Cuenta Regresiva… 1

Hemos caído…

Se quedó llorando en esa cama, abrazándose a sí mismo como consuelo, cuando era niño simplemente después de lo ocurrido, su madre venia y lo abrazaba, diciéndole que todo estaba bien… con el paso de los años dejo de venir y simplemente lo dejaba llorando, en esos momentos deseaba una mami diferente, una mujer protectora, cariñosa que lo abrazara y consolara su llanto.

En el almacén, hombre tras hombre y a veces más de uno a la vez, solo podrías cerrar los ojos y esperar a que terminara. Cuando lo volvían a encadenar, sin dejar que mínimo se limpiara de toda esa porquería, deseaba que Gregory estuviera ahí para salvarlo, que lo llevara lejos, que olvidada todo. Pero ahora… ¿A quién llamaría? Su mente estaba rota, todo lo ocurrido en esos años y con esto, ya no sabía en quien confiar. Le dolía todo el cuerpo y hasta el más mínimo movimiento hacia que se ensuciara de la esencia del rubio.

Aún más que el dolor físico era su corazón roto, esos ojos rojos lo atormentaba, esa voz, esas manos, todos los recuerdos a la vez haciéndolo sufrir. Ese hombre disfruto lo que hiso, era una bestia. Tenía tanto miedo de volver a molestarlo y que sin piedad destrozara esa puerta para hacerlo otra vez. Lo hacían derramar lágrimas de nuevo, estaba decepcionado, adolorido.

"Si te llega a doler, parare de inmediato" "Haremos esto juntos ¿De acuerdo?" tomo mi mano con fuerza y me vio a los ojos, me relajo tanto, me dio confianza. Me beso con cuidado, con cariño y lo hiso, me desvirgo, dolió pero no se movió de lugar hasta que yo estuviera cómodo. "Te amo mi niño"

Esos bellos recuerdos… esa vez se sintieron tan amado. Se quedó viendo al vacío por un momento. Ya no había nada que hacer, no podría ver a Gregory a la cara sin que recordara lo que pasó, no podría quedarse en esa casa. Son sentimientos contrarios, sabía que ese hombre de ojos rojos no era Gregory, que se puso así porque estaba preocupado. No justificaba nada, absolutamente nada de lo que hiso se justificaba, pero quería amortiguar un poco sus acciones porque lo que dolía aún más es que seguía amándolo, a pesar de que le hiso todo eso. Necesitaba irse lejos, necesitaba aliviar el dolor, porque era claro que no lo perdonaría jamás.

Rebusco en el cajón de su cuarto, encontró su celular y pensó en llamar a Steve y los muchachos para que lo sacaran sin que tuviera que ver a Gregory. Pero no, no quería que el mundo lo viera, derrotado otra vez. Que el mundo supiera que Christophe DeLorne no encontró el amor después de todo.

-¿Hola?

-Ayúdame por favor…

-¿Qué paso? ¿Estás bien?

-no te lo puedo decir por teléfono, por favor, ven a la mansión, ayúdame…

-En seguida vamos, tranquilo Chris

Pocos minutos después Pip y Damien estaban afuera de la enorme mansión en Londres, Pip estaba sumamente preocupado por la voz de su amigo, algo grave paso y estaba desesperado por entrar, pero Damien lo detuvo. Entraron despacio esta vez una señora de servicio algo nerviosa les dijo que escucho gritos y les indico el camino a la habitación de su señor. En una casa tan grande era fácil perderse si no se ponía la suficiente atención, pero fue relativamente rápido llegar a la habitación.

Afuera de la habitación estaba Gregory, con su ropa mal acomodada, los ojos rojos por el llanto y el corazón destrozado. Damien se acercó a su amigo, quien hablaba entre balbuceos y aun podrías ver las heridas en sus manos por destrozar todos los muebles alrededor del pasillo. Pip se quedó a una distancia prudente pues el hombre rubio estaba alterado y no hablaba correctamente.

-Greg, cálmate, cálmate… dime ¿Qué paso?

-Lo herí, lo viole, viole al amor de mi vida… lo herí tanto, lo lastime y me arrepiento…-lloro el hombre rubio desesperado

Damien contuvo el aliento, ¿Este pendejo enamorado hiso qué? Pip al escuchar eso, no espero un minuto más y toco con suavidad la puerta de la habitación, obviamente no tuvo respuesta.

-Chris… soy yo, Pip, por favor abre

No hubo respuesta, pero en pocos minutos, la puerta se abrió, Pip entro y todo estaba en penumbras, camino un poco hasta que Chris encendió la lamparita a un lado de la cama, Pip miro mejor a su amigo, seguía desnudo y restos de ropa estaban tirados alrededor de la cama, inútilmente se trataba de cubrir con la sabana de la cama. Pip sintió su corazón estrujarse, nadie merecía esto. Se acercó sin decir nada y abrazo a su amigo, enterrando su cabeza castaña en su pecho, dejando que descargara absolutamente todo ese dolor y frustración.

-Sh… ya Chris, ya, estoy aquí contigo

-Me violo, Pip… me hirió… te juro que le grite que parara… llore todo el tiempo

-ya paso…

Acaricio la melena castaña, susurrándole palabras dulces, como una madre con su hijo que tenía pesadillas, Pip siempre tenía ese instinto con los demás y ahora ese instinto le decía que lo abrazara y protegiera, que nada penetraría su escudo. Haciendo que su amigo se calmara, ahora entendía todo. Apretó a Chris aún más, le tomo mucho tiempo dejar de llorar. Tener un hombro donde llorar relajaba mucho a Chris, un refugio, después de esto, sus barreras cayeron, su alegría de vivir, nunca pensó tocar fondo de esta manera. Dejo de llorar y comenzó ahora con más calma a contarle lo sucedido desde la misión hasta ahora. Su voz estaba cortada, hablaba entre jadeos y sollozos. Sus ojos estaban rojos y llenos de tristeza.

Mientras afuera Damien reñía contra su amigo, estaba sorprendido de que sus sentidos demoniacos lo controlaran tanto, si Gregory perdió contra sus instintos él era mucho más sensible y simplemente explotaría.

-Greg… ¿Qué paso?

