Nico tiene un nuevo corte de cabello
Nico acaba de cortarse el cabello y estaba muy cohibido por ello. Por lo general odiaba cortarlo, prefiriendo dejar que su cabello crezca por lo que sería más fácil esconderse detrás de él de ser necesario. Pero hoy decidió que finalmente había llegado el momento de cortarlo.
Aunque aún era bastante largo, era lo suficientemente corto y de un estilo diferente para que se mantuviera fuera de su rostro. No podría esconderse detrás de él si quisiera. Y justo ahora, quería hacerlo. Este corte de cabello le estaba dando demasiada atención no deseada. Algunas personas se acercaban para comentarle sobre su cabello. Otros simplemente se quedaban mirándolo.
Pero nadie lo miraba tan fijamente como Will Solace lo hacía. Su media hermana, Kayla, tuvo que codearle.
—Will, no dejas de mirarlo.
—Todos los demás tampoco dejan de mirarlo. —Will dice, aún sin apartar la mirada de Nico.
Kayla puso los ojos en blanco.
—Sí, pero tú lo estás mirando muy fijamente. Lo estás admirando de pies a cabeza, me refiero a ese tipo de mirada.
—Bueno, ¿cómo podría no hacerlo? —dice Will. Con gran dificultad, voltea a ver a Kayla—. Además, nosotros somos…
—¿Ustedes son qué? —Kayla lo interrumpe, luciendo divertida—, literalmente, lo besaste una vez, como, hace una semana. ¿Han hablado sobre ello desde entonces? ¿Siquiera han hablado desde entonces?
Will suspira.
–Bueno, no, pero…
Una vez más, Kayla lo interrumpió riendo.
—Resuelve eso primero, galán, después podrás mirarlo todo lo que quieras.
Así que Will fue tras Nico, quien estaba siendo detenido por una niña de doce años intentando hablar con él sobre su cabello.
—¡Pero eso tan diferente! —dice la niña, saltando delante de Nico.
Nico intenta rodearla.
—En realidad no lo es.
—Realmente lo es. —Will se une a la conversación repentinamente.
—No ayudas, —Nico murmura de inmediato. Entonces, vio que era Will y se detuvo—. Oh, hola.
La pequeña niña se balanceó de adelante hacia atrás sobre sus talones, mirando entre los dos con el ceño fruncido antes de alejarse.
Ninguno de los dos pareció notar que la niña que iba y tampoco les importo.
Will aún no podía dejar de mirarlo fijamente, pero se las arregló para llevar algo parecido a una conversación normal.
—Hola. Ha pasado un tiempo.
—Ha pasado una semana. —señala Nico.
—Sí. Hablando de la semana pasada… —dice Will—. Deberíamos estar junto… como, juntos juntos… para que podamos hacerlo más veces.
Resultó ser mucho más difícil de lo que Will esperaba, pero Nico parecía divertido.
—¿Estas pidiéndome salir, Will Solace?
—Quizá.
—Sólo quieres jugar con mi cabello, ¿verdad?
Will sonrió.
—Me conoces tan bien.
—Por mi está bien.
—¿Cuál? —pregunta Will—, ¿Salir conmigo o que yo juegue con tu cabello?
Nico se encoge de hombros.
—Ambos.
Will sonríe en respuesta y alborota el cabello de Nico.
