Chan! Pido disculpas, este capitulo es mucho más largo que el resto, pero era necesario alargarlo…

AVISO!: ESTE CAPITULO AL FINAL TIENE UNA ESCENA… ALGO EXPLICITA, PIDO DISCULPAS SI NO LES GUSTA, PUEDEN PASARLA POR ALTO, GRACIAS POR LEER

"Instinto"

La primavera se había asentado, y en aquel departamento que ocupaba todo un piso, las cosas parecían complicarse, la convivencia era un problema, siempre las mismas peleas, el dueño del departamento y Hotaru se llevaban cada día peor, en el medio de ellos, Gato, tratando de que no se maten.

Era media tarde, Hotaru otra vez había usado parte de la comida para alimentar a su mascota, lo que a Ryuji lo ponía pelos de punta.

-Oíme pendeja! Esa es comida para gente! A tu bicho comprale su comida, o te vas vos con el monstruo ese!- Gritaba Ryuji en la cocina.

-No! Itokatsu no va a comer esa porquería que le compraste!- Contestaba la chica.

-Que?! A mi no me contestas!- Gritó el hombre – Maté a gente más chica y mas útil que vos, putita!-

-Yamazaki! No vuelvas a insultarla, ok?!- Gato se puso en el medio.

-No los soporto mas!- Ryuji estaba enfurecido, caminó hasta su cuarto, entró en el y se sentó en la cama.

Gato caminó hasta el cuarto, se asomó por la puerta, serio, bastante molesto.

-Si querés nos vamos- Dijo.

-No, no quiero… pero… me saca de quicio tu hermana, encima me contesta! Esta hecha una bruja!- Dijo, -BRUJA!- Gritó para que Hotaru lo escuche.

Gato suspiró, se sentó al lado de Ryuji, lo miró, se acercó para besarlo.

-No quiero abusar de tu amabilidad, además… metí a Hotaru de prepo acá…- Dijo, mirando la boca de su compañero.

-Se! Encima, con ella acá, vos ni te animas a tocarme- Reclamó Ryuji, miraba a Gato, como pidiéndole una buena noche, que tanto se debían.

-No sé que decir… Hum… esta noche, va a hacer calor…- Gato se acercó aún más.

– Con el aire acondicionado…. No nos va a escuchar- terminó diciendo.

El buen humor volvió al cuerpo de Ryuji, abrazó a Gato, lo empujó contra la cama y empezó a besarlo, tirados en la cama, sus cuerpos ya no resistían más, querían estar juntos a toda costa, pero, en cuanto Ryuji sintió los pasos de Hotaru, agarró a Gato del cuello.

-No los soporto más! Ni a vos ni a tu hermana!!- Decía, fingiendo ahorcar a Gato.

Hotaru se metió para separarlos. – No Mates a mi hermano! Por favor!!- la chica estaba asustada.

-Entonces, que Itok… como se llame se coma la comida que compré, oíste!!!??- Ryuji aprovechó la situación.

-Si… esta bien, pero no peleen así- la chica trataba de calmarlo. – Además, si van a disimular que se estaban besando háganlo mejor… onii… chan- totalmente sorpresiva, dejó a su hermano y a Ryuji sin palabras y coloradísimos de vergüenza.

-Hotaru!- Gato se recompuso.

-Ya sabías?- Ryuji apenas la miraba.

-Es obvio, duermen juntos, y cada vez que están haciendo algo, y yo me acerco lo agarrás del cuello para disimular…- Hotaru no era ninguna tonta.

-Bueno, entonces esta noche te metes en la pieza, y te callás, porque… voy a descorchar…jejeje- Grosero y fanfarrón como siempre, Ryuji no tenía problemas en decir las cosas.

-Eh?! Vos?!- Gato siguió.

-Ay! Son dos asquerosos!!- Hotaru abandonó la habitación tapándose los oídos.

-Te pasaste- Gato estaba molesto. Después de todo se trataba de su hermana.

-Ufa!- Ryuji a veces actuaba como un chico, se cruzó de brazos, rezongando, pero sabía que ese comportamiento hacia que Gato lo abrazara, así que… nada era en vano...


La tarde pasó rápida, Ryuji no veía la hora en que se haga de noche, pero Hotaru no quería estar presente para el acontecimiento, por demás conocido.

Para su suerte, Billy llegó al departamento, alguien que a ella le empezó a caer demasiado bien.

Ella misma le abrió la puerta y lo hizo pasar, lo ubicó en el sofá, Gato estaba duchándose, y Ryuji espiándolo, así que ella aprovechó la situación.