-¡No lo sé! Stan me llamo para decirme que Kyle le pone el cuerno con otro tipo, luego espero como desgraciado todo el día cuando me prometió regresar temprano, estaba tan preocupado y mi mente creo imágenes falsas y… estalle, me sentí engañado y…

-lo violaste

-si…-bajo la mirada avergonzado-¿Qué debo hacer ahora?

-Greg, no te perdonara, no ahora por lo menos… no esperes mucho, por ahora, tenemos que llevárnoslo, no se quedara

-No, Damien, por favor no te lo lleves… no quise hacerlo lo juro

-Gregory, no se puede quedar, entiende que lo lastimaras aún más si te ve… lo siento amigo, pero me lo tengo que llevar

-¡NO!-era un gruñido de la bestia posesiva que tenía dentro, Damien lo mal miro usando sus poderes para callar a esa bestia, haciendo que Greg soltara un gemido

-Gregory… tú también necesitas estar solo, mira lo que le has hecho… esa bestia que tenemos es terriblemente peligrosa… si sigues con esos nervios a flor de piel, la próxima crisis lo puedes matar. Lo siento, pero me lo llevare

Dicho esto la puerta se entre abrió y Pip saco su rostro, mirando con tanto desprecio a Gregory, sus ojos rojos lo sorprendieron un poco. Pero no era momento e incluso la cosa que poseía a Pip se calmó.

-Damien, ayúdame por favor

El moreno entro y una vez adentro Pip cerró de nuevo la puerta, Chris estaba más tranquilo, se cubría un poco con la sabana, no vio al moreno, temblaba levemente pues tenía miedo de esas bestias enjauladas en el fondo de esas personas.

-Chris… te iras con nosotros a Nueva York, te quedaras en mi casa… pero-el olor de la sangre y el terror invadió sus fosas nasales-necesitas ir a un hospital

-¡NO! No quiero que me reviste, que me toquen, por favor no, no quiero…- sollozo el castañito, Pip se acercó para calmarlo otra vez

-Dami… está muy alterado… no creo que sea lo mejor-Pip dijo preocupado

-Necesito saber si tiene heridas internas o externas, si nos lo llevamos así puede correr riesgo de infección- dijo el demonio

-Damien, por favor no me lleves allí… ¿No puedes hacerlo tú? –dijo el castaño temblando

-¿Puedes hacerlo, Dami? ¿Eres doctor?- el rubio parecía escéptico

-bueno… teniendo muchos años de vida pude estudiar varias carreras… y si podría curarlo… le dolerá un poco…. Si puedo-

Pip lo pensó un momento y finalmente decidió que era lo mejor para su amigo, el estaría cerca cuidándolo, no podría llevarlo a un hospital y dejar que lo humillaran así, bastante ha tenido, lo abrazo y le dijo a Damien que lo curara. El demonio fue por un botiquín en el baño, Pip le dijo a Chris que se acostara poca abajo en la cama.

Cuando Damien regreso, le pidió que abriera las piernas y entonces pudo ver el daño, tenía cortes y quemaduras, un hijo de semen y sangre corría de su entrada. Chris enterró su cara en las almohadas y apretó entre sus manos la sabana, se sentía tan avergonzado de que lo vieran así, comenzó a llorar otra vez, Pip intentaba calmarlo pero era demasiado humillante sentir el algodón limpiar sus heridas, sabiendo que Damien lo vería de seguro con asco. Era una puta, la puta más desgraciada.

Al contrario de lo que Chris pensara, el demonio no pensaba nada asqueroso de lo ocurrido con el niño, él era un viejo con mucha experiencia en todo tipo de eventos, ha visto lo peor de la humanidad sin que le afecte en verdad, él ha violado también sin remordimiento alguno, tanto hombres como mujeres, ha torturado, ha visto sangre y la verdad nada de eso le ha afectado, pero ahora era diferente, era como ver el daño en alguien tan cercano, que no tenía culpa de nada… un niño indefenso en las garras de una bestia.

Damien siguió limpiando, pensando en la violencia del acto, si Greg podría llegar al extremo como este, estaba decepcionado de su amigo, por esto, por los celos, pero sobre todo porque él le dio ese poder y esos celos, él le permitió que esto pasara. Era una parte que odiaba de sí mismo… desarrollo la habilidad de sentimientos pero tenía un poder incontrolable dentro, tan grande que si se desata podría matar a su mejor amigo, podría matar al amor de su vida y acabar con la humanidad si es posible. Para que cuando despierte de nuevo su parte humana vea el daño que causo. Su trabajo es justicia divina, pero por dentro quiere lo que cualquier humano común desearía, poder, poder sobre todos y sobre todo… y si la bestia lo quiere, lo puede conseguir.

-¡Ah! Duele…

-Lo siento…. Al parecer no tienes desgarres fuertes… ni te rompiste venas importantes…

-¿Eso es bueno?-dijo sarcástico

-considerando los hechos anteriores a mi llegada supongo que sí es bueno

No dijo nada, resistió los dolores fuertemente, estaba comportándose como un imbécil, lo estaban ayudando, no debía contestarles así, suspiro y dejo que Damien hiciera lo necesario para quedar limpio.

-Lo que voy a hacer te dolerá un poco pero te garantizo que te curaras y no sentirás ningún tipo de molestia

Coloco una mano donde terminaba la espalda del niño, inhalo fuertemente y dejo que un brillo rojo saliera de la palma de su mano. Desatando un terrible dolor en el recto del niño, sentía como fuego quemando todo a su paso, grito con desesperación, no podía moverse, era intenso, irritante, preferiría que lo mataran en ese momento a sentir algo similar. Pip tomo su mano con fuerza, Damien lo había curado también en algunas ocasiones y sabia de propia mano que dolía hasta el quinto infierno. Damien despego la mano y se puso de pie.

