Para Alcanzarte
"Somos tú y yo"
Kaho, Sakura y Tomoyo almorzaban en la zona de descanso del encantador vivero en el que habían pasado toda la mañana acompañando a la próxima a casarse, que necesitaba tomar decisiones finales que tenían que ver con el tipo de flores que adornarían el centro de las mesas de la recepción de su boda.
- "¿A un Karaoke dices?" – preguntó Kaho con curiosidad.
- "Fue idea de Shaoran" – replicó la menor de los Daidouji ante las risitas de Sakura – "dice que será una divertida cita doble, y mencionó que podría servir de terapia para Eriol y ayudarlo a superar un pequeño incidente que sufrió cuando él tenía trece años".
- "¿En serio?" – rió la pelirroja – "¿y sabes que fue lo que sucedió?".
- "Al parecer cuando su prima se graduó de la preparatoria, Eriol y Shaoran prepararon para la fiesta un número especial en el que cantaban a dueto una de las canciones favoritas de Nakuru" – explicó – "y todo iba muy bien hasta que los nervios de Eriol le jugaron una mala pasada y provocaron que al terminar con el número musical, él buscara el baño para devolver la cena de esa noche… desde entonces, Eriol siente náuseas cada vez que está cerca de un escenario".
- "Es una suerte que no haya pasado nada mientras estuvo frente al público" – reflexionó Kaho – "de otro modo su pequeño trauma necesitaría de una terapia más seria de la que propone Shaoran".
- "También existe la ventaja de que Eriol no tiene necesidad de hacer apariciones públicas. De la publicidad en masa de la multinacional se encarga Nakuru" – comentó Sakura.
- "Pues yo todavía no estoy convencida de que lo mejor sea que vayamos al karaoke" – replicó la morena – "Eriol no sabe adonde iremos y temo causarle una profunda incomodidad cuando se dé cuenta de lo que pensamos hacer".
- "Es linda la forma en la que te preocupas por tu novio" – Kaho notó el rojo en las mejillas de su hermana – "pero no creo que Eriol vaya a molestarse, de hecho, no está obligado a hacer nada en el lugar así que tú puedes quedarte a su lado mientras solo Sakura y Shaoran toman el escenario".
- "Aunque podrías cantar al menos una canción" – intervino la ojiverde – "sería una verdadera lástima que no lo hicieras. Siempre es todo un placer escuchar tus interpretaciones".
- "Estoy de acuerdo con Sakura, tu voz es una privilegiada, hermana".
- "Muchas gracias, pero no es para tanto" – la aludida repuso apenada.
- "Claro que es para tanto, además, esta salida será una excelente oportunidad para mostrarle a Eriol otro de tus maravillosos talentos" – Kaho amplió su sonrisa – "y no es que necesites de nuevas cualidades especiales para mantener interesado a tu chico… me parece que puedo asegurar con confianza que él está totalmente enganchado contigo, sin recurrir a nada más".
- "Es verdad, las cosas entre ustedes se ha desarrollado con tanta naturalidad y fluidez que es difícil de creer".
- "No todo resultó tan fácil como crees" – dijo Tomoyo con seguridad, despertando la curiosidad en sus interlocutoras – "algunos de los pasos que tuvimos que dar nos causaron más dificultad de la que se imaginan".
- "¿Ah, sí?" – dudó la publicista – "porque no nos cuentas un poco sobre ello".
Tomoyo sonrió. Todavía le provocaba cosquillas en la panza recordar aquel momento.
Tenía que admitir, que en aquella ocasión, había experimentado una de las mejores semanas de su vida. Semana que coincidía con el tiempo que llevaba de mantener una relación sentimental con Eriol. Ciertamente, la transición de una relación amistosa a una, cuyo trato demostraba la evidente intención amorosa, le provocaba la mejor sensación del mundo.
Tan solo había un detalle que le causaba un poco de inquietud, que le provocaba una duda que ella estaba segura que de no resolverse pronto, iba a convertirse en una terrible ansiedad.
Y es que el joven inglés, en toda la semana que llevaban de salir como algo más que simplemente amigos….. no había intentado besarla ni una sola vez.
Eriol la tomaba de la mano, la abrazaba, la acariciaba, le llevaba flores y se dirigía a ella como el pretendiente que era, pero siempre parecía evitar la culminación del acto que lo convertiría plenamente en su novio. Y si no fuera por el evidente interés del muchacho y la palpable devoción que le profesaba, Tomoyo tendría serias dudas acerca de los sentimientos de él.
En una de las banquetas, posicionada entre las piernas del joven y rodeada por sus fuertes brazos, Tomoyo suspiraba ante la hermosa vista que proporcionaba uno de los tantos miradores de la ciudad de Tomoeda.
- "A veces olvido lo hermosa que es la ciudad" – suspiró ella.
- Tomoeda es bonita, sí… pero a mí me gusta más la vista que tengo desde aquí" – replicó él, mirándola con intención – "si comparo a las dos creo que superas por mucho a la ciudad en cuanto a belleza".
Ella se rió y se volvió un poco para verlo de frente.
- "¿De verdad lo crees?".
- "Por supuesto" – se rió de su inocente pregunta – "¿lo dudas?" – arregló un mechón de su cabello que se elevaba rebelde ayudado por la brisa que soplaba.
- "Esta semana ha sido maravillosa" – suspiró ella.
- "Lo sé…" – Eriol sonrió con alegría – "no hay palabras que puedan expresar lo feliz que me he sentido a tu lado".
Tomoyo no pudo evitar bajar la mirada… sus palabras eran definitivamente dulces, pero eso no hacía que el hecho de que Eriol se resistiera a besarla, le resultara una realidad preocupante.
El muchacho notó enseguida su aprensión e inmediatamente utilizó su mano para alcanzar la barbilla de la diseñadora y obligarla a mirarlo.
