Los personajes de Naruto NO son míos.

La aldea de la flor

No quiero admitir que estaba emocionado por la tarea que nos había encomendado Hiashi-sama, yo llevaba mucho tiempo dentro de los dominios del clan preocupándome por cosas referentes al mismo y que solo me daban dolor de cabeza, ahora podía ir a otro lugar fuera de la aldea y aunque estuviera relacionado con el clan sabía que podría darme un respiro.

Nos levantamos a primera hora del día y alistamos nuestras cosas para irnos de viaje, estaríamos una semana entera en la aldea de la flor y conoceríamos al clan Toyohana, el mismo que lideraba aquel lugar.

Después de desayunar nos fuimos de inmediato, ya teníamos permiso del Hokage y Hanabi nos acompañó hasta la entrada de la aldea para despedirnos y desearnos suerte en el viaje.

Parecía una misión normal, Hinata y yo estábamos conviviendo como si nada hubiese pasado entre nosotros, para mi estaba bien, extrañaba aquel sentimiento de confianza y cariño fraternal, extrañaba que ella me hablara y me sonriera con normalidad así que no importaba que estuviéramos haciendo como si jamás me hubiera declarado, de hecho me alegraba, estaba aliviado de que no volviera a tocar el tema de mi amor hacia ella.

El camino que teníamos que recorrer para llegar a la aldea de la flor era muy corto puesto que estaba dentro del país, solo tardamos tres horas en llegar a paso normal.

No había estado antes en aquel lugar, Hinata si, por ser hija del líder, entendía bien porque se llama aldea de la flor puesto que cuando llegamos al camino principal comenzamos a ver que este estaba lleno de flores de diferentes tipos, algunas que parecía muy extraño que crecieran en ese lugar.

Cuando llegamos a la entrada de la aldea fuimos recibidos por dos guardianes ninja, ambos eran ninjas que vivieron en Konoha pero fueron mandados a aquel lugar, yo los conocía de la academia y ellos nos reconocieron de inmediato cediéndonos el paso. Entramos a la aldea y no nos sorprendió mucho cuando vimos a la gente haciendo arreglos aquí y allá, yo estaba un poco harto de los preparativos para las fiestas, la gente parecía emocionada y decoraba sus casas con todo tipo de flores que crecían a los alrededores y dentro de la aldea, había muchas pancartas con un nombre, suponía que del heredero, Toyohana Ren.

-Hace mucho tiempo que no venía aquí, la aldea a cambiado mucho, parece que la guerra no alcanzó a pasar por aquí- Dijo Hinata mientras caminábamos hasta la mansión del líder.

-Yo nunca había venido a este lugar pero parece una aldea muy interesante y ostentosa…- Voltee a ver una pancarta con muchas flores dibujadas como marco.

-Por aquí crecen mucha variedad de flores, incluso hay flores que no es posible que crezcan en este lugar, hay una leyenda sobre eso, me la contó Toyohana Shizen-san, el líder… mmm… al parecer la leyenda dice que en este lugar fue donde Kaguya dio a luz a sus hijos, el sabio de los seis caminos y su hermano y gracias a la sangre, lagrimas y sudor que derramo crecieron todo tipo de flores… aquí veneran a aquella princesa puesto que en un principio se consideró como una mujer benévola y la original salvadora, se piensa que el origen de su locura es comprensible-

Yo no podía pensar que era comprensible, después de todo lo que pasó ni siquiera estaba seguro de si debía perdonar a aquella princesa.

-Hinata-san!-

La voz que llamaba a Hinata no me era conocida, voltee de inmediato al frente y vi a un hombre dirigirse hacia nosotros con una sonrisa enorme y una creciente emoción en sus ojos. Era de estatura más baja que yo, de cabello corto castaño claro y ojos verdes, su tez era blanca y sus rasgos eran algo delicados, como de príncipe, o más bien un hombre que nunca ha conocido lo que son las peleas o la guerra, un niño mimado. Cierto, aquel tipo tenía atractivo pero era un nene solamente. Toyohana Ren, el heredero de ese lugar, lo sabía por la ropa de estatus que llevaba puesta.

-Cuanto tiempo, es un gusto verte de nuevo, Ren-san- Dijo Hinata haciendo una reverencia respetuosa y elegante, digna de una señorita de estatus como él.

