Capítulo 9: Ojo antes de la tormenta

(Takashi Pov)

Corrí donde Soujiro para cruzar nuestras hojas, los dos machetes y la katana resonaron con fuerza y quebraron el silencio a nuestro alrededor, las chispas volaban de aquí para allá con cada fricción producida por nuestros movimientos, nuestras posturas eran la de un samurái contra un asesino loco, veo por mi visión periférica a los demás, civiles inocentes que están aterrados, la desesperación ya está muy profundo arraigado en su psique, los soldados y fuerza militar o paramilitar de parte del papá de Saya muestran sus fusiles listos para abrir fuego contra mí en cualquier momento a una sola indicación de su comandante, vaya doctrina envidiable.

El sonido del acero chocando entre sí era embriagante y adictivo, podía sentir como el corazón se acelera dentro de mi pecho, con cada segundo el ritmo aumentaba más y más, mi boca se ponía seca y respiraba con fuerza pero no con cansancio, todo lo contrario, mis colmillos giraron en un arco horizontal destinado a abrirle el pecho desde el costado derecho pero su katana los bloqueo en un una posición de kendo donde su arma miraba hacia arriba, se agacho para rápidamente arremeter en una puñalada hacia delante con el deseo de tomar mi cuello, me moví a un costado y con el machete de mi mano izquierda lo cambie de dirección mirando hacia arriba con todo su costado expuesto listo para lacerar y desgarrar con mi otro colmillo, sonreí en mi aparente triunfo pero de nuevo soy bloqueado ya que vi en cámara lenta como giraba sus manos en un suave pero certero movimiento de mulecas para que la espada girara toda hacia atrás en un agarre invertido con una mano en la empuñadura y la otra en el pomo dejando la katana mirando de manera oblicua hacia abajo. De tal forma que mi ataque fue completamente bloqueado dejándome expuesto para recibir de lleno una patada en el vientre, no creí que era tan fuerte de cintura para abajo pero teniendo en cuenta cómo cambia de posición de kendo a iado con ese rápido y veloz juego de pies es más que obvio, caí de lleno en el cemento pegándome contra la fuente que estaba chocando mi espalda, gruñí de emoción y desafío.

Alcé la vista para ver como la espada venia en un tajo descendente directamente a mi pecho, pero fui mucho más rápido para desviarlo directamente a la derecha para con mi mano libre hacer un muy diminuto tajo en su talón, un poco por encima de este pero no importaba lo fino o superficial que era, una herida era una herida y en este combate eso sería decisivo. Me levante para correr de nuevo donde Souichiro Takagi y a unos tres pasos salte con mis machetes de costado para hacer un tajo en media luna que fue recibido por una posición de iado, los tres tajos resonaron con fuerza y como no tenia punto de apoyo la fuerza cinética me lanzo hacia un costado donde caí aprovechando la inercia para girar y levantarme de nuevo en cuestión de segundos.

Estaba vez no me di cuenta como se me acerco con una velocidad de miedo, fue mi instinto que estaba gritando porque me moviera de ahí pero no pude reaccionar a bloquear todo el tajo que hizo un gran corte en mi brazo derecho pero una idea me llego a la cabeza, era arriesgada, muy estúpida y extremadamente suicida en cierta medida pero era lo mejor que tenía hasta ahora solo debo esperar el momento…

Comenzamos con una nueva andanada de golpes y tajos ascendentes que se bloqueaban e interrumpían entre ellos para dar paso a cortes a la sección del tórax, recibí un total de unos 15 cortes en todo mi pecho, la mayoría eran pequeños, diminutos pero cinco eran bastante grandes, dos que formaban una gran x en el medio de mi pecho, dos a los costados de mi vientre y el ultimo justo sobre el tajo derecho de la gran X, toda mi ropa estaba completamente empapada en sangre y mis dientes estaba completamente apretados por el dolor, la adrenalina y la euforia de este combate, al fin alguien poderoso, otro alfa con el cual ponerme a prueba y demostrarle no solo a él sino también afianzar a los míos quien es el que está a cargo, cada tajo, cada herida es un trofeo, una medalla que podre mostrar más tarde cuando venza…

Los ataques aumentaron en intensidad y mis músculos queman pidiendo a gritos un descanso, los tajos eran ahora borrones de acero y metal brillando bajo la luz del atardecer, apreté mis dientes y mordí mi lengua para no gemir de dolor cuando un tajo de golpe se hizo paso entre mi mejilla hasta mi oreja dejando un gran reguero de sangre que caía con furia por la parte de mi cara hasta mi cuello y manchaba aun más mi ropa ensangrentada, estas heridas ardían con furia en mis nervios pero no basto aun, el momento esperado aun no estaba presente para mí, no, aun no. Lance dos tajos para engañarlo y cobrar un momento para poder respirar y entrar en mi segundo aire..

AHÍ ESTA!

Souichiro se lanzo de costado con un tajo horizontal pero lo bloque con ambas hojas de tal manera que quedaron las tres cuchillas trabadas entre ellas durante unos segundos, segundos que fueron aprovechados ya que moví mis colmillos de tal manera para poder hacer un swing como si estuviera bateando hacia delante y hacia un costado, en este caso el swing doble paso por su costado pero no era esa mi intención ya que como esperaba se movió hacia abajo/delante esquivándome de lleno, cosa que buscaba tan desesperadamente porque usando esa misma energía con la que me impulse me gire y alce mi pierna dominante para ensartar una buena patada en su estomago y sacándolo hacia atrás un buen par de metros. No termina aquí; corrí como fiera endemoniada con un colmillo hacia atrás y de golpe se lo lance, el machete giraba y lo vi en cámara lenta, vi como giraba brillando, como choco contra la fina y filosa katana de mi contrincante generando una gran cantidad de chispas obligándolo a cerrar los ojos, vi como el impacto la sacaba bien hacia arriba perdiéndose durante unos segundos hasta caer empalándose en la fuente que tenía un ángel finamente tallado en mármol blanco, como atravesaba su pecho sin piedad.

Cinco pasos

Cuatro pasos, me agache un poco con mi colmillo restante hacia atrás y mi puño levantado y preparado.

Tres pasos, respire fuerte ya que sabía que era lo que venía preparado solo para mi persona.

Dos pasos, Souichiro movió su katana apuntando sobre su cabeza y la hoja hacia abajo, una postura defensiva bloqueando toda su cara con su pecho también protegido, era como ver la pared de un fortín con esa mirada poderosa, ver a un general mirarme fijamente era en parte aterrador pero también emocionante porque sabía en lo más profundo de mi que me estaba probando, viendo hasta donde era capaza de llegar, como podría combatir contra él, y le daré todo de mí, lo venceré, no temeré, ni vacilare, este es el momento }, aquí se decide todo.