- "¿Qué sucede, Tomoyo?" – dudó con evidente inquietud – "sabes que puedes decirme lo que sea"
- "Es una tontería" – negó con la cabeza – "y no quisiera incomodarte con eso".
- "Obviamente no es una tontería para ti, de otro modo no te causaría inquietud" – repuso con paciencia – "dime, ¿qué es?".
Ella suspiró antes de hablar – "Desde que empezamos salir, y a pesar de que nuestra química es muy buena, percibo que sientes cierta aprensión por… besarme" – replico en un susurro y con las mejillas sonrojadas – "no puedo evitar pensar en que esa situación te incomoda".
Tomoyo, a causa de tener al muchacho tan cerca suyo, lo sintió tensarse.
Eriol suspiró e intentó calmar sus emociones al advertir que su pulso empezaba a acelerarse. De hecho, él estaba bastante conciente de que este momento llegaría entre más se empecinara en demorar aquella demostración de afecto. Y no es que la idea le causara repulsión, sino todo lo contrario, el muchacho se moría de ganas por sentir los cálidos labios de la diseñadora sobre los suyos, pero precisamente porque sus ansias y emociones eran tan desbocadas, se había obligado a no perder la compostura y a retrasar la acción hasta que fuera capaz de controlar todo lo que ella le provocaba.
Ciertamente, Shaoran se había reído de lo lindo cuando su mejor amigo le había expresado lo que le estaba sucediendo con Tomoyo. Y es que el joven chino encontraba insólito que Eriol, que ya era todo un hombre y que había tenido la suficiente interacción con mujeres, tuviera una regresión y un comportamiento adolescente.
Ni siquiera Eriol estaba seguro de lo que le pasaba con Tomoyo. Era totalmente irracional su comportamiento y empezaba a sentirse ridículo. Indudablemente, un simple beso no podía descolocarlo tanto ¿o sí?.
- "Tomoyo, no es lo que crees" – acarició su rostro – "la idea de besarte no me desagrada en absoluto, y precisamente porque me provocas todo lo contrario, pero de una forma tan intensa que supera mis sentidos, es que decidí reprimir mis pretensiones y evitar con eso el hacerte correr asustada de mi lado".
La bella joven se rió de sus palabras – "Eriol, nada de lo que hicieras podría lograr que me apartara de ti".
Él la observó intensamente – "¿A sí?.. entonces supongo que ya no vale la pena seguir guardando mi compostura" – sin decir nada más se puso en pie y alzó su mano para ayudarla a hacer lo mismo.
Tomoyo tomó la invitación y ya frente a él su corazón dio un salto cuando lo vio a los ojos. Realmente tenía los orbes azules más hermosos que había visto en su vida.
Eriol tomó aire dando un paso más y alzando las manos enmarcó su delicado rostro. Se humedeció los labios antes de inclinarse sobre ella hasta que finalmente se fundieron en un delicado y gentil beso. Como sintió que sucumbía al instante, después de un par de segundos más se apartó de la muchacha y estudió su expresión soñadora.
- "¿Qué tal estuvo?, ¿no tienes ganas de huir, cierto?" – dudó con una media sonrisa.
Tomoyo no pudo evitar sonreír – "Para nada…".
- "Bien… excelentes noticias" – se tomó medio segundo para intentar terminar de asimilar las sensaciones que lo embargaban, pero supo que era inútil, ya estaba perdido – "sabía que esto pasaría" – replicó ante la mirada curiosa de ella, pero antes de darle la oportunidad de expresar su duda, se inclinó con presteza y volvió a besarla.
Esta vez, ejerció mayor presión sobre su boca y hasta entonces fue consciente de la suavidad de los mismos. Se sentían como el satén. Y sus propios labios empezaban a experimentar un hormigueo, al mismo que su corazón parecía querer saltar hasta su garganta.
Tomoyo gimió suavemente contra su boca mientras con timidez alzó sus brazos hasta rodear su cuello. Ella podía sentir la calidez que desprendía el cuerpo de él, y fue mucho más conciente de ello cuando la mano izquierda que reposaba en su rostro se apartara para deslizarse y cerrarse sobre su cintura levantándola hasta apresarla contra él. Tomoyo tampoco perdió el tiempo y cerró aún más sus brazos alrededor de su cuello, cosa que provocó un gemido ahogado de parte de él. Si no fuera porque su boca estaba ocupada por el momento… ella habría sonreído.
Que le cayera un rayo si Eriol no consideraba que el cuerpo de ella estaba diseñado para encajar perfectamente con el suyo. Totalmente perdido en aquella sensación, sintió la urgencia de introducir su lengua entre sus labios y con ello saborearla plenamente… al fin. Fue en ese preciso momento que Tomoyo tuvo la sensación de que estaba volando, pues el masaje que le provocaba la lengua de él con movimientos lentos y perezosos, lograban que tan solo estuviera conciente de puras sensaciones, como aquella que le decía que no estaba lo suficientemente cerca de él, que no importaba cuanto más permanecieran así, jamás podría besarlo lo suficiente.
Con ese irrefutable sentimiento se separaron y respiraron agitados al tiempo que Eriol reposaba su frente en la de ella.
- "Presumo que después de esto ya no tendrás la idea de que besarte me incomoda" – replicó el inglés con humor.
Tomoyo sonrió dulcemente – "Supongo que podría descartar la idea".
- "Bien…" – se separó un poco para poder verla antes de volver a inclinarse y besarla suavemente – "es mejor que nos vayamos, te llevare a tu casa".
- "¿No vas a contarnos más detalles?" – en la realidad, la voz de Kaho era divertida y sacó a Tomoyo de sus pensamientos – "por que es obvio que Sakura y yo queremos saber" – se rió.
La diseñadora contuvo la risa.
