¡Nuevo capitulo, POR FIN! *w*
Nada que ver con los otros capitulos anteriores.
Luffy era el capitán del barco. Él era quien mandaba, quien ordenaba, quien dirigía. Y también quien les metía en problemas, muy constantemente.
Negarse a hacerle caso sería un gasto de palabras innecesario. Sí él decía por ahí, entonces hacía ahí debían dirigirse. Y no había más que discutir. ¿Para qué? Luffy podía ser igual de cabezota que…que un burro negado a tirar del arado.
Por eso Nami, y en realidad, toda la tripulación, se desesperaba. Aunque Nico Robin más bien parecía divertirse…
Sin embargo, a quien más conseguía sacar de quicio, y muchas veces, asustaba, era a Ussop, a Chopper y a ella. Sí, les asustaba porque Luffy era "demasiado" temerario.
¿Acaso ese chico no pensaba? Ah, no. Que estamos hablando de Luffy. Y Luffy nunca piensa, Luffy solamente actúa.
Nami suspiró, mirando las pequeñas flechitas que señalaban allá donde más movimiento había.
No, no le gustaba ni un pelo ese movimiento. Pero a su capitán sí.
—¡Oi, Nami! —grita Luffy desde la cabeza del Sunny Go— ¿¡Falta mucho!? Una venita apareció en la frente de la navegante.
—¡Cállate!
—¡No me engañes porque lo sabré! ¡Si me llevas a una isla aburrida…
—¡Luffy! —le grita ella con tono amenazante. A lo que el chico, tensado, se calla y se sienta de nuevo. Suspira de nuevo, recargando la frente contra la palma de la mano, apoyada en la barandilla del primer piso del barco. Prevenía un terrible dolor de cabeza.
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—Una excelente navegante tiene que decidir qué camino es más seguro, dependiendo de los movimientos suaves de las brújulas. Básicamente, si la brújula se mueve salvajemente, esa es la isla más peligrosa.
Nami atendió a las explicaciones de aquel hombre, mirando aquel log pose con tres brújulas, hasta que escuchó esas palabras que la alertaron.
—¿¡Qué!? —exclamó Nami medio sorprendida—No me gusta nada esto. Hubiera preferido que no lo dijeras.
Y de verdad hubiera sido así. ¿Peligro? Eso era lo que menos quería ella. Después de la gran batalla por lo que habían pasado…
—¡Nami, ese Log pose es muy peligroso!—exclamó asustado y nervioso Chopper
—¡Arg! Estamos acabados con ese log pose! —gritó igual de asustado Ussop, señalando la brújula en la mano de Nami. — ¡Rómpelo Nami!
—¿¡Por qué!? —Se sorprende el hombre de la explicación, sorprendido—Tenéis a una excelente navegante, todo irá bien.
Y de repente, algo envuelve el cuerpo de Nami, que hace que respingue y se tense, asustada.
Oh, no…
—Déjame ver.
¡Era el cuello de Luffy, mirando con una de sus sonrisas el Log pose!
—¡Ma-maldición! —gritó Ussop con las manos en la cara, al ver a Luffy
—¡Nooo! —grita Nami asustada y llorando, mientras Luffy mira casi con macabro una de las agujas, la cual se mueve más fuerte.
—El del medio es el que más se mueve, seguro ahí hay algo muuuy interesante. —dijo él mostrando una gran sonrisa entre dientes. Nami negaba con la cabeza, y, llorando Ussop, se deja caer al suelo…maldiciendo interiormente.
—Nos escuchó…—solloza.
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—¡Luffy, quédate quieto! —le grita molesta Nami, estrujándole el cuello, aun envuelto en su cuerpo—yo escogeré qué camino tomar a partir de ahora.
—¡De ninguna manera! —grita Luffy, mirándola con el mismo enojo—¡Yo soy el capitán!¡Se hará lo que yo diga!
—Por favor Luffy, escucha a nuestra navegante por una sola vez…—sollozan preocupados Chopper y Ussop.
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Apenas habían empezado a salir de la Isla cuando, navegando por las tranquilas aguas, ya iban derechitos hacia nuevas aventuras. Volvió a suspirar, apoyando el mentón en su mano.
Y no puede evitarlo. Una leve sonrisa que poco a poco, se transforma en una amplia y radiante, adorna su rostro. Abre los ojos y mira al frente, allí donde su capitán, donde Luffy se encuentra sentado.
Otra nueva aventura. La tripulación del sombrero de paja iba a pasar por otra desesperante, agónica y terrible aventura, en las que se las verían crudas para sobrevivir. Pero así eran las cosas. Sí Luffy así decía, así se hacía. Además, la tripulación del sombrero de paja no se caracterizaba precisamente por huir de los problemas. Sino en ayudar a combatirlos.