Un paso. Lance mi puño para que chocara contra la hoja, sentí como mi carne era atravesada por la fina cuchilla que sin piedad estaba incrustándose en mi carne sin complicación alguna, como cortaba, atravesaba y chocaba contra mis huesos, la sangre fluía como fuente tiñendo todo el suelo y la fuerza de mi choque más todos los diminutos cortes pero sangrantes que le había dado en nuestra refriega le estaban pasando factura, nos movimos hacia atrás hasta chocar contra Lafuente y caer en ella, el chapoteo del agua salió disparada teñida del rojo escarlata junto al sabor cobrizo de nuestra sangre mezclada voló por todas las direcciones imaginables, sonreí cuando choco contra lo que quedaba del ángel empalado que parecía ahora estar sangrando por el agua rojiza que caía desde su cuerpo herido, esta observación le dio tiempo para empujarme y mover la espada en un último tajo horizontal con su mano derecha ya que la izquierda se había cortado de manera seria con mi machete en una profunda herida que no dejaba de sangrar cual caudal embravecido, al mismo tiempo gire para dar mi último golpe con un tajo también horizontal que a cámara lenta paso por milímetros encima de la hoja de Souichiro generando unas cuantas chipas por la fricción durante su breve fricción, las dos hojas se separaron hasta quedar justo en el cuello de cada uno deteniendo todos los movimientos posibles, era cuestión de un simple movimiento de muñeca para desgarrar, cortar, lacerar y matar a su oponente, este enfrentamiento termino en un empate.

Dos guerreros, dos jefes, dos líderes, dos lobos alfa mirándose, analizándose, ambos sangrantes, ambos heridos, con sus respectivas manadas detrás mirando el combate ávidamente, ambos se habían reconocido como iguales, ambos satisfechos bajamos las armas con cuidado, mi mano sangrante teñía con furia el agua una vez cristalina y pura ahora no era sino el rojo escarlata profundo y oscuro, el aroma era adictivo, mi garganta se pone seca al imaginar un buen trozo de carne cruda cortada que dejaba escurrir la sangre fresca por todo su cuerpo…

-Es un empate entonces, interesante-escuche la voz profunda del papá de Saya, me saco de mi imaginación y le devolví la mirada entrecerrada, ambos nos pusimos muy serios, entre cerramos los ojos, nuestras caras tienen suciedad, polvo, sangre seca y varias heridas menores y diminutas.

-¿Qué es lo interesante?-le pregunte con indiferencia pero el pudo notar la curiosidad que trasmitía mi mirada de un acero dorado, la de un animal salvaje con los colmillos listos para desgarrar a su presa u enemigo en un abrir y cerrar de ojos.

-Hace mucho que no soy empujado a tales extremos en un combate, ni siquiera en todas esas charlas de política que solía tener me empujaban de esa manera, fue bueno para un cambio a decir verdad, estaba aburrido, no todos los días se ve dicho desempeño en el campo de batalla-dijo serio pero sabía que estaba satisfecho con todo esto.

-Me siento halagado, no todos los días puedo saciar esa sed de sangre y batalla que tengo dentro de mí, gracias Takagi-san-le dije con respeto y un deje de locura, el me dio una diminuta sonrisa, creo que fue una sonrisa por cómo se movieron los músculos de su boca milímetros hacia arriba.

-Pero basta de cháchara, hay cosas muy importantes que tratar, los infectados por ejemplo además de que aquí si bien es un buen punto de referencia en el mapa así como lo es a manera de base no es del todo recomendable-le dije con suma frialdad, cosa que me que devuelta, no estaba enojado sino todo lo contrario, intrigado por este cambio en la conversación.

-¿A qué te refieres Komuro?-,e pregunto extrañado por este giro de los acontecimientos, moví mi mirada hacia donde estaba todo el mundo, viendo cuidadosamente cada expresión, cada gesto, cada movimiento, en los civiles estaba el miedo y la rabia tapada debajo de esta, estaban cansados de todo, solo deseaban escapar, ratas patéticas que no pueden enfrentarse a nada, necesitan ser defendidos, tch, gruñí por lo bajo cosa que llamo mucho la atención del jefe de casa…..Mansión mejor dicho, este puto lugar es un maldito palacio.

-Mira, aquí no es buen lugar para hablar, eso es seguro, palabras mal colocadas y entre líneas de solo nos traerá problemas tras problemas tanto para ti como para mí, dime cuando pueda reunirme contigo, pero antes que nada te dejo una advertencia, esas cosas son muy sensibles al sonido y con ese maldito chillido de seguro tenemos una buena horda dirigiéndose a paso muerto justo aquí, no dejes que el miedo degenere en el caos, mantente firme para tu hombres que yo debo hacerlo también por los míos-le dije de manera rápida y tajante sin lugar a interrupciones, un movimiento de cabeza ligero y de ojos dio fin a nuestra breve conversación, me acerque donde mi machete faltante para con un rápido movimiento certero quitarlo junto a los restos de la estatua del pobre ángel bastardo que tuvo la mala suerte de ser despedazado por mi colmillo.

Lo quite para luego hacer un último tajo con los dos a ambos lados, de esta manera quito agua, polvo, mármol y basura de su filo, debo volver a limpiarlos en cuanto tenga tiempo libre, me pregunto si por aquí encontrare algo con que afilarlos, camine despreocupadamente hacia la mansión pero al menos unos quince hombres armados con fusiles de asalto y de precisión apuntaron donde mi persona, sonreí con sorna ante esto, sin miedo, solo una emoción que brotaba dentro de mi ser, la conocida sed de sangre estaba regresando acelerando todas mis respuestas biológicas, mi corazón solo estaba calmo una vez el combate contra Souichiro había cesado pero ahora regreso con mucha más fuerza, la adrenalina bombeaba por todas mis venas llenándome con energía, mis pupilas se rasgaron dándome una mirada aterradora y depredadora, mis caninos saboreando la carne que podría devorar…estoy hambriento…

Quiero…

Carne….

Huesos…

Sangre, sangre, sangre, sangre, sangre, sangre más sangre, quiero más sangre..

-Alto, déjenlo, será un buen activo en especial contra los caminantes-la voz cargada de autoridad de Souichiro Takagi resonó en todo el patio del a gran mansión. Los hombres me seguían mirando fijamente, listos para disparar por si su amo les dejaba suelta la correa..jejeje, esa estuvo buena.

-Pero señor-uno de los hombres, parecía ser mayor además de calvo respondió medio dudoso de esta decisión por parte de su señor, sonreí mucho ante esto y mostré mis caninos, el hombre trago duro y retrocedió un paso ante mi advertencia silenciosa.

-Responde por mí, y por nadie más-si claro, como si yo fuera tu soldadito obediente, no soy un borrego…todo lo contrario, soy su depredador, el mayor cazador…

Soy el lobo.