-tienen media hora para que armen una maleta…

-Sí, vamos Chris, ¿te puedes mover? –Pip se puso de pie igualmente

-duele como el carajo….-fue lo único que logro decir entre el dolor de su cuerpo

-se te pasara en… unos cuantos minutos, pero ahora estas curado… te garantizo que no tendrás ningún problema, he curado heridas y cicatrices- refiriendo a que curo también daños anteriores de sus experiencias prácticamente le devolvió la virginidad

-gracias…-dijo sin mas

-no hay problema. Los espero afuera

Salió del cuarto, Pip le consiguió ropa a Chris para que se vistiera y al azar agarro la que creyó le pertenecía al castaño, aunque eso no era lo más importante. Chris agarraba los objetos personales más importantes, completamente ajenos a Gregory. Miro a la cama, notando algunas gotas de sangre y manchas de un tono más oscuro de las blancas. Su cuerpo le dolía un poco pero… se iba calmando paulatinamente. Camino y miro la habitación, hermosamente decorada… estas paredes de testigos silenciosos de su sufrimiento, miro a la ventana en esa ciudad… Londres, cuna de la ruptura de todo lo que conocía como seguro. No tenía a donde ir… no podría abusar de Pip por siempre, no podría irse con nadie más… Steve y sus amigos… no, nunca podría llegar con ellos y decirles lo que ocurrió, con todo, sería la vergüenza del equipo y no quería causar pena y ser un maldito mártir… será mejor que no les diga nada.

-¿Estás listo Chris?

Pip salió del armario con una maleta a cada mano… Chris estaba perdido en su propia cabeza… por muchos médicos que lo vieran nada haría que retrocediera el tiempo, no cambiarían lo que paso con él y que ahora su mente este rota, sus recuerdos intactos pero sus sentimientos confundidos. A pesar de lo que ocurrió esto no era igual a las últimas veces… Gregory era diferente, era… el hombre que amo por tanto tiempo, que literalmente un día choco con él y nunca más pudo despegar la vista de esos ojos color plata. Quien fue su primer beso, su primera vez, su primer todo. Nunca había conocido el amor antes de él… y con esto dudaba encontrarlo otra vez. No negara que… antes de la empresa… antes de la escuela y los amigos, antes de todo eso, nunca fue más feliz, despertar y oler ese perfume, sentir los brazos en su cintura y recibir un beso, cosas tan simples como esas, hacían que todo valiera la pena. Greg soportaba insultos y golpes porque sabían que eran la forma de decirle "Te amo pero no sé cómo demostrártelo"

La traición fue por celos, por su amigo, además el desapareció más de la cuenta, seguramente lo preocupo demasiado y empezó a hacer sus propias conclusiones, aun así… lo que hiso no tiene perdón, por lo tanto, se ira muy lejos aún con los sentimientos contradictorios en su pecho y el corazón destruido.

-Vámonos… -dijo con la voz cortada

-si…

Salieron de la habitación, Pip primero y tirando de la mano del castaño, Damien prometió regresar, después de todo Greg era su amigo. Greg vio al niño salir con ropa mal puesta, restos de lágrimas en sus mejillas, esos ojos tan verdes perdieron brillo, perdieron felicidad y amor, estaban vacíos. Se sintió la mierda más grande del mundo ¿Cómo pudo hacerle eso a un niño? Intento acercarse y hablar pero Damien lo tomo de los brazos y lo jalo, lejos, negando con la cabeza y comenzó a caminar junto a los más jóvenes dejando al hombre rubio solo en esa enorme casa. Chris desapareció en unos minutos.

Gregory miro a su habitación… las cosas del niño ya no estaban, la cama estaba hecha jirones y los pedazos de la ropa de Chris seguían a su alrededor, se acercó un poco más y vio los restos de algodón que usaron para limpiarlo, llenos de sangre. Sintió esa bestia saliendo otra vez, ella quería al niño cerca para siempre y estaba furiosa de estar sola. Greg comenzó a romper todo, contra el suelo, las paredes, con sus garras destruir los preciosos cuadros y sillones. Quemar las cortinas y romper las ventanas de un solo puñetazo, todo esto sin dejar de llorar amargamente, fue traición lo que hiso, se sentía tan decepcionado de sí mismo y queriendo matarse, desaparecer y dejar de sentir esta culpa, sabiendo que era completamente inútil… a veces la inmortalidad tiene sus desventajas.

Cuando termino de descargar su ira, no había habitación, todo hecho pedazos, sus muebles sus finos trajes de diseñador, sus botellas de colonia, los relojes de oro, los zapatos a la medida, no había nada que recuperar. Todo menos la cama, seguía intacta, no quería acercarse al lecho donde lo perdió todo. Grito amargamente, derrumbándose a llorar y gritar mientras golpeaba una y otra vez el suelo. Así pasaron una hora, dos, tres… hasta que una mucama armada de todo el valor del mundo y preocupada por el escándalo se acercó a su señor.

-Señor ¿Esta bien?-pregunto un poco tímida

-Tráigame la botella del wiski más fuerte de esta casa- dijo amargamente

-Señor… son apenas las 10 de la mañana… no creo que-

-Usted está aquí para seguir ordenes… tráigamela y déjenme en paz… -interrumpió quería olvidar y el alcohol era lo más rápido para perder la conciencia.

Mientras en Nueva York Pip le mostro un cuarto que originalmente era suyo, pero desde que dormir con Damien no tenía uso más que de huéspedes. Chris agradeció en voz apagada, entro al cuarto y cerró la puerta con llave. Dejo salir todo su dolor a gritos, llanto desesperado que penetraba el alma. Pip preocupado intento acercarse y abrir la puerta pero Damien lo detuvo, tenía que descargarlo todo, todo ese dolor y frustración de alguna manera y si se desgarraba la garganta a gritos era preferible a reprimir esos sentimientos que tarde o temprano saldrán en un sentimiento peor.

Stan regreso a casa, observo el lugar donde quería hacer subida, quería descansar su mente, había estado vagando por toda la ciudad, todo se volvía vacío a su alrededor, como mierda, exactamente todo, las personas, los animales, todo parecía mierda ante sus ojos, claramente no literal pero… realmente estaba pensando en ¿Qué hacer con su vida? Se sentía tan traicionado, tan poca cosa. Todo lo había hecho por Kyle, perdió tantas cosas y ahora veía que no gano nada… su vida era carente de propósito, el hacia lo que fuera necesario para que Kyle estuviera bien, vivía en la ciudad para que fuera a la universidad, procuraba ganar lo suficiente para mantener una casa y una carrera universitaria… realmente había pasado un buen rato desde que no pensaba en sí mismo, darse el gusto, hacer su voluntad con su dinero, divertirse con sus amigos.