- "¿Para qué?.. confórmense con saber que hasta hoy hemos superado cualquier dificultad que se ha presentado".
Kaho y Sakura sonrieron y no preguntaron más.
El apuesto joven lo observaba con gesto desconfiado.
- "¡Ya te dije que es una sorpresa!" – replicó el otro chico con una sonrisa – "¿no puedes esperar hasta esta noche?".
- "No es que esté impaciente… lo que me preocupa es el hecho de que intentes ocultarme con tanto ahínco el lugar al que piensas llevarnos" – dijo Eriol con tranquilidad – "comprenderás que el ser tu mejor amigo me permite conocer de sobra tus actitudes, y a partir de eso, advertir de inmediato cuando estás planeando algo que no precisamente sea bueno".
- "No seas paranoico, Eriol" – pidió con diversión el novio de Sakura – "confórmate con saber que será divertido".
- "Eso es lo que me preocupa… ¿divertido, dices?, ¿divertido para quién?... ¿para ti o para todos?".
Shaoran exageró un gesto descolocado.
- "Empiezas a ofenderme… ¿acaso crees que voy a arruinar nuestra primera velada?" – se tocó el corazón aparentando tristeza – "sabes bien que esta será nuestra primera doble cita siendo Tomoyo y tú una pareja oficial… es por eso que he planeado algo especial".
- "Está bien, no voy a discutir más sobre el asunto. Me limitaré a atentar contra tu vida cuando el momento se presente" – declaró de lo más natural y con una sonrisa.
- "De acuerdo. Ahora, ¿qué te parece si nos enfocamos en el asunto por el cual te hice venir a mi oficina?" – acomodó las manos en su escritorio.
- "Me parece bien, no dejé mis asuntos pendientes por nada. Dijiste que lo que tenías que decirme era importante".
- "Lo es…" – de repente, el rostro del muchacho adoptó aquel ceño solemne y serio que denotaba esa parte de su carácter fuerte – "hace unas horas recibí una llamada informándome del asunto… fue por eso, que no comenté nada en casa durante el desayudo, pues no estaba enterado" – explicó – "es importante que no pierdas el control y que no permitas que las provocaciones, que es muy seguro vas a recibir, afecten tu juicio".
- "Me inquietas, Shaoran" – admitió el inglés – "¿qué puede ser tan grave como para alterarme?".
El apuesto castaño suspiro.
- "Patrick está en Japón".
Las facciones del moreno se desfiguraron y sus ojos se ensancharon con sorpresa.
- "¿Patrick Scott?" – preguntó – "¿ese Patrick maldito Scott?".
- "Sabes bien que no vale la pena confrontarlo a menos que él lo haga ¿cierto?".
- "¡Por favor!" – se descolocó un poco pero sin ninguna reacción física, tan solo modificó su tono de voz – "es obvio que ese sujeto va a molestarnos como siempre. ¿Qué demonios hace en Japón?".
- "Tengo entendido que su estancia en Tomoeda se debe a la intención de negociar con una agencia muy importante de la ciudad".
- "¡¿En Tomoeda?!" – volvió a elevar la voz – "no es posible que se encuentre aquí, ya es demasiado sospechoso como para considerarlo una coincidencia".
- "Yo tampoco lo creo. Tenía entendido que el lugar en donde plantaría su nuevo hotel sería Tokyo" – replicó el chino – "¿por qué rayos viene a buscar los servicios de una agencia de publicidad en Tomoeda?.. aunque claro, y tomando en cuenta que él sabe perfectamente que somos amigos, le es lógico asumir que te brindaría mi ayuda en la misma ciudad en donde está mi propia empresa".
- "Por lo tanto, es bastante obvio que Patrick, tomando ventaja del hecho de que mi familia también inaugurará nuestra multinacional en Japón, sin importarle nada escogió cualquier excusa que lo vinculara exactamente en el mismo lugar en donde estaríamos nosotros… aunque eso implicara el buscar la publicidad en una ciudad distinta a la que montará su hotel.." – masticó con amargura – ".. y eso nos lleva hasta donde estamos ahora... a un paso de sufrir un encuentro desagradable que nos motive a sacarle los ojos a ese bastardo".
Shaoran sintió compasión por de su mejor amigo. Definitivamente, la presencia de Patrick en Tomoeda iba a probar hasta el límite la paciencia de Eriol. No que pudiera culparlo si en algún momento pierde la compostura, pues él, que no había sido víctima directa de las acciones de Scott, también tenías ganas de darle una paliza al sujeto. Jamás olvidaría lo que los Hiragizawa pasaron por su culpa, más específicamente lo que padeció la pobre… - "¿Crees que Nakuru sepa que ese tipo está aquí?" – dudó Shaoran.
- "Lo dudo mucho, de otra forma me hubiera enterado antes que tú." – negó el muchacho – "sin embargo, voy a ponerla sobre aviso lo más pronto posible, no quiero que vaya a llevarse una desagradable sorpresa cuando Scott se le presente".
Shaoran volvió a suspirar – "Ese tipo no tiene vergüenza, y lo peor del caso es que parece incapaz de renunciar a su persecución".
- "Sí. Pero puedo asegurarte, amigo, que yo tampoco voy a permitir que continúe incomodando a mi prima" – aseguró el ojiazul – "Nakuru está teniendo una agradable estadía en Japón y no es justo que Patrick venga a robarle esa paz".
- "No te preocupes, Eriol, tenemos muchos amigos aquí en Tomoeda como para mantener a raya a ese hombre".
El inglés asintió. Shaoran tenía razón… estaban rodeados de suficientes amigos como para soportar una nueva embestida de Patrick Scott.
Ella no pudo evitar una carcajada ante las ocurrencias del muchacho.
Como siempre sucedía en las –por llamarlas de alguna manera- "citas para intercambiar puntos de vista en cuanto a visión de negocios" a la mitad de la misma, la atención de ambos se había desviado a temas personales y a anécdotas del día laboral transcurrido.