-Gracias-me dije más para mí para mis adentro, una vez dentro de la mansión camine con paso despreocupado hacia donde le cuarto donde la puta sin valor estaba siendo tratada, pero además siento la mirada de todos en mi espalda, me temen, me aborrecen, me desprecian, solo los más fuertes reconocen que puedo ser para ellos.

O un poderoso aliado..

O un temible enemigo..

O su asesino..

Estaba delante de la puerta donde de seguro seria estar frente a demonios sedientos de mi sangre y carne, carajo recién ahora me doy cuenta de cómo pueden reaccionar Ángela y Saeko, después de lo que hicimos de es obvio que están tanto apegadas a mí como yo a ellas y verme actuar de esa manera tan estúpida y suicida..deben tener la sangre hirviendo de rabia y Saya ni hablar, siempre ha estado preocupada por mí, en especial cuando me metía en peleas para cuidarla de los demás idiotas que la molestaban tanto en kínder, primaria como en secundaria, demonios, voy a ser enjuiciado y asesinado..

-Al menos no moriré virgen, algo es algo-me dije a mi mismo, una sonrisa coqueta y un sonrojo estaba tocando la puerta a mi cara, me reí un poco pero rápidamente use mi mano para tapar mi boca, lo último que me falta es que escuchen que todo esto es divertido para mí. Con ese movimiento veo como mi carne fue desgarrada y atravesada por la hoja de Souichiro, sangraba demasiado pero ahora estaba curándose, ya dejo de sangrar y la carne una vez malherida no estaba tan al rojo vivo como al principio, se estabas sanando a un ritmo increíble.

-Esto es inesperado, pero no voy a negar que viene como anillo al dedo, ya no sangro y no debo preocuparme por gastar las reservas escasas de medicamentos que tenemos en este momento-me dije y mire para atrás, mi camino tenía una que otra gota de sangre pero no era como al principio. Abrí la puerta para entrar en la boca del lobo, adentro el silencio parecía estar asentado de manera permanente, cada uno de los míos mirándome detenidamente, esperando algo, una explicación.

-Sé lo que están pensando, no tengo palabras para esta…estupidez que cometí, fue suicida, peligroso, eso era….en pocas palabras mi instinto, saben que deje de ser humano, o así es como me veo en este momento, pero algo dentro de mi me gritaba a luchar contra el papá de Saya, ahora estoy mucho más calmado y puedo razonar, es como si hubiera querido demostrarme algo a mi mismo-les dije con completa sinceridad, cada uno me miro para luego mirarse a ellos teniendo una charla entre ellos mentalmente o algo por como los pares de ojos iban de una persona a otra.

-Entiendo, en parte, he visto a lobos alfas enfrentándose entre ellos en los documentales, afirmando quien es el más fuerte y toda la cosa, de seguro ese instinto tuyo te dijo que Takagi era otro alfa y tu como eres uno decidió luchar contra él, lo que sea que tenía ese perro que logro "infectarte" debió darte no solo nuevas habilidades como mejorar tus sentidos sino que también debió alterar parte de tu inconsciente, actúas más como un lobo alfa que como hombre-dijo de manera muy seria Shizuka, cada palabra era escuchada por cada uno del so presentes, cada uno mirando sorprendido por esta revelación, incluido yo mismo, se que cambien, que me hice más frio y todo pero pensar que actuó como un lobo es…

-¿Ósea que Takashi es el alfa y nosotros somos el paquete, no es así?-pregunto dudoso Morita quien hablo algo que llamo la atención de todos.

-En pocas palabras si, Takashi afianzo su liderazgo desde que comenzó toda esta mierda y nos ve aunque no quiera como sus compañeros de manada, es el alfa y nosotros somos betas, sigmas y omegas siendo Ángela y Saeko sus hembras alfa-dijo despreocupada Rika mientras estaba apoyada contra la pared con una lata de cerveza en una mano pero lo ultimo lo dijo con un deje de diversión, vi como las mencionadas se ponían rojas de vergüenza y yo también estaba poniéndome rojo.

-Ahh y Alice es un cachorro, no, es muy pequeña para tener un puesto activo-dijo divertida Tsuki que estaba sentada al lado de Morita, la niña mencionada estaba sentada en el regazo de Shizuka, Zeke estaba acostado a los pies de esta pero me miraba con…respeto y admiración creo.

-Que me aspen si dejo que Alice haga algo peligroso, ni un en millar de años la pondré en riesgo, jure a su padre que la protegería y eso hare-dije con suma seriedad y veo como Alice sonríe de manera radiante con una sola lagrima que deseaba salir de sus diminutos pero bonitos ojos.

-y nosotros somos betas, debajo de ti-dijo algo molesto Imamura, le quedan muy pocos cigarros por como mira con añoranza a su paquete.

-Ninguno aquí está por encima de nadie, no somos como esa estupidez que el idiota de Shido, todos trabajos en equipo, en manada, nos protegemos juntos, luchamos juntos, y no dejamos atrás a nadie, no importa si ustedes siguen mis consejos o si yo sigo los de ustedes, estamos aquí reunidos y sobreviviremos, eso está hecho-dije con fuerza, veo como estas palabra les sube de gran manera el ánimo.

-Además yo…-no pude seguir hablando ya que sentí algo, mis pelos se erizaron, y mis colmillos se mostraron en mi boca seguido de un bajo gruñido de advertencia, mi boca se hizo agua y mi nariz e movía con furia mientras aspira con fuerza el aroma.

-¿Takashi qué pasa?-me cuestiono Ángela con mucha preocupación, los demás también se ven interesados por este cambio mío súbito.

-Mierda, no esperaba que fuera tan pronto-me dije a mi mismo, Saya se me acerco y tomo de mi brazo libre, el otro estaba aun lastimado, curándose o no sigue herido y eso lo vio.

-Saya, busca a tu padre, dile que se reúna conmigo lo antes posible-le dije de manera directa y fría, ella dudo pero termino asintiendo, salió para ir donde su viejo. Me gire donde estaban Kotha, Rika y Yamato.

-Kotha, Rika, Yamato, ustedes tres suban a la azotea, vigilen al menos un radio de cinco manzanas a alrededor de la mansión, busquen caminantes, refugios posibles, gasolineras, tiendas, el estado de las calles, hay negreros, signos de saqueos, asesinatos, etc y consigan un mapa o algo para designar zonas seguras y zonas muertas, los quiero aquí con los resultados en unas 2 horas a más tardar-ellos tres asintieron para luego marcharse a cumplir, me gire donde estaban Imamura y Morita, ambos son carne y hueso, juntos siempre, sonreí un poco por dicho pensamiento.

-Morita, Imamura, hagan un inventario de todas nuestras cosas excepto medicina, debemos saber que tenemos, cuanto tenemos y cuanto necesitamos para al menos subsistir 2 semanas-ellos sonrieron, Morita dio su sonrisa marca registrada y se marcho a donde estaban nuestras bolsas, Imamura le siguió el paso de cerca.

