Jack estaba preocupado. Se encontraba en uno de los balcones de Arendelle, Anna lo miraba también con preocupación, sabía que el espíritu de la diversión estaba perdiendo sus poderes y podía desaparecer por ello. Habían tratado de hablar con Elsa pero la reina se negaba a abrir por lo que el joven decidió que era momento de hablar con Norte pues la situación se estaba saliendo de control.

La princesa observó con curiosidad como el albino sacaba una esfera de su bolsillo y la agitaba. Una vez que la nieve en su interior brilló, el espíritu la lanzó al suelo creando un portal. Anna quería acompañarlo pero Jack negó con la cabeza, ella no podía ir, debía quedarse y cuidar a Elsa. La menor hizo un puchero pero asintió y él desapareció en el portal.


Sus pies descalzos tocaron el suelo del taller y se dirigió rápidamente hacia el estudio privado de Norte. Saltó sobre algunos duendes y esquivó un par de Yetis hasta que logró entrar.

-¡Jack! ¡Qué sorpresa!-exclamó el espíritu de la navidad al verlo llegar- ¿Lograste arreglar tu problema?-pero cuando lo miró detenidamente se dio cuenta de los cambios en el menor- Oh no… ¿qué pasó?-Jack le comentó rápidamente todo lo que había ocurrido y el mayor no pudo evitar horrorizarse- ¡¿Ya no tienes poderes?!

-Prácticamente no-dijo el albino afligido y le mostró su cayado. Norte lo tomó y lo examinó, ya no estaba frío ni cubierto de escarcha- Pero estoy preocupado por Elsa…

-Jack… ¿cuánto tiempo has pasado en Arendelle?-al parecer habían perdido la cuenta de los días y se dieron cuenta que había pasado casi 4 meses ahí- Debes cumplir con tus deberes como guardián, ya estamos en noviembre y deben empezar los días nevados.

-¡Es verdad!-exclamó el espíritu de la diversión- ¡¿Pero cómo se supone que lo haga si no puedo crear hielo?!

-Quizás Elsa pueda hacerlo…-dijo Norte y Jack sintió un vacío en el pecho. ¿Alguien más haciendo su trabajo? No… no era posible… esa era la razón de su existencia, si no podía ser un guardián, no podía hacer nada-Jack… debemos pensar en los niños, no en nosotros.

-¡¿Pero qué voy a hacer ahora?!-exclamó el albino horrorizado ante la idea- ¡Me quedaré sin propósito el resto de mi existencia! ¡Debemos arreglar esto ya!

-¡Pero no sabemos cómo hacerlo!-exclamó Norte quién también estaba preocupado por la situación pero más que nada por los niños del mundo-¡Jack! ¡¿A dónde vas?!-El menor había sacado la esfera de su bolsillo, Santa Claus pudo ver la desesperación en su mirada- ¡NO HAGAS UNA TONTERIA!-gritó pero el albino había desaparecido en el portal.


Jack llegó al balcón de Arendelle y esperó ver a Anna ahí sentada pero al parecer la princesa había vuelto a irse con su novio. Eso era bueno, así ella no intervendría. El espíritu caminó con desesperación a la habitación de Elsa y comenzó a golpear la puerta con fuerza

-¡ELSA ABRE! ¡ABRE EN ESTE MOMENTO!-gritó con la voz temblando pues el horror de darse cuenta que estaba perdiendo su propósito lo había calado hasta los huesos. La reina se negó a abrir- ¡DEBEMOS ARREGLAR ESTO AHORA!-al ver que la monarca no iba a abrir, se desesperó y tomó un hacha de una de las armaduras que decoraban el pasillo.

Con fuerza, Jack comenzó a golpear la puerta de madera con el hacha, la tiraría así fuera lo último que hiciera. Elsa escuchó los golpes y retrocedió asustada hasta la pared más alejada de la habitación. Finalmente, el albino logró romper los goznes de la puerta, la cual cayó estrepitosamente.

-¿Quién eres tú?-preguntó la reina cuando él entró, no lo había visto antes. Finalmente adivinó quién era y se tapó la boca sorprendida-¿Jack? ¿Qué te pasa? ¡¿Por qué derrumbaste mi puerta?!

-Necesitamos arreglar el problema ahora-explicó él acercándose mientras trataba de pensar cómo podían regresar sus poderes- ¡No puedo perder mis poderes por completo! ¡Soy un guardián y sin poderes dejaré de serlo! Tú no los necesitas, eres una reina, tienes una vida, una familia y un futuro… yo… no tengo nada…

-¡No sé como devolverte tus poderes!-exclamó Elsa afligida y comenzó a caer nieve en la habitación. Jack lo notó y la sujetó de las muñecas tratando de calmarla pero la joven pensó que la golpearía así que le lanzó un rayo helado- ¡NO ME TOQUES!

-Agh!-Jack salió volando y se golpeó contra una de las paredes de la habitación- Solo trato de ayudarte, ¿no ves que tus poderes están fuera de control? ¡Y estás absorbiendo los míos! ¡Debes detener esto!

-¡NO PUEDO!-gritó la monarca y una pared de hielo apareció entre ella y el albino- ¡No sé qué hacer para evitar quitarte tus poderes!-el joven trató de acercarse pero ella lo impidió empujando la pared hacia él- ¡No te acerques! Te haré daño, siempre le hago daño a los que están cerca de mí…

-¡Pues me haces daño al no controlarte!-gritó Jack y empujó la pared que detuvo su avance. Al parecer aún no había perdido por completo sus poderes-¡Debes controlarte! Todo saldrá bien si te tranquilizas…

-¿Cómo lo sabes?-preguntó ella que había comenzado a llorar de la desesperación y se abrazaba a si misma tratando de controlarse sin éxito.