-El gusto es mío, de verdad!- También hizo una reverencia y aceptaba que también tenía cierta elegancia.

Ren volteo a verme y me saludo de igual manera- Tu debes ser Neji-san! He oído mucho de ti, Hanabi-san de verdad te respeta y uno de mis consejeros, Hyuga Shirogane ansía mucho conocerte-

No dije nada, no pensé que tuviera que decir algo, asentí con la cabeza respetuosamente y miré a Hinata, quien sonreía amenamente.

-Síganme, los llevaré a la mansión Toyohana, mi padre y mi hermana están esperándonos-

Seguimos a Ren atravesando la aldea, era un lugar muy colorido, lleno de personas alegres y animadas por las próximas fiestas, saludaban felices a su heredero y a sus acompañantes.

Durante el camino él iba hablando con nosotros preguntándonos cosas triviales sobre Konoha, el clan, como nos estaba yendo y cosas que nos gustaban y disgustaban, por supuesto que no íbamos a hablar de la situación que estábamos enfrentando, al menos no de camino. Ren parecía estar encantado con Hinata y eso me molestó un poco, no era como Takumi que por todo se sonrojaba, este tipo parecía muy amable y muy seguro de sí mismo a su manera, trataba a Hinata con respeto y con caballerosidad y ella aceptaba sus halagos y sonreía.

Pero yo no podía estar molesto, no tenía derecho, no podía decirle nada al señorito Toyohana.

-Esta es la mansión de mi familia, espero que estén cómodos esta semana que pasaran con nosotros, cualquier cosa no duden en pedirla, ustedes son nuestros invitados especiales-

La mansión Toyohana era tan grande como la mansión Hyuga con la diferencia de que tenía detalles más difíciles y costosos en las puertas o decoración en sí, los colores empleados eran más alegres y llamativos, al contrario del clan Hyuga que usaba colores sobrios. Los jardines eran aún más trabajados y vistosos y se percibía un aura muy alegre.

Entramos a la costosa construcción, nos recibió la gente que trabajaba para la familia y una chica joven de melena castaña y ojos miel nos guió al salón principal donde recibían a los invitados prometiendo traer el té de inmediato. En medio de aquel lugar estaba un hombre mayor y una chica como de la edad de Hinata, aquellos debían de ser el padre y hermana de Ren, quienes se pusieron de pie y nos recibieron jovialmente.

Toyohana Shizen era un hombre con una gran apariencia física, tenía más edad que Hiashi y parecía ser una persona muy amable, estaba mejor ataviado que sus hijos, vistiendo las ropas del líder con orgullo, tenía su cabello corto completamente blanco y una barba de candado que le daba cierta dureza a su rostro aperlado, sus ojos eran miel pero con un ligero toque verde en medio y su sonrisa era afable.

-Cuanto tiempo, Hinata-chan- Dijo el líder tomando las manos de Hinata entre las suyas.

-Sí, ha sido mucho, me alegra volver a verlo y ver también que está muy saludable-

-Lo mismo digo… Hyuga Neji, estoy feliz de conocerte, el genio Hyuga y su héroe además, he escuchado muchas cosas de ti, mirándote me doy cuenta de que eres un hombre de confiable y de verdad listo-

-Es un gusto conocerlo- Hice una reverencia.

-El gusto es mío hijo… quiero presentarte a mi adorada hija, Hinata-chan ya la conoce pero no sabe que ha crecido tan hermosa como ella… Mika, ven aquí querida-

La chica se acercó a nosotros con un poco de timidez, era una mujer de verdad hermosa de cabello largo hasta sus rodillas sujetado en media coleta, sus ojos eran como los de su padre, miel y con el centro verde, pero con la diferencia de que eran grandes y brillantes. Vestía un kimono sencillo color verde claro y obi rojo con bordados dorados y en su cabello tenía una peineta dorada con piedras rojas, ella era una verdadera belleza cubierta de cosas brillantes.

-Es un gusto verte de nuevo Hinata-san- Dijo haciendo una graciosa reverencia-… y también es un gusto conocerte, Neji-san…- Hizo otra reverencia con una sonrisa coqueta.

-Mi hija es la flor más bella de la aldea! Estoy esperando a que llegue un buen partido para casarla y tener nietos muy bellos también, con Ren no espero mucho-

-Padre!- Regañó el heredero avergonzado.

