*Los personajes como todos ya sabemos pertenecen a JK Rowling la única que pudo crear un mundo tan mágico. Gracias por compartirlo.*

Mientras Scorpius cenaba en casa con su familia, Rose también lo hacía con la suya…

—Mamá esto te quedo delicioso tendrás que enseñarme a prepararlo para cuando me mude con Scorpius. —Ronald en ese momento se quedó boquiabierto y bajo sus cubiertos.

—Bueno hija es muy sencillo, el secreto es…—La castaña fue interrumpida por su esposo.

—Espera un momento ¿cómo está eso de que te mudas con Malfoy?

— ¡Ronald! — Hermione volvió una mirada de fastidio a su esposo y puso las manos sobre su rostro.

—Bueno papá no pensaras que viviremos aquí o en casa de sus padres es obvio que tendremos que conseguirnos un lugar.

—Pero si aquí hay mucho lugar.

—Pero no queremos estorbar.

—Tú no eres ningún estorbo Rosie.

—Papá Rosie quiere privacidad. —dijo Hugo mientras cortaba su carne.

— ¿Privacidad? ¿Para qué quiere privacidad?

— ¿Creo que tú lo sabes? —le canturreo Hugo a su padre mientras lo señalaba con el tenedor, Rose solo pudo reaccionar poniéndose completamente roja.

—Como lo voy a saber si nadie me dice…—Ron rechinaba sus dientes, porque en realidad si lo sabía, pues por esa razón decidió irse de la madriguera.

—Hugo ya basta, continua con tu comida. —le riño Hermione

—Mamá ya estoy grandecito para eso. —Hermione le dio una de sus miradas asesinas y el chico solo pudo bajar la mirada y continuar con su cena.

—Creo que es una excelente idea que tú y Scorpius consigan un lugar para vivir, después de todo no es sano que los hijos vivan con sus padres cuando se casan.

— ¿Qué? ¿Hermione estás de acuerdo con eso?

—Ronald si tú fuiste el que lo dijo primero, ¿No recuerdas cuando se lo dijiste a mi padre? —Ron simplemente se quedó callado y continuo comiendo. —Buen chico te daré doble postre. —Ron sonrió ante la idea.

Poco después Hermione fue por los postres a la cocina, claro que le sirvió a Ron casi el triple que a los demás con la intensión de que no hablara más. Una vez que estuvo sentada continuaron hablando, menos Ron ya que estaba muy concentrado en su pastel con helado.

—Bueno hija ya todo está listo para mañana. —Rose saco una enorme sonrisa.

— ¿Enserio?

—Sí, hable con Molly y Arthur, le dije que tendrías invitados por lo que les pedí permiso para tener un convivio en el jardín de la madriguera, también le envié carta a todos los Weasley, a Harry, a Teddy y Vicky también a Andrómeda y claro a las tías abuelas de tu padre.

— ¡No! ¿Cómo se te ocurrió invitar a tía Tessi y tía Muriel? — se quejó Hugo.

—No entiendo cómo es que aún no se mueren, ya tienen más de 200 años, seguro juntas juntan medio milenio—dijo Ron con la boca llena de comida.

—Por favor son de la familia y Ron no están tan viejas.

— ¿Y qué? Eso no les quita lo desagradable a esas mujeres. —dijo Hugo

—Lastima ya confirmaron su asistencia.

—Mamá les llamaste a los abuelos Granger.

—Claro hija y han aceptado ir.

—Muchas gracias por tu ayuda mami. —Hermione sintió una inmensa alegría al escuchar y ver la sonrisa de su hija.

Al día siguiente todo era un caos, Rose se había levantado muy temprano junto con su madre para ir a preparar todo a la madriguera, cuando llegaron los abuelos Granger ya estaba ahí desayunando con Arthur, Molly, Albus y Lily, estos últimos iban a ayudar a su prima con los preparativos para esa tarde. Después de haber saludado y desayunado todos comenzaron a trabajar, Molly y Jane G. discutían sobre que receta era mejor, mientras que Arthur, Gastón G. y Albus acomodaban las mesas y sillas al estilo muggle, por petición de Arthur aunque el Sr. Granger y Albus no le veían lo divertido. Hermione Rose y Lily limpiaban el sitio, desgnomizaron el jardín y al final ayudaron con la preparación de la comida. Con la ayuda de todos no fue tan tardado, y cuando ya estaban las cosas preparadas todos volvieron a sus hogares para arreglarse (claro con la excepción de los Sres. Granger).

Los Weasley-Granger estaban ya listos para partir a la madriguera, llegaron por aparición ya que no querían llenarse la ropa de hollín si iban por red Flú, cuando llegaron ya estaban George junto con su familia, además de Andrómeda con Ted y Victoire, todos saludaban entre sonrisas y abrazos, no mucho después llegaron todos los Weasley que faltaban incluso las tías Muriel y Tessi.

—Tía Tessi, tía Muriel que bueno que vinieron, en verdad no se hubieran molestado en venir, es más aun nadie las ve si quieren pueden regresarse. —decía Hugo.

—No digas barbaridades Hugo claro que no nos iremos, ahora déjame hablar con tu madre que veo que no te alimenta bien, eres muy delgado para tu edad, yo siempre supe que era mala idea que ella trabajara, solo descuida a sus hijos. —tía Tessi parloteaba mientras movía a Hugo de un lado a otro para examinarlo y tía Muriel solo veía al muchacho con desagrado.

En los jardines de la mansión Malfoy se veía como un desfile de carruajes iban despegando hacía el cielo, si los Malfoy y Greengrass no perdían el estilo aunque fueran a una granja en un pueblo desconocido.

Todos los Weasley y compañía se encontraban en los jardines platicando de algunas novedades hasta que la tía Muriel interrumpió con un sonoro grito diciendo que tenía hambre y que no había viajado desde tan lejos para que no la invitaran a comer algo.

—Gorrona. —susurro George pues había interrumpido cuando contaba a los más jóvenes sobre las aventuras que había tenido con su difunto hermano.

—Tía Muriel la comida se servirá nada más lleguen los invitados de Rosie. —dijo Hermione.

—Ahora entiendo porque tus hijos son tan delgados, los matas de hambre. —Hermione se puso colorada y todos se quedaron en silencio. — Y bien ¿quiénes son esos distinguidos invitados que tardan horas en llegar? — decía con su irritable voz, mientras que en el cielo comenzaban a verse 3 puntitos que cada vez se hacían más grandes.

—Miren allí vienen los reyes magos. —dijo Louis mientras señalaba los puntitos en el cielo.