Primero que todo, perdón por la tardanza, pero es que me fui a Bogotá para que me calibraran mis audífonos y de paso comprar otros más poderosos tipo biónicos. La verdad es que nací sorda pero esto no me molesta para nadaY por otro me faltó inspiración. Bueno aquí está el capitulo, espero que lo disfruten.

9. Revelaciones

Los autobots estaban en una selva poco habitable a investigar los rastros de una nave perdida. Esto sucedió cuando Carlos y Fred le mostraban a los nuevos autobots las selvas cuando la computadora detectó una señal de auxilio desconocida que provenía de una nave, así que los héroes fueron allá.

-Al parecer tuvo un aterrizaje forzoso-Wisker examinó los rastros casi quemados.

-Sigamos las huellas-Jetfyre se transformo y sobrevoló el área. Desde arriba se veía mejor la dirección de los rastros. Un pedazo triangular de color negra y fucsia sobresalía por encima de los arboles. Curioso, se acercó cautelosamente. Una nave negra casi partida en dos le llamó la atención. Activó su transmisor-Aquí Jetfyre encontré la nave. Está a treinta metros de ustedes.

-Entendido Jetfyre. Ya vamos para allá. Sakkara fuera-se volvió hacia Wisker que lo miraba interrogante-Jetfyre encontró la nave. Está a treinta metros delante de nosotros.

Wisker asintió e hizo una señal con el brazo a sus soldados. Juntos se adentraron en el bosque con dificultad debido a su tamaño. Sólo Korso, Glitcher, Blaster y Blacker eran los únicos que lo pasaban bien porque eran los más pequeños. En unos instantes todos ya estaban rodeando la nave con cautela.

-El perímetro está asegurado. No hay nada dentro de la nave-les comunicó Briareos a los otros.

-¿De quién es la nave?-preguntó Jetfyre examinando los daños en los costados de la nave.



-Déjame ver…-Blaster se acercó y limpió una de las alas quebradas. Una insignia autobot acompañada de un extraño dibujo de la cabeza de una bestia que se asemejaba a un dragón rojo rodeado de cuatro alas negras-Es el viejo símbolo de los Shitennou's.

-Entonces debe ser de Aegis-Wisker levantó sus triples cañones por un momento para cargarlo con municiones adicionales. Sakkara se tensó e hizo un ruido extraño-¿Entramos?

-Sí, claro, ¿y que este bravucón salga y nos dispare?-el sarcasmo filtró en la afilada voz de Cylon-¿Qué acaso no se acuerdan de la última vez que lo hicimos?

-Buen punto ¬.¬-murmuró Wisker.

-¿Y qué sugieres que haga? ¿Tocar la puerta y que nos invite a tomar una taza de energón?-Preguntó molesto Prowl.

-Detecto cierto sarcasmo en tu voz-le contradijo el médico poniendo las manos en jarras.

-Suficiente los dos-lo cortó Jetfyre.

Glitcher se puso a mecanografiar el control de acceso de la puerta.

La puerta se abrió dejando escapar unas neblinas rosadas. Todo el mundo se preparó. Cylon y Briareos fueron los primeros en entrar para asegurar el perímetro. Lentamente los otros lo siguieron. Dentro de la nave todo estaba casi destruido, cables colgando de los techos y de las computadoras, paredes dobladas y agujereadas por láseres, chispas saltando por todas partes, muy oscuro y un extraño olor en el aire.

-Me pregunto qué habrá pasado aquí-Glitcher observaba los agujeros de las paredes.

-Nadie toque nada-Jetfyre avanzó con dificultad hacia el puerto de mando que estaba arriba.

-He revisado toda la nave y según mis sensores de movimientos, no hay rastros de él-notificó Briareos.

-Este lugar está muerto-Jetfyre fue hacia las computadoras buscando alguna que estuviera intacta. Encontró una- Veré si hay algo grabado en la memoria del vuelo. Oh, aquí hay algo…. Maldición, tiene demasiados filtros.

