Hola de nuevo…pido nuevamente mil disculpas por retrasarme tanto pero creo que todos comprenden lo ocupados que nos mantienen el estudio y el trabajo…sin embargo la historia por supuesto que la voy a concluir así tarde unos meses mas y me quede sin lectores…jeje. Pero agradezco a los pocos que me han seguido…de verdad…y muchísimo….
#21: UN TERRIBLE ACCIDENTE
-rayos ¿Qué puedo decirle?- Joey quedó pensativo un rato hasta que se animó a entrar al hotel…pero al abrir la puerta la vio en el mostrador del recepcionista y luego se encaminó a la salida, él se apartó y la esperó afuera hasta que salió.
-Mai…
-Joey-dijo algo sorprendida.
-tengo que hablar contigo.
-Joey…-intentó interrumpir
-no, escúchame, te digo que debemos hablar, solucionar, superar u olvidar lo que paso….lo que prefieras….pero por favor…
-yo no estoy segura…ahora no Joey…no me siento bien…
-yo tampoco…Pero…
-no, literalmente no me siento bien…
-con mayor razón déjame acompañarte y hablamos, no vaya a ser que te pase algo.
-bueno, está bien, vamos…-dijo resignada.
Ambos comenzaron a caminar
-¿A dónde vamos?-preguntó Joey
-a comprar un boleto
-¿te vas?
-me temo que si
-por lo que paso?
-no debes creer que todo gira a tu alrededor wheeler-dijo Mai.
-bien ya entendí, no me quieres aquí,…y esta bien…pero no me gustaría que te fueras enojada conmigo…porque entonces quizás no volverías.-fue lo que Joey dijo antes de que Mai al fin volteara a verlo, pues en todo el camino Joey se había quedado detrás de ella…el problema fue que eligió un mal lugar y un mal momento para darse la vuelta pues no se dio cuenta de que se había bajado de la escarpa quedando en la calle y fue mal momento porque el semáforo para peatones estaba en rojo y el de autos cambiaba a verde.
Todo el accidente no ocurrió en más de unos cuantos segundos aunque para los ojos de Joey y Mai pareció todo en cámara lenta.
Justo en el momento en que ella volteaba para decir algo respecto a la sugerencia de Joey venia un automóvil, por suerte para ella, Joey lo vio a tiempo y alcanzó a empujarla al otro lado de la calle, ella se lastimó un poco pero fue nada comparado con lo que a Joey le tocó, ya que él si fue alcanzado por el automóvil.
Mai apenas se levantó volteo a ver a Joey y fue que vio cuando el chico era embestido por el carro pero ya no pudo hacer nada…
-JOEEEEEYYYYY!
Apenas hubo frenado el automovilista Mai corrió a donde estaba Joey aun inconsciente, se acercó y lo quiso abrazar pero recordó que no debía moverlo, solo lo había semiabrazado intentando hacer que reaccione .
-Joey, Joey, despierta!...¡alguien llame una ambulancia!- gritaba a todo pulmón suplicando que alguien los ayudara, pero nadie parecía responder aun.
Toda la gente estaba de curiosa intentando ver que pasó, pero nadie hacia algo productivo, como suele ocurrir en la mayoría de los accidentes.
-¡por favor alguien pida ayuda!-gritaba Mai desesperada y con lágrimas en los ojos.
Esa escena se le hizo familiar, lo tenía abrazado en el suelo como cuando Joey ya había perdido su alma en el duelo del oricalcos, pero esta vez no dejaría que algo le pasase de nuevo.
De pronto apareció el señor que lo había arrollado.
-¿se encuentra bien? ¿ya reaccionó? Ya viene la ambulancia para aca.. -decía el conductor desesperado.
Finalmente llegó la policía el señor explicó que había sido un accidente y fue culpa del muchacho pero que de cualquier manera él se haría cargo del hospital y todo eso. El señor había visto el momento en que Joey empujó a la chica pero ya no pudo frenar a tiempo arrollando al muchacho.
Por fin apareció la ambulancia y se llevó a Joey. Mai subió con él.
Llegaron al hospital y lo bajaron para llevarlo a emergencias, lo atendieron rápidamente pero ya no le permitieron a Mai acompañarlo. Se sentía en cierto modo culpable y técnicamente así era, había sido su descuido lo que puso a Joey en esa situación, pero como siempre Joey no puede evitar intentar salvarla cada vez que puede y esto no iba a ser la excepción. Pero si algo le pasaba no se lo perdonaría y además se sentiría peor por no haber arreglado las cosas con él. No, no podía pensar en esas cosas, Joey tenía que salir de esta como siempre lo hacía. Pronto sacó una tarjeta de su bolso y se dirigió a los teléfonos públicos. Desde allí llamó a Yugi, a Tristán y a Tea. Todos apenas se enteraron fueron al hospital y también llegaron Duke y Rebeca quienes fueron avisados por Tea.
-Mai, ¿Dónde esta Joey? ¿ya está bien?-preguntó Tristán.
Mai solo negó con la cabeza.
-¿no te han dicho nada?-preguntó Tea
-no, ningún doctor ha salido a decirme como está-dijo entre alterada y enojada- y…no me dejan verlo, me dijeron que solo familiares.-dijo para concluir en un tono más triste y preocupado.
-Ya le avisaste a Serenity?-preguntó Tristán.
-no, no estoy segura…
-creo que será mejor decirle hasta que sepamos algo de él o de otra manera solo conseguiríamos angustiarla…pero Mai ¿Qué pasó?-quiso saber Yugi
-me salvo la vida.
-Joey y su complejo de héroe-reclamó con tristeza Tristán.
-chicos, confiemos en Joey, él no se rendirá sin luchar…-dijo Yugi para tranquilizarlos y manteniendo la fe en Joey.
Continuara….
