Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Disney.
Capítulo corto pero intenso, que lo disfutéis.
Capítulo 9. (Especial de Halloween)
El sábado por fin había llegado, y con él la tan esperada fiesta de Halloween.
Me pasé toda la semana junto con 'Zel preparándola hasta el último detalle. Fuimos a comprar todo tipo de decoración, y el detalle más importante: los disfraces. 'Zel optó por comprarse un disfraz de ''princesa zombie'', y yo me compré uno de vampiresa.
Compramos todo tipo de ingredientes para hacer una cena temática, y muchos moldes con formas, de murciélago, ataúd y calabaza para hacer galletas.
Y finalmente, compramos un par de calabazas para tallarlas.
El viernes por la noche 'Zel se quedó a dormir en mi casa para despertarnos pronto por la mañana y comenzar a preparar toda la decoración de la fiesta.
Pero había una cosa que me preocupaba. Mi casa solo tiene dos camas, la mía y la de la habitación de invitados. Tanto Mérida como Anna van a quedarse a dormir, y eso significa una cosa. Voy a tener que compartir cama con Anna, y desde lo ocurrido el sábado pasado temo por no tener tanto autocontrol, pero es que era inevitable. Anna me atraía de una manera irremediable.
Así que pase lo que tenga que pasar.
Después de comer comenzamos a preparar toda la cena temática.
Preparamos masa de pizza y con el molde de ataúd más grande le dimos la forma. Dejé que 'Zel pusiera los ingredientes a su gusto en la pizza mientras yo preparaba las bebidas.
Con frutos rojos hice zumo y le añadí un poco de colorante rojo, para que así pareciera sangre de verdad. Lo vertí en una jarra y lo metí en la nevera.
Mientras la pizza acababa de hacerse 'Zel y yo comenzamos a preparar los cupcakes y las galletas. Compramos una docena de cupcakes ya preparados que podías decorarlos a tu gusto. Les pusimos por encima glaseado naranja y glaseado negro, espolvoreamos por encima confeti de caramelo de los mismos colores y los colocamos sobre una bandeja.
Cuando la pizza terminó de hacerse la sacamos del horno.
Hicimos la masa de las galletas y con los moldes más pequeños fuimos cortando la masa. Cuando ya tuvimos la cantidad deseada las pusimos en una bandeja y la metimos en el horno.
Al cabo de diez minutos las galletas ya estaban listas, las sacamos del horno con cuidado y las colocamos en platos junto a los cupcakes.
'Zel miró satisfecha todo el trabajo.
''La verdad es que nos ha quedado todo muy bien.''
Para qué negarlo, tenía toda la razón.
''Y tanto, ya solo queda tallar las calabazas.''
''Mmh eso podríamos dejarlo para cuando vengan Mérida y Anna y lo hacemos entre las cuatro.''
Era una buena idea. Pero se me ocurrió algo mejor.
''¿Y si hacemos una competición? Hacemos dos equipos y la que talle la mejor calabaza podrá elegir la primera película.''
''Me parece un plan genial. Deberíamos ir arreglándonos, en una hora ya estarán aquí.''
Y dicho esto comenzamos a arreglarnos.
Me puse el traje de vampiresa y fui al baño a maquillarme. Apliqué por mi rostro una base que me dejaba aún más pálida de lo que normalmente estaba.
En los ojos me puse sombra negra de manera exagerada para así no tener que aplicarme el eyeliner para resaltar el azul de mis ojos.
Antes de pintarme los labios me puse los colmillos postizos, y finalmente opté por el pintalabios de color carmesí.
Para el peinado estuve buscando infinidad de tutoriales hasta que acabé dando con el peinado perfecto.
Conecté la plancha y comencé a hacerme ondas en el pelo. Lo más complicado llegaba ahora. Con el flequillo tenía que hacerme un pequeño tupé. Lo eché hacia atrás y con unas pinzas lo sujeté, le eché un poco de laca y con un peine lo cardé.
No quedaba tan perfecto como el del tutorial, pero tampoco me había quedado tan mal.
Desde el baño escuché a 'Zel refunfuñando.
Fui hasta el baño de la habitación de invitados y vi a 'Zel peleándose con su maquillaje
''¿Qué pasa?''
''Que no consigo hacer bien las heridas falsas.''
''Deja que te ayude.''
