Este fic participa en el minireto de Abril para "La Copa de las Casas 2017-18 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black"
—No puedo creer que me hayas hecho esto, Ronald.
Ron Weasley frunció el ceño ante la regañina de su mejor amiga y desvió la mirada hacia Harry buscando algo de ayuda.
—Lo siento, Ron, te has metido en esto tú solito.
A pesar de estar agradecida con Harry por defenderla, Hermione simplemente apretó la mandíbula fuertemente, acelerando el paso por el pasillo del primer piso mientras los otros dos la seguían de cerca.
—¡Venga ya, Hermione! Era solo una broma inofensiva... —dijo levantando su tono de voz—. Además, podría decirse que te he hecho un favor.
Si Ron hubiera sido un poco más consciente de la situación o si sencillamente temiera por su vida, jamás hubiera dejado que esas palabras salieran de su boca, porque en cuanto lo hicieron, el mundo se detuvo. Al menos para él.
Las piernas de Hermione dejaron de moverse y sus brazos, que hasta entonces habían estado entrecruzados a la altura del pecho en un intento de esconder las consecuencias de la estupidez de su amigo, cayeron rígidos a cada lado de su cuerpo, al mismo tiempo que sus puños se apretaban hasta clavarse las uñas en la piel.
—Así que un favor, ¿eh? —La pregunta salió con voz calmada, pero algo en su tono hizo que Ron tragara sonoramente saliva y retrocediera un par de pasos para alejarse—. Pensaste: Los pechos de Hermione no son lo suficientemente grandes para mi gusto, ¡Voy a usar un maldito spray aumenta-todo para "ayudarla"! —dijo al borde de los gritos, mientras Ron miraba hacia abajo avergonzado—. Dime... ¿Qué en el nombre de Merlín te da derecho a decidir qué hacer con mi cuerpo?
— Bueno, visto así...
Parecía que Ron intentaba buscar algún tipo de justificación, pero al no encontrar ninguna, permaneció callado.
—¿Sabes qué, Ronald? No puedo verte ahora mismo, será mejor que te vayas a la sala común y reces por que Madame Pomfrey sea capaz de arreglar esto.
No tuvo que repetírselo dos veces. Ambos observaron a su amigo alejándose por el pasillo mientras Hermione soltaba un suspiro frustrado mirando las dos protuberancias que ahora sobresalían obscenamente de su pecho.
Levantó la vista y fijó sus ojos en Harry dándose cuenta de que su amigo estaba mirando exactamente lo mismo que ella. Hermione frunció el ceño y Harry desvió la mirada sonrojándose.
—Ni una palabra.
Y Harry obedeció.