-Vamos, vamos, sentémonos a platicar un poco, hay muchas cosas que quiero escuchar y el té no tardará en llegar-

Nos sentamos en una mesa lo suficientemente grande para que estuviéramos los cinco, el líder se sentó en medio y nosotros a un lado, de frente a los hijos de Shizen.

La conversación fue amena y llena de recuerdos que compartieron cuando Hinata iba a visitarlos, antes de que la mandaran a la academia, así que yo solo permanecí callado escuchando atentamente todo lo que decían y aprender un poco, además de que tenía curiosidad por saber el tipo de relación "amistosa" que tenía Hinata con Ren quien no paró de elogiarla por convertirse en una kunoichi y además ser la heredera Hyuga, y todos los cambios que estaba haciendo.

-Pero muchas cosas son también gracias a Neji…- Dijo mirándome.

-Es cierto que Neji-san es increíble- Habló Mika-… he escuchado de muchas cosas que ha hecho y me impresionó mucho siendo que es de la rama secundaria del clan, de verdad lo admiro-

-Gracias…-

A mí no me estaba agradando la creciente atención que la chica me estaba poniendo, todo el tiempo no dejaba de voltear a verme y sonreírme extraño y a mí me incomodaba eso porque no quería averiguar lo que significaba.

-Escuchamos por Hanabi-san toda la historia de lo que ha sucedido después de que saliste del coma, Neji-san, también creo que te admiro por todo lo que has hecho hasta ahora y lo que has ayudado a Hinata-san…lo rumores de su compromiso llegaron hasta aquí y nos impresiono mucho, te admiro Hinata-san, por haberte opuesto a eso y tratar de llevar a cabo tus ideales…- Habló Ren mirando a Hinata continuamente y con una sonrisa boba como las que solía poner Takumi.

-Bueno, de todas maneras Neji estuvo ahí apoyándome siempre, si no hubiese sido por él estoy segura que las cosas hubieran sido aún más difíciles para mí-

Ren me miro unos segundos con una expresión seria, después me sonrió amistosamente. Aquello no me estaba agradando mucho, estaba seguro de que tendríamos problemas en aquel lugar, o al menos muchas molestias y estaba comenzando a mentalizarme, estaba ya seguro de que el heredero estaba enamorado de Hinata y la semana que estuviéramos ahí quizás se dedicaría a conquistarla, lo cual me irritaría mucho, tenía suficiente con chicos que trataran de conquistarla y pronto ella misma pelearía con uno de ellos.

-Ahora eres libre de escoger Hinata-san, yo se que ganaras esa batalla contra Hikaru-san-

-Ese hombre es demasiado despreciable…- Afirmó Mika-...cuando estaba aquí se la pasaba alardeado y actuando como si fuera el hombre más atractivo y más deseado del mundo, además de que se las daba de inteligente, era demasiado orgulloso y ególatra… detestable-

Yo estaba de acuerdo con lo que ella había dicho, pero hubo algo que apenas estaba captando de todo lo que dijo, Hikaru había estado ahí antes.

-Yo pensé que él había estado fuera de la nación del fuego todo el tiempo después de la cuarta guerra ninja- Dije mostrándome interesado ahora.

-Lo estuvo, pero antes de salir de la nación pasó por aquí primero y se quedo un tiempo atendiendo unas cosas del clan que le encargó mi padre- Contestó Hinata despreocupadamente pero con cierto tono lleno de desprecio.

-Durante ese tiempo no dejó de hablar sobre como la haría su esposa porque él era el Hyuga ejemplar y esas cosas…- Apretó los puños sobre la mesa y frunció el ceño.

El líder no había dicho nada, se limitó a tomar tranquilamente de su té y escuchar lo que estábamos diciendo, en ese momento dejó la taza en la mesa y habló con tranquilidad.

-Tengan mucho cuidado de ese Hikaru, cuando estuvo aquí lo estuve observando y me di cuenta de más defectos de los que ustedes se dieron cuenta, no es una buena persona, no tiene ni un poco de buena persona dentro de él, de hecho siempre estaba preocupado cuando él estaba cerca, me alegré mucho que se fuera pero también temí por Hinata-chan ya que no dejaba de hablar de ella, como una obsesión, y veo que les ha causado muchos problemas-

-Una vez gane la pelea ya no tendré que preocuparme por él, muchas gracias por su preocupación-

-Aún así ambos estén muy al pendiente, a veces no se sabe de lo que son capaz las personas-

Todos asentimos por el comentario de Shizen, no podíamos estar más de acuerdo y me hizo pensar seriamente en lo que estaba por venir…

""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Como me imaginé, nuestros anfitriones no nos dejaron comenzar a entrenar de inmediato, todos estaban complacidos por tenernos ahí y nos insistieron para mostrarnos bien la aldea y la mansión y nos contaban la historia del lugar.