-Enseguida jefe jejeje-se rio un poco Morita por las cosas que dijo. Me reí por lo bajo. Mire con una sonrisa donde Shizuka, ella enrojeció un poco pero sonrió no obstante.

-Shizuka, quiero que hagas un inventario de nuestras medicinas, tal vez debamos parar en algún momento para abastecernos de ellas en el futuro, más que nada de lo esencial y más simple de conseguir, como analgésicos y esas cosas-esto es mejor Saya, solo puedo hacer un estimado de ciertas cosas pero Saya es el verdadero cerebro de este grupo, ella puede hacer esas órdenes mil veces más eficiente. Mire a Tsuki que se estaba sobando un poco su pierna, debe estar a medio paso de estar completamente curada así que no la exigiré tanto.

-Tsuki ayuda a Shizuka y no te esfuerces de más, lo último que necesitamos es un miembro herido que no puede caminar mucho menos correr si la situación lo amerita-le dije con suavidad, ella sonrió ante este gesto protector y se movió más cerca para ayudar a Shizuka. Al final me moví donde mis damas, ellas miraban esperando pacientemente a ver que necesitaba de ellas. Sonreí con dulzura, ellas me devolvieron el gesto simple pero cariñoso.

Saeko, Ángela, ustedes dos vayan por los terrenos de la mansión, vean todo, posibles lugares de escape, puntos ciegos, si la estructura es firme ante un asalto pero más que nada vean a las personas, quienes hablan entre ellas, quien parece sospechoso, necesito que vean si estas personas ahora miedosas pueden caer en la locura en algún momento, eso es lo más importante y tengan cuidado, no confió en ninguno ahí fuera-les dije con un deje de preocupación por ellas, las dos sonrieron al ver como las cuidaba, se me acercaron para darme un beso cada una en los labios, corto pero lleno de emociones, se fueron luego de este gesto con una sonrisa y tomadas de las manos, parecían hermanas..

Sentí como alguien tiraba de mi manga con suavidad, solo hay alguien en este grupo que tenga manitas tan suaves y delicadas.

-¿Si Alice?-le dije mirando hacia abajo donde la niña dulce e inocente miraba esperando con un brillo en los ojos, sonreí ante esto.

-¿Y yo que hago Takashi-nii?-me pregunto con dulzura, sonreí, ella no podía dejar de hacer que sonriera.

-Avísame cuando todos hayan terminado sus tareas-le dije mientras acariciaba su cabeza con cuidado, un deje fraternal y creo paternal, ella sonrió en gran medida mientras se ponía un poco roja, con entusiasmo dijo que cumpliría su tarea, Zeke ladro emocionado esperando….

-Mmmm tengo algo muy importante para ti Zeke, quiero que estés con Alice, no la dejes, si algo pasa ladra y aúlla, yo iré con ustedes, protégela sin dudar-le dije, el me entendió, se que lo hizo ya que no se despego de Alice.

Me iba ir de la habitación hasta que una voz que no tenía ganas de oír asalto mis oídos.

-¿Y nosotros qué?-me cuestiono molesta la perra de Miyamoto, Igou estaba cerca suyo pensativo.

-Tch, por si no te diste cuenta estas herida, malherida y de esa forma no sirves de mucho, salvo ser peso muerto, solo debes descasar además necesitas una niñera así no me molestas, para eso está el idiota- y antes de que me despotricara como siempre me fui de la habitación buscando una donde pueda descansar aunque sea un rato, quiero dormir. Camine buscando alguna, estuve así unos quince minutos hasta que encontré algo inesperado, me adentre sin saberlo a la habitación de Saya..

-Hay mucho color rosa aquí-dije mientras miraba la cama, las cortinas y demás, las paredes están pintadas de un color crema rosado, la cama tenía una fina cortina o velo que la cubría blanco con sabanas de un color rosa pálido mientras que las cortinas eran un rosa chicle, a un lado de la cama estaba el escritorio doble, un lado tenía su ordenador y el otro un gran espejo de maquillaje, no creo que Saya necesite maquillaje, es bastante hermosa por como es. En el espejo estaban pegadas muchas fotos, fotos de nosotros y una que otra mostraba a Miyamoto y a Igou, normalmente las fotos donde estaban las dos se mostraban airadas y molestas, nunca se llevaron bien a decir verdad.

-Cuantos recuerdos-dije por lo bajo mientras seguía recordando cada recuerdo que trasmitían las fotos, nuestra primer acto escolar, cuando nos disfrazamos para el día de brujas, Saya estaba como una hada y yo a su lado de gánster, jajaja, el primer diez de Saya en la primaria, en el parque, cuando me quedaba aquí a jugar en las tardes o a pasar la noche, ella y yo durmiendo juntos en el sofá y en la cama uno al lado de otro abrazados, cumpleaños, navidades…

-Era y soy su único amigo-eso me sorprendió, Saya nunca ha estado con nadie además de mi, los demás del grupo la respetaban y aceptaban pero solo porque también es mi amiga pero de todas las fotos presentes una en verdad llamo mi atención, fue nuestra última Navidad juntos, mostraba a toda la familia Takagi, esa navidad mi madre había ido con papá al extranjero y yo quede con la familia Takagi, la foto nos muestra delante de la chimenea en la sala de estar, Souichiro estaba sentado en un sillón con su esposa, Yuriko-san sentada en su regazo, ambos con una sonrisa suave, Saya y yo estábamos sentados en el sofá, veo como Saya esta casi encima mío, con su mano tomada de la mía y cabeza apoyada suavemente en mi hombro, estaba sonrojada y con una sonrisa tan grande que no recuerdo, no puedo evitar sonreír ante dicho recuerdo.

-No te preocupes Saya, a ti, junto a las demás las proteger, no sabes lo importante que eres para mí-dije por lo bajo y decidido, sacare adelante este paquete, lobo o no ellos son mi gente, mis ojos se cierran un poco, estoy agotado, debo descansar, estuve muy activo las últimas 48 horas, combatiendo, asesinando, corriendo, y demás, por no hablar de mi tiempo especial con Ángela y Saeko, necesito descansar, sin pensar me moví hacia la cama y me tire a ella no sin antes quitarme la remera, chaqueta y zapatillas, mis machetes quedaron cerca mío por las dudas, sin pensarlo mucho me acomode en la cama mullida y suave de Saya.

*inhalar*. *inhalar*. *inhalar*

-Huele como Saya, a sakura recién florecido-sonreí por esta nueva información obtenida, gracias a mis sentidos aumentados, nunca supe que las mujeres pueden oler tan bien. El sueño lentamente estaba mostrándose a mí, mis parpados estaban cada más y más cerrados hasta que Morfeo me dio su grato, necesario y bello abrazo….

