Algo nuevo
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Esa vez a Hinata la despertó una mordida en el pezón, Gaara no se disculpó, es más lo seguía haciendo, la tocaba sólo como él la tocaba y se hundió en ella sólo como Gaara sabía hacerlo, con fuerza. La pequeña no tenía idea de sí había otra forma de hacerlo, el bajista había sido el primero y el único que la tocaba, ella recordaba cada movimiento y comenzaba a animarse a tocarlo también en esa última ocasión Hinata mordió la oreja de él y Gaara simplemente subio el ritmo, le metió más la lengua en aquel beso, la toco como queriendo perforar en su piel con los dedos y llegaba más profundo en su interior, a la de ojos blanquecinos le gustaba estar abajo de él, ver su rostro mirándola y su cuerpo moverse agitado dándole sensaciones únicas, tener su cuerpo sudoroso, lo disfrutaba y le gustaba pensar que a Gaara también le gustaba.
Ella estaba enamorada aunque aún no lo llamaba así, Hinata se sentía segura con aquel chico, atraída, completa, aquel muchacho era algo nuevo en su vida vacía de ilusiones y sueños, era por eso que le extrañaba tanto y que disfrutaba aquellas llamadas aún si las conversaciones no eran lo que ella esperaba:
-¿Cómo?- pregunto por quinta vez de forma temerosa, tal vez desesperara al chico y él terminara odiándola.
-La distancia viene en km y el tiempo en hrs, la medida de velocidad es km/hr, entonces...- escucho su voz por el auricular, sonaba tranquila, sin ningún tono de molestia sólo su tono de voz de siempre.
-La velocidad es distancia sobre tiempo- sonrió al ver que podria recordar esa fórmula con facilidad gracias a Gaara.
-Debe darte 7km/hr.
Hinata no sólo lo había entendido si no que estaba sorprendida por la habilidad de aquel pelirrojo, no era que pensara que no sabía otras cosas además de tocar el bajo pero simplemente no creyó que fuera a resolver aquel problema de física con sólo una vez que se lo leyó y varias interrupciones por que ella no lo entendía.
-Gaara- se escucho de fondo a través del auricular, Hinata sabía lo que venía a continuación y no le gustaba.
-Debo irme- dijo el bajista.
-Te extraño- al fin se animaba a decirle.
-También te extraño- se sonrojó al oírle, hubo silencio por unos segundos -te hablare más tarde Hinata- y colgó.
Él también la extrañaba, si todo era una ilusión a Hinata no le importaría seguir viviendo en ella.
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Neji se sentía más relajado, al fin había tenido tiempo con su prima durante las últimas semanas, ahora mismo tenían un tiempo de calidad mientras preparaban galletas.
-Usa este- Neji levantó una ceja al ver mandil bordado de flores que le ofrecía su prima- te ensuciarás si no lo usas.
-¿No tienes uno más femenino?- su prima río.
-Creo que tenía uno rosa en alguna parte.
-Mejor que sea blanco- Neji tomo un poco de harina y se lo lanza su prima.
La morena río y le devolvió el ataque que comenzó una pequeña guerra de harina; para Neji era agradable que Hinata volviera a tener un carácter como ese, más relajado e infantil.
Su pequeña protegida daba las indicaciones, y él obedecía, le parecía extraño acatar las órdenes de su prima pero ciertamente ella sabía de cocina.
-Recuerdo cuando tú y mi tía preparaban estas galletas- ya había pasado un tiempo de su pérdida y aunque por momentos aún doliera Neji buscaba que Hinata recordar más los buenos momentos que el amargo adiós -incluso mi tío solía babear por esas galletas.
-A ninguno de ustedes le gustaba ayudar pero su comérselas- ella lo intento, quería demostrarle a su primo que todo estaba bien, ya no quería preocuparlo, él también merecía vivir su vida -¿fue divertido ir a las aguas termales?
-Sólo un poco- ambos hacían con las manos bolitas a la masa y la apretaban ligeramente para darle la forma -faltabas tú.
-No creo que a Tenten le gusté tener una cita de tres- Neji la miro como si tuviera dos cabezas.
-Pero que ocurrencia, sólo somos amigos- él sólo veía a su prima.
Puede que su tutor lo viera así, pero para ella era evidente o tal vez Hinata sólo lo intuía, de cualquier forma a ella no le molestaba que alguien buscara la atención de su primo.
-Yo no creo que es así.
-Eso no importa, es una buena amiga y te a cuidado en algunas ocasiones- "como una niñera que no necesitaba" pensó Hinata -habría sido grosero si se desperdiciaran esos pases, no son fáciles de conseguir.
De la forma que fuera Hinata se daba cuenta que Tenten tenía cierto poder para influenciar a su primo, la muestra estaba en que si habían ido a las aguas termales en esa ocasión y que, Neji estuviera más relajado con el asunto del porque no atendió su móvil cuando la llamo. Tal vez ella podría ayudarla a convencer a su primo de que Gaara no era una mala persona.
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Hinata estaba distraída, no podía prestarle atención al libro, la razón, Gaara dijo que llamaría y aún no lo hacía, le preocupaba, su cabeza se inundaba de pensamientos extraños como que estuviera con alguien más y se haya olvidado de ella o que debía estar muy cansado por la gira que simplemente se había quedado dormido "pero el no duerme micho" se dijo a su misma. Miro su reloj, estaba a punto de dar media noche cuando su móvil sonó.
-Gaara- dijo esperanzada de oírlo.
-¿Estas bien?- dijo el pelirrojo por el tono que hubo en su voz al contestar.
-Pensé que ya no me hablarías- Hinata sólo podía decir verdades para Gaara aunque la avergonzaran.
-Te dije que te hablaría y aquí estoy- el chico no entendía aquel temor tan extraño de ella pero aún así quiso intentar calmarla -¿qué hacías?
-Debo hacer el reporte de un libro- del otro lado de la bocina del móvil se escuchaba un shhh -y lo estaba leyendo- ella bajo la voz en sus últimas palabras.
-Quiero escucharte- la Hyuga se sonrojó ante la petición.
-"Me escuchó con más honda atención que nunca,- su voz era baja -mirándome fijamente a los ojos,- intentaba no molestar a los del otro lado del auricular -hasta que yo aparté los míos al advertir..."1
-Hinata- dejo caer su móvil en la cama mientras la puerta se abrió -ya deberías estar durmiendo- dijo Neji desde el marco.
-Sólo acabare este capítulo- su primo la miro por un instante.
-No te desveles- dijo y cerro la puerta.
Tomo su móvil de nuevo.
-¿Gaara?
-Si debes dormir...
-Quiero seguir leyéndote- dijo con precipitación.
-Si es lo que quieres.
Hinata siguió la lectura; hablar con su chica era lo que aliviaba aquella incomodidad del viaje, cinco chicos viajando de un estado a otro en la misma camioneta todo el tiempo, no es que no le agradaran aquellas personas, eran sus amigos pero nada era mejor que Hinata. La voz de la morena disminuía y se pausaba cada tanto, estaba quedándose dormida pero Gaara se negaba a dejar de oírla hasta que simplemente ella cayó por largo rato.
-Descansa Hinata- fue lo último que dijo Gaara antes de colgar.
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1 fragmento de "Demian" de Herman Hesse