Le apliqué a 'Zel el látex por las partes que ella quería que se vieran las heridas y las recubrí con sangre falsa.
''Ya está, ha quedado perfecto.''
'Zel miró sus heridas sin estar convencida del todo.
''Pero aún tengo un color muy vivo ¿No?''
Me partí de risa al escuchar eso.
''Bueno, eso ya va al gusto de cada uno, pero si quieres puedo ponerte un hacerte hacemos moretones y partes de color verde con maquillaje.''
''¡Sí! Así estaría mucho mejor.''
Fui en busca de mi paleta de maquillaje y comencé a hacerle moretones falsos y partes de color verde por toda la cara, el cuello y los brazos.
''¿Mejor así?''
''Sí, mucho mejor, gracias Elsa.''
Justo en ese momento el timbre sonó. Y mi corazón comenzó a latir de manera desbocada al saber que en unos instantes iba a ver a Anna.
''Ve a abrirles tú, yo voy un momento a ponerme los zapatos y la capa.''
'Zel asintió y fue en dirección a la entrada, y yo volví a mi habitación.
Me calcé los botines de tacón que usé la semana pasada y me puse la capa que venía con el disfraz. Fui al baño a mirarme una vez más y fui al comedor a recibir a Mérida y Anna.
Los pasos que di de mi habitación hasta el comedor me resultaron eternos.
Y cuando la mirada de Anna y la mía se cruzaron el tiempo se detuvo, y todo a nuestro alrededor desapareció.
Desde el sábado pasado, algo había cambiado entre nosotras. Además del aumento de nuestra tensión sexual.
Parecía como si por fin nuestra relación pudiera avanzar hacia donde quería llegar. Pero aún faltaba saber hasta dónde quería llegar Anna en ésta relación.
Y bueno, supongo que lo de la tensión sexual era evidente para cualquiera a nuestro alrededor.
Avancé hasta llegar a Anna y la estreché contra mi cuerpo en un fuerte abrazo. Nos separamos y me quedé mirando intrigada su disfraz.
Iba con un jersey-top de color negro y unos pantalones militares de color caqui, y junto a ellos un cinturón multiusos, y finalmente unos guantes de color negro.
El pelo suelto la hace más hermosa de lo que ya es normalmente.
Cuando volví a verla en conjunto caí en el personaje de su disfraz.
''No puede ser, ¿Vas de Kim Possible?''
Ella sacó un pequeño comunicador del cinturón y al apretar un botón comenzó a sonar la melodía que sonaba en el comunicador real de Kim.
''Acertaste.''
''Me encantaba esa serie de pequeña. Aunque no recordaba que Kim fuese tan guapa.''
Anna comenzó a sonrojarse y desvió su mirada.
''Que exagerada eres.''
Volví a abrazarla y la escondí junto a mí en la capa para poder besarla. Había echado tanto de menos sus besos que realmente no sé cómo puedo vivir un segundo sin ellos.
Anna pasó su lengua por los colmillos falsos y suspiró.
Ya tenía decidido meterme en el papel de vampira ésta noche, y ahora era el momento ideal para comenzar.
Acerqué mis labios a su oído y le susurré:
''¿Quieres saber una cosa? Estoy deseando morderte hasta hacerte gritar. Y no de dolor precisamente.''
Dicho esto acaricié su cuello con los colmillos. Ante el contacto, Anna tuvo que aferrarse a mi cuerpo con más fuerza.
Era increíblemente maravilloso saber hasta qué punto podía afectar a Anna.
Cuando ambas nos calmamos, porque para qué negarlo, toda mi sangre no estaba en mi cabeza precisamente, nos separamos y me acerqué a saludar a Mérida.
Su disfraz pegaba mucho con ella, básicamente porque llevaba un arco y un carcaj con flechas , al ver su traje tipo medieval no quise arriesgarme a preguntarle si iba de Robin Hood, así que le pregunté directamente.
''¿Tu disfraz es de algún personaje en concreto?''
''No soy Robin Hood por si te lo preguntas, simplemente voy de arquera medieval.''
Después de decir eso se cruzó de brazos, supongo que 'Zel le habría preguntado eso mismo.
Ya era hora de comenzar la fiesta así que con la ayuda de 'Zel trajimos las calabazas de la cocina y las colocamos sobre la mesa del comedor, que ya habíamos cubierto de periódicos previamente.