Primero que nada tendría que estar lejos de esa ciudad, el ya no tenía nada que hacer allí, claro que… ¿A dónde iría? Lo pensó por un momento, la verdad es que siempre le gustaron mucho los lugares relajados, pintorescos y calmados. Podría ser su bello verde dulce hogar. Preferiría irse a una cálida provincia antes de una gran ciudad.

Entonces pensaba en las posibilidades de irse a provincia o a otro país, algo diferente, algo nuevo y emocionante, además, si se iba a otro país, no sabrían de su reputación fallida, además… no volvería a pasar, se enamoró perdidamente de Kyle y no le importo su edad… aun así, trabajaría con niños más pequeños, quizá en primarias. Le gustaban los niños pequeños, creía que era la mejor edad, donde tu única preocupación es no salirte de la línea al colorear. Sería divertido. ¿Quién sabe? Quizá entre los profesores o en su nueva ciudad encuentre a un nuevo amor, más grande, más estable, más maduro. Aunque por ahora todo sea una mierda no significa que sea el final.

Llego a su apartamento, tomo un refresco del refrigerador y se sentó con una sonrisa en su rostro. Desde hace un buen rato que no se sentía tan tranquilo. Pero no le duro el gusto ya que el chico pelirrojo llego tímidamente desde la habitación tratando de hablarle.

-Stan…

-no me hables, no quiero verte… solo un día más y poder descansar

-pero… yo, Stan te necesito explicar

-mierda, no, no tienes que explicar nada carajo, fuiste muy claro… me fuiste infiel, no me importan tus razones, ni lo que sentías, ni quien fue el hijo de perra… no justificaras nada y no cambiare de parecer, ahórrate tu sermón

-pero… yo te amo

-no me jodas… el que ama no hace cosas como las que hiciste… jodete Kyle, mataste el amor que sentía por ti

-Perdóname….

-no, cállate y ve a empacar… tus mierdas

-no seas cruel

-¿Cruel? Yo no me acosté con alguien más, yo te amaba, puta madre, di todo por ti, te mantuve durante dos años… ¡quieres que te trate comprensivamente! ¡Después de lo que me hiciste! ¿Quién es el cruel?

-perdón…

-vete a la mierda… no me fastidies ahora

-si me dejaras decirte que… que me arrepiento mucho, yo te amo de verdad, pero… pero… lo veía, no quería, intente hacer lo nuestro con más pación y tú lo hiciste genial pero… lo veía…

-realmente no me importa.

-Te lastime, eres el mejor hombre del mundo y me has hecho tan feliz en estos años… ahora lo que más me duele es que perdí al mejor hombre… por una idiotez…

-te amaba Kyle… como no tienes idea

-sí, te amo mucho Stan, te amo tanto y… espero que, encuentres a alguien para amar… que te amé tanto como yo… que no cometa mis mismos errores… tu más que nadie merece ser feliz.

E moreno gruño molesto y se puso de pie, revolviéndose el cabello, llorando internamente por esas palabras, estaba herido, dolía recordar y verle la cara a ese pelirrojo maldito.

-Pero… no importa ya Stan… si me perdonas o no, no te preocupes yo… regresare a Colorado con mis padres… y lo intentare otro año para el nuevo semestre

-como quieras… como te dije ya no es problema mío…

-si… entonces…. Hoy mismo me voy Stan… tengo un boleto de autobús… mi padre me espera…

-bien…

¿Qué más podría decir? ¿Qué le dices a la persona que tanto amaste cuando se va? Un Te amo sería estupendo, porque sentía ese amor aun por Kyle, lo amaba tanto pero… la traición es más fuerte. Regreso la mirada, encontrándose después de días con esos ojos verdes llenos de arrepentimiento y dolor. Lágrimas, llanto, dolor, adiós. De nuevo su corazón crujió, no quería, no podría ser así con el… pero tampoco debía actuar como si el no importara y dejar que se saliera con la suya.

-Te amare siempre Stanley, eres un hombre maravilloso y te deseo lo mejor… ama siempre y no dejes que mi error te entristezca… aquí el único traidor fui yo. Heres sexy, apasionado, inteligente, gentil y leal… nunca dejes de serlo. Muchas gracias por amarme… hasta hace pocos meses me hiciste el hombre más feliz… Gracias… Adiós

Tenía unas maletas juntas… comenzó a sacarlas de a poco… afuera del edificio lo esperaba un taxi para llevarlo a la central de autobuses. Stan no dijo nada, se limitó a verlo sin mover un musculo, la verdad no sabía qué hacer.

-Adiós…

Se fue para no regresar la vista atrás. Stan no dijo nada, tenía tantas cosas atoradas en la garganta. Pero ya era tarde, el taxi arranco y se llevó al niño que aun amaba. Ya no importaba… ya no había nada que decir. Todo había terminado, su relación, su vida como la había conocido hasta ahora… iniciando desde cero. Dejo caer una única y solitaria lágrima, regresando a la habitación tan vacía, oscura… sin vida.

Craig seguía esperando la ayuda de su amigo, han pasado dos días y las opciones se le acaban, hoy era sábado, por suerte Tweek podría recargar un poco de fuerza perdida durante la semana, así que lo dejo dormir un poco más. Con su silla de ruedas fue a la cocina, Ruby ya estaba allí tomando un té de hierbas. Su abultado estomago la impedía sentarse correctamente, pero aun así lo acariciaba y susurraba en voz baja. Craig suspiro… era difícil.

-Craig…

-Tranquila… ya pedí ayuda… - dijo cortante- apretando los puños sobre sus rodillas, enfurecido por ser débil y estar sentado allí sin salir a conseguir el sustento de su familia

-está bien hermano

-siento causarle estas molestias a Tweek… es un niño y-

-Calma, Algo me dice… que estaremos bien…

-¿Cómo estas tan segura?

-yo solo lo sé.

