Cap 9
El auto gris de la forense bajo la velocidad y con exactitud milimétrica lo acomodo en el cajón del estacionamiento correspondiente aunque tuvo que echar la reversa en un par de ocasiones para que terminara como le gustaba. A su lado, la señora Rizzoli no se quejó ni hizo ademanes, solo espero a que la conductora estuviera satisfecha observándola detenidamente hasta que tomo su bolso y comenzó a buscar su papeleo necesario.
-Oh, dios…
-¿Qué pasa? –. Pregunto la cobriza a la vez que se giraba para sonreírle con ternura a TJ que jugaba tranquilamente en su asiento.
-Creo que olvide mi identificación –. Susurro Angela sin dejar de revolver su bolso –Pero… recuerdo haberla visto esta mañana…
Maura la observo expectante por algunos instantes y sin molestia alguna en su rostro, algo que le recordó enseguida a la italiana que no la acompañaba su hija. Jane sin duda ya se encontraría gritándole desesperada, por un instante observo de reojo a la cobriza a su lado que sin abandonar el cinturón había optado por girarse de nuevo para jugar con el niño que empezaba a reír a carcajadas.
La mayor sonrió –Serás una estupenda madre…
Maura le sonrió aunque sin retirar su atención del niño que le halaba los dedos con una sonrisa –Gracias pero ¿enserio lo crees?... soy algo peculiar hasta para un infante y realmente no me siento como alguien con instinto maternal.
Angela soltó una risa haciéndola mirarla –Hija, mírate. Eso que haces al centrarte solo en TJ, es instinto maternal, así que no tengo dudas y tú tampoco deberías –. La cobriza amplio un poco su sonrisa –Sobre tu peculiaridad, como le llamas… –. Le tomo suavemente la mano a la doctora –Lo hermoso y lo más especial que tienen los niños es que son inocentes, no distinguen lo que nosotros pensamos que son nuestros defectos y nos aman incondicionalmente… eso que tu llamas "peculiaridad" es lo que te hace tan especial y única, veras como a tu bebe le encantara… como le pasa a Janie.
La forense se sobresaltó al escuchar aquello y con una mirada brillante, torpemente ocultando su ilusión, miro con cariño a la madre de su amiga –Gracias…
La morocha que se encontraba de nuevo ocupada revolviendo su bolso, levanto la vista para sonreírle –Oh, solo es la verdad, querida… –. Se quedó en silencio un instante y luego sonrió ampliamente tomando la pañalera de su nieto –¡Aquí esta!...
La detective se encontraba en su escritorio escuchando atentamente a su hermano que le daba el informe de la entrevista con la señora Parker. Hacia un rato que ya había comentado lo sucedido con su amigo "la rata Nicki" como le llamo con cariño, aunque dejando de fuera el pequeño momento de rabia que sufrió. En la segunda víctima, era evidente que no era ni siquiera un ratón honorable, era una rata más que se encontraba muy sucia según habían investigado por ello ahora su lado de la pizarra se encontraba repleta de datos o posibles pistas pero en el sr. Parker era todo lo contrario; su lado se encontraba casi limpio y esto comenzaba a gritarles que tal vez si fuera el buen hombre que parecía, bueno, hasta que escucho lo último.
-Eso quiere decir que gracias a Parker ¿despidieron a alguien?
Frankie sonrió –No solo a alguien sino al gerente de la sucursal que parecía tener cierto gusto por las apuestas y la malversación.
-Me suena a adicto a la adrenalina… –. Agrego Korsak y la morocha asintió mirándolo.
-Espera… ¿el gerente? ¿No es el puesto que la víctima estaba a punto de conseguir?
-Exacto –. Korsak dio un paso al frente con su libreta en mano –Al parecer, eran viejo amigos de trabajo aunque la sra. Parker jamás lo conoció, su esposo y el solo tomaban una copa juntos de vez en cuando y según parece en una de esas tantas ocasiones se le soltó la lengua… el sr. Parker lo denuncio al día siguiente, en menos de una semana de investigación el hombre fue despedido y todos sus bienes fueron confiscados para cubrir sus pequeños préstamos.
-Eso es algo para estar molesto –. Susurro Jane sonriendo –Muy bien ¿Quién es este tipo y porque no estamos hiendo a buscarlo?
-No podemos –. Sentencio Frankie –Con las nuevas leyes, los bancos tienen cláusulas de privacidad más fuertes y sus empleados no quedan documentados en un puesto especifico… necesitamos una orden.
-Tenemos causa probable –. Agrego Korsak.
La morocha gruño apretando los puños –Sin un nombre ni siquiera podemos insinuar que él sea nuestro sospechoso. No nombre, no cara, no detalles de su vida y al final, no sospecha. ¿Dónde está Nina?
-Terminando sus últimos 5 minutos de su siesta de belleza –. Respondió Frankie mirando su reloj.
La morocha asintió –Esta bien… ve a conseguirle un café y un pastelillo de chocolate, eso la pondrá a toda marcha en cuanto despierte.
-Llamare al gerente distrital, solo por si acaso –. Vince levanto el teléfono y busco entre los papeles sobre su escritorio la tarjeta del hombre.
