Capitulo 9:
POV NARRADOR
Ambos espiritus empezaron a visualizar los recuerdos, viniendo como borrones hacia ellos, una chica rubia de 8 años sonriendo enfrente de un bebe de un año, era Idris y ambos la vieron crecer en imágenes rapidas hasta que llegaron al ultimo recuerdo de la chica mientras vivia:
-¡Idris! ¡Vamos! –gritaban unos niños pequeños, tirando de una chica rubia vestida con un vestido blanco y antiguo.
-¿A dónde quieren ir? –pregunto ella deteniendose y agachandose a la altura de los niños.
-¡A la plaza! ¡Vamos! –dijeron todos y volvieron a tirar de sus manos para que fuera mas rapido.
La chica los siguio riendose, pero su sonrisa se congelo al ver hacia una de las colinas colindantes al pueblo, muchos hombres en caballo iban directo a la aldea.
-Esperen –dijo suavemente –Volvamos –dijo tirando de ellos, los chicos le hicieron caso inmediatamente.
-Isaac, no te separes de mi –le dijo a un niño rubio de unos 6 años. El asintio y tomo la mano de Idris.
-¡Papa!¡Mama! –dijo corriendo hacia la cabaña donde vivia: -¡Miren! –dijo señalando hacia la colina.
-Llevate a los niños al bosque Idris –ordeno suavemente el padre de la chica –Cuida de tu hermano y vayan al pueblo donde vive tu tia, ella sabra que hacer –le indico. La madre de Idris se acerco a Cam y lo abrazo. Intentando mostrarse fuerte ante al pequeño niño que la miraba inocentemente: -Te amo –
-Yo tambien mami –dijo el abrazandola.
-Cuidalos –le dijo la mujer a Idris levantandose –Te amo hija –
-Tambien te amo –dijo ella abrazandolos a ambos –Vamos niños –indico secandose una lagrima traicionera que cruzaba por su mejilla.
Algunos padres se habian acercado a despedirse de sus hijos tambien, al final, el grupo de 30 niños liderados por Idris se internaron en el bosque. Idris le dirigio una ultima mirada inquieta a la colina, los hombres habian avanzado demasiado rapido y ya llegaban al pueblo. Ya anochecia y estaba preocupada por que sabia que en el bosque habian serpientes y otros animales peligrosos.
Caminaron durante horas, Idris dirigiendo por que era la unica que conocia el camino hacia el pueblo. Miles de veces lo habia hecho cuando su tia enfermaba e iba a cuidar a sus primos.
Uno de los bebes empezo a llorar y la niña pequeña que lo llevaba intento mecerlo para que callara. Pasos empezaron a escucharse y distinguieron un resplandor de fuego entre unos arboles lejanos. Idris inquieta se acerco al bebe y lo tomo entre sus brazos, en cuanto la vio el bebe paro de llorar.
-Vamos –susurro Idris –Al rio, subiremos a los arboles –
Caminaron mas rapido, algunos de los chicos mayores llevaban en sus espaldas a los menores para que no hicieran ruido. Cam iba callado al lado de Idris y miraba preocupado a todos, como presintiendo que iba a pasar.
-Suban –ordeno suavemente cuando llegaron al rio que parecia plata liquida bajo la luz de la luna. Los niños mayores comenzaron a escalar los frondosos robles que crecian a la orilla del rio y ayudaban a los demas con ligeros empujones. Idris tuvo que obligar a Cam a subir, sabia que iba a pasar, que era lo que tenia que hacer y necesitaba salvar a su hermano:
-Edmund, tu tienes que guiarlos ahora –le dijo Idris a un chico de unos 15 años que tambien seguia abajo, el la miro confundido, pero por su rostro cruzo el entendimiento al ver lo que ella se proponia hacer: -No… -
-Ellos se acercan, y necesitan una distraccion, despues… despues de que lo hagan esperen a que se vayan y sigan al pueblo… cuida a Cam por mi, por favor –
El nego pero Idris le dio un empujoncito hacia el arbol y el tuvo que subir. Las voces y pasos se escuchaban cada vez mas cerca y entonces , entre los arboles, aparecio un hombre barbudo que al ver a Idris sola sonrio:
-¿Dónde estan tus pequeños acompañantes niña? Vamos, se que tu los sacaste antes de que llegaramos –
La chica lo miro duramente, sus ojos humanos no lograban ver a la figura vestida de negro que le susurraba al hombre en el oido lo que tenia que hacer, pero la Idris de carne y hueso, que estaba viendo esto, podia verla perfectamente: Ridley.
-Yo… yo escape sola –dijo Idris mirandolo intentando ser lo mas convincente.
-¿A si? –dijo el hombre sonriendo sardonicamente: "Matala, no sirve de nada, los encontraran solos" le susurro Ridley en el oido, sabia que los niños estaban cerca, podia sentirlos.
-Bueno, no sirves de nada –dijo indiferentemente y le indico a uno de los arqueros que iba detrás de el que hiciera su trabajo. El otro hombre sin titubear saco una flecha de su carjac y apunto hacia Idris, un segundo despues, la flecha estaba clavada en el cuello de la chica y ella habia caido en el suelo en un charco de sangre, su sangre que brotaba de la herida, se fue sumiendo en la inconciencia hasta que lo unico que lograba visualizar era el cielo oscuro, y la luna brillante en frente de sus ojos.