En efecto, en ese momento la puerta de la casa se abrió y un ejército de personas entró al apartamento, cargando, diciendo, dirigiendo. Con un incapacitado y una embarazada no podrían detenerlos o preguntar de donde han salido. Ruby se quedó en la cocina y Craig comenzó a gritar que se detuvieran. El teléfono empezó a sonar y sin más remedio tubo que contestar.

-Sorpresa, sorpresa Craig- hablo la voz del anticristo

-Damien… ¿tu mandaste a estos hombres a mi casa?-dijo molesto

-no son solo ellos, traen lo necesario para él bebe. Supongo que intuyeron donde era el cuarto de tu hermana.

-están invadiendo mi casa…

-sí, pero no son los únicos, mande también un auto mío para que lo uses

-te llego el memo que tengo la pierna rota ¿verdad?

-te llago el memo de que también contrate dos enfermeras personales para ti y tu hermana ¿verdad? así si ocurre el milagro ellas atenderán inmediatamente a Ruby

-… yo, mierda Damien… ¿Cómo voy a pagar por todo esto?

-te diré algo, tendrás un 50% de descuento por ser mi amigo y podremos arreglar los depósitos… a partir de que tu sobrino nazca y tu camines otra vez

Craig siguió a los hombres al cuarto de su hermanita, estaban colocando una cama cuna con sabanas nuevas y un lindo diseño de animales. Además de muchas cajas con pañales, un ropa amarilla, verde y blanca, mamilas, mantas, juguetes, carriola, sillita alta, bajilla especial llena de colores y muñecos. Tendrían todo para los primeros meses del bebe. Craig se quedó completamente sorprendido, se asomó por la ventana y en efecto, había un precioso Cadillac XTS 2013 color negro en su lugar para estacionamiento; volvió a colocar el teléfono en su oreja.

-¿Era necesario el Cadillac?-dijo con asombro

-si quieres te lo cambio por otro, dime un modelo y te aseguro que lo tendré.-dijo despreocupadamente el moreno en NY

-Ah, no está perfecto… yo-

-Señor… las llaves del auto- fue interrumpido por la voz de una mujer

Craig regreso la mirada y encontró tres mujeres, de no más de 36 años, todas en fila, todas sonriendo comprensivamente. Una era morena y de piel bronceada, vestía de blanco y tenía un suéter rosa. La segunda era castaña de piel clara y ojos miel, tenía un uniforme de mucama. La tercera era la más madura entre ellas, también castaña y ojos azules, algunas arrugas en la piel, ella no tenía uniforme.

-los presento-hablo Damien o mejor dicho la vos de Damien en el teléfono- Ella es Margarita, tu enfermera personal, Mary tu nueva mucama y cocinera y para Ruby si llega a ser necesario Violeta, partera profesional.

-Wow… te lo tomaste en serio… yo solo te pedí un poco de dinero…

-bueno… también notaras un pequeño aumento de efectivo en tus cuentas bancarias… diez mil dólares para empezar… será un depósito mensual

-¡No jodas! No soy rico… ¿Cómo mierda quieres que pague todo eso?

-te hable de los beneficios de ser un buen amigo Craig… tu disfruta de estas atenciones y relájate… por cierto… también me tome la libertar de reservar una habitación en el mejor hospital de Palo Alto (ciudad de california donde viven) al nombre de Ruby Tucker…

-Tomaste todas las medidas…-Craig se avergonzó

-Bueno, todo por un amigo… además sé que no es fácil… no dudes en que te ayudare en todo lo que pueda.

-pensé que eras un hijo de puta sin corazón ni compasión por la raza humana

-si también lo soy, pero bueno, a veces se me da de buen samaritano

-Muchas gracias Damien, te pagare cada centavo algún día

-no te apures, sabes que el dinero a mí no me hace falta.

-Bueno, Damien, te llamare más tarde…

-de nada amigo, nos hablaremos más tarde.

Colgó el teléfono y se regresó a la cocina, Ruby estaba siendo atendida por las señoras, una hacia el desayuno para toda la familia y las otras dos le daban consejos de cómo cuidar la salud tanto suya como la de su bebe después del parto. Ruby escuchaba atentamente, ya que todas esas mujeres se veían muy experimentadas y seguras de lo que decían.

-Craig… ¿Qué fue todo ese alboroto?- Tweek salió del cuarto aun con su pijama

-bueno… digamos que llego la navidad a esta casa.

-Se ve más llena… ¿Qué sucedió?

-Pues pedí un poco de ayuda… Joseph, ven, te presento, Margarita nuestra nueva enfermera, así ya no te tienes que preocupar, Mary nuestra mucama y chef, Violeta es una partera que si es necesario ayudara a Ruby

-Mucho gusto en conocerlas- dijo estrechando las manos de las mujeres, ellas sonrieron cordialmente y regresaron su atención a la mujercita embarazada

-No creo que podremos pagar esto Craig… digo… es impresionante pero ¿no crees que es demasiado?

-claro que lo creo, solo no quise discutir con Damien

-¿Damien mando todo esto?

-si… pero no te preocupes le pagare cuando pueda caminar y trabajar normalmente.

-Por mínimo ya no me preocupare de dejarlos solos… aunque, no sé, no estoy acostumbrado a las personas nuevas tan de repente- Tweek se froto los brazos

-Jovencito Joseph tome un poco de café- Mary le tendió su taza favorita con café

-gracias Mary- dijo el rubio bebiendo solo un pequeño sorbo del contenido, se quedó en shock por unos minutos-delicioso… -fue lo único que alcanzo a decir antes de tomar casi toda la taza de un jalón

-bueno… mal alimentado no estarás- bromeo Craig

-cállate Craig- Tweek tomo la silla de ruedas y lo llevo al comedor donde Mary ya había puesto el desayuno. Pero antes de probar un solo bocado, Tweek se dio la libertad de darle un dulce beso a Craig en los labios, ya estaba un poco más tranquilo. Craig, tenía que ir al médico en quince días más para ver su podrían quitarle la férula y los tornillos, sus huesos eran fuertes.

Ruby medito un momento, estaba agradecida inmensamente con esto, su hermano era un hombre de admirar, hace ya casi dos meses que ella estaba allí y era como una intrusa en su vida de pareja.