Estaba comenzando a atardecer y yo iba caminando a lado de Mika, Hinata y Ren iban al frente y él hablando y contándonos lo que quería contarnos.

Aquella aldea fue fundada mucho tiempo después del nacimiento de Rikudo Sennin y su hermano, justo cuando las aldeas se estaban asentando. El clan Toyohana, que era un clan pacifista y que siempre había estado al margen de la guerra, descubrió ese lugar y se dio cuenta de que estaba perfectamente situado lejos de los conflictos bélicos que estaban pasando en el mundo ninja. Cuando llegaron se encontraron con algunas pocas familias descendientes de las personas que estuvieron ahí para ayudar a la princesa Kaguya a dar a luz, la veneraban y el clan adoptó algunas de las tradiciones al momento de asentarse y juntarse con aquellos descendientes. Así fue como nació la aldea de la flor.

-Hay infinidad de tipos de flores en la aldea, no solo hay flores de olores y colores muy agradables, también hay flores con propiedades curativas, comestibles y hasta venenosas que permanecen en los límites de la aldea, muchas nos han ayudado con los que han intentado atacarnos- contaba el heredero.

-… hay algunas que son muy hermosas pero letales- Me dijo Mika con la intención de que solo yo la escuchara.

-Quisiera mostrarles más cosas pero esta anocheciendo y hemos hablado lo suficiente, ni siquiera los dejamos descansar propiamente después de su viaje-

-Estamos bien Ren-san, no te preocupes mucho por nosotros- Dijo Hinata con una sonrisa animosa.

-Neji-san, me darías el gusto de sentarte esta noche a mi lado? Creo que tienes mejor conversación que la mayoría de los hombres de esta casa y me agradaría escuchar de tus aventuras como ninja, eres de los pocos ninjas excepcionales que he conocido y estoy intrigada- La princesa me sujetó del brazo con suavidad y coquetería para mi creciente disgusto, voltee a ver a Hinata y ella sonrió y asintió a la vez indicándome que debía de hacer lo que me estaban pidiendo.

-Seria… un placer…- Mentí.

Vi como el semblante de Mika cambiaba y una enorme sonrisa asomaba.

-No puedo esperar a la noche! Ah, ya se! ¿Me acompañarías a recoger algunas flores para la decoración de la mesa? Mi padre siempre ha dicho que es una obligación especial para mí, me gustaría tener tu compañía!-

Definitivamente no quería, eso era demasiado, no quería separarme de Hinata y mucho menos dejarla a solas con Ren, pero cuando voltee a mirarla tenía la misma expresión que antes indicándome que debía hacerlo y no pude evitar fruncir el seño y aceptar a regañadientes.

-C-claro…-

Ni siquiera me dio tiempo de despedirme de la heredera, me tomó de la muñeca y me guió rápidamente a un enrome jardín a las afueras de la mansión. Era un lugar impresionante, todos los tipos de flores estaban perfectamente situadas por colores y formas con separaciones rectas, el aroma que emitían era realmente agradable y la vista lo era también.

-Este jardín ha sido cuidado siempre por las mujeres de la familia principal del clan, mi madre lo cuidó antes que yo y me enseñó a hacerlo, mi abuela, la madre de mi padre, también cuidó de él y las mujeres antes que ellas- Comenzó a decir mientras cortaba unas bonitas flores blancas de hojas redondas-… mira, estas flores me recuerdan a ti- Dijo entregándome dos de ellas.

-A mi? –

-Son unas flores especiales, estas flores crecen en pares, separadas de las demás, al menos en otros lugares, aquí todas crecen juntas pero suelo cortarlas en pares… se cree que esas flores representan a las almas gemelas-

-Pero nada de eso tiene que ver conmigo-

-Bueno, ambas flores que crecen juntas son diferentes una de la otra, el polen que despide una es especial para mantener alejados a los insectos y pequeños animales que se acercan a ellas y las maltratan, son como las protectoras, y bueno, tu eres el protector de Hinata-san y siento que si hallaras a tu persona ideal también la protegerías de todo así como lo haces con ella…-

Miré las flores unos momentos pensando en Hinata y cuanto me importaba, siempre la protegería, tal como dijo Mika, la protegería de todo.