Ciertamente, a Nakuru no le molestaba admitir que la "asesoría ejecutiva recíproca" que desde el principio se había planeado con el joven Yukito Daidouji, se hubiera transformado en otra cosa que todavía no se atrevía a definir. Y no es que los dos empresarios no se hubieran ocupado del objetivo original de sus encuentros, pero a la ecuación se agregó una familiaridad y una amistad palpable que era imposible ignorar.
Nakuru había descubierto en Yukito a un hombre atractivo, amable, inteligente y seguro de sí mismo, que además, en su faceta personal; se mostraba divertido, ocurrente y fácil de tratar.
Por otro lado, Yukito encontró en ella a una joven que en el área ejecutiva se mostraba eficiente, eficaz e implacable, pero que fuera de ese cascarón era absolutamente opuesta a su apariencia profesional. Y es que nadie creería que dentro de esa mujer de negocios se hallaba una muchacha enérgica, divertida y que no temía comportarse como una niña traviesa e imprudente con su círculo familiar.
- "¿Pero como se te pudo ocurrir eso?" – preguntó entre risas el muchacho – "¿no crees que fue demasiado drástico?".
- "Bueno, tenía que salvar a mi primo de esa mujer" – se encogió de hombros – "era obvio que ella estaba a su lado por su dinero y posición social".
- "Supongo que es comprensible que quieras lo mejor para tu primo, aunque los métodos que utilices para lograrlo sean un poco… peculiares" – volvió a reír.
- "Tengo que hacer lo que tengo que hacer" – reiteró divertida.
- "Espero que mi hermana Tomoyo no te cause esa misma impresión" – bromeó.
- "Para nada. Tomoyo es un encanto y jamás había visto a mi primo tan contento".
- "Sé a lo que te refieres. Mi hermana parece que siempre anda por la nubes" – estuvo de acuerdo con la joven – "¿sabes que Eriol fue ayer a casa a tener una honesta charla con mis padres?".
- "¡No puede ser!" – repuso con sorpresa – "¡pero si Eriol me dijo que tenía pensado hablar con tus padres hasta dentro de un par de días!" – continuó indignada – "¡seguro que lo hizo a mis espaldas para que no me empecinara en acompañarlo!".
Yukito rió entre dientes – "¿Sueles acompañar a tu primo cada vez que habla con los padres de la chica con la que sale?".
- "No. A decir verdad jamás he hecho algo parecido, pues Eriol nunca tuvo la necesidad de visitar a los padres de sus antiguas novias…. supongo que no consideraba que fuera necesario" – reflexionó – "pero cuando me comentó hace unos días que estaba convencido de hablar con los señores Daidouji, yo no pude contener mi entusiasmo y le dije que me ilusionaba mucho poder estar presente en ese momento" – chasqueó la lengua – "aparentemente pensó que iba a comportarme de manera imprudente, o que iba a avergonzarlo con comentarios fuera de lugar".
- "¿Serías capaz de intervenir?" – dudó con hilaridad.
- "Bueno, no me atrevería a opinar respecto al tema que tiene que ver con la relación de ellos, pero sí comentaría a favor de mi querido Eriol dejando claro el buen partido que representa para cualquier joven, y lo excelente ser humano que es".
- "¿Y todavía lo culpas por no invitarte?" – replicó, intentado no reírse.
El gesto de Nakuru quiso aparentar indignación, pero era fácilmente desmentido por su sonrisa.
- "¡Oye!.. ¿de qué lado se supone que estás?".
- "Del de tu primo, por supuesto" – dijo seguro – "y es que me he dado cuenta que también puedes inspirar miedo, Nakuru Akizuki".
- "Pero que dices, yo soy la mujer más dulce del universo" – se defendió – "no hay nadie que pueda resistirse a mi compañía".
- "Bueno, admito que en eso tienes razón" – asintió – "nadie puede resistirse a tu compañía".
Sus ojos claros y sus palabras brutalmente sinceras, hicieron sonrojar a Nakuru.
- "Supongo que cuando un hombre interesado en ti quiera presentar sus respetos ante tu familia, Eriol también tendrá su oportunidad de vengarse.." – comentó él con una sonrisa.
Ella rió entre dientes, tratando de controlar su vergüenza.
- "Dudo mucho que algún día se presente ese momento".
- "¿Por qué?" – Yukito alzó una ceja con curiosidad.
- "Bueno, los chicos con los que he salido parecen perder el interés en mí cuando se dan cuenta de que no soy lo que esperan" – se encogió de hombros – "así que dudo mucho que alguno se quede conmigo el suficiente tiempo para intentar tomar un paso tan grande como lo es relacionarse con mi familia".
- "¿Pierden el interés?" – repitió el empresario con sorpresa – "¿Cómo es eso posible?" – a él le resultaba absurdo el comentario de Nakuru.. ¿quién podría aburrirse con una mujer como ella?.
- "Pues, algunos buscaban a una cara bonita pero no con el suficiente coeficiente intelectual como para cuestionarlos, otros buscaban a una chica linda, respetable e independiente, pero solo para después de atraparla mantenerla en casa como un lindo adorno de sala o presumirla con sus amigos cuando el momento lo ameritara" – repuso con un suspiro – "y por supuesto que nunca faltan aquellos a los que solo les interesa el dinero y la posición social".
- "Increíble… no entiendo como has podido toparte con tantos mentecatos" – negó con la cabeza y con una evidente indignación.
La hermosa joven se rió divertida – "No te preocupes.. no es gran cosa, la verdad" – le aseguró – "el secreto consiste en mantenerlos alejados cuando manifiesten sus verdaderas intenciones".
