Autora: Stunning sunset

Traductora: nekoumori

Disclaimer: Ninguno de los lugares o personajes me pertenece, pertenecen a Masashi Kishimoto,y en caso de que haya un OC a Stunning sunset.

8888888888888

"Así que … él es tu padre." Dijo Shisui lentamente, tratando de captar el concepto. "¿Cómo ha pasado?"

"Se acostó con la puta de mi madre." Contestó Sakura con aspreza. Jiraiya se rascó el cogote con una sonrisa avergonzada, sintiéndose observado por dos pares de ojos.

"Ella tenía el cabello rojo." Continuó Sakura con algo parecido a sadismo, regocijándose en la incomodidad de Jiraiya.

"Ah … Por eso tu cabello es rosa …" Murmuró Shisui pensativo, mirando el cabello rosa pastel que adornaba la cabeza de la doctora.

"Hmhmm."

Shisui se quedó en silencio un largo momento, entonces miró a Jiraiya y le preguntó sin tapujos, "¿Y has venido hasta aquí para visitar a tu hija? Ya de paso, nunca habíamos oído que tuvieras una relación y ¿por qué no vive ella contigo?"

"Ah, eso es porque hace poco que sabe que existo. Fue a visitar a mi madre, se enteró que estaba muerta, y me buscó cuando se enteró que tenía una hija. Y aquí estamos." Explicó Sakura, cambiando las vendas de la pierna de su capitán.

Itachi escuchó intensamente, nada sorprendido ante la actitud de Jiraiya. Era bien sabido que el Sannin era un pervertido, pero tenía que admitir que era la primera vez que oía que alguna de sus aventuras había acabado en embarazo.

-:-

"¡Whooohoooooo!"

Jiraiya sonrió ante el gritó de felicidad. Una vez el equipo de Konoha se hubo ido, Sakura pareció relajarse y ahora actuaba como la niña que era. Durante la última hora, le había dado por correr por el acantilado de la cascada y saltar, con los brazos y piernas a ambos lados de ella y aterrizar suavemente encima del agua corriente.

En algún punto, había usado un trozo de corteza de árbol grande y, anclándose a ella con chakra, había surfeado la cascada. Desafortunadamente, la corteza se había roto a los dos viajes y había tenido que contentarse por tirarse por el acantilado alegremente, gritando en completa alegría ante la sensación de la caída libre. Era un poco parecido al subidón de adrenalina que tenía al luchar cuando aún podía ver.

Sentado en una piedra al lado del río, Jiraiya, fumando traquilamente, miró a su nuevo hija pacíficamente. Era extraño que no tuviera ganas de irse; después de todo, había llegado hacía días y normalmente no se quedaba en un lugar durante mucho tiempo. A lo mejor se estaba haciendo viejo. Y el sentimiento cálido que tenía en el pecho siempre que miraba a la niña le era alieno. Se preguntaba qué era.

"¡Hey, Sakura-chan!" Gritó.

"¿Hai? ¿Qué pasa?" Contestó Sakura, saltando en un trozó de río no muy lejos de donde él estaba.

"¿No van a acabar enterándose que realmente no eres mi hija?" Se preguntó en voz alta.

"Iie. No tengo familia ni amigos..."

Dejó colgar la frase pensativamente antes de añadir, "Vengo de muy, muy lejos … más lejos de lo que te puedas imaginar …"

Jiraiya permaneció en silencio, escuchándola hablar indiferentemente, como si su mente estuviera lejos y solo su cuerpo estuviera con él.

"De todos modos, les va a costar corroborarlo si es que pueden, a no ser que testen nuestros genes. Y para entonces, tu podrías decir o bien que me aceptas aunque no sea tu hija como pensaste, o bien que me repudias, lo que tu prefieras." Sakura se encogió de hombros, enterrando sus pies en la cálida arena del río.

"...¿Y qué hay de ti?" Preguntó el Sannin lentamente, tratando de no expresar nada con su voz.

"¿De mi?" Dijo Sakura confundida, luciendo completamente sorprendida. "¿Qué pasa conmigo?"

"Bien, ¿qué prefieres, tú?" Explicó el shinobi pacientemente. "Sé que es por mi culpa que estás en este lío, así que he llegado a la conclusión que te debería preguntar que prefieres que haga..."

De nuevo, la niña se encogió de hombros y fue hacia lo orilla.

"No me importa mucho qué elijas. Me gustas, pero si me mantienes como hija, mucha gente con malas intenciones va a venir a por mi. Por otro lado, si queremos que me dejen en paz, deberías irte y no volver nunca más, y eso me dejaría muy sola, ¿ne? Al final, creo que no importa realmente."