-Solo lo sé, he vivido muchos años y sé que podemos solucionarlo-comentó el y aún con sus débiles poderes logró crear un copo de nieve que voló por encima de la pared de hielo hasta llegar con la reina que sonrió débilmente limpiando sus lágrimas-pues finalmente y como nunca, ya puedo entender, finalmente y como nunca, lo podremos resolver…

Elsa desapareció la pared al escucharlo y lo miró sorprendida. Si algo le había enseñado Anna es que Elsa le encantaba la música y le había enseñado esa canción.

-Enfrentemos este problema unidos-dijo él acercándose lentamente- Ya no tengas aflicción… pues finalmente y como nunca, te acompañaré…-dicho esto le ofreció su mano para que la tomara, sin embargo, la reina no pudo evitar pensar en su horrible pesadilla y retrocedió

-Jack, ¿no puedes ver? Debes temer… mis poderes ya no puedo controlar-él trató de interrumpirla y acercarse pero Elsa retrocedió aún más- Lo sé, que buena es tu intención, yo sola estoy tranquila, lo sé bien… -él dio otro paso hacia ella pero la reina salió de la habitación- ¡Aléjate y sálvate de mí!

-¿No hay otra opción?

-¡Ya no hay solución!

-¡Creo que no sabes que causó!

-¡¿Qué es lo que causó?!

-Todo cada vez es peor… peor… peor…

-¡¿Qué?!-preguntó la reina horrorizada al escuchar eso.

-Sin mis poderes no puedo llevar el invierno y los días nevados al resto del mundo-explicó él tratando de que ella no se alterara de nuevo- Pero puedes ayudarme a recuperar mis poderes…

-¡Claro que no! ¡No sé cómo!-exclamó ella y la nieve comenzó a caer con más fuerza desde el techo de la habitación demostrando que Elsa comenzaba a afligirse de nuevo. Ahora el mundo entero parecía depender de ambos- ¡No podremos!

-¡Claro que podremos! ¡Sé que lo haremos!-exclamó Jack confiado- Pues finalmente y como nunca, ya no tienes que temer…

-Oh yo nunca lo podré hacer…-la suave nieve comenzó a arremolinarse alrededor de la reina que se abrazó con más fuerza- el problema está en mi interior…

-Unidos lograremos… -el viento helado comenzó a moverse más y más rápido agitando las cortinas y la ropa de ambos- mis poderes devolver…

-¡No lo puedo controlar!-Elsa lo miró con la ansiedad en la mirada mientras el viento se volvía aún más fuerte- ¡Oh Jack así lo vas a empeorar!

-¡No temas!-trató de tocarla pero el vendaval lo hizo retroceder- el invierno llegará…

-Terror sin fin…-el vendaval se hizo más fuerte haciendo que los objetos en la habitación comenzaran a caer como los libros y los documentos, una silla se volteó por la fuerza del aire helado- ¡Fuera de aquí!-le gritó con la angustia en la mirada- ¡Ohh!

-¡Juntos lo resolveremos!-dijo él preocupado al verla sujetarse la cabeza, totalmente fuera de control, era demasiada presión para ella- El balance lograremos y todo va a mejorar…

-¡CALLA!-gritó la reina y una explosión de hielo salió de su interior golpeando al albino y lanzándolo contra la pared. Se golpeó la cabeza y cayó al suelo. Un hilo de sangre apareció entre su cabello blanco- ¡JACK! No otra vez…

Entonces se escucharon unos pasos apresurados y llegaron los guardias que habían visto como el hielo cubría toda un ala del castillo. Brynjolf miró la escena con miedo mientras un par de sirvientas se acercaban a Jack para revisarlo. El joven herido trató de sentarse pero la cabeza le dolía demasiado por lo que llevó la mano a su frente y entonces notó algo húmedo.

-¡¿Sa-sangre?!-exclamó horrorizado. Nunca había sangrado desde que había caído al lago. Creía que los guardianes no sangraban. Miró el líquido rojo en sus dedos y palideció. Las sirvientas lo llevaron al ala de enfermería escoltadas por los guardias que obviamente no querían quedarse. Incluso Brynjolf miró a Elsa con el pánico reflejado en los ojos pues ahora veía de lo que era capaz. En ese momento llegó Anna y notó el caos en la habitación pero no juzgó a su hermana, tan solo la abrazó con fuerza. Todo se estaba poniendo cada vez peor.


Gracias por leer y por sus comentarios. Lamento haberme tardado tanto en actualizar pero esta canción me costó muchísimo más que la anterior. La edité mil veces y aún así no quedó perfecta pero creo que quedó decente. Como pueden ver, no están las canciones en orden y no haré todas, solo las que se adapten, ésta no la tenía planeada pero creo que quedó bien.

Kayra- Jejeje lamento haberme tardado tanto, si, algo así ocurrirá jeje

Cistxc- Lamento que sean cortos pero éste procuré hacerlo un poco más largo.

Fanny- Pues... ya veremos que onda con el amor, ahorita hay mucho caos aunque si puedo decir que Jack se preocupa mucho por Elsa, incluso aunque puede desaparecer o morir, si se preocupa por ella

Avril- No llores, si pienso terminarlo, incluso me está saliendo más largo de lo que pensé.

Nastinka- Jejeje pues ahora dudo que Brynjolf quiera casarse con ella, está muerto de miedo

Piero- Lamento que no quedara perfecta la canción, pero yo de métrica no se nada, simplemente trato que quede la letra en tiempo y que tenga sentido.

Espero que les haya gustado y no olviden comentar.