- "Sabio accionar…" – asintió él – "de esa forma limpias el camino hasta que llegue el hombre indicado, aquel que pueda ver a la mujer extraordinaria que eres, olvidándose del puesto ejecutivo y de las cosas que posees".
Y como en cada ocasión en la que él le profesaba un cumplido, ella se sonrojó. Así de efectivo era lo que Yukito Daidouji le provocaba.
- "¿Y cuál es tu historia?" – preguntó ella para apaciguarse y desviar la atención – "¿cómo es que un hombre como tú, que fácilmente puede tener a la chica que quiera, aún no tiene a nadie a su lado?... ¿o es que posees un lado oscuro que las hace huir?" – se rió.
- "Pues… primero, dudo mucho tener un lado sombrío que las haga correr" – sonrió – "y segundo, creo que a pesar de haber conocido a chicas muy valiosas a lo largo de mi vida, todavía no he llegado a experimentar aquel sentimiento irrefrenable que me haga pensar que estoy enamorado" – repuso con franqueza – "esa emoción, por supuesto, tendería a cambiar con una enorme facilidad con la mujer indicada".
- "¿Con eso quieres decir que cuando estés cerca de ella lo sabrás?.. ¿así de fácil?".
- "Y no solo eso.." – asintió – "pienso no perder el tiempo y aferrarme a ella… evitar con eso que pueda alejarse de mi vida".
- "Vaya… tu chica no va a tenerla fácil contigo".
Nakuru amplió su sonrisa, pero cuando el empresario le devolvió el gesto al mismo tiempo que sus ojos color miel tomaron una fuerza penetrante increíble, ella sintió que se paralizaba atrapada en la mirada de él. Luego de unos segundos de silencio, los sentidos de Nakuru le sacaran de su trance – "Er, bien.. ¿Qué te parece si seguimos discutiendo estos documentos" – de alguna forma halló la voluntad para desviar la mirada, y se concentró en revolver el papeleo que se encontraba en la mesa y que había permanecido olvidado dos horas atrás.
Yukito no dejó de reír – "Por supuesto…".
Antes de que el dúo regresara a su labor, el móvil de la castaña reclamó su atención, y Nakuru fue en busca de su teléfono con presteza, extrañándose a la vez del tono ansioso que presentó su primo al otro lado de la línea.
- "¿Eriol?.." – repuso con serenidad – "¿que sucede?".
En la amplia sala de juntas habilitada para la reunión, Touya Kinomoto apretó la mano derecha de su satisfecho cliente en un gesto de despedida. El joven empresario no había estado presente en la discusión que se acababa de llevar a cabo, pues no iban a tratarse temas que le competieran a él o a su empresa, pero sí había perpetuado el encuentro que había dado lugar en su edificio.
- "Muchas gracias, por todo, Kinomoto" – el hombre maduro sonrió con ánimo – "su conocido resultó ser una persona bastante capaz".
- "Me alegra que haya resultado ser la ayuda que necesitaba" – replicó él.
Algunas despedidas más entre socios y abogados dieron lugar antes de que el salón quedara ocupado únicamente por uno de los invitados y el dueño del lugar.
- "No tenías que molestarte en venir, Kinomoto" – rió Hiroshi – "¿acaso temías que fuera a enfadar a tu cliente?".
- "No, pero dado que estaban ocupando una mis salas de junta y que uno de mis clientes más importantes intentaba negociar con alguien que yo le recomendé, me pareció prudente pasar a saludar y de paso asegurarme que todo estuviera en orden".
El publicista se tiró una carcajada.
- "¡Kinomoto, por Dios!… eres todo un robot para los negocios, relájate un poco ¿quieres?" – pidió con hilaridad – "de todas formas, muchas gracias por pensar en mí a la hora de recomendarle a tu cliente un buen publicista".
- "No tienes nada que agradecer. Ciertamente, mi empresa no tiene nada que ver con publicidad y cuando mi cliente pidió mi opinión respecto a qué hacer con la nueva necesidad de un publicista, recordé que tú eres muy bueno en tu trabajo y que la acción más lógica a seguir era la de concretarte una cita con mi cliente".
- "Ah, claro, que me creas competente en lo que hago se agrega al hecho de que tu prometida ya esta demasiado ocupada con sus propios clientes como para ofrecerle uno más" – repuso sin abandonar su tono juguetón.
Touya se encogió de hombros – "Eso también..".
- "Me parece bien, es lo más justo luego de que ella, hace poco, se afianzara un pez más gordo del que me acabas de dar tú".
- "Si tú lo dices" – le restó importancia.
- "Pero dime… ¿cómo van los detalles de tu boda?" – dudó con curiosidad – "en vista de mi ausencia un par de semanas por asuntos de negocio y de a penas acabar de regresar, no he podido ponerme al corriente de lo que ha sucedido por estos rumbos".
- "Pues, hemos discutido la idea de retrasar un mes más la ceremonia debido a que a Kaho se le presentaron algunas complicaciones laborales y es posible que tenga que ausentarse de la ciudad en fechas muy próximas a la boda".
- "Entiendo. El aplazo es para evitar sorpresas" – asintió – "tendré que hablar con Tomoyo para ponerme al corriente… después de todo soy su acompañante y por lo tanto formo parte del la corte de la novia, por ella tendría que estar al tanto de estos pequeños cambios".
- "Sí claro, deberías hablar con Tomoyo. Me parece que ella te pondrá al tanto de más cambios de lo que crees" – dijo con intención. Y es que Touya estaba seguro que la noticia de que su cuñada recientemente se había involucrado románticamente con el joven inglés, iba a ser un golpe en el hígado para Hiroshi Aoyama. No que ese hecho le inquietara, pues a él, el pelirrojo nunca le había agradado del todo y por consiguiente su evidente interés por Tomoyo no le gustaba para nada.
- "¿Ah, sí?" – el comentario del moreno le despertó la curiosidad.