-Que te trae por acá?- Preguntó.

-Que te importa?- Billy no estaba de humor.

-Que malo- Dijo la chica, se sentó a su lado, lo miraba tímidamente.

-Malo, malo… y tu hermano?- Preguntó Billy, "Uf" está más pesada que nunca" Pensó.

-Duchándose, y patas largas lo esta espiando…- Se quejó.

-Te escuche! Loca!- Gritó Ryuji desde el cuarto.

Billy se sintió incomodo, se dio cuenta que estaba demás, se levantó del sofá, "Me voy" Dijo, pero Hotaru no dejaría que se vaya así nomás.

-He… me llevas a pasear!?- La chica no sabía con que salir, "Tonta!" se dijo.

-A vos?- Asombrado, la miró.

-Si! Por favor, no aguanto más a Yamazaki…- Suplicó la muchacha.

Billy la miró, pero era mejor salir con ella, que quedarse a ver ese espectáculo que bastante le molestaba, o irse y pensar en lo que harían. Aún así se trataba de una chica muy joven para él, Hotaru ya tenía 20, pero seguía actuando como nena, su cuerpo estaba desarrollándose, pero su forma de vestir y de ser decían lo contrario.

"Pero, no es mala idea" pensó Billy, aunque al instante la imagen de Gato se le vino a la mente, ni quería imaginar la reacción de ese hombre, enorme y enfurecido si tocaban a su hermana.

-Tu hermano me mata, además vos no podés entrar en ningún lugar, que a mí me guste- Dijo, rechazaba la oferta, aunque mal no le venía.

-No! Esperame- Hotaru salió disparada a su habitación, dejó a Billy esperando en el living.

Billy se quedó pensando, "No se por que fui tan lento, pero nunca imagine que le gustaran los hombres" decía, " Además, Gato!? Es un seco, parco, aburrido, moralista, feo, LO ODIO!" Concluyó.

Billy seguía maldiciendo " Que se cree con esa trencita afeminada?!, la época de los samuráis ya terminó!", después de ese comentario, Billy largó una carcajada, miró a la ventana, el sol estaba yéndose.

-Acá estoy- Dijo la chica, en sus manos tenía un mapa de South Town, pero no cualquier mapa, sino uno de todos los centros nocturnos, bares, boliches, lugares VIP, etc.

-Que es eso?- Dijo, señalando al mapa.

Hotaru se sentó al lado de el, extendió el mapa en la cara de Billy.

ves los puntitos rojos?, Ahí puedo entrar- Dijo la chica, muy animada.

Billy tomó el mapa en sus manos, lo miró con atención, había más lugares permitidos de lo que pensaba, pero solo uno llamó su atención.

-Vos podés entrar a este?- dijo, señalando un boliche cerca del aeropuerto de South Town.

-Sí, con…- Dijo, mientras hurgaba en uno de sus bolsillos –esto- Mostrando una identificación falsa, que le deba unos 22 años.

-De donde sacaste esto!?- Dijo, sorprendido, de inmediato tomó la identificación, la miró de arriba abajo.- Es muy buena.- Admitió sorprendido.

-Si… me salió bastante, pero con esto puedo entrar…, vamos?- Insistió, poniendo una carita de cachorrito abandonado.

- Pedile permiso al ogro, sino, nada- Billy puso distancia, no quería meterse en problemas.

Hotaru estaba algo decepcionada, no sabía si su hermano la dejaría ir, y menos con Billy, en ese momento, Gato salió de la ducha, caminó hasta el living, con el torso desnudo, secándose el cabello con una toalla.

-Que hacen?- Dijo, parándose en frente de los dos, miró el mapa, miró a Hotaru, y después a Billy, y de vuelta al mapa. –Salen?-

Si, por fis… Onii-chan lindo!- Suplicó.

-Vos… pensás… que YO, te voy a dejar salir a VOS, con ESTE!?- Negativa rotunda de parte de Gato.

-No seas malo, además Billy me cuida, no?- Miró a Billy como pidiéndole ayuda para convencer a su hermano.

- A mi no me metas, pero… no es mala idea- Dijo, con pocas ganas.

-No, nada, Vos sos una nena, y esta ciudad no es para nenitas bobas como vos- Replicó Gato.

-Tengo 20!- Arremetió la chica. Se puso de pie para enfrentar a su hermano

– Además vos no sos mi papá, ni mi mamá!- Siguió, justo en el punto débil de Gato.

-No me vengas con eso, ya no me convence…- Gato conocía el juego, pero no iba a caer.

