Disclaimer:

La historia no es mía es una adaptación de la película My Sassy Girl, usando los personajes de The Legend Of Korra, los cuales no me pertenecen.


Entre mis metas para el siguiente año, era mejorar en el squash y así cuando volviéramos a estar juntas no sería tan fácil derrotarme. Tengo lo que podríamos llamar mala coordinación manos vista... y no se flotar como bebé, pero compense mi falta de habilidad con mi determinación y en seis meses ya le ganaba a Gommu, aprendí a nadar y mi maestro de kendo dejo de llamarme *Shi-Teisū. Hice una solicitud para el Rey del Hielo, pero sin muchas esperanzas, por si acaso estudie mercadotecnia como una materia extra.

Mako seguía conociendo nuevas e interesantes amistades. Mis sentimientos por Asami no disminuyeron ni cambiaron, no quería que eso pasara. Han pasado seis meses desde que... Asami y yo nos dimos un tiempo, podría decir que en este tiempo e abierto mi mente, ya no soy tan conformista, cada vez que tengo tiempo leo ó voy a museos, así cuando vuelva a estar con Asami tendría mucho que contarle y probablemente estaría orgullosa de mí.

-Tienes que salir con alguien más, no puedes sentarte y esperar un año - dijo Mako mientras bebíamos unas cervezas en un bar de la ciudad.

-¿Por?- pregunté completamente desinteresada.

-¡Porque no lo soporto! – grito exasperado.

-Asami, Sami- tenía la cabeza pegada a la barra y me tapaba con mis brazos.

-Dime ¿Por qué no?- le dijo esta vez con más calma.

-¿Cuál sería el punto?- respondí.

-Doce- dijo Mako- Sal con doce chicas normales, mira agradezco a Asami que te haya cambiado pero no puedes seguir así- me miró a los ojos- hazlo como un favor especial por mí-tenía una cara suplicante.

-Seis- replique.

-Diez- dijo Mako.

-Tres- volví a replicar.

-Treinta- vi a Mako con el ceño fruncido- Sabes que puedo hacer que lo hagas-

-Diez- refunfuñe.

-Trato hecho- Mako me dio una palmada en la espalda mientras sonreía con suficiencia.

Los siguientes seis meses salí con una chica tras otra, es más en lugar de salir con diez salió con doce, al final no podía pasar más de una semana con la misma y buscaba a otra, de cualquier forma hizo que el tiempo pasara más rápido y finalmente llegó el día.

Estaba un poco nerviosa, solo un poco... a punto de entrar en pánico.

-¿Quieres que te acompañe?- pregunto Mako con burla.

-¿Por qué habrías de hacerlo? No gracias- camine hacia la puerta.

-Ese es el baño- dijo Mako entre carcajadas.

-Lo sé, lo sé- me había puesto la chamarra al revés.


Cuando llegué a Avatar Park me dirigí hacia el sitio donde estaba el árbol de cerezo, fui la primera en llegar, al principio no me preocupo pasaron diez minutos después treinta, comencé a preocuparme cuando eran las tres, cuando dieron las tres treinta quise esperar un poco más, pero a las cuatro tuve que enfrentar la realidad... no vendría. Solo había una cosa por hacer, Leer su carta tal vez por fin encontraría respuestas, quizás hasta un poco de consuelo, busqué la coctelera debajo de las piedras, la abrí y saqué la carta de Asami, con mucho cuidado la abrí y empecé a leer.


POV ASAMI:

Querida Korra:

Hola ¿Cómo estuvo tu año? Korra tengo algunas cosas que decirte, cuando nos conocimos te dije que mi prometido había terminado conmigo. Te mentí, la verdad es que murió, lo único que escribió en su nota fue que lo sentía pero que había mucho dolor, quede destrozada, no podía aceptarlo y comencé a beber y como ya te diste cuenta no lo hago muy bien, con frecuencia algún desconocido me traía a casa, por eso que mi padre se portó así contigo pero enserio si llegaras a conocerlo sabrás que es un hombre muy bueno.

La mama de mi prometido y yo éramos muy cercanas trate de ir a verla después de que el murió, me dijo que quería presentarme a una gran persona, ni siquiera lo considere, pero entonces te conocí, tú me lo recordabas, ambos son fuertes, amables y seguros de si mismos. Hasta te parecías a él a tu modo, había otras semejanzas detalles pequeños pero importantes.

Nos conocimos en el metro igual que tú y yo, también me ofreció su pañuelo. En ese entonces estaba muy enferma y el me cuido, igual que tú.

A medida que tú y yo nos fuimos conociendo, sentí que la nube se disipaba un poco, pensé que se debía a las similitudes entre tu y él, entonces decidí que haríamos todo lo que hice con el de manera que fuera como si nunca se hubiese muerto y el dolor cesaría.

El me llevo una rosa a clases cuando cumplimos treinta y tres días, te pedí que hicieras lo mismo. Como él y yo planeamos nuestro futuro bajo este árbol, también lo escogí para ti y para mí. Como él y yo teníamos nuestro restauran favorito te lleve ahí. Como él murió en el mar, te presione para que saltaras y luego te salve.

Todo fue una egoísta locura de mi parte, y sé que estuvo mal, pero el dolor a veces nos enloquece. No dio resultado y hubo un momento en el que me di cuenta que no me gustabas por ser como el, me gustabas por ser como eres, me gustabas tú, había diferencias, muchas diferencias pero todas ellas especiales, cada vez que empezaba a ser feliz, ponía un alto, me sentía mal por ser feliz... contigo. Me sentía mal por olvidarme de su recuerdo, por olvidarme de él, aunque fuera por un instante, sentía que lo estaba traicionando, lo único que podía hacer era lastimarte y no soy así ¡No soy así Korra! Y espero demostrártelo algún día.

Tenía que hacer algo, para que pudiéramos tener un futuro tenía que romper con el pasado y para eso necesitaba tiempo.

Espero haber sanado con este año de separación y estar sentada a tu lado mientras lees esta carta, pero si no estoy no es porque no te amé, porque si lo siento, y no es porque no extrañe, porque ya te extraño cariño, solo significara que no estoy mejor.

La historia aún no termina esperaras ¿Puedes esperarme? Espero con todo el corazón que lo hagas.

Te quiero.

Asami.


* shi en japonés es muerte
Teisū es Continuo, constante ó seguido