-Cuando mi hermano pueda conquistar a Hinata-san él la protegerá, será mejor que busques a una chica pronto para que puedas protegerla, necesitaras a alguien que te necesite…-

La miré un poco molestó por el comentario, no entendía como Ren iba a conquistar a Hinata y pensaba que no permitiría que eso pasara.

-Conquistar a Hinata será algo imposible para él…- Le dije devolviéndole las flores que tomó un poco impresionada por lo que estaba diciendo-… ella está enamorada de Uzumaki Naruto y creo imposible que pueda olvidarlo-

-Pero mi hermano es un hombre admirable, además mi padre quiere que se lleve una unión de ambos clanes, está esperando a que Hinata-san le gane a Hikaru-san para poder arreglar un matrimonio entre ella y mi hermano-

Mika era de esas niñas que hablan de más, gracias a ella comencé a entender la verdadera razón del llamado repentino y muy temprano para las fiestas, el plan era que Ren se ganara el corazón de Hinata y hacer más fácil las cosas. Por más amable que el líder se viera no dejaba de ser un líder y pensar en lo que de verdad le convenía al clan y a la aldea.

-Gastan su tiempo, Hinata no tiene ojos para nadie más que no sea Naruto, es mejor que se rindan- Yo ya no quería seguir, me di media vuelta para retirarme y la mano de Mika atrapó la mía obligándome a voltear molesto.

-Y tú… ¿Para quién tienes ojos?- Dijo sonrojada y con los ojos brillantes mirándome expectante.

No voy a negar que ella fuera muy bonita y que en aquellos momentos lucía aún más deslumbrante, tal parecía que la belleza era una característica de la familia. Sus relucientes ojos de color penetraban en los míos y sus mejillas arreboladas le daban un aspecto muy tierno y femenino. Yo le gustaba, ya no había duda, pero yo no la quería.

-Solo tengo ojos para una mujer que ninguna otra podrá superar jamás- Fue lo único que dije desasiéndome del agarre y siguiendo mi camino.

Hinata no podía casarse con Ren, si ella iba a tener que casarse con alguien solo soportaría que fuera con Naruto, y aún así yo sufriría demasiado pero lo aceptaría porque ya me estaba mentalizan do sobre eso, pensaba que el rubio era la única persona con la que aceptaría una derrota. Tenía que encontrar a Hinata y alejarla de Ren, además de advertirle sobre lo que estaba planeando el líder del clan Toyohana.

Encontré a la heredera sentada al lado de Ren en uno de los pasillos exteriores de la mansión, estaban teniendo una conversación al parecer muy agradable por la sonrisa que ambos tenían, se estaban divirtiendo y yo me molesté solo por eso.

-Hinata…-

Voltearon a verme viéndose interrumpidos, ambos me miraron extrañados.

-Y Mika-san?- Preguntó Hinata primero.

-… se quedó atrás un momento con las flores…- Mentí desviando la mirada.

Supe que Hinata no me había creído y había intuido algo, volteo con Ren y sonrió como si nada.

-Nos podrías enseñar nuestras habitaciones?-

-Por supuesto, síganme!- Dijo poniéndose de pie y lo seguimos.

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Debía agradecer que las habitaciones estuvieran muy lejos de las de los miembros principales del clan, al otro lado de la mansión, no quería tener que encontrarme seguido con Mika y Ren aunque sabía que terminaría siendo de esa forma.

Nuestras habitaciones estaban una a lado de la otra y eso estaba bien para mí. Una vez Ren nos dejó solos, para que nos acomodáramos, no dude ir a hablar con Hinata de inmediato. Toqué a la puerta y ella me indicó que entrara, cuando lo hice ella estaba sentada con las piernas entrelazadas y un libro en sus manos que hizo a un lado en cuanto me vio.

-Puedo sentarme?-

-Adelante-

Me agradaba que estuviera actuando como si aún fuéramos solo primo y prima, heredera y protector, como si no supiera que la amaba, se le veía muy contenta de estar ahí y despejada de todo el trabajo del clan y pensé en que decirle lo que estaba pasando solo la molestaría… pero tenía que saberlo después de todo.