-Hermano, esta tarde Mary, Margarita, Violeta y saldremos de compras por algo que le hace falta al bebe, regresaremos como a las siete…

-pero tu…-intentaba protestar

-no, tranquilo, Violeta sabe manejar y estaremos las cuatro… tu quédate aquí con Tweek…

-Ruby…

-Vamos Craig… no soy una niñita ingenua… tengo 23 años ¿recuerdas?

-Ok… está bien, te estaremos esperando, cuídenla mucho por favor-les pidió a las mujeres que estaban paradas junto a la mesa alineadas por si algo se necesitara

-si señor- contestaron a unisonado

Tal como lo dijo la mujercita, terminando de desayunar, se fue a dar un baño, poner algo de esa ropa nueva que no le apretaba el vientre y le dejaba moverse con más libertad. Ese tal Damien pensó en todo. Las mujeres tomaron las llaves y después de asegurarle a su jefe que cuidarían muy bien de Ruby salieron en el hermoso Cadillac.

Tweek sin perder un segundo tomo la silla y ayudo a Craig a acostarse sobre la cama en su habitación. Se posó sobre él, no dejando caer su peso completo, por miedo a lastimar las costillas o la pierna de su novio.

-¿No te molesta que este lastimado?

-para nada… recuerdo que hace unos años también te lastimaste la pierna por mi…

-Eh… bueno, eso era…

-no importa ya… hehe, si Ruby nos dejó solos… será mejor que aprovechemos es tiempo, te he echado de menos en las noches…

Tweek tomaba toda la jodida iniciativa, ya que él no podía acomodarse correctamente, estúpidas férulas y jodidos huesos rotos. Aunque muy en el fondo le encantaba, Tweek hiciera en teoría todo y el solo disfrutar de caricias calientes, gemidos, gritos de placer.

Aunque lo que Craig no sabía, era que la llegada de un recién nacido es mucho más difícil que estar enfermo y cuidar a una embarazada. Ignoraba todo lo que conllevaba la maternidad, a pesar de todo… quizá no solo sea el dinero su único problema.

-Ya… ya estoy lista.

Wendy salió completamente avergonzada. Bridon dejo caer su quijada un poco, tratando de no verse tan obvio. Tenía un bonito vestido blanco con un diminuto estampado de flores. Una chaqueta de mezclilla y unos botines marrones. Maquillaje tenue, resaltando sus bonitos ojos azules, claro que lo que más le gustaba era esa larga melena negra perfectamente peinada. Dios si pudiera…

-¿Bridon?

-Te vez preciosa…

-Yo, eh… gracias- sonrió un tanto apenada

-me encantaría llevar a esta linda muchacha a dar una vuelta por Central Park-el castaño ofreció su brazo

-Claro…- Wen tomo el ofrecimiento y ambos salieron del edificio

Ciertamente la zona era más bonita que donde ella vivía. Llegaron caminando, algo que le gustaba y a la vez desagradaba de NY, llego siempre de gente que iba y venía, como loca, gritos, música colores. Eran puntos de vista interesantes, sentirse tan pequeño comparado con los rascacielos. Pero todo se calmó, llegaron a Central Park, era más tranquilo, como el pueblecillo donde ella nació.

Pero el parque no era lo único que podría entretenerla, Bridón era un hombre simpático, gracioso y atento. Le contaba acerca de él, de su trabajo, de su puesto de basquetbolista profesional. Era muy interesante la verdad. Quizá de ven en cuando le sacaba una que otra risa con una broma o un chiste.

Le tomaba de la mano dulcemente y la mantenía siempre junto a su cuerpo, podría oler la colonia, sentir esos músculos tan bien formados… la hacía sentir protegida. Bridón no se quedaba atrás, le gustaba esa mujercita, se veía hermosa, era tan frágil, inteligente. Sentían como mariposas luchando por salir de su estómago, la sangre se acumulaba en sus pómulos, se ponían tan nerviosos. Carajo, como un adolescente en su primera cita. ¿Y saben qué? No había otro lugar u otra persona con la que desearan estar ahora mismo. Ninguno donde fueran más felices que ahora.

-Entonces… ¿Qué te gusta hacer?

-yo… no tengo grandes intereses, me encanta leer, saber muchas cosas, estaba en el equipo de debate en la universidad y secundaria. Fui porrista…

-¿porrista?

-En la secundaria…

-debes haber sido muy popular.

-no tanto, pero si era famosa por esas cosas… ¿Tu donde vivías?

-en Florida

-me refería a donde naciste…

-Eh, bueno, también soy de Colorado

-¿Vivías con tus padres?

-por desgracia si…

-¿Por qué por desgracia?

-no es una bonita historia

-¿no me puedes contar?

-Ah… tú, tú has pasado muchas emociones estos días, no creo que quieras preocuparte más por mí.

-Claro que no…- tomo dulcemente su mano-confía en mí… ahora estas bien

-Mi… padre… golpeaba a mi madre y a mí, siempre, casi todos los días. Quería hacerme algo que yo odiaba, quería que fuera un cantante, pero… no me gusta cantar… así que cuando me quejaba golpeaba a mi madre y en mi afán de defenderla me golpeaba también

-…

-Me fui de casa apenas cumplí la mayoría de edad… me duele haber dejado a mi madre con ese desgraciado… pero tarde demasiado en regresar… ella había fallecido… por esos golpes, ese idiota la mato.

-lo siento… -tomo la mano del hombre y le dedico una sonrisa melancólica-mis padres… eran en apariencia la pareja perfecta… pero… detrás de las puertas había tantos pecados… Mi padre gustaba de serle infiel a mi madre… llego a traer sus amantes a la casa y sin descaro hacerlo en la habitación de mi mamá… ella cayo en depresión profunda… se sentía tan poca cosa… termino arrojándose de un puente… dejándome a mi… viendo una mujer diferente cada noche

Bridón se sorprendió ¿Qué? ¿En serio? Esa era una historia incluso más triste que la suya. Se notaba el dolor en su rostro al hablar de ello, pequeñas lágrimas se acumulaban en sus ojos. Ambos sufrieron en familias disfuncionales. Pero… podrían cambiar… no tenían que ser iguales. La abrazo con fuerza y lloro solo un poco. Esto ya no tenía remedio, lo que había pasado no podría curarse nunca. Ahora podrían ayudarse el uno al otro, podrían ser… más que amigos.