-Te odio! Nunca me dejás hacer nada!- la chica protestó, con su carita de perrito otra vez.

-Que pasa acá?- Ryuji apareció en la sala, mirando la discusión.

-Esta loca quiere salir con el degenerado aquél!- Respondió Gato, señalando a ambos, con cara de fastidio.

-Y a donde?- A Ryuji poco le importaba la salud de Hotaru, caminó hasta Billy, le sacó el mapa de las manos –Y esto?- Dijo, mirando a Billy.

-Quiere ir Heaven- Contestó, Heaven, era un boliche conocido, pero solo se dejaba entrar a mayores de 21.

-Heaven?!- Miró a Hotaru con cara burlona,- Esto no es para pendejitas como vos, nenita- Dijo- Pero, si vas con el marmota este, que nunca gana ninguna mujer…- Burlándose de Billy.

No lo autorizo-dijo Gato.

-Uh, La policía…- Ryuji y sus clásicas burlas, -Miren, vayan, y nosotros los alcanzamos más tarde-

-He! Yo dije que no!- Replicó Gato, - Vos no tenés autoridad para decirle que hacer a mi hermana!- Siguió.

-Claro que si, soy su onii-chan también- Ryuji seguía mofándose de Gato.

-Eh?!- Gato estaba perplejo.

Ryuji vio que Gato no entendía su perspectiva de las cosas, así que lo tomó del brazo alejándolo un poco del centro de la discusión, se acercó a su oído – Tonto, si ellos se van por un rato, podemos estar solitos, después los vamos a buscar- Trató de convencer a Gato.

Pero es Billy!- Respondió, soltándose -No me gusta nada- siguió, cruzándose de brazos.

Ryuji quería estar a solas y esta era una excelente oportunidad. -Pero no querés que te… eh?- Dijo, insistente, pasó su brazo por la cintura de Gato –Dale, un ratito, después los vamos a buscar, además hace bien salir…- Ryuji no perdía tiempo.

-No sé- Gato cedía.

Ryuji volteó a ver a Billy y a Hotaru. –Bueno, Uds. van temprano, pero… nosotros vamos después, y ojito con lo que hacen, por que los destripo a los dos, ok?- Ryuji finalizó la discusión.

Gato seguía desconforme, pero un rato a solas era un rato a solas, además la idea de ir a interrumpirle la diversión a su hermana era bastante tentadora.

Hotaru pegó un salto de alegría, abrazó a Gato, "Gracias!" gritó feliz, y salió corriendo a su cuarto.

Gato seguía con pocos ánimos, Billy se levantó del sofá, "Vengo a Buscarla más tarde" Dijo, y caminó hacia la puerta.

Ryuji le abrió, se acercó a Billy, apartado de Gato – Trata de venir temprano, llevala a comer, y cuidala, ok?- dijo, más tiempo afuera, mas tiempo a solas con Gato.

-Si… ok- asintió, pero claro, por una parte estaba tratando de salir para despejarse, pero por otra estaba siendo cómplice de algo que al él, realmente le dolía: Ceder a Ryuji ante Gato.


Las 10 y media, según el reloj del living, la casa parecía estar vacía, Gato estaba en la habitación, recostado, mirando al televisor, que colgaba de la pared opuesta. Ryuji fumaba nervioso un cigarrillo, iba de lado a lado por la cocina, esperando impaciente por Billy, Hotaru estaba lista para salir, esperando en su habitación.

El timbre sonó, y puso a toda la casa en alerta, Ryuji enseguida volteó a mirar a la puerta, en un segundo corrió a atender, Hotaru salió de su habitación lista para salir, y Gato, se levantó de la cama y salió de la habitación rumbo al living.

Era Billy, al entrar, raramente sin su bo, vestido completamente de negro, un pantalón de vestir y una camisa negra, con cara de pocos amigos, Ryuji lo miraba de forma burlona.

Hotaru caminó hasta él.

Los dos hombres voltearon a ver a la chica. Hermosa, realmente bella, sus clásicas colitas, que la hacían ver como una niña, pero, un vestido al estilo oriental, ajustado, bordó, por arriba de las rodillas decía lo contrario, poco maquillaje, unos zapatos de taco y una cartera, todo del mismo color, completaban el conjunto.

Billy la miró, no podía creer lo que veía, esa niñita asustadiza, tierna y dulce, la cual siempre buscaba a su hermano, junto a su inseparable hurón, era ahora una mujercita, la miró, de arriba abajo, el aspecto de Hotaru alivianó el hecho de tener que salir sin Ryuji.