Caminó hacia él y recogió el kimono de una piedra, lo que le hizo decir repentinamente, "¿Eres consciente que es indecente ir por ahí en nada más que un taparrabos, ¿verdad?"

Sakura rió a carcajadas, vistiéndose, y dijo por sobre su hombros, "Ni siquiera tu eres tan pervertido, jiji. Además, este es el único kimono que tengo. Tengo que atesorarlo."

Jiraiya tartamudeó que no era un viejo y que aún estaba en la flor de la vida, muchas gracias, pero Sakura ya no le estaba escuchando.

"Me pregunto si debería mudarme..."

Jiraiya se calló de golpe.

"¿Eh?"

"Lo sé, lo sé, este lugar está muy bien, es tranquilo y todo eso, pero... Hmmm... A lo mejor debería pensar en mudarme. ¿Tú qué crees?"

"Espera, espera, espera, creo que me he perdido un capítulo o algo. ¿Quieres mudarte? ¿Por qué? ¡Te gusta este lugar! ¡Me lo dijiste tu misma!"

Sakura sonrió y se encogió de hombros con un suspiro.

"Bien, puedo cuidar de mi misma, pero con toda la mierda que va a caerme encima, probablemente debería desaparecer. Después de todo, si uno o dos tíos vienen a matarme, puedo encargarme de ellos, pero estoy en desventaja aquí, ¿sabes? No puedo ver una mierda, y aunque tengo la ventaja de jugar en casa, si los tíos que vienen a por mi saben como hacer su trabajo, no me va a servir de nada. Antes, cuando podía ver, podría haberme encargado de ellos con una mano atada en la espalda – vale, puede que exagere un poco, no hace falta que te rías – pero ahora … me siento un poco indefensa."

Ahí va el sentimiento de culpabilidad... pensó Jiraiya haciendo una mueca.

"Aah … Eso sería problemático..."

"Hmmhmm," Dijo Sakura, dirigiéndose de nuevo a la cueva con el hombre mayor siguiéndola lentamente. "Tarde o temprano tú vas a volver a ir por ahí a dar vueltas por el mundo, buscando inspiración e información, y yo voy a tener que deshacerme de esos tíos sola – no te ofendas, pero ya has estado aquí bastante más tiempo de lo que nadie esperaba, considerando que no tengo unos grandes pechos. Hey, no te sientas tan responsable, nada es para siempre. Hubiera estado jodida de todos modos a la larga. Lidiar con ninja tiende a tener este efecto en la gente. Así que no te sientas mal, ¿ok?" Preguntó dulcemente con una pequeña sonrisa y un golpecito en su brazo.

"Eres una niña muy dulce, Sakura-chan, ¿Lo sabías?" Preguntó Jiraiya levemente, apretándola contra su costado.

"Iie, no lo soy," Contestó Sakura igual de levemente, "pero no sabes ni la mitad de como soy. Y con un poco de suerte nunca vas a tener que hacerlo; algunas cosas es mejor que queden sin decir."

"Lo que tu digas, niña bonita, lo que tu digas."

"Deja de reír. Lo digo en serio."

Jiraiya continuó riendo.

" que tengo el cabello rosa. Eso no me hace un ángel."

"Hmmhmm."

"Eres desesperante."

-:-

"¿Te he dicho que te quiero recientemente?"

"Solo dos veces en los últimos diez minutos." Rió Jiraiya ante la exuberante niña. ¿Cómo se siente?"

"Cálido. Como en casa. Kami, es asombroso."

Jiraiya se apoyó en un árbol, observando a Sakura cálidamente mientras ella se movía por ahí, cogiendo piedras y palos y de vez en cuando una planta, murmurando para si misma felizmente.

"Sabes que aún tienes que practicar mucho, ¿verdad?"

"Lo sé." Contestó Sakura, levantando su cabeza de donde estaba en cuclillas, "pero aún así, esto es maravilloso! ¡Puedo ver! ¡Puedo ver!" Gritó felizmente.

"Bien... No te excites tanto. Nunca va a ser tan bueno como ver de verdad, pero supongo que puede darte una ventaja." Explicó Jiraiya con cautela, sin querer herirla.

"¿Una ventaja? ¡Me has enseñado a sentir la energía de la naturaleza!" Exclamó ella, saltándole encima y rodeándole el cuello con los brazos. Puso la cabeza en el hueco de su cuello y se frotó contra con la nariz; los brazos de Jiraiya rodeando con soltura su pequeño cuerpo.

