tal vez como alguien comento en una de las Reviews, si es posible, lo mas seguro que este disfrutando como nunca escribiendo esta vez. pero es extraño, mientras escribo en mi cabeza las veo a ellas haciendo estas cosas. casi diria que es como ver anime en mi coco, supongo que por eso escribo los capitulos como si en realidad solo estuviera tomando simples apuntes. me dejo ya de rollos, otro dia de gripe sin poder dormir, entre el calor y la gargante etc etc. vamos que no hay manera de pegar ojo. asi que sin mas

ni Mahou Shoujo Lyrical Nanoha ni sus personajes me pertenecen. aunque yo lo vea como un anime en mi cabeza xddddd


Recuerdos.

Capitulo 9. Angustia y Soledad.


Aquellos duros días de soledad iban pasando. Poco a poco me hacia a la idea de verla casualmente por la TSAB, aunque no me podía acostumbrar a que no me saludara. Inútilmente había intentado hablarle mil veces. Ella simplemente me contestaba fríamente con monosílabos, la mayoría de veces bastante seca y distante. La desesperación se apoderaba de mí según pasaba el tiempo.


Me tumbaba en mi cama después de un día agobiante, deseando sentir su cuerpo a mi lado, como cada noche. A veces me preguntaba si ella se sentiría igual. Sin duda el mote de demonio blanco que le habían puesto le pegaba a la perfección, ya que, Nanoha cuando estaba así de indiferente podía hacer más daño incluso que el peor de mis enemigos. Aquella mañana me levante como cada día y me dirigí al comedor para tomar mi desayuno, me encontré a Signum y Hayate por el camino. Ellas también iban a comer, así que entramos al comedor y nos sentamos. Hayate me miro de un modo bastante raro en aquel momento. Miraba detrás de mí. Yo inconscientemente me gire. Veía a Nanoha hablando con Yuuno. Parecían demasiado amistosos para mi gusto, porque el le estaba cogiendo de la mano.

"Fate-Chan podrías mirar más disimuladamente" me decía una Hayate tan descolocada como yo en aquel momento.

"Bueno son amigos es algo normal que hagan eso ¿no?" Signum me miraba queriendo calmarme por la cara que yo había puesto.

"Claro..." esas fueron mis palabras, no podía pronunciar nada más seguido y que pareciera que no me estaban pasando con un coche por encima.

"Fa-Fate-Chan" Hayate me miraba asombrada por la cara que yo tenia en ese momento "Fate-Chan estás celosa" me volvía a mirar pero con aquella sonrisa suya de perturbada.

"Hayate no estoy para bromas" la mire con cara de asesina, mientras Signum trataba de no reírse.

"Vamos Fate-Chan no te deprimas" pasaba la mano sobre mi hombro tratando de consolarme falsamente. Yo sentía que mi estomago se revolvía.

"Testarossa no lo pienses más, seguro que ella también esta mal y el solo la está consolando" me miraba con cara de 'anímate o saco a Levantine'

"¡Signum!" exclame mientras me levantaba bruscamente. Cosa que no paso de inadvertida para una Nanoha que retiraba la mano de Yuuno. " ¡Te reto ahora mismo!" le decía señalándola con la mano. Mientras esta quedó con los ojos como platos mirándome fijamente sin comprender nada.

"¡BIEN!" se levantó ella de igual modo "esta vez no podrás conmigo" dijo cerrando un puño delante de mí.

Sin más salimos de allí ella y yo a disputar nuestro combate.

"Gracias Signum" le dije con cara apenada.

"Testarossa, sé que lo único que querías era llamar su atención" me miro pasando la mano por mi espalda consolándome.

"Y si ahora resulta que ella y Yuuno..." no podía terminar la frase, solo de pensarlo me daba escalofríos.

"Eso no puede ser Testarossa, Takamachi no puede olvidarte así tan rápido" intentaba que no me hundiera totalmente.