-salto de tiempo, la noche, cuarto de Saya-

(Takashi Pov)

Me desperté, parece que en verdad necesitaba ese sueño, ya que al ver por la ventana veo que es de noche, el cielo esta claro con estrellas pero más allá se nota que se avecina una tormenta, y una fuerte a decir verdad, no será nada bueno si un grupo, en especial uno grande como este decide moverse y pero lo bueno es que con la lluvia y los truenos los infectados no podrán oírte, podrás moverte mucho mejor aunque dependerás mucho de todos tus sentidos, de seguro habrá niebla o peor, será mucho más desgastante tanto física como mentalmente, me moví de la cama para irme de nuevo donde estaba el cuarto de la perra sin valor y su idiota "novio", jejeje, debe pedirle por favor para pedirle tocarla, vaya idiota.

Camine con paso lento y cuidadoso, mis pasos apenas se oyen y gracias a mi audición aumentada puedo escuchar muchas cosas, los cientos de pasos que van y vienen de aquí para allá, las diminutas voces aunque no puedo escuchar que es lo que dicen, seguí caminado hasta que algo completamente dulce asalto mi nariz, eran tan dulce, tan embriagador, tan seductor, sentí como mi falo se ponía duro en mis jeans hasta dolerme un poco, gruñí molesto por esta sensación, pase mi lengua por mis labios saboreando ese dulce aroma que me seducía y me atrapaba entre sus redes, lo seguí casi inconsciente hasta una puerta grande, la abrí con cuidado para sentir el vapor de lleno pegarme en la cara.

Era el baño principal y era jodidamente grande, era como los de esos hostales y posadas antiguas que están en Kioto se me vino a la mente, un espacio para lavarse y al otro una gran tina, o lo que sea que eso, con varias grandes rocas en medio, el vapor y calor era en un punto agobiante pero lo era más la hermosa musa que estaba en medio de la ducha, estaba de espaldas pero esa figura y ese cabello largo de color rosa podría reconocerlo en cualquier lado, Saya Takagi estaba desnuda a mis espaldas, su cabello era tan largo que caía perfectamente en un línea recta hasta llegar a su culo tapando su raya, esas gordas pero firmes mejillas eran tan bellas, de un color lechoso esperando ser tomadas, esa cintura estrecha con esas grandes caderas, dios de mierda, mi polla duele ahora con todo, puedo sentir como tiembla ligeramente en su prisión de tela y cuero, gruñí sin darme cuenta, y este gruñido llamo su atención, se dio vuelta lentamente hasta que me vio y se puso tan roja que dejaría a una manzana a la vergüenza. Se quedo completamente callada por esto pero estaba temblando ligeramente y puedo ver como las lagrimas se asoman por sus ojos, verla herida me molesta a nuevos niveles, me acerque con sumo cuidado, un paso a la vez, ella retrocede hasta quedar pegada contra la pared de cerámica blanca, cuando llegue a ella cerró los ojos y puedo escucharla llorar un poco, pero trata de tragarse esa emoción.

Puse una mano en la pared cerca de su cara y la acerque donde su mejilla, para comenzara a acariciarla, sonreí suavemente y me deje caer lentamente hacia ella, mi cara estaba casi pegada a la suya, sus pechos grandes pegados a mi remera, deje mi chaqueta en su cuarto, sus pezones están completamente duros y no dejan de refregarse contra mi remera, suspira y esta agitada, parece que esto es demasiado para ella, en mi cara se muestra una sonrisa lobuna y depredadora, sé que esto puede considerarse adulterio y traición para con las dos mujeres que me dieron su primera vez, pero Saya siempre estuvo para mi, desde el comienzo, es más importante para mí que cualquier otra excepto Ángela y Saeko, las tres ocupan mi corazón en gran medida, inclusive cuando estaba con la otra puta era Saya quien me escuchaba y entendía, dándome consejo, además Saya y Ángela se llevaban bastante bien cuando éramos pequeños y no creo que a Saeko le moleste, si acepto Ángela de seguro aceptara a Saya; acerque mi cara más hacia la de ella y solté un aliento cálido en sus labios, vi como los frunció y paso la lengua por ellos, esa pantalla era sumamente erótica para mí, luego acerque mi boca para que se pegara justo encima de su oreja, susurre por lo bajo y ronco.

-Una mujer solo debe llorar cuando dice Sí, acepto. Cuando da a luz y cuando llora del placer que le da su amante, dime Saya ¿me quieres?-le pregunte con coquetería, ella tartamudeo algo que no logre entender.

-No hare nada que no quieras Saya, aquí estamos solo tú y yo, si quieres algo de mi pídelo y se te será dado sin rechistar-le dije mientras mordisqueaba el lóbulo de su oreja y me burlaba de ella, mi mano libre se poso en su cadera y subió hasta estar debajo de su seno izquierdo, se mantuvo ahí para bajar acariciando todo el vientre.

-Dime Saya, que deseas de mí, que quieres que te haga, dilo sin reserva, te deseo pero no voy a obligarte a hacer nada, si esto te molesta o si te produzco asco solo dilo y me marchare, hare como que nada de esto sucedió y todo seguirá como antes-le exprese mi deseo abiertamente, ella se apoyo en mi pecho, su cabeza estaba en el hueco de mi cuello, puedo escuchar como respira con fuerza mi aroma, la escuche decir algunas palabras, agudizo mi oído con tal de escuchar.

-Quiero que estés conmigo esta noche…..pero quédate también el día siguiente….no quiero volver a ser dejada de lado por cualquier otra, quédate conmigo…por favor-era tan vulnerable, tan frágil, una dama que solo desea ser amada, puse mi mano en su barbilla y la obligue a verme fijamente, esos ojos dorados estaban lleno de lagrimas, sus mejillas rojas, su boca apretada esperando a ser dejada de lado, rechazada una vez más, la tome de la cara con ambas manos y la acerque hacia mí, solo un centímetro nos separaba de besarnos.

-Saya, nunca voy a dejarte de lado de nuevo, fui un idiota cuando me enamore de Miyamoto, no vi la increíble mujer que estaba a mi lado, te entrego una parte de mi corazón, pero antes de seguir debes saber que tanto Ángela como Saeko están en una relación conmigo, sabiendo esto aun lo deseas-la cuestione con suma suavidad, ella se me quedo mirando y cerró el espacio que nos separaba, sus labios tan suaves como la seda, mucho más suaves que los Ángela y Saeko, me beso con tanta suavidad y nerviosismo, seguimos así, no saque mi lengua sino que tanteamos terreno, saboree sus labios de color rosa, los mordisque con cuidado como si un poco de fuerza de más bastara para romperlos, ella gemía en necesidad por mi toque, mis manos estaban acariciando su cintura y vientre, de vez en cuando me aventuraba hacia sus muslos y un poco debajo de sus pechos, sus brazos me rodearon el cuello y me acercaba lo más que podía.