Me senté frente a ella imitando su postura y la miré con tranquilidad.

-Mika me contó que Shizen-san está planeando comprometerte con Ren en cuanto ganes la pelea contra Hikaru-

Ella no se mostró sorprendida ni alterada, me respondió con tranquilidad y una sonrisa amable.

-Lo sé… me lo imaginé… él siempre quiso que ambos nos casáramos y dijo que cuando Ren cumpliera su mayoría de edad nos comprometería, por un momento pensé que se había olvidado de eso pero me he dado cuenta de que no es así… los conozco desde hace mucho tiempo y pude percibirlo… gracias por preocuparte, estoy bien-

-Entonces está bien…-

Confiaba en que ella tomaría sus precauciones y que el amor que sentía por Naruto la ayudaría a rechazar con más facilidad a Ren.

-Y que piensas de Mika-san?- Preguntó con vivo interés.

-Que debería de pensar?- Realmente la pregunta me había tomado por sorpresa.

-Bueno pues, ella es muy bonita-

-Sí, de hecho lo es…-

-Y parece alguien sumamente agradable y buena-

-Eso parece…-

-También parece que está enamorada de ti-

-Lo sé, me di cuenta, ¿Pero que tiene?-

-Bueno, que posiblemente sea la mujer ideal para ti- Sonrió.

Yo sabía que decía aquello sin malas intenciones, pero no pude evitar sentirme mal y molesto al mismo tiempo. Yo no necesitaba a otra mujer, solo quería a una por más patético y cursi que me sintiera pensando esas cosas.

-No la quiero, yo solo te quiero a ti…-

Hubo un silencio sepulcral hasta que Hinata se acercó un poco y posó su mano sobre la mía, me miró con tranquilidad y me sonrió amablemente, como si yo fuera un niño.

-Gracias, pero… bueno… tu sabes que… yo no…-

-Lo sé, lo tengo claro, pero aún así no puedo pensar en nadie más, ni quiero obligarme hacerlo, aunque pienses que sería lo mejor, es como cuando nos comprometieron, tú no estabas dispuesta a olvidar a Naruto… pero estabas dispuesta a tratar de amarme… si no puedes llegar al corazón de Naruto… me gustaría que vuelvas a tratar de hacerlo, no quiero insistirte más, no quiero obligarte a nada ni que te sientas incomoda, pero espero poder quedarme a tu lado…-

Ella se ruborizó y me miro como nunca me había mirado antes, con un creciente brillo en sus ojos que me hizo creer que estaba comenzando a comprenderme realmente.

Quería tocarla, quería tomarla en mis brazos, apretarla contra mi pecho, quería acariciar su suave cabello y besarla, quería sentir sus labios de nuevo, sentir su piel y sus manos contra mi pecho.

Aparté mi mano y voltee la mirada, tenía que controlarme, lo había prometido. Ella regresó a su sitio y aún con el rubor en sus mejillas se quedó pensativa mirando hacia el tatami.

-…lo siento… no quiero tomar este tema siempre, me incomoda y… es difícil para mí controlar mis sentimientos, pero trabajaré en ello-

-Está bien, no te preocupes, estoy bien con que expreses lo que sientes… me agrada que lo hagas… yo…-

Una voz interrumpió la conversación, era Mika tras la puerta.

-Hinata-san, la cena esta lista, ¿Ha visto a Neji-san?-

-Él está aquí conmigo-

-Oh… b-bueno, si me permiten yo los guiaré al comedor-

-Gracias…-

Hinata me hizo un gesto para que nos levantáramos, así lo hicimos y salimos al encuentro de la hija el líder quien me miró apenada y volteo la mirada en otra dirección, cosa que hizo todo el trayecto mientras platicaba con Hinata y reían juntas.

Cuando llegamos al comedor estaban Shizen y Ren ya en la mesa, el último saludó más que amistosamente a Hinata tomando su mano y depositando un beso en ella haciendo que la heredera se ruborizara, lo cual me molestó demasiado y no dude en mirarlo con desprecio después de lo que acababa de hacer. Esperaba solo ser tomado como el primo sobreprotector.