Seguimos caminando hasta las oficinas de la TSAB. Llegamos a una oficina con mucha gente trabajando arduamente. Nos pusimos delante de una puerta que tenia una placa en la que ponía 'Fate T. Harlaown Enforcer de la TSAB' mire aquel nombre. Enforcer, aquello era lo único que había logrado, algo que había conseguido arruinar mi verdadero sueño. Signum entro conmigo, tenia que recoger unos papeles para su ama que yo tenia. Se los di dejándome dicho que esa noche nos iríamos a tomar algo ella y yo a ver si me animaba. Todo aquello seria inútil, lo que había visto en el comedor me había producido tal punzada en el pecho que no podía casi respirar. Me deje caer en mi silla tras de la mesa. Me gire para observar por los grandes ventanales el cielo limpio y azul y una ciudad que parecía estar bajo mis pies.

Las horas en mi despacho me agobiaban, no hacia sino rellenar informes, que en esos momentos me parecían inútiles, pues no había modo de poder concentrarme. Lo único que me venia a la cabeza era la mano de Yuuno encima de la de Nanoha. Llevaba ya varias semanas trabajando en aquella oficina, pero debo admitir que no se estaba tan mal, sin molestos viajes, aunque me hacían conocer lugares, algunos totalmente arrasados y otros verdaderamente hermosos. Pero estar en aquel despacho con los pies en la tierra también me gustaba. A pesar de que a cada rato recibía la llamada de alguno de los mandos solicitando mi ayuda, yo me negaba por completo. De momento las investigaciones que hacia, las prefería hacer desde allí.

Una llamada en la pantalla me saco de mis pensamientos, Shari me preguntaba por unos informes, cuando me fije que por detrás estaba la dueña de mi corazón ahora roto, que ni sabia que estaba saliendo en aquella llamada. La expresión de su cara era algo triste y apagada. Me sentí egoísta al desear que aquella mirada triste fuera por mi causa, fruncí el ceño. A lo que Shari se quedó un momento callada y hasta diría que asustada.

Shari se encontraba en esos momentos en la zona donde Nanoha entrenaba a sus alumnos. Al parecer ayudándola con algún tema de los dispositivos de los reclutas. Repentinamente Nanoha se giró a la pantalla sorprendida de verme ahí. Yo disimulaba mirando a una Shari aun un poco descolocada a causa de mi mirada fría.

"¿Shari?" Le volvía a repetir

"Sí si... perdone Fate-san. ¿Usted se encuentra bien?" me quede sin esperar aquella pregunta, y ella dudaba de si había hecho bien haciéndola.

"Sí claro... buscaré eso que me pides. ¿Dónde quieres que te los deje? O mejor, ven tu a buscarlos, tengo la mañana demasiado ocupada." la chica se limitó a afirmar con la cabeza. Antes de cerrar la conexión mire a Nanoha que seguía perpleja mirándome. Y así corte la conexión.

Sabia que algo estaba pasando. En todo el tiempo que llevábamos separadas ella jamas me miro así. Parecía que me suplicaba algo, o más bien se disculpaba por algo. Y eso era lo que realmente me tenia muy nerviosa. Suspire hondo con la intención de alejar aquello de mi cabeza y seguir trabajando. "Maldita sea a que venia aquella mirada". No lo entendía. Por fin llego la hora de salir de la oficina. Ni ganas de almorzar tenia. Pero no quería esperar más. Tenia que encontrarla, quería hablar con ella y que me dijera de una vez lo que estaba pasando.

Caminé hasta salir del enorme edificio de la TSAB y sin pensarlo fui directa a la zona donde Nanoha estaba. Mientras caminaba pensaba en lo bien que me vendría un coche. Sí, me compraría un coche. Odiaba tener que desplazarme de ese modo todo el tiempo, además, a veces debía ir a algunos sitios en la ciudad y no podía ir todo el rato pidiendo el vehículo a alguno de mis subordinados. Ya daba un poco de vergüenza. Me plante allí. Ella estaba sola en ese momento, escribía cosas en sus pantallas.

"Nanoha" la nombré y ella se giró algo sorprendida.