(Advertencia: comienzo de Lemon, leer bajo su propio riesgo, sino saltarse al final y seguir la lectura normal)

Me aventure a sacar mi lengua para pasarla por su labio superiores y lo frote con cuidado, ella tembló en éxtasis y respiraba con fuerza, ella entre abrió sus labios un poco para respirar mejor, mi lengua se movió apenas un poco dentro de su boca, ella cerro los labios aprisionado mi lengua y para mi sorpresa comenzó a succionar mi lengua con los labios y sus dientes se cerraron sobre la misma con un poco de fuerza, no creí que Saya era así de asertiva pero si así quieres jugar.

-Mmmmhhhaaaammmm-gemía con fuerza en mi boca, mi lengua estaba presa, debo liberarme, misma anos se movieron hacia arriba y hacia abajo respectivamente, una en su pecho y la otra en su nalga, ambos tomaron algo sumamente suave y sensible, apreté con cuidado su pezón y lo estire un poco con el pulgar y el índice mientras que apreté con fuerza su nalga clavando mis uñas en ella.

-MMMMMM…ahhhhh….*respirar fuertemente* agghh-respiro con fuerza y abrió en gran medida su boca dejando escapar un sonoro gemido que era música para mis oídos, de golpe le inserte mi lengua en su boca, con prisa comencé a reclamar esa dulce boquita solo para mi disfrute personal, la moví paseando y acariciando sus dientes, luego baje hasta llegar a mi competencia, la lengua de Saya era sumamente caliente y estaba algo temblorosa, como gelatina, pero no por eso no batallo conmigo pro el dominio, se cruzaron entre ambas y se abrazaron, la mía estaba arriba de la de ella, moliéndose una contra la otra, refregándose casi con desespero y absoluta necesidad carnal, mis manos seguían acariciando con cuidado y despacio, vi cuan sensible son sus pechos, eso no debo tomar tan a la ligera ya que cuando tome su pezón sentí como su agarre en mi cuello se apretó de sobre manera.

Mi lengua salió de su boca y al escuche maullar necesita, sonreí un poco mientras saboreaba su saliva que se había formado en una gruesa línea por nuestra sesión tan cliente de morreo.

-Paciencia, mi linda gatita, tenemos toda la noche solo para nosotros dos-le dije con sorna y coquetería, ella enrojeció de sobremanera pero sonrió no obstante, sonreí en respuesta y seguí con mi tratamiento, la deje respirar pesadamente mientras calvaba mi boca en su clavícula dejando un sendero de besos hasta llegar a su cuello donde me quede justo encima de su vena palpitante, puedo sentir el ritmo pesado y agitado de su corazón acelerado, mordí con descaro y sorna pero sobre todo lujuria lujuria y excitación que salía por cada uno de mis poros por esta bella mujer que logro atraer al lobo. No dejaba de gemir mientras frotaba sus piernas juntas, puedo oler su excitación, sus pechos suben y bajan con fuerza por sus reparaciones agitadas y constantes, su cabello está pegado a su cara dándole un toque bastante erótico, luego de estar jugando con su cuello durante unos minutos y dejar una buena cantidad de chupones abrí en gran manera mi boca, mis caninos brillaron y se veían muy filosos, la saliva goteaba de ellos, nuestra saliva que se había mezclado, de una certera dentellada los hundí en su cuello, reclamándola definitivamente.

Ella dio un gemido ahogado y se abrazo con mucha fuerza a mí mientras sentía como la mordida traspasaba su carne y la sangre fresca brotaba de la herida, quite mis caninos luego de unos minutos para que no sintiera tanto dolor, sus uñas se clavaban con furia en mi espalda, casi traspasan la tela de mi remera, sonreí ante lo necesitada que estaba, no creí que era un poco masoquista, esto será muy pero muy divertido en verdad.

Baje mi mano hasta que se quedo atrapada entre sus muslos, toque su vagina con cuidado, sus piernas se cerraron casi de manera hermética impidiendo mi escape y movimientos, lamí los restos de sangre y chupe la herida para hacerla temblar ligurmente, se quejaba lindamente y sus ojos estaban cerrados, volví a atacar su boca pero como estaba cerrada gruñí molesto y mi lengua salió con prisa para moverse entre sus labios mientas mi mano presa de ella la movía como podía para hacerla agitarse con cada uno de mis movimientos, mi otra mano se poso sobre uno de sus senos, trazaba movimientos suaves pero tan lentos sobre su pezón, en círculos, arriba/abajo, de costado hasta tomarlo y estirarlo, Saya no dejaba de gemir con añoranza y necesidad, sus manos se metieron en mi remera y comenzó a acariciar con cuidado para luego arañar la tela con molestia leve y quitármela mientras me besaba, solo dejo de besarme cuando tuvo que quitármela, inmediatamente volvió de nuevo a atacar mi boca con desesperación.

Me reía un poco por esta repentina necesidad de tocar y explorar el cuerpo del otro, abrió un poco sus piernas para dejarme libre cuando mordí con fuerza su labio inferior haciendo que se hinche de sobremanera con sangre, estaba tan rojo y besable, chupe con fuerza esos labios y luego volví a morder lo suficiente como para extraer sangre de ella, gimió con añoranza y se quejo un poco, sus uñas arañaron mi pecho con fuerza dejando las marcas largas que iban desde mi vientre hasta mis pectorales, ahora que volví a recuperar mi mano que estaba apresada entre las piernas comencé a moverla entre los labios de su flor, esta estaba completamente mojada y seguía chorreando cada tanto, Saya no dejaba de gemir con fuerza por estos toques, su pezón ahora estaba entre mis dedos y mi boca bajo más ahora el otro pezón duro, sople sobre él para tomarlo en mi boca en completa necesidad, necesito probar estas dulces cerezas delante de mí.

Chupe su pezón con fuerza y lo mordí, ella grito y acto seguido metí un dedo en su flor, estaba tan apretada; comencé a revolver y a abrir su interior un poco, con cuidado y dulzura, debe estar lubricada y lista, de otra forma solo lograre herirla gravemente, seguí con este tratamiento alternando entre los senos y de vez en cuando volver a besarla con fuerza, mi mano dentro de ella se movía con fuerza pero lento, siendo algo tortuoso ya que me doy cuenta como mueve sus caderas para que mi mano se introdujera más y más profundo dentro de ella, la saque para escuchar como maúlla de desaprobación, sonreí con sorna para reírme y mordí con algo de brusquedad su pezón, ella tembló y apretó los dientes, veo como saliva brota de las líneas de su boca mientras tiembla, acto seguido para llevarla al punto de quiebre tome su clítoris que estaba hinchado y palpitante entre mis dedos para exprimirlo con furia y pellizcarlo con mis uñas. El resultado un sonoro grito que casi me rompe el oído, se apretó con tanta fuerza a mí que creí que iba a aplastar mis pulmones para finalmente caer desplomada en mi pecho, agotada y algo desorientada.