Bridon se separó apenas centímetros de la morena, sin poder resistirse a darle un dulce beso, lento, tierno, Wendy no se resistió a la caricia, la deseaba, se sentía tan correcto, haciendo que las mariposas en su estómago revolotearan alegres, tomo con sus manos las mejillas del castaño y este a su vez la abrazo de la cintura. Todo a su alrededor desapareció.

-¡Butters!

El grito descentro al pobre niño que leía su libro de patologías a la sombra del árbol más grande de los jardines. Bradley corría a él, con algo entre las manos. Butters pensó en una manera no muy cruel de rechazar al rubio rizado si se daba la declaración. Dejo su libro a un lado y dejo espacio para Bradley.

-¿Qué sucede?

-Te he traído un poco de postre, sé que te gusta

-oh, claro, las galletas de mantequilla son mis favoritas-confiado tomo las galletas hambriento

-¿Qué hacías?

-repaso un poco, es todo… ¿tú que haces aquí? Tu ultima clase fue hace ya una hora

-estaba buscándote, quería hablarte… a solas

Butters se puso nervioso de inmediato, diablos, no quería hacerle esto a un amigo pero… no podría corresponder esos sentimientos, estaba enamorado de Kenny… estaba casado con Kenny.

-¿De qué, Bradley?

-yo… quiero hablarte… de nuestra relación

"Mierda" pensó automáticamente- So-Somos amigos Bradley

-Yo, Butters, yo… siento algo por ti, mucho, mucho más que una amistad

-que…

-Yo te amo Butters

"Mierda, ahora ¿Cómo lo mando al carajo? Sin que se note que lo quiero mandar al carajo" Butters comenzó a rozar sus nudillos nervioso, pero al mal paso darle prisa, tendría que hacerlo tarde o temprano.

-Yo… No puedo… Bradley, tu sabes que Kenny y yo

-Están casados, lo se… pero

-No, Bradley… no solo es el documento… Amo a mi esposo con todo mi corazón… Kenny es mi marido, sé que piensas que necesito más pero no es así…

-Yo puedo darte más

-No necesito más… Brad, estoy feliz con mi novio… y el jamás me será infiel

-¿Cómo lo sabes? Por favor, Lo más probable es que se acueste con otro en el trabajo

-Eso no es verdad

-Sabes que si lo es

-Yo moriría si pasara algo así, Brad él no puede serme infiel, por más que intentes convencerme de lo contrario… yo sé que es imposible

-¿Por qué no puedo ser yo? Yo también podría hacerte feliz, también podría hacerte sentir bien

-Entiende, por favor, te quiero como un amigo, eso es lo único que puedo ofrecerte

-Yo quiero más, quiero ser

-No, Bradley… eso no pasara, no te quiero de esa manera…

-Podría funcionar, si tan solo

-Kenny es mi marido… lo amo y no me interesa nadie más… si sigues queriendo algo de mí que no te puedo dar siento decir que no podremos ser amigos.

Butters estaba dispuesto a irse, Bradley tenía el corazón roto, sea o no una obsesión con Butters el creía amarlo con el alma, y el rechazo era una estaca bien enterrada. El rubio rizado alcanzo al más pequeño, robándole un beso rudo, tosco, incluso podría decirse que doloroso. Cuando se separaron Bradley corrió con lágrimas en los ojos. Dejando al pobre Butters campándose mentalmente por lastimar así a un amigo. Camino a casa con la mirada gacha. Kenny lo esperaba contento como siempre, pero esos ojitos tristes no podrían mentirle jamás. Butters al verlo simplemente se dejó abrazar.

-¿Qué paso, conejito?

-Bradley me… me dijo que le gustaba… y… le rompí el corazón

Kenny lo abrazo más fuerte y le froto la espalda cariñosamente, aunque por dentro estuviera feliz de librarse de esa peste acosadora, también comprendía que el rechazo dolía como el carajo, Butters lo rechazo una vez… se sintió horrible, tan grande que no pudo evitar suicidarse.

-estaba llorando

-Ya… Butters, es mejor así, tenía que saberlo, sino lo estarías engañando ¿tú le corresponderías?

-Yo… no podría, no le quiero de esa forma…

-entonces… no te sientas culpable de absolutamente nada, entenderá, yo mejor que nadie se cuánto duele tu rechazo… pero sería peor mentirle para no herirlo, terminaras peor

-creo que tienes razón…

-ven conejito mío, te he preparado una deliciosa comida

-no tengo hambre

-nada, tranquilo, ya verás que todo estará bien

Lo guio a la modesta cocina, dándole unas cuantas golosinas para endulzarlo, confiaba en que esa dulce sonrisa volvería a aparecer después de un rato. No aceptaría nunca ver una cara triste en ese niño. Por la cabeza de Butters nunca paso la advertencia de Rebecca, ese fue un enorme error, la chica tenía razón en algo, Bradley era muy sensible emocionalmente…

El rubio rizado estaba encerrado en la habitación de su pequeño apartamento individual, llorando con amargura el rechazo de quien el creía su único amor, pero no lo culpaba a él, claro que no Butters era solo otra víctima aquí, el culpable era Kenneth, ese bastardo que amenazaba con impedir su amor con Leopold. Todo era su culpa, tenía que pagar este dolor, sufrir como él lo estaba haciendo… morir de una jodida vez.

-Así yo puedo ser feliz con Butters – se dijo a si mismo

Era lo más lógico, si Kenny desaparecía… entonces Butters tendría el corazón despechado… así podría ser feliz.

Pip se sentó en la sala, con el corazón entre las manos. ¿Cómo pudieron hacerle esto a Chris? Podía escuchar su sufrimiento, los gritos, los sonidos de objetos siendo arrojados contra la pared… lágrimas amargas. Damien regreso de hablar con Craig, lo miro y se sentó a su lado, pasando un brazo por sus hombros y besando su cabellera rubia. Pip estaba mal, Damien comprendía que podría causar dolor ver a tu mejor amigo sufriendo.