"Fate-Chan" me volvió a mirar de aquel modo que me desconcertaba.

"¿Esa mirada a que viene?" no podía más fui directa al grano.

"..." bajo la cabeza. Aquello me extraño aun más. Me acerque más a ella y puse mis manos en sus hombros.

"Mírame a los ojos y dime que lo que estoy pensando no es cierto" lo que estaba pensando es que ella y Yuuno tenían algo. No era por lo de la mano. Sino por como el la miraba en ese momento.

"Fate-Chan..." cerro los ojos un momento y entonces me miro.

"Dime lo que sea Nanoha, pero dime algo." sus ojos se tornaron tristes y sin brillo alguno.

"Fate-Chan... es cierto" me quede con los ojos abiertos totalmente, me estaba diciendo que ella y Yuuno estaban juntos.

"¿Po-por qué?" era lo unico que podía salir de mi boca en aquel momento.

"Está muy claro... él nunca se va de mi lado. Y yo... yo le quiero..." aquello rompió todos mis esquemas. Me dejo por los suelos, mis ojos se comenzaron a humedecer. Y una rabia dentro de mi comenzó a nacer. Aparte mis manos de sus hombros deseando morir en aquel momento.

"..." me quede tan perpleja que las palabras no salían de mis labios. Sentí como si mi corazón caía por un precipicio sin fin.

Me gire para que no viera caer unas lagrimas que ya no podía aguantar más. Me vi en un pozo sin fondo y sin salida. Eso no podía ser. No podía ser que ella se hubiera enamorado de él, no tenia sentido era absurdo. Como podía ser aquello cierto. Pase mis manos por mi cara. Y sin decir nada más comencé a caminar sin destino, sin ningún propósito de llegar a ningún lado. Pero mientras iba andando pensé en volver un momento a la oficina. Llegue allí aun con aquel peso en el pecho que hacían más lentos mis pasos. 'desaparecer' eso era lo único que quería. Me senté en el sillón detrás de la mesa. Cuando la entrada de una llamada, reclamo mi atención. Le di al botón para contestar.

"Enforcer Harlaown " hablaba uno de tantos mandos por aquella pantalla.

"Sí. Dígame. Comandante Nakajima" le conteste cortésmente.

"Verá, se que últimamente no esta aceptando ningún tipo de misión que la lleve fuera de Mid-childa, pero esto es bastante grave" me quede mirando un minuto analizando lo que había dicho.

"¿De qué se trata?" sin pensarlo conteste.

"Solo puedo contárselo si acepta la misión, sera en un planeta algo lejano, sera llevaba allí por medio de la flota interestelar" no sabia que planeta era ese, tampoco me importaba realmente.

"Acepto" esas fueron mis ultimas palabras.

Ese comandante me explico el caso y me dijo que solo alguien como yo podría resolverlo. Ya que no servia para ser pareja, al menos si valía como Enforcer ¿no? Me tendría que ir al día siguiente pues era una misión muy urgente. Me volvería a alejar de ella. Aunque esta vez era todo muy distinto. Así que simplemente prepare mis cosas y ni siquiera me preocupe en decirle a nadie que me iría. Sabia que Hayate se enteraría tarde o temprano, ya que ese comandante era conocido suyo. Y en cuanto a Nanoha, supongo que ya no le tendría que importar si me iba o me quedaba. Ella ya estaba con otra persona. Realmente en ese momento mientras subía al helicóptero sentí una inmensa angustia y soledad, algo que no sentía desde que era pequeña. Algo que al parecer no me había dejado de perseguir, solo se mantenía a la espera para volver a atacarme.

Y así, sin más, partí. Una misión larga y dura, de la que no quería esta vez regresar, pues ahora mi vida si estaba totalmente perdida. Sin ella, sin poder volver a sentir sus labios nunca más, acabaría muriendo irremediablemente.

Fin del capitulo 9


la cosa se torna dramatica. y distante, que ocurrida de aqui en adelante? xddddd un saludo y gracias por las reviews, hasta el proximo capi