Eran piratas, pero muchas veces tenía la sensación de que parecían…héroes. Habían salvado al mundo de miles de catástrofes. De hombres tan malvados como locos que buscaban conquistar el mundo. Habían llegado a islas que muchos creían inventadas o imposibles de llegar, salvados a sus compañeros, peleado contra grandes marines… incluso hasta habían desafiado al mismo gobierno.
Sí, estaba orgullosa de la tripulación del Sunny Go. Brook, Franky, Robin, Chopper, Sanji, Ussop, Zoro…Luffy. De aquellos que se habían hecho amigos y por los cuales se habían separado. Estaba orgullosa…de pertenecer a una banda como esa.
—¡Nami-swan! — Sanji se acercó a ella con una bandeja y se arrodilló—aquí te traigo una de mis refrescantes y nuevas recetas. Quiero que seas la primera en dar tu opinión.
Nami agarró esa jarrita de helado y batido y probó un poco. Sus ojos se abrieron de par en par y miraron a Sanji.
—Está delicioso, gracias, Sanji-kun.
El rubio pegó un grito de emoción antes de desaparecer casi como un tornado y llegar allí donde Robin leía un libro.
—Robin-chwan—se arrodilló de nuevo. Robin lo agarró y saboreó con elegancia.
—Mmm, delicioso—le sonríe al cocinero, que vuelve a gritar y dar saltos de emoción.
—Eres demasiado ruidoso—masculló Zoro
—¿Qué has dicho, marimo? —siseó furioso Sanji. Y en medio del barco se enzarzaron en una batalla.
Nami volvió a deleitarse con el que sería su último placer antes de llegar a esa isla metiendo la cucharilla en el helado…más no pescó nada. Y cuando se dio cuenta… ¡Su bol no estaba!
—Oi, Nami—Luffy apareció a su lado de pronto, comiendo lo que era su refrescante refrigerio. Sopló, intentando calmarse.
—Luffy…
Pero el capitán abrió grande su boca y se comió todo el helado, disfrutando de eso.
Con un puño apretado, Nami lo alzó lentamente, intentando contenerse las ganas que tenía de…
—¡Nami! —le gritó este de pronto, sorprendiéndola.
—¿Q-qué ocurre?
Luffy está serio, demasiado. ¿Por qué…? Más antes de que pudiera hacerse la pregunta, una sonrisa de la suyas, amplia y entre dientes adorna su moreno rostro. Luffy sujeta sus brazos, inclina su rostro lentamente, acercándose demasiado a su rostro. Nami se sonroja, siente su corazón acelerado. No podía ser. Se lo había repetido miles de veces intentando negarlo pero…Luffy se estaba volviendo…muy guapo. Y cuanto más cerca, más le parecía apreciar su belleza. Oh, no, el mar le estaba haciendo ver alucinaciones…¿no? Tragó duro.
—Lu-luffy...que…
—¿Cuánto queda? —suelta de pronto, con una seriedad impropia de él—es que me aburro mucho y ni Zoro ni Ussop, ni Chopper quieren jugar conmigo—pasa los brazos tras la cabeza, frunciendo los labios—Nami, ¿quieres juga…
Pero antes de que pudiera terminar recibió tal puñetazo en la cabeza que lo mandó contra el suelo. Sonrojada, frustrada y molesta, con el puño alzado y rojo, Nami miraba al inconsciente Luffy.
—N-no te acerques tanto para decir esas tonterías, ¡idiota! O la gente podría pensar mal. Y airada se metió en el interior del barco, dando sonoros pasos.
—¿Se encuentra bien, Luffy-san? —pregunta Brook, parado al cuerpo de su capitán—puedo ver que ese golpe ha dolido. Pero ¡ah!…yo no tengo ojos. Entonces, ¿Cómo es que puedo ver?
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Y así transcurre un día cualquiera en el Sunny Go, antes de abarcarse a las nuevas e inquietantes aventuras.
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Con su té, que deja sobre el pequeño plato, Brook mira al frente.
—El amor está creciendo en el barco, ¿verdad, narradora-san? Yohohoho. .
—Así es Brook, así es—responde Geum Jan di, tan amable como siempre.
El afro esqueleto, arregla un poco su voz y mira de nuevo hacia al frente.
—Si no le importa, podría enseñarme sus...
—¡Ni hablar!
¡Y he vuelto! Siento haber tardado tanto, la verdad. Porque me he tardado y mucho. Y de hecho, si os sois sincera, aún no tengo mucha inspiración, pero espero que este capitulo os haya gustado-aunque yo piense que me salió como un bodrío- ¬¬
Pero en fin, algo es algo. Y espero que después de taaaanta espera, este os llene un poquito de risa.
Prometo volver con más, aunque no tan seguido, claro.
¡Gracias a tooodos por los que seguís aún esta historia! Jan di os lo agradece muucho. -Se limpia las lágrimas de los ojos con un pañuelo-
¡Nos vemos y de nuevo...gracias!
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Para cualquier cosa, ya sabeis más abajo, Reviews!
¡Bye, bye!
Geum Jan di.