''Bien, para comenzar 'Zel y yo hemos pensado en un pequeño concurso, el equipo que talle la calabaza, digamos…más terrorífica, podrá elegir la primera película de la noche. ¿Os parece bien?''
Tanto Mérida como Anna asintieron y se miraron de manera desafiante.
Había olvidado que Anna me explicó que ambas suelen ser muy competitivas…
Era una suerte que ambas vayan a clase de escultura, así ninguno de los dos equipos está en desventaja.
Lo peor de todo es que tanto 'Zel como yo sufrimos su competitividad, nosotras solo pudimos proporcionar una idea y no nos dejaron ayudarles. Aún así era divertido verlas tallar las calabazas. Así que supongo que a 'Zel y a mí nos tocará hacer de jurado al final.
Al cabo de media hora Anna terminó de tallar su calabaza, bueno, nuestra calabaza. Hizo un trabajo magnífico. Le pedí que tallase a Tiffany, la novia de Chucky, y realmente le quedó idéntica.
Unos minutos después Mérida terminó la suya. El diseño que pidió mi prima era el de un zombie. Y obviamente ella también hizo un trabajo excelente.
Aunque en mi opinión la de Anna me gustaba más, no porque fuera suya o nuestra. Si no porque simplemente me parecía que había hecho un trabajo más elaborado.
Así que yo voté por la de Anna, y solo faltaba que 'Zel diera su opinión.
Las tres nos quedamos mirándola hasta que finalmente habló mirando primero a Mérida de reojo.
''Voto por la de Anna.''
Anna y yo comenzamos a dar saltos de alegría por poder elegir la primera película. Mientras íbamos a elegirla 'Zel tuvo que consolar a Mérida que se había enfurruñado por haber perdido.
Estuvimos mirando la lista de las películas que teníamos hasta que ambas elegimos la misma película. Expediente Warren.
Fui a la cocina a por toda la comida y la bebida que preparamos esta tarde y lo dejé sobre la mesita del comedor.
Nos sentamos las cuatro en el sofá y comenzamos a mirar la película mientras comíamos.
Cuando nos terminamos toda la comida pudimos apalancarnos en el sofá mejor, y nos tapé a Anna y a mí con una manta. Les pasé otra a 'Zel y a Mérida por si tenían frío.
Ya íbamos por la cuarta película, y sinceramente, ninguna me hacía ni cosquillas, Anna estaba igual que yo.
Sin embargo 'Zel y Mérida estaban achuchadas a más no poder enrolladas en la manta, muertas de miedo. De mi prima me lo esperaba. Pero pensaba que Mérida era más valiente a la hora de ver películas de terror.
Así que aproveché que ambas no iban a darse cuenta de lo que pensaba hacer bajo la manta.
Pasé mi mano sobre el muslo de Anna y fui subiendo y subiendo entre caricias, Anna aguantaba la respiración esperando a que llegase a un punto en concreto, pero cuando estaba a escasos milímetros de llegar volvía a bajar la mano lentamente.
Repetí el mismo movimiento varias veces hasta que levanté mi mirada y me encontré con la de Anna, reprochándome que quería que siguiera.
En vez de seguir dejé mi mano reposando entre sus muslos hasta que terminó la última película.
Cuando encendí la luz del comedor, 'Zel y Mérida seguían hechas una bolita dentro de la manta y pegadas a más no poder. Poco a poco se fueron calmando un poco, pero aún así seguían yendo tomadas del brazo cuando se levantaron.
Era tan divertido verlas así. Y por otra parte, me gustaría que Anna fuese un poco más miedica para poder protegerla de esa manera.
Entre las cuatro recogimos el comedor y finalmente cada pareja se fue hacia su habitación.
Mentiría si no dijera que estaba horriblemente nerviosa. Mi mente se estaba anticipando a la posible situación que ocurriría en el momento en que Anna y yo nos metiéramos en la cama. Pero también estaba horriblemente ansiosa por ello.
Mientras Anna estaba en el baño cambiándose aproveché para quitarme el disfraz y ponerme el pijama.
Mi ''pijama'' siempre consiste en una camiseta enormemente grande y mi ropa interior. Pocas veces suelo usar pantalones de pijama, como mucho shorts de chándal. Pero hasta con mi pijama habitual siempre acabo pasando calor.