-Y? Estoy bien?- Dijo la chica, dio una vuelta sobre si misma, para mostrar su apariencia.

-NO, pareces una puta- Replicó su celoso hermano, quien salía de la habitación.

-No, parece una mujer… madura- Dijo Ryuji- Lo que no es- miró de costado a Hotaru, burlándose de ella.

- Hubiese traído mi bo, ahora voy a tener que espantarte a los buitres- Billy trató de alagar, a su manera, a la chica. –querés comer algo antes?- Dijo Billy, siguiendo el plan de Ryuji.

-Claro!- Respondió feliz, que oportunidad! La noche perfecta, para ella.

Así partieron juntos, Billy aún conservaba uno de los automóviles de Geese, era amplio y lujoso, fueron en este, a buscar un lugar donde cenar.

En el departamento, Gato seguía molesto, pero, Ryuji apenas cerró la puerta se prendió a Gato como una sanguijuela.

Lo llevó a la rastra a la habitación, al llegar a esta lo tiró a la cama.

-De esta no te salva nadie- Dijo, el hombre estaba listo, miraba a Gato, le decía todo con la mirada, ya no lo resistía ni un minuto más, quería que esa noche pasara de una buena vez.

Gato se quedó inmóvil, una vez más sus miedos y prejuicios volvieron a surgir, esos miedos lo dejaban paralizado, estaba sentado en la cama, mirando como Ryuji en cuestión de segundos se sacaba su remera.

Sudor frío corría por su espalda, miedo, vergüenza, terror, todo se mezclaba casi mareándolo. Aún así su sexo decía lo contrario, parecía que estaba del lado de Ryuji, Gato se cubrió con una almohada, miraba hacia abajo, una vez más esa sensación de no estar listo recorría su cuerpo.

Bueno…- dijo Ryuji, se acercó, puso una pierna sobre el borde de la cama, acercó su rostro al de Gato, sosteniéndolo con una mano.- Listo?- siguió.

Pero Gato una vez más se sentía incomodo, corrió su rostro, mirando hacia un lado, como rechazándolo. Ryuji se puso erguido, lo miró sin entender.- Que te pasa?, no querés- Dijo –No me mientas…- Una vez más se acercó a Gato, suavemente lo recostó sobre la cama, este no soltaba la almohada, miraba a Ryuji como si se tratara de un agresor, miró hacia la puerta, " Quiero irme" decía, puso sus manos con sus puños cerrados en el medio de los dos.

-No mientas, tu cuerpo dice otra cosa- Ryuji insistía, metió su mano dentro de los pantalones de Gato, y este miraba a Ryuji, realmente asustado. Su respiración se agitó, sus ojos estaban vidriosos, no quería, se ponía mas tenso segundo a segundo.

-No!, no quiero!- terminó diciendo, empujando hacia atrás a Ryuji.

Ryuji se puso serio, "Se esta burlando de mí" pensó. Ryuji no era muy estable, su furia se hizo presente, sus ojos se llenaron de odio, apretó sus puños, trataba de contenerse,

-Que querés!?- estaba a punto de cometer una locura, se sentía humillado, ante esa situación. –No me vengas con boludeces!- Parecía bufar, mientras miraba a Gato.

Gato no sabía que hacer, pero sus miedos eran incontrolables a esa altura, se levantó y salió de la cama, trató de huir hacia el living, pero Ryuji lo agarró de un brazo, con una fuerza descomunal lo lanzó sobre la cama, Gato cayó boca abajo.

-Conmigo…- dijo, enfurecido, -No se juega- Se subió encima de su compañero, antes de que este pueda reaccionar, Ryuji le dobló el brazo por arriba de la espalda inmovilizándolo.-Vamos a hacerlo te guste o no!- Dijo.

-No! Por favor! Basta!- Gato entró en pánico, pero por dentro se maldecía a él mismo, el había causado esa reacción violenta en Ryuji.-Esperá!-

-No te hagas el idiota!- Ryuji seguía agarrándolo, - Vamos! Colabora!,- reclamó, se desabrochó los pantalones, Gato se quedó inmóvil.

-Tengo miedo!- Dijo.

Esa frase fue la que de tuvo a Ryuji de cometer una locura, de pasar la raya, lo soltó, volvió a agarrarlo, esta vez, por la cintura, lo empujó contra él.

-Bobo… casi me haces…- Lo abrazó con fuerza.

El alma le volvió al cuerpo a Gato, se calmó, los brazos de su compañero lo calmaban siempre, respiró profundo.- Es que…. Me dio miedo, perdón- Dijo.