Todos subieron al puerto de mando. La pantalla sólo mostraba algunas partes de la grabación pero estaba bastante distorsionada y lo mismo pasaba con el volumen.

-Blaster, ya sabes qué hacer-ordenó Sakkara prendiendo otros dos monitores bastante grandes que abarcaba una cuarta parte de la pared izquierda.



-Sí señora- Blaster se puso a la tarea de limpiar los filtros y codificar la memoria en orden, mientras los otros montaban guardia. En pocos minutos Blaster ya había resuelto el problema.-Listo, terminé. Voy a rebobinar.

Todos se agruparon alrededor de Blaster quien activó las pantallas gigantes. El vuelo de grabación mostraron a un Aegis viajando en solitario la enorme nave. Al parecer Aegis consultaba un mapa espacial ya que murmuraba en cybertroniano:

-….atrapado en esta chatarra inútil, baja potencia y para colmo, perdido… ¿eh? ¿Qué diablos es esto?-Aegis se inclinó hacia la derecha. Sus ópticos se ensancharon.

-¿Qué habrá visto?-preguntó Cylon inclinándose hacia la pantalla.

Pero nadie tuvo que contestarle ya que la respuesta llegó en este mismo instante.

-¡¡Oh mierda!!-Aegis se puso los cinturones y se agarró de los controles. La pantalla sufrió unos desajustes: se ponía negro, volvía las imágenes, pero se volvía a perderse, había ruidos muy desagradables. La nave daba vueltas-¡¡Nunca jamás volveré a hacer caso al concilio de viejos!! ¡¡Maldición!!

La imagen se perdió. Después de unos segundos volvió la señal y Aegis era el que enfocaba la cámara y se sentó. Tenía rasguños en todo su cuerpo.

-Bien, al parecer aterricé en un planeta desconocido verde con mucha vida. Sin embargo tengo serios problemas y no me siento cómodo aquí. Es hermoso, sí, pero hay algo que no me gusta. No lo sé. Y para rematar tengo un pedazo del casco de mi nave-mostró un fragmento de metal rojo con unos agujeros debido a alguna sustancia abrasiva-está corroído con acido, lo malo es que estoy bajo de energía y mi nave está averiada así que…-un ruido siniestro llamó la atención de Aegis quien brincó y sus manos se convirtieron en unas inmensas armas con cuatro cañones-Parece que no estoy solo-las luces se apagaron-¡Demonios! ¡No puedo ver!

Un golpe cerca de la cámara hizo que las luces volvieran a la normalidad. Una sombra al fundo cruzó rápidamente el vestíbulo. Aegis se asustó e instintivamente disparó pero no pudo acertar. Entonces la bestia le saltó encima.

-¡¡Aaaahhh!!

-¿Qué diablos fue esto?-Jetfyre estaba confundido y asustado al igual que el resto.

-No lo sé, no ví bien-contestó Briareos-Blaster, ¿no tienes otra cámara en la que se pueda ver esta cosa?

Blaster activo la tercera cámara revelando a un extraño ser negro brillante que estaba encima de Aegis. La bestia abrió sus enormes fauces revelando unas hileras de afiladísimos dientes dispuesto a morderlo.

-¡Cómete esto!-Aegis metió rápidamente uno de sus cañones en las fauces y disparó.



El monstruo se desintegro. Pero unos gruñidos a sus pies indicaron que había otros problemas. Eran dos que estaban encima de las computadoras. Se prepararon para saltar.

-No puedo tener tanta mala suerte-pero de todas formas saltó evitando las largas garras que se clavaron en el suelo y procedió a disparar.

Uno se hizo pedazos pero el otro se escapó. Aegis bajó lentamente sus brazos y se sentó. Recargó sus cañones y se acercó cautelosamente a la salida pero no salió sino que se puso detrás de las puertas. Miró hacia afuera en busca del monstruo y salió desapareciendo de la vista.

-Pruebe con la otra de las puertas principales-sugirió Jetfyre-Así veremos a qué le apunta.

