Capítulo 9 – Te odio Tanya Denali.

Nada en mi cabeza tenía sentido en estos momentos, no era capaz de hacer ni de procesar nada con coherencia, habían pasado diez años, diez malditos años que no lo había besado y maldición se sintió como volver a nacer, no, no, no me puedo permitir esto, Edward Cullen fue mi pasado pero no pienso hacer que sea mi presente, primero muerta.

Después de salir corriendo del baño, llegue hasta las escaleras y las bajé lo más civilizadamente posible, no quería que nadie se enterara que estaba alterada por algo y luego llegaran las preguntas, cuando llegue a la sala todos estaban sentados en el piso viendo una película y Anthony estaba en la cocina buscando un poco de agua, fui hasta la cocina y escuche que hablaba con alguien, ¿con quién más podría estar hablando Anthony si su padre estaba en el segundo piso y Alice, Jasper, Rose y Emmett estaban viendo una película? Pero justo cuando iba a abrir la puerta, tropecé con la mesita que estaba al lado de la puerta dejando caer un jarrón de cristal, Dios mio Alice me matará, eso era en todo lo que podía pensar.

Los chicos al escuchar el alboroto salieron a ver que sucedía y todos se rieron de mí incluso Alice lo hacía, ¿es qué no le importaba ese jarrón o qué?, bufé, esto me había dejado de pasar hace unos 9 años aproximadamente, odiaba mi parte torpe siempre lo he hecho y siempre lo haré.

En ese momento Anthony salió de la cocina un tanto agitado y me miraba diferente, no entendía ¿hice algo que a Anthony no le ha gustado?, su mirada reflejaba temor y odio, lo peor del caso es que esos sentimientos era dirigidos a mi persona, qué alguien me diga ¿dónde está la cámara escondida? Porque yo no le veo la gracia.

-Anthony ¿qué sucede, cariño? –pregunte lo más suavemente posible y midiendo cada una de mis palabras.

-Nada Isabella, si me disculpan me voy a mi habitación –su tono fue frío y distante, tanto así que me dejo petrificada en el suelo, y ahora ¿qué hice?

Todos estábamos en silencio y mirándonos sin entender nada, algo cambio en él y tengo que descubrir que fue, pero antes tenía que comenzar a limpiar los vidrios que tengo en las manos y en el pie.

-Bella permíteme ayudarte, yo puedo curarte sin ningún problema –Bueno pero ¿en qué momento había llegado Edward hasta acá? De seguro ya tenía rato aquí y por estar tan concentrada en Anthony no le había prestado atención.

-Como gustes –Esa fue mi respuesta.

-Ven hermana yo te ayudo a levantar para que n te hagas más cortes, ya me había olvidado lo torpe que eras.

-Ohh cállate Emmett.

Después de que Emmett me ayudará fui hasta la cocina con su ayuda y Alice trajo los implementos que Edward le dijo, el comenzó con su labor y yo sinceramente no podía dejar de pensar en la actitud de Anthony, cinco minutos atrás parecía quererme y ahora parecía odiarme, que rollo.

Cuando Edward terminó con los vidrios me coloco una venda y Emmett comentó que ya era hora de irnos. Durante el camino a casa estuve pensando en el detective, ya habían pasado varios días de nuestra primera reunión, esperaba con toda mi alma que me diera más información de la que ya sabía.

Cuando Emmett y Rose me dejaron en mi casa subí a mi recamara, necesitaba un baño urgente, busque mi ropa de dormir y me dispuse a bañarme, cuando el agua caliente hizo su efecto y estaba totalmente relajada salí del baño, me vestí y me acomode bajo las sábanas, de inmediato me dormí y esa noche soñé con Renne mi madre, la extrañaba muchísimo, necesitaba de ella para escucharle decir, Bells tono estará bien o la frase que ella siempre me decía y que aún no he logrado comprender del todo "la memoria del corazón borra los malos recuerdos".

Como todas las mañanas el sonido del despertador me hizo saber que comenzaba un nuevo día, me levante y busque en mi armario la ropa que usaría para hoy y luego me dirigí al baño.

Cuando estuve fuera, fui a la cocina y prepare un desayuno ligero, un tazón de cereal y frutas, miré el reloj y eran las ocho de la mañana, todavía me quedaba una hora para llegar al consultorio, así que aproveché ese tiempo restante para llamar al detective.

-Buenos días.

-Buenos días Seth soy Bella.

-Oh hola Bella, ¿cómo estás?

-Bien y tú ¿cómo estás?

-De maravilla… me imagino que su llamada se debe a que quiere saber si tengo algo de información, ¿no es así?

-La verdad es que sí.

-Bueno déjeme informarle que tengo buenas noticias, ¿cuándo quiere que nos veamos?

Piensa Bella piensa, ¿cuántas consultas tienes hoy?, eran tres, no esas son las de mañana hoy tengo nueve, ¡Diablos! Nueve consultas.

-Me temo Seth que hoy no nos podremos ver, ¿es posible mañana?

-Por supuesto, solo dígame lugar y hora exacta.

-Seth ¿sabes dónde se encuentra el Blue Moon?

-Claro que sí Bella, allí estaré.