Cuando Anna entró en la habitación me quedé sin aliento. Para estar en otoño había elegido el pijama más veraniego posible. Y me parece que no ha sido una casualidad precisamente.
Si pretendía hacer que mi vista quedase permanentemente fija en ella, lo había conseguido totalmente.
Como pude, dejé de mirarla por un segundo y me dirigí al baño.
Me cepillé el pelo y me lo recogí en una coleta para poder desmaquillarme con más comodidad.
Me lavé la cara, y cuando levanté la vista al espejo de nuevo, vi a Anna recostada en el marco de la puerta, mirándome fijamente. Intenté no darle importancia a la manera tan lasciva que me estaba mirando. Pero sabía que yo la estaba mirando de la misma manera.
Cuando iba a quitarme los colmillos Anna me paró. Me quedé mirándola, alzando una ceja intrigada.
''No te los quites aún.''
Me giré y apoyé mis manos en su cintura, sonriéndole de manera seductora.
''¿Se puede saber por qué no puedo quitármelos aún?''
Anna acercó sus labios quedándose a escasos milímetros de los míos, hasta el punto que prácticamente se estaban rozando.
''Porque aún no me has mordido.''
''Si eso es lo que deseas…''
Tomé a Anna de la cintura y de un fuerte impulso la levanté, haciendo que me rodeara la cintura con sus piernas.
Nos dirigí hasta la cama donde dejé a Anna estirada sobre ella.
Me aproximé a ella, subiendo por su cuerpo y mirándola como el cazador que contempla a su presa.
Con los colmillos y la lengua tracé un camino por su piel desde el escote hasta el cuello, donde le brindé toda mi atención.
Me acerqué a su oído y con toda la sensualidad que me fue posible le susurré.
''…Deseo concedido.''
Y dicho esto clavé mis colmillos en la delicada piel de su cuello.
Sus gritos me alarmaron, creyendo que le había hecho dañó. Pero los arañazos en mi espalda me confirmaron que eran gritos de placer.
Seguí mordiéndole mientras descendía por su cuerpo y le quitaba la diminuta camiseta de tirantes, ofreciéndome más más piel para que mis colmillos pudieran saborearla con más ganas.
Con cada mordisco Anna se retorcía más y más bajo mi cuerpo. Confirmándome que esto le estaba encantando.
Me senté a horcajadas sobre Anna un segundo, intentando recuperar el aliento para seguir.
Pero ese segundo lo aprovechó ella para girar las tornas y quedar encima de mí.
Me despojó de mi camiseta y comenzó a descender por mi cuerpo, besando cada centímetro de piel por el que pasaban sus labios.
Cuando llegó a mi cadera se quedó parada, y en su mirada vi que tenía miedo de continuar.
Así que decidí tomar el mando de nuevo. Volví a tumbarla y antes de descender de nuevo tenía que ser totalmente consciente de que esto era recíproco.
''Dime si quieres continuar o si quieres dejarlo aquí. Porque una vez comience no voy a poder parar ni aunque quiera.''
Anna tragó saliva y dudó por un segundo. Pero su respuesta me hizo sonreír de satisfacción.
''No voy a querer parar, te lo aseguro. Es el momento perfecto, en el lugar perfecto…con la persona perfecta.''
Y dicho esto, veloz como el viento descendí para despojar a Anna de su ropa interior.
Con un poco de timidez me fui acercando. Pero a medida que mis labios y su intimidad llegaban a su encuentro toda esa timidez desapareció como si nunca hubieran existido.
Pasé mi lengua por toda su intimidad, saboreando lo mojada que estaba Anna. Estaba completamente extasiada y satisfecha por saber que todo eso lo había provocado yo.
Comencé a pasar mi lengua de arriba debajo de manera lenta, para después mover mi lengua en círculos. Anna alzó las caderas indicándome que aumentase la velocidad. Y eso hice.
En el momento en que incrementé la velocidad de mi lengua, el volumen de sus gemidos se incrementaba de una manera considerable.
Cuando sentí que Anna estaba alcanzando el clímax introduje dos dedos en su interior, curvándolos, hasta que arranqué de los labios de Anna un sonoro y agudo gemido, indicándome que había dado con su máximo punto de placer, y mi lengua pasó a prestarle toda su atención a su clítoris.