"La sensación que tengo cuando siento la energía de la naturaleza … es como libertad en una botella de sake. ¡Puedo sentir la naturaleza! ¡Puedo sentir la energía de cada de las semillas enterradas en el suelo! Como chakra – pero diferente. ¡E incluso las piedras y el agua la tienen! Kami, esto es maravilloso. Realmente maravilloso."

El Sannin sonrió cálidamente, la puso sobre su espalda y se puso en pie. Como se esperaba, la pequeña estuvo muy contenta con el viaje a caballito de vuelta a su casa.

"Sé que no es fácil, pero trata de distinguir las cosas de una a la otra." Recomendó Jiraiya, volviendo a la cascada. "Ahora mismo, algunas cosas son más fáciles de reconocer que otras, como plantas y animales, pero eventualmente, si te concentras lo bastante, vas a ser capaz de sentir más que bolas de energía."

"De acurdo. ¿Así que debería continuar meditando?" Preguntó la niña desde su lugar en su espalda, jugando con un mechón de su cabello.

"Hai. Extiende tus sentidos, pero también trata de afilarlos para poder distinguir lo que está a tu alrededor con claridad. Va a ser difícil, y al principio solo vas a poder distinguir la localización general de lo que estás buscando, ¡pero un día puede que seas capaz incluso de leer pergaminos!"

-:-

Uchiha Fugaku salió de su estudio, con toda la intención de ir a ver al Hokage y volver lo más rápido posible, preferiblemente antes de cenar. Pero había que tener en cuenta, que el viejo no tenía a una esposa y dos hijos esperando en casa, así que era posible que tomara más tiempo del que a él le parecía aceptable para una reunión.

Sus instintos ninja cuando estuvo a punto de chocar con un mensajero cuando abrió al puerta. Siendo quien era, procedió a darle su mejor mirada asesina Uchiha al joven chico, transmitiéndole fácilmente su desdén con una mirada con los ojos entrecerrados.

"¿Qué es lo que quieres?" Preguntó con su tono más desdeñoso.

El mensajero, que obviamente nunca había puesto un pie en un complejo, mucho menos visto un cabeza de un clan ninja, sacó un rollo de pergamino de su mochila y se lo pasó con manos temblorosas.

"Para usted, Uchiha-sama."

Con una reverencia, el mensajero se fue corriendo con un susurro de, "Kami, nunca más … si solo no tuviera que entregar los mensajes en mano …"

Curioso, Fugaku revisó que el pergamino no llevara jutsu dañinos que él conociera, pero no llevaba. Preguntándose quien le había podido mandar un mensaje con un mensajero, en lugar de usar un águila mensajera, abrió cautelosamente el rollo, reconociendo la letra inmediatamente.

"¿Qué narices...?"

"¡'Tou-san! ¿Has recibido una carta? ¿De quién es?" Preguntó su hijo más joven, corriendo hacia él. Paró delante de él, a penas estando quieto y claramente frenándose de mirar él mismo al pergamino.

"Es una carta de Sakura-sensei, aparentemente, pero no es ella quien la escribió." Dijo lentamente, escaneando la carta rápidamente.

"¿Eeeh? ¿Y qué dice?" Preguntó Sasuke con curiosidad. "¿Va a visitarnos pronto?"

"Dice que en este momento está entrenando con Jiraiya-sama – que es quien ha escrito la carta – y que dentro de poco va a poder moverse con independencia y leer cartas, si queremos mandárselas – dice que quiere saber como te va, Sasuke-kun. Y que por ahora, si queremos mandarle alguna carta, puede leerlas si mezclamos un poco de nuestra sangre o chakra con la tinta. Nos manda recuerdos y dice que seguramente venga pronto."

"¿Pronto? ¿Qué quiere decir 'pronto', 'tou-san? ¿Mañana?"

Fugaku miró a su hijo con diversión en sus ojos que contrastaba con lo impasible que lucía el resto de su cara.

"Eso es demasiado pronto, Sasuke-kun. Vas a tener que ser paciente." Explicó Fugaku.

"Awww..." Dijo Sasuke haciendo un puchero. "Pero yo quiero verla..."

"Las cosas por las que tenemos que esperar son más satisfactorias que las demás, Sasuke-kun, créeme cuando lo digo."

88888888888

Jiji: una manera de llamar a alguien viejo de manera familiar, parecido a 'abuelo'.

Notas de la traudctora:

En uno comentario anónimo (anon) me preguntaron si traducía yo misma o usaba un programa. La respuesta es que lo hago yo misma, pero si hay alguna palabra con la que tengo problemas, uso un traductor para esa palabra concreta.

Muchas gracias a los que habéis comentado.

Nos leemos pronto.