-¿Por qué lo hiso, Damien? Él dijo que lo amaba… ¿Por qué le hiso esto?

-estaba celoso… tiene demasiado trabajo… por ello se alejó de casa y se necedad de tener compañía… no dejo regresar a Chris, tengo entendido que… en Londres encontró viejos amigos de la organización donde trabajaban juntos… fue invitado a una misión ayer… regreso muchas horas después de lo acordado… Greg se creó sus propios espejismos de donde estaba y… la bestia lo consumió

-No justifica nada… le ha roto, Damien, Chris está roto… -lloro Pip- escúchalo…

-Lo sé pero… tienes que dejar que lo saque… sino entonces explotara. Lo que hizo Gregory estuvo mal, fue un error grave y como lo veo, muy probablemente no tendrá solución nunca, pero… lo entiendo

-¿Qué hay que entender? Es un jodido violador

-No es un violador… sus emociones se descontrolaron y-

-violo a mi amigo, no lo defiendas… lo que hiso tiene que pagarlo

-oh créeme que ya lo está pagando… No hay nada peor que dormirte y despertar dándote cuenta de que has hecho algo horrible… contra quienes más amabas… -Damien sabía lo que decía… por experiencia propia

-no me digas que eso lo justifica. Quiero matarlo- Pip sintió la furia recorrer todo su cuerpo… sus ojos azules amenazaban con tornarse rojos

-cálmate… de vigilar a Greg me encargo yo. Tú tienes que hacer que Chris se recupere de esto…

-Escúchalo… está sufriendo… no puedo soportar ver a mi amigo así… por favor… Dami… podrías… dormirlo… antes de que se haga daño

-está bien, creo que fue suficiente…

Damien se puso de pie y se dirigió a la habitación donde Chris descargaba su ira. Pip iba a seguirlo pero se escuchó el sonido de la puerta siendo tocada.

-yo abro, Damien tu sigue

-de acuerdo

Pip abrió la puerta y no pudo estar aún más furioso de ver a esa sonrisa socarrona, Sebastián, hijo de puta… y no venía solo, o por supuesto que no. Alguien junto a él sonreía de la misma manera, un chico de alrededor de 25 años, de pelo castaño oscuro, barba de tres días, profundos ojos gris, alto y de cuerpo atlético.

-¿Qué haces aquí?

-cariño creo que no quedamos muy bien la última vez… por ello ahora traje un poco de ayuda, te presento a un viejo amigo de Damien y mío… Aarón-El mencionado sonrió aún más

-lárguense los dos o los saco a patadas-dijo con voz exigente el pequeño rubio

-Eres muy valiente para hablarnos así niño… si sabes con quien te estas metiendo- Aarón se acercó al niño tratando de intimidarlo con su obvia aura demoniaca. Pero para su desgracia Pip no se movió ni un centímetro… al contrario avanzo valiente y decidido a romper huesos si era necesario

-yo sé quiénes son… pero los que no saben con quién están tratando son otros- Pip de nuevo cambio el color de sus ojos… sorprendiendo a los dos jóvenes demonios

-¿Quién mierda es?-Damien salió del pasillo para ver en la entrada de su apartamento a esos dos pendejos. Pero casi se le cae la mandíbula al ver al castaño…

-Damien… amigo. Veo por tu expresión que recuerdas muy bien a Aarón- el castaño empujo a Pip de la entrada y camino directo a Damien, contoneándose como un pavo real

-Si me recuerdas ¿no?-Le susurro demasiado cerca del rostro para gusto de Pip

-¿Quién es este, Damien?-pregunto Pip molesto y completamente celoso

-Ah… pues era un amigo-dijo sencillamente nervioso el moreno

-Fuimos muy cercanos Damien… - Aarón estaba a punto de robarle algo más que una mirada, pero por suerte Damien se apartó.

-Ustedes dos, par de idiotas se largaran al maldito y desgraciado infierno de donde tú, Sebastián nunca debiste salir… y llévate a este

-¿Este? Así es como me hablas des pues de-intento protestar

-¡AHORA!- impuso, haciendo ese truco con la mirada de nuevo, ambos demonios sintieron un inmenso dolor, tan agudo, punzante, penetrante que no tuvieron más opción que irse. Pero con la promesa de regresar.

Cuando se fueron, Pip estaba al borde del precipicio… sus ojos estaban rojos como su sangre sintiendo ganas inmensas de encajar un cuchillo en alguien y no era una metáfora… era coraje puro.

Damien pudo ver esos ojos otra vez… ¿Qué le había pasado? Ese reflejo era exclusivo de los demonios que podían tomar forma humana… pero Pip no era nada parecido, ni se acercaba… aunque, últimamente había actuado muy violentamente a lo normal.

-¿Quién era ese tal Aarón?-

¡¿Qué paso perras?! Este capítulo lo estuve trabajando los últimos dos meses…

Yo sé, yo se… no me he paseado por aquí en un buen rato… y no he terminado de leer las historias de Carlitos o Coyote (Una disculpa de rodillas chicos, perdón, lo siento) pero he estado jodidamente estresado últimamente… por no decir todo el maldito mes. Pero no es mi culpa… todo es culpa de Luis López… ese engendro de satán me ha consumido lo suficiente como para olvidar mi pasatiempo más importante que es entretenerlos con mis historias… y leer las suyas. Si esto continua creo que tardare más en actualizar, pero… como saben mis actualizaciones son sumamente largas, como de 20 hojas… así que no se pueden quejar.

Además de que por accidente borre una de mis historias cuando pensaba actualizarla, entonces… si quisieran los que eran lectores de ella, volver a darle a favoritos y alertas y si gustan su ingenioso comentario, me subirían el autoestima.

Gracias por leer, ojala les haya encantado tanto como a mi escribirlo, les encargo un ingenioso comentario aquí abajo, a favoritos… alertas. Si quieren saber más de mi insana vida yde algunos proyectos para mis historias mándenme un PM o pueden seguirme en Twitter (creado hace como dos días) CerealPascual, Recuerden que yo soy Cereal Pascual y aquí me despido.

Adiós.