Aumenté la rapidez de mis movimientos hasta que Anna estalló, atrapando mis dedos en su interior y mi cuello entre sus muslos junto al orgasmo que acababa de provocarle. Y menudo orgasmo. No tengo duda de que tanto 'Zel, Mérida y todos los vecinos del edificio han podido escucharlo.
Cuando Anna aflojó su agarre me incorporé, lamiéndome los dedos que habían acabado impregnados con sus fluidos.
Me tumbé a su lado y la estreché contra mi cuerpo, esperando a que se recuperase un poco.
''¿Qué tal ha estado?''
Ella emitió un leve quejido intentando apoyar su cara contra mi pecho.
''¿Lo preguntas en serio? ¿Es que no me has escuchado? Medio vecindario ha tenido que escucharme, y a estas alturas ya deben de saber que alguien me ha follado muy, muy bien.''
Reí ante su sincera respuesta, que me dejó completamente aliviada al saber que lo había hecho bien. Aunque en palabras de Anna, lo había hecho más que bien.
''Me alegro entonces. Si estás cansada podemos ir a dormir ya…''
Anna me miró perpleja.
''¿¡Qué?! No no no, aquí nadie va a dormir hasta que tú tengas un buen orgasmo.''
Eso no me lo esperaba. Y ya estaba totalmente ansiosa. Por no hablar de lo húmeda que estaba quedando mi ropa interior, bueno, más aún.
Anna se incorporó y descendió hasta arrancarme, casi literalmente la ropa interior y lanzarla en algún lugar de la habitación.
Pasó su dedo índice por toda mi intimidad, y después se llevó dicho dedo a la boca, lamiéndolo con una cara que reflejaba totalmente su éxtasis.
Pensaba que Anna sería más tímida en éste sentido, pero estaba totalmente equivocada.
Antes de que pudiera razonar nada más en mi mente, su lengua invadió rudamente toda mi intimidad. Haciendo que desde el primer segundo no pudiera reprimir ningún gemido.
Con cada gemido que me arrancaba, incrementaba la velocidad de sus movimientos.
Haciendo que en pocos minutos llegase al clímax, estallando en un orgasmo mucho más sonoro que el que le había provocado yo a ella. Agarré la sábana como si fuera mi único salvavidas mientras me corría, y mis muslos atraparon el cuerpo de Anna entre mi entrepierna.
Cuando conseguí respirar con normalidad y mi cuerpo dejó de tensarse por las réplicas del orgasmo, liberé el cuerpo de Anna, y ella volvió a subir para quedar frente a mí.
Nos besamos apasionadamente, probando nuestro propio sabor en la lengua de la otra, y juro que cualquier cosa sabe delicioso si viene de la boca de Anna.
Eso sí, os aseguro que follar con unos colmillos postizos no es tan sencillo como parece.
Pasaron las horas y nos volvimos completamente adictas al cuerpo de la otra. Perdimos la noción del tiempo, y de los orgasmos que nos habíamos provocado. Cuando la luz del sol comenzó a colarse por las rendijas de la persiana el cansancio se apoderó poco a poco de nuestros cuerpos.
Abracé a Anna, y la estreché lo más que pude contra mi cuerpo, mientras acariciaba su espalda.
Antes de quedarnos dormidas Anna me dijo algo que me revolucionó el corazón de una manera que no me la esperaba.
''Tenías razón cuando dijiste que una vez que me mordieras me volvería completamente adicta. Pero no solo me he vuelto adicta a tus mordiscos, me he vuelto adicta a ti.''
Antes de que pudiera contestarle sentí como Anna se estaba quedando profundamente dormida.
Sabía que no iba a escucharme, pero necesitaba contestarle con algo que me había callado durante demasiado tiempo a mi parecer.
''Yo también me he vuelto adicta a ti…me he vuelto adicta a quererte.''
¡Por fin ocurrió! ¿Qué os ha parecido el capítulo? Siento que sea más corto que la mayoría de capítulos, he tenido una semana llena de trabajo.
Aún así, lo he compensado con muchos sentimientos y mucho lemon, pero no será el último capítulo con lemon, que no cunda el pánico.
Espero vuestros comentarios. ¡Nos vemos en la siguiente actualización! ¡Y feliz Halloween!
