Se que es corto pero algo es algo. Sigo esperando reviews... T.T please... Y seguid votando que la encuesta esta enpatada y asi no puedo seguir...
Lucy salio de la habitación para ir a su cuarto mientras yo me vestí con ropa cómoda ya que no pretendía salir de la casa, al menos hasta que llegara Edward. Me puse un simple vaquero con una camiseta de manga larga hasta el codo de color azul marino, que tanto le gustaba a él.
- ¡Lucy, Bella; el desayuno esta listo! – Escuche llamarnos a Esme.
Baje las escaleras y creí escuchar que Lucy bajaba detrás de mi. Entramos en la cocina donde Esme nos estaba sirviendo el desayuno.
- ¿Qué tal has dormido, Bella? – Preguntó Esme mientras me servia unas tostadas con mermelada de fresa (como sabia lo que me gustada) y un baso de leche.
- Bastante bien, aunque he echado de menos a Edward – Me sonrojé al instante.
- ¿Y tu cariño? – Se acercó a servir a Lucy.
- Bien, ya sabes. – No se porque creo que había algo mas en esas tres simples palabras.
- Me alegro. Bueno chicas, yo me voy al jardín un rato, si me necesitáis, solo llamadme – Informó Esme.
- Vale, mama, adiós –
- Hasta luego –
Desayunamos en silencio. La verdad es que no sabía como iniciar una conversación después de todo lo acontecido la noche anterior y esta misma mañana…
- Bella. Siento mucho lo de esta mañana. No tenia ni idea de que Nami y Cris vendrían tan pronto. Sabía que no querían perderse la fiesta pero no que se presentarían de improvisto. Te ruego que me perdones y a ellas también. Suelen ser bastante bromistas – Se disculpó.
- No te preocupes. Solo fue la impresión de verlas en la habitación. No estoy enfadada ni nada por el estilo. Además, son bastante divertidas, seguro que se llevan genial con Emmett – Solté pequeñas risitas ante la mezcla de los tres.
- Si lo cierto es que si, sobre todo Nami – Comenzamos a reírnos juntas ante la perspectiva.
- Sabes, se me hace raro ver a alguien mas comer en esta casa – Confesé cuando nos quedamos de nuevo en silencio.
- Si, a mi también. No había vuelto a comer acompañada desde que Emmett y Nami hicieron una apuesta y Nami la perdió. Tubo que comer una comida entera de tres platos. Tenías que haberlo visto, fue divertidísimo – A este punto estábamos de nuevo riéndonos a carcajada limpia. Me preguntó que apostaron.
- No quieras saberlo – Respondió Lucy todavía entre risas.
- ¿Dónde las conociste? – Pregunté de repente. Lucy me miro sorprendida, no se esperaba esa pregunta. Bueno, a decir verdad, ni siquiera yo lo esperaba.
- En el colegio, en Alaska. Las dos eran nómadas y se conocían de apenas unos años. Fue extraño, porque aunque no tenían un lugar fijo si se alimentaban de animales. Lo cual no es muy normal. Recuerdo aquel día perfectamente. – Lucy hizo una pausa – Estábamos en el tiempo libre entre clases. En ese entonces yo iba al mismo instituto que los demás solo que dos clases por debajo. Me dirigía al gimnasio y llovía por lo que la gente no se percataba de lo que ocurría a su alrededor. Cuando me dirigía a clase, pase por una zona que limitaba con el bosque que rodeaba el pequeño pueblo. Entonces las vi, ellas me vieron y me tomaron por una humana así que se quedaron paralizadas. Recuerdo que miraban a los lados disimuladamente por si se les acercaban los Vulturis. Y el susto que se pegaron cuando aparecieron Alice y Edward a mi lado solo un poco después fue aun mejor – Relató Lucy con una sonrisa de oreja a oreja – Les propusimos que vinieran a casa y así lo hicieron. No se unieron directamente a la familia aunque prácticamente vivimos juntos desde entonces, aunque ellas siempre han tenido una casa propia apartada hasta ahora claro que vivimos la tres juntas.