-Querés o no?- Ryuji insistió una vez más.

-Si! Pero… no sé- Gato se soltó, gateo (valga el chiste fácil) hasta la cabecera de la cama, se acostó boca arriba, miró a Ryuji, "estará enojado?, y si… seguro, parezco un tarado diciendo que si… que no…" pensó.

Ryuji se acostó al lado de él, lo miró, tomó la mano de Gato y la puso dentro de sus propios pantalones.- No seas tonto, no pasa nada- dijo, su voz era más suave, y grave que siempre.

Gato tenía algo de vergüenza, pero siguió a Ryuji, este se tomó unos segundos para desvestirlo.

-Que… rápido…- Dijo, miraba a su compañero, totalmente decidido.

- Si… que querés que hagamos?- Dijo, complaciente, esta vez – Mirá, se lo que estás pensando, pero… doler te va a doler, aunque no quieras… así que…- dijo, se subió encima de Gato, -si querés… por esta vez… soy yo… el que se deja- sorpresivo, casi increíble comentario de parte de Ryuji.

Gato lo miró asombrado, pero no podía dejarlo hacer eso, además con el aspamento que armó antes, era injusto. –No!, bueno… pero si me duele mucho te pego!- dijo, casi como un chico.

Ryuji le sonrió, se recostó sobre Gato, lo besó, lo miró, en silencio, al final, su compañero terminó cediendo.

Sin palabras, callados, en el silencio de ese cuarto, así comenzó todo. Él, asustado, pudoroso, pero aún así dispuesto, se aferró a las sabanas, esperando a que su compañero comience.

Dolor, un dolor indescriptible, apretó sus dientes, cerró sus ojos y apretó esas sabanas como nunca, se arqueó de dolor, respiró hondo y largó un sonoro gemido, corrió su rostro a un costado.

Al principio le dolía, se sentía invadido, y vulnerable, se quejaba, pero su cuerpo no se resistía, sino que era su mente la que lo asustaba, después de un rato, comenzó a calmarse de verdad, se relajó por completo, se levantó, abrazó a su compañero, casi sentándose encima de este, se dejó llevar.

Y su compañero? El si estaba dispuesto a todo, sentía que la sangre le hervía por dentro, se sentía como nunca, tenía el poder en sus manos, lo tenía todo para él, en cuanto su compañero lo abrazó, este lo agarró de la cintura, marcaba todos sus movimientos, él, era el guía.

Así los dos con opiniones totalmente diferentes, comenzaron a entenderse, se besaban, se abrazaban se comentaban cosas al oído, se enredaron en la locura juntos, el sudor de sus cuerpos hacia que al rozarse se volvieran más locos, gemían con fuerza, perdieron por completo el control, el pudor, y la cordura.

El limite estaba cerca, muy cerca, sus bocas abiertas de par en par, sus ojos también, sus pupilas se achicaron, se abrazaban con fuerza, sabían que estaban alcanzando el tope, la cama parecía que iba a romperse de un momento a otro, Ryuji volvió a recostar a Gato, tomó el control, ya no resistía más, estaba alcanzado su limite, Gato gritaba, se agarraba de las sabanas, movía su cabeza de lado a lado, babeaba, y gemía, ya no le importaba nada…

Las palabras volvieron a surgir, Ryuji no aguantó más, se desplomó sobre su compañero, totalmente agitado, Gato lo abrazó.

-Perdón… no pude evitarlo- dijo el hombre, mientras miraba directo a esos ojos negros.

Gato lo miró, le sonrió, acercó su boca al oído de su amante "Te amo" dijo, no necesitaron más palabras, un abrazo fuerte, muy fuerte, algunas lagrimas traicioneras salieron del los ojos de Ryuji, y un silencio cálido, nada más.

Así se quedaron un largo rato, la brisa entraba por la ventana, jugando con las cortinas blancas, los sonidos de la noche se hicieron presentes, no necesitaban nada más.

Comentarios: UF! No digo nada, O//////O no saben lo que me costó escribir esto, aún así no me gusta, pero no quiero describir demasiado, sino queda grosero, uu a mi forma de ver.

Aunque expliqué de que la venía este cap, pido disculpas si no les gustó mucho este… ejem! U///////U, pero bueno… el próximo, AL FIN! Aparecen los protagonistas que faltan, saludos a todos. Dejen sus reviews y demases…

PD: Una vez más, Seishun Kyousoukyoku suena en mi compu, XD

Lucius.