La cena fue algo menos animada que cuando tomamos el té temprano, solo Ren y su padre daban el toque alegre que faltaba y el primero el ruido que también era necesario, ni siquiera trataba de ocultar su alegría por tener a Hinata a lado de él y eso también me molestó, pero tenía que estar muy tranquilo.

-Hija, tuviste algún problema en preparar el antídoto para la niña?-

Todos volteamos deliberadamente a ver a Mika, quien se ruborizó un poco al tener la atención de todos en la mesa.

-S-si… ella está bien ahora-

-Mi hija es increíble, esta tan metida en cuidar las flores de esta aldea que conoce las propiedades y de todas y cada una de las que existen aquí-

-Por la tarde una niña fue a jugar a los límites de la aldea- Comenzó a relatar la chica-… y cayó sobre el lugar donde crecían unas flores venenosas llamadas "Belleza roja", afortunadamente son de las menos letales, es una flor roja que es muy llamativa y bonita, pero sus hojas están envenenadas y causan ronchas en el cuerpo, fiebres y delirios, si no es tratada a tiempo la persona puede morir, pero afortunadamente el antídoto se puede hacer con las mismas esporas-

-Recuerdo que cuando éramos pequeñas me enseñaste también sobre esas flores, solo que lo he olvidado, había dos que eran muy peligrosas pero no recuerdo sus nombres ni cómo eran-

- Ah, "Muerte oscura" y "Amaneceres", la primera es pequeña y de color marrón, se parecen mucho a algunas plantas comestibles y por eso es que hay problemas, también se pueden preparar venenos con ella y los síntomas son primero ceguera, después la persona sufre mucho con fiebres fuertes y dolores, y puede durar una o dos semanas agonizando si no se aplica el antídoto… la segunda es casi mortal, se llama así dado que duras solo dos amaneceres, es de tamaño medio y hojas amarillas con manchas rojas, el veneno está en la raíz afortunadamente, antes los ninjas venían aquí por ellas para preparar venenos, la persona solo siente como su cuerpo se va durmiendo, hasta que no puede moverse y sus órganos van deteriorándose con rapidez, el antídoto se prepara con varias flores medicinales que crecen por aquí…-

-Eres increíble Mika-san, y sabes preparar los antídotos también y medicinas, ¿no es así? Espero me puedas enseñar el tiempo que este aquí, lo que puedas enseñarme-

-Claro Hinata-san! Nada me haría más feliz que enseñarte- dijo Mirándome finalmente y sonriéndome con timidez.

-Shizen-san, quería pedirle un favor- Me dirigí al líder ignorando la insistente mirada de Mika.

-Que sucede? Puedes pedir lo que quieras, si es la mano de mi hija mejor-

Hice como que no había escuchado ese comentario y proseguí-… vera, Hinata necesita estar preparándose para la pelea con Hikaru y tenemos que continuar con el entrenamiento, quería pedirle permiso para hacerlo y que nos dijera cual era un lugar indicado-

-Por supuesto, por supuesto, tenemos un dojo que se mantiene constantemente limpio y equipado, es para cuando nos visitan ninjas amigos, pueden usarlo-

-Muchas gracias-

-Neji-san, podemos asistir a ver su entrenamiento? Tengo mucha curiosidad-

No, yo no quería que él asistiera, no me agradaba.

-Claro, puedes hacerlo- Le contestó Hinata sin mi consentimiento.

-Yo también quiero ver, Hinata-san, Neji-san-

Tampoco quería que ella estuviera.

-También puedes- Dijo Hinata quien ya se había dado cuenta de que yo no estaba muy de acuerdo.

Suspire pesadamente y tomé un sorbo de mi té, la semana que estuviéramos ahí iba a ser muy pesada por lo que me estaba dando cuenta, al parecer la tranquilidad que creí que tendríamos era solo un sueño y tendría que soportar a aquellos dos y sus coqueteos todos los días. Pero estaba bien, al menos Hinata se veía más relajada y eso me alegraba, quería que se olvidara de sus problemas aunque yo fuera uno de ellos, no podía esperar por saber que pasaría después de que todo eso terminara… solo quería seguir a su lado.

""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Hola! Lamento la tardanza, hubo muchas cosas que hacer, pero ya estoy de regreso.

Espero les haya gustado el capitulo, muchas gracias por sus reviews! De verdad me animan mucho!

Gracias por leer.

Próximo capítulo: Festival