Avance x gran examen x ojos escarlata
Marina no sabía como responder la pregunta de Kurapika, debido a que prometió a su padre no mencionar a nadie sobre el Nen.
-Bueno… yo… solo nací con esa destreza, jejejej – se limitó a responder ella con nerviosismo.
El pelirrubio solo la observó como si sospechara que ocultaba algo.
Después de eso, encontraron a Leorio con la cara hinchada a causa del golpe, en las afueras del pantano, donde estaban los demás aspirantes y entre ellos se hallaba killua.
En los días siguientes tuvieron que realizar una prueba de cocina muy complicada, pero muchas personas lograron pasarla, incluyendo marina y sus compañeros. Luego los candidatos subieron a un dirigible y allí se les presentó el presidente del comité organizador de las pruebas, un anciano llamado Netero; El aeróstato los dejo a todos en frente de una gran fortificación, cuyo nombre era "la torre de los engaños" y allí se llevaría a cabo el próximo examen, este consistía en salir vivo de la torre en un límite de setenta y dos horas.
Cuando al fin los cinco jóvenes pudieron ingresar a ella, tenían que usar unos relojes con dos botones, un círculo y una equis, si la mayoría apretaba el círculo era afirmativa y si oprimían la equis negativo, eso determinaba los lugares donde avanzar y las decisiones. Más tarde consiguieron llegar a un sitio donde había una plataforma y más allá unas personas cubiertas con unas mantas en sus cabezas y tenían sus manos encadenadas, eran unos prisioneros pertenecientes a los miembros del comité de prueba, así que los cinco chicos debían enfrentarse a ellos. Los combates serian uno contra uno y se necesitarían tres victorias para continuar.
El turno de Kurapika había llegado, y debía confrontar a un enorme y musculoso presidario, quien tenía una cara horrorosa, él era un asesino en serie. Al momento del combato el recluso corrió a darle un combo al jovencito, pero este logro esquivarlo, enseguida el joven kuruta vio que su oponente tenía un tatuaje de la araña en su espalda, el hombre afirmó ser miembro del genei ryodan; Kurapika estuvo un rato sin moverse y cuando el condenado sujeto fijó su mirada en el rubio, no podía estar más espantado por lo que sus ojos estaban viendo, los ojos del kuruta se habían vuelto rojo escarlata. Marina consiguió ver todo eso, pero fue tanta su impresión que no pudo reaccionar.
-Él…él es como yo…? – pensó ella.