-Vamos princesa, que recién empezamos esta fiesta-le dije al oído, ella pareció recobrar la compostura para sentir como unas manos serpenteaban en mi pantalón de jean y estaba tan molesta con el cinto ya que no podía quitarlo, basto unos movimientos bastante fuertes para quitármelo y bajarme con prontitud junto a mis bóxers negros, alguien está necesitada al parecer. Se agacho justo sobre mi entrepierna.

*tragar duro*

Ella tomo mi miembro con su mano suavemente y dio unos ligeros movimientos ascendentes y descendentes tanteando terreno, sentía como mi placer estaba comenzando a construirse lentamente, sonreí para que se sintiera en confianza, siguió acariciando con cuidado, como si pudiera lastimarme con eso, vio como mi pre semen brotaba de mi cabeza, ello lo tomo con un dedo y lo acerco a su cara que estaba completamente enrojecida ahora, lo mantuvo en su mirada mientras me seguía acariciando, al fin lo metió en su linda boquita saboreándolo, vi como la lengua pasaba por su dedo degustando mi esencia, o mierda santa, como deseo que su boca este en mi polla saboreándola con descaro, paciencia Takashi, solo un poco más, solo un poco más. Ella trago mi pre y con cuidado acerco su cabeza para depositar un sonoro beso en la cabeza de mi falo. Besaba la corona y el frenillo, con lentitud comenzó a mover la lengua en movimientos en remolino, pasándola por toda la cabeza, en especial en mi frenillo y corona, luego se movió un poco hacia abajo para lamer y sorber mi prepucio, gemí un poco ante el tratamiento, veo como se puso en cuatro mientras sobaba cada vez más y más profundo mi verga, moviendo su cabeza para tener más pulgadas dentro de su boca, su lengua seguía moviéndose, lamiendo y sorbiendo sonoramente cada pulgada, desde piel hasta carne, para ser su primera vez de vez en cuando me tocaba con sus dientes o me rozaba delicadamente, cosa que no vino mal, todo lo contrario, me hacia revolcarme en éxtasis y temblar ligeramente, cosa que pareció caerle de maravilla, estaba sonrojada y cuerdas de pre semen mezcladas con saliva brotaban de su boca llena, escurriéndose por su pera hasta caer al suelo y otras iban más por su cuerpo aprovechando el contorno de su cuerpo hasta sus senos, los vi brillar con mi esencia, ello lo noto y seguía sorbiendo mucho más fuerte, esta vez movía la cabeza hacia delante y atrás con fuerza, tratando de tomar tanto como pueda de mi falo.

Más pre semen se unía a su boca, comencé a mover mis caderas para coincidir con sus movimientos, su culo se bamboleaban de un costado para otro, esto era hipnotizante hasta que me harte, levante ambas manos y de golpe lo cerré en sus mejillas dejando una marca roja en tan glorioso culo.

-MMMPPHHHHMMMFFF-ella gimió con fuerza pero con la boca llena no podía hacer mucho, sonreí ante esto.

-Es de mala educación hablar con la boca llena querida, mereces ser castigada-y dicho y hecho seguí con los azotes, las nalgadas se escuchaban en todo el maldito baño, su culo una vez blanco leche ahora era rojo carmesí con la impresión de manso en cada mejilla, agarre esas nalgas y les di un buen apretón mientras continuaba dándome una mamada, no dejo de gemir y unas cuantas lagrimas brotaban de sus ojos, dolor y placer van de la mano, su boca estaba llena de pre semen, tanto que se estaba ahogando ligeramente mientras daba ahorcadas e intentaba respirar, así que saque mi miembro brillante de su mamada, cuerdas de saliva y semen estaba por toda su circunferencia y caían por su cuerpo, hizo un buen trabajo además de que estaba palpitando cada tanto ansioso de seguir con lo mejor, Saya respiro profundo mientras cerraba y abría la boca cada tanto, su boquita aun tenia restos d sus saliva mezclada con mi casi acabada, la esencia blanca estaba ahora cayendo libremente por su boca hasta el cuello y siguiendo hasta el pecho, estaba descansando, lo tiene merecido, me agache donde ella y la tome en mi regazo, sus piernas se envolvieron en mi cintura y sus brazos en mi cuello, se veía ansiosa y temerosa.

-Se…gentil…es mi primera vez-me dijo por lo bajo mientras besaba mi cuello con dulzura y cariño, sonreí a la vez que gruñí de manera ronca y baja, ella tembló en la excitación de esto. De a poco me introduje en ella, primero la punta que se abrió paso con cuidado y parte del cuerpo hasta que di con una resistencia, la mire a los ojos, ella me miro fijamente, viendo cada cicatriz, vieja como nueva y al igual que Ángela en un momento acerco su cara para besar la cicatriz que el bastardo de Igou me hizo en el ojo, su beso era tan suave, tan cálido, tan amoroso. De un movimiento rompí su himen provocando que diera un chillido de dolor, tembló mientras sollozaba en silencio. La bese con cuidado como si fuera una muñeca francesa, tan frágil que al mínimo toque se quebraría, bese esos labios y sus ojos para que dejara de llorar, ella sonrió ante este gesto ya que no me moví luego de atravesar su pared y reclamarla, puedo en verdad necesitar clavársela como si fuera mi puta pero la necesidad de mi mujer ante todo, en especial ante las mías.

Nos quedamos abrazados un rato compartiendo labios, sus manos acariciaban mi cuello y mi cabello, cuando ella esté lista seguiremos.

-Adelante Takashi...hazme tuya por favor-me dijo al oído, eso era todo lo que necesitaba saber, comencé con movimientos lentos, así estuve unos cinco minutos hasta que me canse y la deposite con cuidado en el suelo quedando ella abajo y yo arriba, el clásico misionero, mis embestidas eran mucho más fuertes ahora así como profundas, Saya gemía con fuerza a la vez que me arañaba la espalda, sus piernas eran un agarre de hierro, no parece querer soltarme, empujaba de tal manera que puedo sentir como su cuello uterino se abre y se amolda a mi miembro, sus paredes me aprietan con fuerza y se pegan a mi miembro para luego repetir el proceso, era tanto el calor que necesitaba agua fría para no caer tan rápido, no quiero acabar, quiero ver como sus jugos bañan mi miembro, no al revés.