-Está bien, a las seis si te parece bien.

-Es perfecto Bella, nos vemos mañana, adiós.

Un día, tan solo un día y sabría un poco más, eso es lo que más espero, por lo pronto busque las llaves del jeep y comencé a manejar hasta el consultorio.

Cuando llegue estaba decorado tal cual lo había dejado y eso me hizo recordar de nuevo a Anthony, su actitud aún me preocupaba, no logro entender ese odio repentino.

Como a las diez de la mañana llego mi primer paciente, bueno en realidad no era mi paciente, era una señora que necesitaba a una amiga que la aconsejara y aquí me tenía a mí.

-Señora Cooper buenos días, ¿Cómo ha estado?

-Bella mi niña hermosa, he estado muy bien gracias, no sabes lo feliz que he sido cuando tú secretaria me ha llamado y me ha dicho que regresaste tan pronto.

-Bueno si la verdad es que ocurrieron unos imprevistos y por eso regrese tan pronto, pero cuénteme, que ha pasado con el señor Masen.

-Bella, es tan hermoso que una vieja como yo pueda vivir estas experiencias, él es el hombre de mis sueños, no sé cómo no pude conseguirlo antes.

-Resulta señora Cooper que si lo ha conseguido ahora es porque este era el momento indicado, suelo pensar que las cosas suceden en el momento que tienen que suceder, sean buenas o sean malas, dentro de todo lo malo siempre encontramos algo bueno, ¿no lo cree?

-Me encanta hablar contigo mi niña, eres cómo la nieta que nunca he tenido, eres la mejor amiga que he tenido en años, muchas gracias Bella.

-No me agradezca, mi amistad no es por caridad, yo he visto en usted lo que veo en todos mis amigos, veo amor, no cree que es suficiente.

-Sabes Bella a veces me pregunto por qué una mujer como tú, independiente, hermosa y fuerte, no tiene a alguien a su lado, no tiene una familia, no conozco tanto de ti como tú conoces de mí, pero esa siempre ha sido una de mis mayores dudas.

-Todo a su tiempo señora Cooper, todo a su tiempo.

Y así siguieron hablando con un tiempo, hasta que otro de los pacientes llego.

El señor Marco un hombre de 30 años alcohólico, Jane una chica de 20 años con personalidades múltiples, Alec de 26 años con problemas de sufrir parafilia y así como ellos casos más.

En el almuerzo llame al taller y me alegre al saber que ya mi auto estaba listo así que le llame a Emmett para que lo buscara y lo dejara en mi casa.

Alrededor de las ocho de la noche salí del consultorio, finalmente, amaba mi trabajo pero una jornada así cansaba demasiado.

En el trayecto a mi casa estaba pensando en lo que podría decirme mañana Seth, ¿sería de verdad algo nuevo para mí o simplemente algo que ya sabía?

Cuando estacione en el garaje me encontré con una carta en el piso, muy fácilmente alguien pudo empujarla por la rejilla del portón, era eso o pensar que alguien había estado en mi casa, la idea me hizo temblar de miedo, abrí rápidamente la carta y comencé a leer su contenido.

Querida y estimada Isabella Swan:

Anthony te odia, pobrecilla Bella o mejor dicho Isabella, ¿qué has hecho ahora para que el niño te odie? Tiene que ser algo muy malo porque los niños de esa edad no deberían sentir esos sentimientos…

No tienes ni idea de quién soy y tampoco me interesa si lo sabes, la verdad tu vida es un fracaso, eres una buena para nada y hasta un niño te odia, el hombre al que quieres siente asco hacia ti y no eres capaz de encontrar las cosas que se te han perdido, me das lastima.

Con amor, tú mejor amiga…

No puede ser, no, no es posible, Tanya está muerta, ella es la única que podría escribir algo así, yo llegue a conocerla muy bien como para saber de lo que era capaz.

Te odio Tanya Denali, odio haberte dejado entrar en mi vida.

No lo dude dos veces y llame a Seth.

-¿Hola? Bella que ha sucedido.

-Seth necesito que investigues a otra persona, Tanya Denali sino consigues su nombre de esa forma es posible que sea Tanya Cullen, disculpa las molestias a esta hora Seth que tengas buenas noches.

Todo encajaba ahora, pero para comprobarlo necesitaba hablar con Anthony y cuanto antes.


Chicaaaas gracias por estar al pendiente de mi historia, ustedes son mi inspiración para seguir con la historia, espero les guste este capítulo, cualquier duda o sugerencia me la hacen saber... Besos..

Muchas gracias a: Conejoazul, alianna09, xhica121, L Rys, jota97, lueli, maricoles, noe Pattz, dulce sangre azul, georginiuxa, namy33, liiz-Carlie Cullen, Loremolina, jojo10298-somerhalder, mdstl17788, brujas, jane2, luminosita, cullen's nicky, beky09, TWIANDRE, Martu Cullen, Jenny hatake,whithmusicsong, robmy, mely1989, maribel hernandez cullen, CaMuChi, isabel20, sereytycullen, apenasumsorriso, marielie, espero que no se me escape ninguna y si omiti a alguien saben que tambien estoy agradecida con ustedes.