Blaster hizo lo pedido. Otra pantalla mostró a un Aegis con las armas apuntando hacia adelante. Observaba cautelosamente el sombrío paisaje. Una veloz silueta negra entre los arboles hasta perderse entre los matorrales. Aegis disparó pero no supo si dio al blanco. Caminó hacia el punto donde presumiblemente la bestia había ocultado cuando unos matorrales se movieron a la izquierda. Sin amedrentarse apuntó las armas hacia los matorrales.

-Sal de ahí-el Shithennou's se preparó para disparar. Pero sólo salió un majestuoso ciervo asustado. Vió al transformer y corrió lejos de él-¡Maldición!

Aegis bajó las armas y observó que una de las cuatro alas estaba bloqueando la salida y la otra que estaba a la derecha estaba comenzando a corroerse. Se acercó para examinar cuando de pronto el último monstruo salió de unos árboles y escupió algo en el peto del pecho. La armadura comenzó a corroerse rápidamente. Iba tan rápido que era un borrón negro que los láseres apenas rozaban. Una mueca de dolor y sufrimiento hizo que bajara la vista al pecho. Los delicados cables del pecho le indicó que el peto estaba completamente destruido y que el acido se extendía por todo el pecho. Desesperado Aegis se arrancó el peto logrando esquivar el ataque del monstruo. Pero lo que no se esperaba era que el monstruo extendiera su cola llena de afiladísimos pinchos y lo hiciera caer perdiendo en el proceso sus dos cañones. Se vió obligado a usar las manos en las fauces para evitar que le mordiera en el rostro. Los dedos comenzaron a corroerse gracias a la saliva azul. Sus armas estaban a centímetros de él. Comprobó que uno de sus cañones estaba cerca de su cadera derecho. La otra estaba encima de su cabeza. Pero si lo cogía el monstruo lo mataría. No tenía más opción. Debía improvisar una distracción para poder coger sus armas.

-Cómo odio a los Sariaag-murmuró entre dientes.

Lo empujó rápidamente agarrando con una mano el rifle de la cadera y dejando que la bestia mordiera el otro brazo. La armadura de su brazo comenzó a agrietarse debido a sus agudos dientes y su saliva corrosiva. Haciendo una mueca de dolor cargó su rifle y disparó a la cabeza de la bestia, pero ésta lo esquivó. La bestia se volvió liquida y uno de los "tentáculos" agarró una de las piernas de Aegis y lo levantó. Luego estrelló con 

fuerza contra el suelo levantando una polvareda de polvo. Pero Aegis no se iba a quedar sentado viendo como la bestia se lo iba a comer. Cogió el otro cañón y lo activó junto con la otra. Una potente lluvia de láseres atravesaron el cuerpo de este ser que se despedazó. Se levantó apoyándose en un árbol cuando violentamente se volteó.

Los autobots no sabían a qué o a quién le estaba apuntando porque la cámara nunca se volteó.

-¿Quién está ahí?-preguntó ferozmente a la anda con sus cañones en ristre.

-Odio el suspenso-se quejó Wisker.

Pero no tuvieron que esperar mucho, ya que la respuesta llegó en este instante.

-¿Trusth?-los autobots se sorprendieron. ¿Qué estaría haciendo un estratega Decepticon solo?

-Podría hacerte la misma pregunta…. Segundo Shithennou-contestó la melosa voz del estratega.

-¿C-cómo…sabes esto?-por primera vez el tono de Aegis denotaba sorpresa.

-Tengo una fuente muy segura-aunque sólo se veía la sombra de Trusth, en su voz se oía muy confiado sin temor-¿Por qué no te unes a nosotros?

-¿A un Decepticon? ¡Lo único que verás de mí son mis cañones!-contestó sarcásticamente el Shittehnnou.

-¡Así se habla!-lo animó Blaster.

-¡Bien hecho!-lo secundó Korso.

-Sabía que no haría esto-Wisker sonrió a medias.