- "Por supuesto. Muchas cosas pueden ocurrir en unas semanas".
Antes de que Hiroshi pudiera cuestionarlo, la asistente de Touya ingresó en la sala de juntas en busca de su jefe.
- "Disculpe que lo interrumpa, señor Kinomoto, pero tiene una llamada de sus abogados… al parecer tienen una consulta importante que hacerle".
- "Muchas gracias, Hotaru, dígales que enseguida voy a atenderlos".
La joven realizó una reverencia antes de retirarse.
- "Asumo que como ya has negociado con mi cliente, de ahora en adelante vas a tratar los detalles con él en tu agencia" – repuso serio – "aunque a petición de cualquiera de ustedes, sabes que puedes utilizar mis instalaciones cuando lo necesites… ahora si me disculpas, tengo que atender mi llamada" – con un leve movimiento de cabeza se despidió del hombre.
Hiroshi devolvió el gesto, y al quedarse solo empezó a arreglar algunos documentos de su portafolio con gesto pensativo.
El pelirrojo siempre había tenido presente que Touya Kinomoto se dirigía a él de una forma civilizada simplemente porque era viejo un viejo amigo de la familia Daidouji y por eso gozaba de cierto aprecio por parte de su prometida, es por eso, y conociendo de su carácter, que las palabras del empresario le habían resultado curiosas, y su inquietud por hablar con la diseñadora crecieron desmesuradamente.
¿Qué podría haber pasado en Tomoeda mientras estuvo ausente?.
Cuando Tomoyo clavó sus hermosos ojos azules en su rostro, Eriol intentó sonreír con naturalidad, y para darle más tranquilidad, también apretó con delicadeza su mano entrelazada con la suya. Ciertamente, y a pesar de eso, no frenó el gesto y la mirada mortal que le lanzó a su mejor amigo cuando su novia estaba distraída.
Ah, sí, Shaoran iba a convertirse en hombre muerto cuando la velada terminara.
- "¿Qué te parece el lugar, Eriol?" – preguntó descaradamente el apuesto castaño.
- "Muy interesante, de hecho luce muy acogedor y familiar… aunque todavía me resulta impresionante como pudo ocurrírsete la idea de venir a un karaoke" – replicó con serenidad al tiempo que con caballerosidad jalaba la silla de la mesa para que la diseñadora tomara asiento.
- "Pensé que sería divertido" – Li amplió su sonrisa.
Eriol suspiró con resignación. Ya debería haber aprendido de las jugadas de su amigo, y es que no era la primera vez que Shaoran intentaba llevarlo a un karaoke alegando que le serviría de "terapia" para olvidar aquel incidente que sufrió hace años. Claro que él siempre se negó y nunca había habido forma de obligarlo a ingresar a un lugar como ese.
Bueno… hasta ahora.
Definitivamente, el apuesto joven chino había jugado muy bien sus cartas, pues no importaba cuanto odiara la idea de subir al escenario, Eriol no iba a permitir que nada, ni siquiera sus propias reservas, le hicieran pasar un momento incómodo a Tomoyo.
Durante un rato, las dos parejas se concentraron en una pequeña conversación y pidieron algunas bebidas antes de que Shaoran sugiriera que era tiempo de subir al escenario.
- "¿Qué les parece si antes de la cena cantamos el primer número de la noche?" – replicó con ánimo – "Sakura y yo empezaremos y luego será su turno ¿de acuerdo?".
El muchacho tomó la mano de su novia y con ella se acercó al moderador del lugar para pedir una canción para ellos, antes de finalmente subir al escenario.
Mientras las personas del lugar aplaudían para animar a Sakura y a Shaoran, Tomoyo tomó la mano de su pareja.
- "¿Estás bien?" – preguntó con genuina inquietud.
Él devolvió el gesto con delicadeza – "Tal parece que estás enterada de mi pequeña desventura" – fue fácil descubrirlo por el tono de voz que utilizó ella – "pero descuida, esto no es algo tan grave como para ir a terapia" – se rió.
Ella suavizó su mirada.
- "Eso no importa, lo único que yo no quiero es que te sientas incómodo".
Los primeros compases de la música se dejaron escuchar mientras Shaoran tomaba el micrófono y empezaba a cantar....
El ojiazul alzó la mano de la chica y la besó – "Estoy bien, Tomoyo" – sonrió para tranquilizarla – "estando tú a mi lado no hay nada que pueda causarme incomodidad".
La reacción del público se hizo presente y más aplausos y vítores elogiaron la presentación del extranjero.
- "No tienes que cantar si no quieres" – insistió ella – "yo sola puedo subir al escenario… o es más, ninguno de nosotros tiene que hacerlo".
Eriol rió entre dientes – "Ya te dije que todo está bien" – acarició su delicado rostro – "confieso que no va a ser fácil subir y cantar, pero si prometes tomar mi mano esos cuatro minutos, estoy seguro que todo saldrá bien" – continuó – "además, Sakura me comentó que cantabas como los ángeles y definitivamente no estoy dispuesto a perderme la oportunidad de acompañarte en el escenario" – desvió un instante la mirada para observar con una sonrisa como era el turno de Sakura para cantar – "por otro lado, no pienso arriesgarme a que más de algún tipo, cuando te vea subir solar, piense que eres una chica sin compromisos y que tienen alguna oportunidad contigo".
Tomoyo se rió y notó con diversión como, poniendo atención a su alrededor, su mejor amiga tenía a muchos jóvenes pendientes de su figura en aquel instante. Ciertamente, a pesar de que sus hermosos ojos verdes reflejaban una leve vergüenza, su voz era dulce y sencilla, y su arrebatadora belleza conformaban un conjunto irresistible.
Cuando sus amigos regresaron a la mesa, en medio de grandes aplausos, Eriol recibió un guiñó de parte de Shaoran.
