Rebelde
(El rock es intransigencia)


"Don't know what I want but I know how to get it"
Anarchy in the UK - Sex Pistols


Es una de esas fiestas en la Sala Común de Gryffindor que McGonagall no tiene ni idea. En las que James saca botellas y botellas de whiskey de fuego y sonríe cuando le preguntan de dónde.

-Pero, hermano, ¿qué gracia tendría?- y sigue con la sonrisa mientras le pasa el brazo en los hombros a la chica de turno. Él, en cambio, prefiere las caladas largas y espesas del porro que le pasa Remus y terminan los cuatro tirados en los sillones con los ojos enrojecidos y las pupilas dilatadas. Y entonces pararse encima de la mesa y poner alguna canción de los Rolling Stones que los haga moverse, bailar, algo. Lo que sea. Y Sirius no tiene muchas ganas de leer El Profeta ni mirar con el rabillo del ojo a su hermano del otro lado del Salón. O esquivar a cualquier sangre pura que haya visto alguna vez en la casa de sus padres o intentar sacarse toda esa mierda de encima molestando a Quejicus hasta llorar, llorar de la risa. En realidad no tiene ganas y punto.

Aunque sí, aunque francamente bajarse los pantalones y cantar algún punk de esos que te dan ganas de follar y tal vez, hasta encontrarse con un estómago de chica entre sus sábanas a la mañana siguiente cuando se levante a vomitar y se pregunte, se carcoma la cabeza pensando en su nombre para que no le pase lo mismo de la otra vez y que dejen de tener caras o las caras nombres o simplemente cuerpos y gemidos por la noche. O a veces ni eso, sólo un par de tetas o de piernas o…

-Marlene.

Y la voz le sale queda. Ronca. La mira y cree que hasta ella se dio cuenta que intenta desnudarla. Ahí, en el medio de todos. Con las manos en los bolsillos y a dos metros de distancia.

Y le sonríe. Lo saluda y le sonríe y cuando se acerca puede hasta sentir el cuerpo de Marlene, tibio, temblando bajo la palma de su mano. Y mientras lo único que está fijo dentro de sus ojos son los suyos castaños él se acerca y le susurra que se vayan de ahí, que su habitación está vacía y le mira los labios, siempre le mira los labios. Y son dientes, una humedad desesperada y la pared a su espalda y Marlene y un suspiro. Sus piernas en su cintura y ya todo es rápido, el tiempo y "vámonos" que ni siquiera cruza por su mente y sólo sale. Urgencia. Ya.

Es una de esas mañanas después de las fiestas en la Sala Común de Gryffindor que McGonagall no tiene ni idea. En las que Peter le da un almohadazo en la cabeza y Remus intenta salir del dormitorio sin despertar a nadie con sus carcajadas.

En las que se encuentra con un estómago de chica entre sus sábanas y se levanta a vomitar y es el pelo de Marlene lo que le hace cosquillas en la nariz


Marlene McKinnon es una integrante de la primera Orden del Fénix que aparece en la foto que Hagrid le enseña a Harry en "La Orden del Fénix". He leido un par de fics que la nombran como 'amante de' Sirius en sus épocas escolares y además ya es un nombre conocido como para andar inventando xD.

Extraido de la RAE a falta de mi destreza en la descipción diccionárica de las palabras, Porro: Cigarrillo liado de marihuana.

Si llegaste hasta acá, gracias! Si llegás hasta la barrita de letras verdes, quiero que sepas que te quiero mucho.