-En realidad iba a decir que unieras a Unicrón.

Un silencio de muerte se apoderó de la nave incluido el vídeo.

-¿U-Unicrón…?-preguntó aturdido el segundo Shithennou-¿Es una maldita broma?

-No.

-¿Acaso Unicrón existe?-Glitcher se volvió asustada hacia Korso.

-No lo sé. Muchos dicen que es una leyenda, que sólo aparece en las Escrituras del Templo de Primus-le contestó éste tratando de calmarlo lo mejor que podía.

-Nuestro dios Primus derrotó a Unicrón y lo mandó hacia las profundidades del Universo-lo calmó un paciente Blacker a su aterrado hermano.

Pero Prowl cortó el tenso ambiente que iba desapareciendo con sus duras palabras:



-No es una leyenda. Si Primus existe, también Unicrón.

-Si pretendías asustarnos lo has hecho-dijo Briareos mirando a un preocupado Wisker.

-Jódete. Primero muerto.

-Qué pena. Nos sería muy útil. Si no lo haces, Prime lo hará.

-¿Q…qué?-tartamudeó Aegis-¡Óptimus no sería capaz de hacer esto!

-Oh sí…tenemos todos los datos del Silphyiel Ragnarok.

Los ópticos de Aegis se abrieron desmesuradamente. Retrocedió tres pasos.

-No…es imposible.-ahora Aegis estaba asustado.

-No es imposible. Ahora con los datos podemos torturarlos, divertirse y quien sabe convertirlos en los esclavos de Unicrón… ahora sabemos con qué podemos atacar a los Shithennou's-Trusth rió suavemente.

-¡Jamás! ¡Antes muerto que servir a un dios de pacotilla!-aulló Aegis desesperado.

Los autobots no sabían a qué se referían con los datos del Silphyiel Ragnarok. Wisker y Sakkara estaban aterrados más allá de su imaginación. A Sakara le temblaban los rifles y se volvió hacia Wisker.

-¡Pero Gigelf prometió no decir a nadie!-Sakara golpeaba el pecho de un aturdido Wisker-¡Nos prometió!

-¡No lo sé! ¡A mí no me preguntes!

-¿¡Pero cómo diablos consiguieron esta información?!-explotó la guerrera.

Unas significativas miradas bastó para dar con la respuesta.

-¡El monstruo rojo!-exclamaron en unísono.

-Debimos dejar que Orión lo acabara-el tono de Wisker estaba cargado con un profundo resentimiento y odio.

Los demás estaban desconcertados ante la extraña discusión. Nunca habían visto a sus líderes tan asustados y alterados.

-¡Maldita sea! ¡Estamos fregados!-Sakara estrelló violentamente sus pistolas en la mesa.

-¡Silencio todos!-anunció Briareos

Aegis trató de levantar sus cañones pero unas chispas saltaron de su pecho. Sorprendido notó que la sangre de las bestias cobraba vida y se dirigían hacia lo más profundo: su chispa. Desesperado trató de limpiarse.



-Te diré algo-Trusth apareció en la cámara- Estas bestias son un regalo de Unicrón. Están hechas de Angalmois. Bueno, al saber de la existencia de los Shitennou's nos sorprendieron que jamás hayan anunciado al mundo…y sin embargo pasaron desapercibidos…. ¿Por qué?-Aegis no contestó ocupadísimo en quitar los últimos restos de Angalmois.-Ya veo. Eran conejillos de indias, excepto el Primer Shittehnnou que era un experimento ilegal. Éste sería eliminado. Cuatro guardianes creados con un pedazo de la chispa de Primus…. es un logro… un milagro. Pero, ¿qué son ustedes?-Trusth se agachó al lado de un agonizante Aegis aferrándose la cabeza. El estratega se cruzó de brazos y pensó en una palabra más apropiada-Esto lo convertirían den dioses…pero la palabra más acertada para ti es dios soldado de Primus, según el Silphyiel Ragnarok.