- "¿Qué te pareció?" – se rió – "¿no es mi Sakura la mejor?... es su turno, chicos, a menos que no te animes, Eriol" – palmeó su espalda con diversión – "no pienso obligarte te lo prometo, pero considéralo ¿quieres?.. será divertido, además podría ser la oportunidad perfecta para superar las secuelas de aquel incidente hace años".
- "Sabía que no te traías nada bueno con esta salida, Shaoran" – replicó el inglés, aunque sin ningún dejo de reproche en su voz – "pero he de reconocer que es posible que tengas razón. Ya he platicado con Tomoyo del asunto y vamos a cantar".
Los ojos del castaño brillaron – "¡Genial!... voy ahora mismo con el moderador del lugar para que les coloque una pista" – con rapidez, el muchacho se alejó de la mesa entre las risas de sus amigos.
- "Discúlpalo, Eriol" – pidió Sakura con resignación – "pero lo cierto es que Shaoran estaba muy animado con la salida de esta noche. Tenía la esperanza de que esta experiencia te ayudara a superar lo de tu desafortunada incidente de hace tiempo".
- "No te preocupes por nada, querida Sakura, de hecho, ya Tomoyo y yo hablamos sobre lo mismo y he llegado a la conclusión de que esta hazaña puede ayudarme mucho" – sonrió.
- "¡Ya todo está preparado!" – el joven chino regresó a la mesa y los animó con entusiasmo – "¿están listos?".
Eriol tomó con firmeza la mano de la muchacha – "¿Qué dices, Tomoyo?".
La diseñadora rió con alegría y se dejó guiar al escenario por su novio.
A pesar de que había prometido intentarlo, con cada pasó que los acercaba a la tarima, Eriol sintió en su estómago aquel conocido malestar y sentimiento de ansiedad que se apoderaba de su cuerpo.
Y sin tener el control sobre sus preocupados pensamientos, empezaba a creer que quizá no fue una buena idea acceder a cantar.
- "¿No te será difícil llevar el ritmo?... ¿conoces alguna canción de aquí?" – la suave y delicada voz de Tomoyo le preguntó antes de que sonara la música – "yo empezaré para ayudarte" – sus orbes azules lo miraron con adoración intentando trasmitirle confianza.
Y así… simplemente con esa sencilla acción, el hombre sintió como poco a poco, su malestar empezaba a desvanecerse.
- "Yo te seguiré ¿de acuerdo?" – afianzó su mano entre la suya.
Ella asintió antes de que los primeros acordes de la música resonaran por todo el lugar.
La melodía de fantasía llenó a la muchacha de anticipación y despertó aquel regocijo que siempre había sentido por el canto.
konna ni mo tooku he futari wa kite shimatte. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Mira lo lejos que hemos llegado los dos juntos
Eriol no pudo evitar que sus ojos irradiaran un orgullo inmenso por la suave y melodiosa entonación de la muchacha.
Como guiado por un hechizo, alzó con su mano libre para acercar su micrófono y acompañar a Tomoyo.
ano koro no. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ya no hay manera de recuperar
osanai kimi no hohoemi ni mou kaerenai ne. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . aquella inocente sonrisa infantil que antes tenías
Tomoyo abrió los ojos con sorpresa y sus largas pestañas pimpiliaron ante la intervención de Eriol.
Su mirada buscó la de él, y sonrió con infinita alegría antes de permitirle unos segundos para ser el protagonista de la canción.
kimi ga warau sekai ga suki de. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Me gusta este mundo, en el que tú sonríes
Los aplausos de los presentes no se hicieron esperar. Y entre ellos, sobresalían las exclamaciones de triunfo que un animado y feliz joven chino, realizaba desde su asiento.
soba ni itai soredake. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Y todo lo que quiero es estar a tu lado.
wasurekaketa itami wo mune ni. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . el dolor pasado está enterrado en mí
Tomoyo volvió a unir su voz con la de Eriol, al tiempo que apretaba su mano con más fuerza.
Time goes by . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El tiempo pasa
toki no nagare wa futari wo kaete yuku keredo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . y su paso nos cambiará a ambos, pero aún así
nakushita mono mo yume miru mono mo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . lo que he perdido, lo que he soñado
sono te wo totte omoi dasu yo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . si cojo tu mano, puedo recordarlo
itsumo kimi no soba de. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . siempre a tu lado estaré
Los dos parecieron conectarse enseguida y cantaron con una armonía difícil de creer.
Y como si aquella canción hubiese sido ensayada arduamente, los jóvenes intercalaron perfectamente las líneas del coro convirtiendo la interpretación en todo un magnífico dueto.
La naturalidad con que se desenvolvían estaba resultando ser cada vez más evidente en la expresión corporal de ambos.
kanashii koto sae oboete okitai kara. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Porque quiero recordar incluso los momentos tristes
kimi no chizu ni. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . así que, en tu mapa
La voz del apuesto joven era varonil pero a la vez bastante melodiosa. Ciertamente, Eriol poseía un vibrato favorecido y muy agradable al oído, y su apariencia elegante y clásica, combinada con su semblante misterioso y su postura llena de confianza, completaban su interpretación.
El extranjero se dejó llevar totalmente por la música, haciendo desparecer cualquier vestigio de nerviosismo. Por supuesto que la mujer inspiradora que tenía a su lado, hacía del momento uno especial.
watashi no tame no PEEJI wo nokoshite oite ne. . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . Asegúrate de dejar una página para que me guíe
mirai kara fukitsukeru kaze wo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . aquél día, creíste.
Tomoyo, definitivamente era la clara visión de un don y un talento innegable.