-¿Crees que ayude? –. Jane se acomodó derecha en su escritorio.
-No, pero al menos ya no les tomara por sorpresa –. Sonrió el hombre antes deponerse en ello.
La detective suspiro y tomo su móvil mirándolo tentativamente hasta que no pudo más, solo tuvo que desbloquearlo y entrar en marcación rápida para que con el primer toque la fotografía sonriente de su amiga apareciera en toda la pantalla haciéndola sonreír.
Isles…
-Maura, soy Jane…
Oh, Jane perdón es que no pude mirar la pantalla… el pequeño TJ no me dejo
La morocha sonrió –No te preocupes aunque no entiendo porque le pides permiso si es tu teléfono.
No le pedí permiso aunque me hizo un pucherito muy lindo cuando me vio con el teléfono en el oído…
-Creo que es un poco envidioso, no le gusta que nadie le quite tu atención –. Jane intento no reír al darse cuenta que pensaba casi igual que su sobrino –Bueno ¿Qué tal van?
Estamos en la fila, bueno, tu madre se la salto ya que parece que es amiga de la mujer de las tarjetas… me pareció muy poco amable con las demás personas…
-Díselo…
No podría, dejare que tú se lo comentes luego
-A mí no me molesta, gracias a Marce hemos salido muy rápido en varias ocasiones…
Jane…
La morocha rio al escuchar la queja en la voz de su amiga que solo suspiro dándose cuenta que la estaba molestando –Y entonces dra. Isles… ¿quieres un hijo?
Maura dio un salto en su lugar para luego ver unos instantes al pequeño italiano que sonreía jugando con su cabello –Creo que si…
Jane casi escupe el café que se estaba llevando a los labios…
… bueno, creo que cualquier mujer lo quiere aunque aún no me siento en ese momento de estabilidad
… la detective suspiro –Maur, no creo que eso tenga algo que ver con momentos de estabilidad. Solo pasa y ya.
La cobriza sonrió y beso la frente del niño con ternura –Pues yo no deseo que pase y ya, quiero que sea especial y tener a alguien a mi lado que me haga sentir 100% respaldada…
-Si eres tan especial terminaras teniendo un hijo conmigo –. Rio la morocha.
… eso sería perfecto…
Jane alcanzo a escuchar el susurro de su amiga y su risa se detuvo, su corazón salto sin poder evitarlo pero de pronto escucho disparos al otro lado –¿Maura? ¡Maura!
Su jefe salió de su oficina casi corriendo con su chaleco antibalas en sus manos, curiosos lo miro el resto de los detectives pero la mujer ni siquiera se dio la vuelta –Un robo está ocurriendo en el banco de la quinta avenida, necesito a dos conmigo para observar.
Korsak miro a su compañera –Nosotros vamos.
-Estupendo, los veo allá –. El jefe salió con rapidez del lugar y el detective se acercó a su compañera tomando su arma de su escritorio antes.
-¡¿Maura?!
Jane están robando el banco, acaban de entrar tres sujetos con armas grandes… estoy oculta bajo el escritorio de tarjetas con TJ…
La oficial se puso de pie de un golpe tomando sus llaves y su arma ignorando que su compañero la seguía de cerca –Muy bien, no te muevas de ahí y no hagas nada estúpido… no se te ocurra decir quién eres y no les ayudes aunque les disparen.
Pero, soy doctora y mi deber es…
La mujer bufa corriendo escaleras abajo y a su espalda Korsak intentaba seguirle el ritmo aunque no con mucho éxito –Maura, si saben que eres medica te volverás la rehén perfecta para el escape y si dices que trabajas para el estado aún mejor… prométeme que no harás nada tonto, te lo suplico.
Maura suspiro mirando de reojo como Angela se colocaba en el suelo casi junto al escritorio procurando ocultar el escondite de su nieto, intento no sentirse culpable pero lo hacía y con todas sus fuerzas –Lo prometo…
-Voy para allá, espérame quietecita.
Con dolor Jane tuvo que cortar la llamada, sabía que la batería sería necesaria para luego y de pronto noto a Korsak que subía junto a ella al auto. Lo miro confundida y este lo noto.
-Al banco de la quinta avenida, robo de banco en progreso.
La oficial asintió confundida –Esto es muy raro…
-¿Qué?
-Maura, mi madre y TJ están dentro –. Korsak se tensó y miro de reojo como la morocha intentaba mantenerse en control –Estaba hablando con ella cuando los delincuentes entraron…
Korsak entendió a donde iba su cabeza y asintió –Demasiado rápido… ¿alarma activada?
-No creo, fueron rápidos y sabían exactamente de donde debían apartar a los funcionarios… gracias a eso Maura y el bebe están ocultos bajo un escritorio sin dispositivo.
-Es muy extraño… –. Susurro el hombre aunque notaba como la mujer ya no se encontraba escuchándolo sino sumergida en el estridente sonido de la alarma que les despejaba el camino que recorrían a la máxima velocidad posible.
Hola
Espero que hayan tenido felices vacaciones, porque yo si disfrute las mías xD. Ahora, como notaran hice una introducción al robo que espero no les moleste y que haya quedado decente. Díganme lo que opinan.
Saludos