De golpe deje de moverme y la tome de las piernas para darla vuelta quedando en cuatro, ella se quejo un poco diciendo que esto era muy vergonzoso, la calle cuando la penetre de un solo envión, ella grito con fuerza ante la repentina intrusión, agarre las mejillas de su culo para abrirlo y ver mi miembro entrar y salir en un vicio pero lo que era tan agradable para la vista era ese bello ano, frunciéndose cada pocos segundos necesitado, no creí que Saya le gustaba el anal, roce mi dedo en el ano de Saya, se quedo dura durante unos segundos para luego relajarse hasta que la penetre con dicho dedo, su chillido de gusto y sorpresa fue increíble, estaba siendo penetrada por ambos orificios, si tan solo tuviera un juguete o algo con forma de falo más grande y no solo mis dedos, pero está bastante estrecha, a mi derecha estaba la botella de jabón liquido….

Jejejeje…

-Aguanta ahí cariño-le dije de manera ronca y agitada, ella gimió molesta cuando detuve mis movimientos, agarre la botella de jabón para extraer una buena cantidad en su culo, luego saque mi miembro para bañarlo en jabón y masajearlo un poco generando mucha espuma y rozar tanto su ano como su vagina, gimió necesitada.

-Takashi…por favor…deja de jugar….y follarme…de una mmmm vez-dijo molesta, su sonrojo era tan bonito.

-Aguanta, lo bueno se hace esperar-le dije algo molesto por su prisa, ahora vera, llene de jabón mi mano libre, acerque mi miembro para burlarme de su vagina mientras lo rosaba de arriba abajo con descaro, ella gimió más y más alto mientras pedía por favor que la penetrara, cosa que hice en un duro movimiento provocando que diera un grito de júbilo, saco su lengua y vi como caía baba desde la comisura de su boca pero esto no acaba aquí, no señor, claro que no, acaricie su ano hasta penetrar con un dedo y moverlo suavemente dentro durante unos minutos, mis caderas eran ahora un movimiento errático, falta poco para mi orgasmo pero Saya no está mejor que yo, ya tuvo un orgasmo antes y creo que otro cuando no dejaba de nalguearla, luego de que este un poco flojo añadí otro dedo y así sucesivamente hasta que mis cuatro dedos estaban dentro de su culo, Saya ahora gritaba con fuerza mientras deseaba más, quería acabar y yo también lo necesitaba, abrí mano dentro de ella; esto provoco que sus paredes se apretaran tanto que con un último movimiento de caderas sacara casi todo mi miembro de ella para cerrarlo de golpe en su interior descargando mi semilla. Saya dio un último grito mientras se irguió como pudo para dar vuelta la cara un poco, no dude, reclame esos labios una vez más.

Su mano derecha me acaricio los cabellos mientras que la izquierda agarraba mi cintura, mis brazos se cerraron protectoramente en su cintura y vientre, mi esperma brotaba un poco de ella pero estaba con un tapón firme. La dicha post orgásmica era muy agradable, nos quedamos abrazados y aun yo dentro de ella durante un buen rato.

(Fin de lemon, Takashi Pov)

Luego de esto seguimos con una sesión de besos y terminamos nuestro baño como una pareja casada, ella a pesar de perder su virginidad hace nada seguía tímida en especial cuando me lavo la espalda, me abrazo por detrás y suspiro contenta mientras depositaba suaves besos en mi cuello, pero de golpe sentí unos dientes diminutos mordiendo con fuerza y chupando mi carne, así que me desea reclamar, interesante.

-Esto demuestra que eres mío, puedo aceptar a tu prima y a Busujima pero no te olvides de mi de nuevo-me dijo con un deje de miedo, cosa que borre con un buen beso, ella sonrió con las lagrimas contenidas en su cara, termínanos y salimos a la ante sala del baño que es donde estaba su ropa, la mía estaba completamente mojada y necesita secarse así que estoy con una bata, aunque prefería estar desnudo a decir verdad. Para mi deleite vi que usaba ropa interior de un rosa claro casi blanco, cosa que le molesto un poco ya que estaba mirando fijamente durante un rato, cuando me cuestiono solo le dije que es hermosa, ella se sonrojo y dijo/grito/balbuceo que no dijera estupideces, solo suspire divertido para darme vuelta, mi regalo fue un beso en la mejilla lleno de dulzura. Salimos del baño para ver el pasillo desierto, escuchaba uno que otro paso pero eran de los pisos tantos inferiores como superiores a este, aproveche para tomarla en brazos y caminar lentamente de nuevo a su habitación.

Una vez dentro la deposite con cuidado en su cama, mi ropa en el otro brazo la tire por ahí y me quite la bata, Saya enrojeció pero no aparto la mirada, me acosté a su lado, ella me miraba con una sonrisa radiante y el polvo rosa en su cara era algo divino, su fragancia era embriagadora y me calmaba de sobremanera.

-Espera un momento-me dijo mientras se levantaba para quedar sentada y vi con curiosidad como se quitaba el sostén y luego las pantis para quedar completamente desnuda, me dio una sonrisa coqueta.

-Acaso creo yo lo que-empecé pero deposito un suave dedo en mis labios para callarme.

-No señor, lamento desilusionarte pero fue mi primera vez y estoy un poco adolorida, confórmate con un beso-me dijo algo divertida, me reí un poco y me acerque para volver a besarla una vez más, el beso fue casto esta vez pero cargado de emociones, luego de separarnos beso otra vez mi cicatriz con añoranza y fidelidad.

-Buenas noches Takashi…te quiero mucho-lo ultimo lo dijo con voz baja para cerrar los ojos y acurrucarse en mi pecho, la abrace a mi persona para protegerla, moví la cabeza para ver sobre ella, mis machetes estaban listo en cualquier situación, acaricie sus cabellos mientras la besaba con suavidad para que no se despertara, sentí como se movió para buscar más mi toque.

-Buenas noches Saya, también te amo-le dije para quedarme dormido una vez más pero esa sensación de algo inevitable aun surcaba mi mente, algo se acerca donde nosotros, debo estar listo, eso fue lo último antes de caer rendido ante Morfeo.

N/a: Hola gente, espero que esten bien, si, lo sé, muchos de ustedes ahora me están insultando peor que un marinero ebrio por no actualizar, y no tengo excusas, simplemente es que tuve un gran bloqueo de escritor y cada vez que deseaba escribir más no me convencía de mi trabajo pero he vuelto, mejor tarde que nuca no les parece.

Ahora debo DAR UN ANUNCIO MUY IMPORTANTE.

El siguiente cap es el clímax del primer arco y tiene alto contenido de gore, mucho a decir verdad, VOY A MATAR ADOS PERSONAJES y será bastante largo, al menos quiero unas 20.000 palabras o más así que no saldrá en al menos tres semanas.

Les dejo el nombre para que fantaseen con descaro.

"Carnaval de Cadáveres" jejeje están temblando de éxtasi no? Desean saber que sucederá? Paciencia mis compañeros lo buenos se hace esperar.

Se despide su fiel amigo Specterwolf, buenas noches/días tardes o lo que sea.