Desde niña, la bella mujer había gozado de una voz privilegiada, que con los años se transformó y pasó de poseer aquel encantador tono infantil, a adquirir una suave y melodiosa entonación que a la vez parecía tener la virtud de hipnotizar a todo el que la escuchaba.
kimi wa ano hi shinjita. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Que habría un mañana en el que volaríamos aún más alto
ashita wa motto takaku maiagare. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . sobre el viento que sopla hacia nosotros desde el futuro
Entre ese público ensimismado por el dueto, se encontraban Shaoran y Sakura, que tomaban cada oportunidad durante la interpretación para animar a sus amigos.
Cabe mencionar que el más complacido era Li, que se hallaba sinceramente feliz por el hecho de que aquel trozo de confianza que Eriol había perdido hace años, hubiera regresado.
Time goes by . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El tiempo pasa
toki ga sugite mo kitto kawaranu mono ga aru no. . . . . . . . . . . . . .. . . . . .. pero aunque lo haga, hay cosas que nunca van a cambiar
todokanai kara mitsuketai kara. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . porque aún no hemos llegado al final, y quiero encontrarlas
yume no tsubasa wo sagashi ni yuku. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . así que sigamos buscando las alas de los sueños
soba ni ite ne zutto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . y quédate a mi lado, para siempre…
Eriol tampoco pudo escapar de los sentimientos que lo inundaban.
Si bien era cierto que ponía atención y cuidado a lo que hacía, la verdad era que estaba mucho más pendiente de la interpretación y de la figura de la chica a su lado.
Al joven se le hacía difícil mantener la respiración ante la innegable belleza de Tomoyo. No podía ignorar como la luz de los reflectores le daba un efecto angelical y ayudaban a darle una mejor visión del brillo que desprendían sus profundos pozos azules. Se sentía total y absolutamente embrujado por ella… tenía la sensación de que la letra de la canción hablaba de ellos, y ese hecho, no hizo más que provocar que palpitara en él la confirmación de que sus sentimientos por Tomoyo eran más fuertes de lo que jamás pensó.
La la la la la la la
La la la la la la la
La la la la la la la
La la la la la la la
Y como si fuera atraída por su mirada, Tomoyo volcó toda su atención en Eriol, sucumbiendo inmediatamente a su presencia.
Como si estuviera inconforme con la cercanía que tenían en ese momento, ella empezó a acortar la distancia hasta quedar lo más cerca que pudo de su rostro. En ese momento, el público ya había sido completamente olvidado y los enamorados solo eran concientes de la presencia del otro… cada uno parecía estar cantando solo para el otro.
soba ni iru yo zutto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Yo estaré a tu lado, para siempre…
Al terminar las últimas líneas de la canción, y entre el final de la música que cerraba la presentación, Eriol sonrió sin poderlo evitar y sin apartar la mirada del bello rostro de Tomoyo.
Fue ahí, en ese instante que, sin importarle nada ni nadie, el joven dejó caer el micrófono al suelo y con esa mano libre rodeó la estrecha cintura de Tomoyo atrayéndola con suavidad hacia él para besarla.
Ella, por otro lado, no hizo ni el mínimo esfuerzo por resistirse y aceptó gustosa la boca de su novio sobre la de ella.
La gente en el lugar aplaudía, silbaba y gritaba, pero Eriol y Tomoyo no escuchaban nada, no estaban concientes más que del martilleo de sus corazones y del sentimiento que los unía.
Notas de la Autora: Bien, sé que muchos pensaban que iba a hacerles pasar una jugarreta y que de alguna manera no iba a permitir que Eriol y Tomoyo se juntaran para seguir torturándolos un par de capítulos más… pero la verdad es que no quise hacerlo, pues nuestros protagonistas tendrán suficientes problemas a medida que vayamos avanzando… es por eso que también decidí premiarlos con un poquito de felicidad y un par de besos XD
Por otro lado, sé que deben estar frunciendo el ceño con la parición del tal Patrick y pues no puedo hacer nada más que advertirles que el sujeto no será nada agradable… pero como a todo lo malo hay que encontrarle un lado bueno, puedo asegurarles que su intervención también será provechosa para otros personajes XD
No sé que tanto les habrá gustado el formato de ingresar canciones en la historia, pero la verdad es que mi estilo tiende a hacer eso en algunas ocasiones ^_^ la canción para este capítulo fue: Yume no Tsubasa de la serie 'Tsubasa Chronicle' y de hecho es un dueto interpretado por Sakura y Shaoran… aunque también existe la versión en solitario de Sakura, pero para este caso, mi inspiración fue la versión a dúo.
Como siempre, agradezco a aniita (Muchas gracias por tu review.. y pues la ortografía es algo que intento cuidar cuando se puede, pero como sabrás a veces el dedo no es infalible XD y sí.. todo el mundo ya ve venir lo que les auguria a Yukito y a Nakuru), Shami (Mira que creo que todas las mujeres pensamos lo mismo.. yo también me quedaría con Eriol si Tomoyo se pone lenta XD), Undine (Mil gracias por tu comentario, espero continúes leyendo), Azkaban (¡Que rayos pasa que no te encuentro nunca!!.. es decir ¡me meto más seguido que nunca en el bendito MSN pero ni así logro coincidir contigo!!.. ¡empiezo a odiar a los pasteles, en serio.. la repostería te tiene alejada de mi vida!! *cof cof* perdón.. después de ese arranque solo quiero que sepas que te adoro y que tus comentarios siempre me provocan un saltito en el corazón.. ¡besos, amiga!), Serena (espero que como siempre la espera haya valido la pena, mil gracias por el review!!), Ly Malfoy (Muchas gracias por el comentario, espero que la historia siga siendo de tu agrado) y a Mak3 (Ojalá y sigas leyendo.. muchas gracias por el revió) por sus comentarios.
A los registrados mis mensajes privados.
Y un millón de gracias a los que leen esta historia!!
Tomatazos, reclamos, felicitaciones, preguntas, comentarios o lo que quieran, en un review
Nos leemos pronto!!
Saito Ryuzaki ^^
