hablarle con seguridad a su senpai, pero estaba decidido a no volver a fingir frente a él… Y como fuera le diría las cosas sin necesidad de adornarlas.

-Senpai-continuó Nitori tratando de decir- Le he dicho a Hotaro… le he dicho que vendría por ti y no he mirado atrás, senpai… Perdón… perdón… yo…

Nitori se largó a llorar desconsoladamente y se detuvo, no podía creer que Rin estuviese marchándose lejos otra vez y que ahora fuese absolutamente su culpa.

Rin quiso consolarlo, decirle que no importaba y que todo estaba bien, pero se sentía tan herido… que prefirió dejarlo pasar, y esperar a que Nitori se responsabilizara de una vez por todas. Pensaba en que debía hacer algo, se sentía culpable de no haberle correspondido esos dos años… pero era él quien no podía decidirse entre Hotaro y él, así que no quería entrometerse más, no quería causar más problemas ni menos confundir a Nitori más de lo que ya estaba. Rin guardó silencio queriendo ser el que arreglara la situación.

-Senpai-dijo Nitori después de tragar una gran bocanada de aire conteniendo el nudo en la garganta que le bloqueaba el habla- No quiero que te vayas, he sido un idiota y me he hecho un lío tremendo sin pensar… Lo siento… Lo siento, senpai… No quería lastimarte, lo siento- dijo Nitori seguido de hacer una reverencia y arrodillarse en el piso. Las lágrimas de Rin cesaron y sus mejillas se encendieron de inmediato, pero no le gustaba llamar la atención de esa manera y desvió la mirada avergonzado hacia otro lado.

-Ya ponte de pie, idiota-le dijo pretendiendo tener la guardia baja con un tono molesto.

-Perdóname, senpai… Yo… yo no debí haber intentado ser otra persona estando a tu lado, pero es que cuando íbamos al instituto el antiguo y-yo parecía irritarte tanto que… que no sabía cómo comportarme frente a ti… Pensé que siendo quien soy aquí contigo también funcionaría… pero…

Rin tomó la barbilla de Nitori con el fin de que levantara la cabeza y le mirara directamente a los ojos. Ambos se encontraron en un silencio absoluto que resolvía cada problema en común… que desenredaba cada lío que habían armado en esos tres días. –Me gustas mucho más cuando eres tú, Nitori…-dijo Rin mientras el otro le miraba conmocionado- Me gustaba más el Nitori de antes.

-E-estás diciendo que yo…

-Me gustas cuando eres un chillón que no me deja en paz, ¿sabes? Y me gustas cuando eres un grandote que pretende saber lo que hace…-le dijo en plan romántico, como dejando de ser él- Me gustan todas las versiones de ti mientras seas tú mismo, Aiichiro-agregó ahora con la mirada esquiva por culpa de la vergüenza que le provocó la última frase que le dedicó al menor. A Rin no le iban las cursilerías.

-Senpai…-exclamó Nitori con los ojos brillantes de emoción seguido de envolverlo en sus brazos. –Senpai, lo siento mucho… no sabes lo feliz que estoy de-

-Nitori, ya te he dicho que me llames Rin-le reprochó al menor.

-Lo siento, senp-

-Nitori…

-Lo siento, Rin-se corrigió el menor seguido de recibir el dulce beso que le ofrecía el más bajo.

-Deja lo de senpai… para otras ocasiones… -dijo Rin sonrojándose otra vez y cogiendo de la mano al menor en señal de aceptar sus reiteradas disculpas. Nitori asintió en una sonrisa y se quedó junto a él, aliviado de haber podido arreglar ese gran desastre que había provocado.

Ambos caminaron hasta la zona de espera y se sentaron por unos minutos antes de cualquier cosa.

-No sé qué pasará con ella finalmente, la he dejado tan de repente que quizás me esté quemando el piso en este momento-dijo Nitori llevándose la mano a la frente en ademán preocupado.

-Y más importante, ¿qué pasará con nosotros, Nitori?-preguntó Rin, sonando serio finalmente después de haber dejado atrás las lágrimas y disculpas.

-Pues vamos a Iwatobi a ver a Gou y a tu madre, ¿no? –dijo Nitori- Tenemos una hora con treinta y siete minutos de vuelo para decidir dónde nos vamos a quedar en verano y quién sabe qué.

Rin se rió de vuelta y le cogió la mano con fuerza seguido de plantar un dulce beso en la frente del menor. -Tú… tienes un problema…

-Me he decidido por volver a hacer las locuras que hacía por ti a los quince años…-admitió el de orbes turquesa.

-Te dará risa saber… que con todo este desastre me he olvidado de comprar el boleto…

-¡Pero bien que te has traído cigarrillos!-le reprochó Nitori al pelirrojo.

-Ya, que te calles- le dijo Rin al del lunar cuando lo tomaba de la mano y corría con él tironeándolo hasta la caseta de los pasajes.

-¡S-se-senpai!-exclamó el menor tropezándose y tratando de mantener el equilibrio mientras corría junto a él- ¡No corras tan rápido!

Rin sonrió. Llegaron a la caseta y volvió a tomar sus manos en ademán meloso. Dejó salir un gran suspiro de alivio cuando Nitori hablaba con la persona tras la ventanilla y le hizo un gesto afirmativo.

-Definitivamente… me gusta más el Nitori de antes.

Gracias a todas las personas que estuvieron conmigo a lo largo de esta historia, de verdad se los agradezco mucho y estoy muy feliz de que hayan leído esto hasta el final porque le puse mucho amor y dedicación. Quiero pedir disculpas obviamente por ser tan desordenada con los plazos de publicación, pero ya está, hemos acabado y no se puede hacer más... ¡Espero que les haya gustado mucho y que revisen mi sección de pedidos y pendientes en mi perfil para que estén atentos a nuevos fics de Free! que estaré publicando próximamente! Un beso a todos y espero leerlos en otros reviews. Se despide, HaruOsutoria~