CÁP 9-LA CONFRONTACIÓN DEL DESTINO: INSTITUTO KIDOKAWA
-¡Hamano!-advirtió el portero titular del Raimon mientras pasaba el balón a su compañero del mar.
-¡Muy bien!-comentó el moreno al recibir el pase.
-¡Ahora!-gritó Hikaru corriendo hacia Hamano con claras intenciones de arrebatarle el esférico. Pero Hamano, con una sonrisa y con toda la tranquilidad del mundo, le regateó sin apenas esfuerzos.
-¡Que pena!-se burló de forma amable el moreno pasando por su lado, dejando al pobre muchacho desconcertado.
-¡Kageyama! ¡¿Qué es lo que pretendías?!-regañó Fubuki corriendo hacia él-¡Tienes que concentrarte mas en sus movimientos! ¡Que el oponente esté defendiendo no significa que vaya a quedarse esperando a que le quites el balón!
-¡Si! ¡Entendido Atsu-ch…! ¡YAAAA!-exclamó de pronto al sentir un nuevo esférico golpear su frente con violencia.
-¡Kageyama!-exclamó Amagi corriendo hacia su amigo que había caído de espaldas al suelo por el impulso del chut-¡¿De que vas, Fubuki?! ¡No puedes atacar de esa manera a un compañero!
-Se me fue el pie-se excusó el del mechón rosa con simpleza.
-¡Si le has dado con todas tus fuerzas!-gritó Amagi señalándole mientras un humillo salía de la frente del chico de pelo violeta.
-Bah…-soltó el jugador de ojos rojos mientras se iba de ahí dejando a Amagi gritando y hablando solo.
-Ese chico me cae gordo-protestó Amagi ayudando a levarse a su compañero-Creía que se le había bajado los humos después del partido contra el Hakuren pero sigue siendo tan creído y tan borde como antes.
-N-no te enfades con él-pidió Hikaru mientras se frotaba la zona en donde había sido golpeado. Curiosamente, el golpe no le había dado tan fuerte como parecía. Había echado la cabeza hacia atrás en el ultimo momento, suficiente para que el balón solo le diera en la parte mas alta de su frente. Todo lo demás fue que perdió el equilibrio.
-¿Qué no me enfade?-preguntó indignado-¡Te ha dado un balonazo sin ninguna razón!
-No es un mal chico…-insistió el de cabellos violetas-Es solo que me he tomado demasiadas confianzas con él…
-Pero que dices…-decía desconcertado el defensa.
-¡Atsuya!-llamó de repente Hikaru dirigiéndose hacia su compañero que se encontraba dando toques al balón mientras dejaba a su sempai alucinado atrás, que se le quedó mirando con los ojos muy abiertos-Ayúdame a acorralar a Hamano-sempai.
Amagi no podía estar más sorprendido. Kageyama acababa de decirle que Fubuki le había dado ese balonazo porque se había tomado muchas confianzas, pero ahora, de la mañana a la noche había dejado de llamarle por su apellido para llamarle por su nombre de pila. Y ahora…Fubuki aceptaba con una sonrisa a practicar junto a Kageyama.
¿Le daba un violento balonazo y de pronto se hacían amiguitos? ¡No tiene sentido!
-Menuda combinación mas extraña-comentó Sangoku mirando a los dos más jóvenes del Raimon.
-¿Tu crees? Yo creo que esos dos se complementan bien…-comentó Kirino.
-Tú también andas raro con Fubuki, de repente pareces tenerle más aprecio que antes-contratacó Kariya mirando mal a su sempai desde la parte de fuera del campo.
-¡Te he oído! No es que le tenga mas aprecio, Kariya…es solo que he comenzado a entenderle mejor. Deberías probarlo-sonrió Kirino como diciéndole al otro algo como "yo sé algo que tu no sabes".
-Sempai-baka…-bufó el muchacho por lo bajo dándole rabia que Kirino pudiera escucharle a pesar de la distancia.
Kurama se hizo con el balón después de que entre Fubuki y Kageyama acosaran a Hamano obligándolo a distraerse y arrebatarle el esférico.
-¡No te dejaré ir!-advirtió Kurumada haciendo una barrida pero Kurama fue capaz de pasarle por encima sin perder el control sobre el balón.
-¡Hayami!-llamó Kurama pasando el balón al aludido.
-Todos parecen estar en muy buena forma-comentó Midori con su cabeza apoyada en su puño.
-Parece que la lista de ejercicios que creo Kidou-kantoku ha surtido efecto-dijo Aoi.
-¡Amagi-sempai! ¡Eres terriblemente lento!-se burló Atsuya corriendo hacia la portería mientras su sempai lo perseguía por detrás.
-¡No te burles de mi, Fubuki!-gruñó el jugador de mayor tamaño mientras aceleraba su carrera.
Kurumada seguía arrodillado en el suelo recuperando el aire que había perdido mientras era observado por su entrenador.
-Ahora es seguro-dijo Tenma practicando con Shinsuke y Kariya.
-¡Si!-dijo convencido el chico más bajito. Cuando de pronto los dos amigos comenzaron a correr en la dirección en donde se encontraba el otro mientras que Kariya lanzaba el esférico al aire y en su dirección. Shinsuke saltó en el aire haciendo una pirueta mientras su amigo saltaba poniendo parte de su peso hacia atrás. Los pies de los dos jugadores hicieron contacto haciendo un ruido seco.
-¡Dokkan...!-empezó Tenma.
-¡…Jump!-terminó Shinsuke.
Pero lamentablemente no lograron encontrar el punto de equilibrio y cuando Tenma fue a impulsar a su amigo, los dos quedaron inclinados haciendo que Shinsuke saliera disparado directamente hacia el suelo y Tenma, en consecuencia fuera disparado hacia atrás y cayendo de espaldas. Kariya solo se quedó mirando la escena con una expresión que se podía interpretar como "lo veía venir".
-Parece que esos dos todavía no terminan de conseguirlo-comentó Aoi mirando a su mejor amigo y a Shinsuke en el suelo.
-De hecho, el nombre es ridículo-suspiró Midori-¿Quién le pondría a una técnica por nombre Dokkan Jump?-preguntó ella con los brazos alzados.
-¡ACHUS!-estornudo Kariya después del comentario de Midori-¿Acaso he pillado un resfriado?
-¡Muy bien! ¡Eres genial, Kageyama!
-¡Fubuki! ¡Haz el favor de ir a la misma vera que Tsurugi! ¡Así no hacemos nada!
Shindou se quedó mirando a su equipo jugar y enseñar a los más novatos. Mirarlos le hizo esbozar una sonrisa que no pasó desapercibida por su mejor amigo que se encontraba a su lado.
-¿Qué ocurre?-preguntó Kirino mirando a su amigo.
-Solo me he acordado de una cosa.
-¿De que te has acordado?
-Hasta hace poco, nosotros solo teníamos sentimientos tristes-dijo para luego mirar a Kirino-Aunque estuviésemos jugando al fútbol que tanto intentábamos proteger, siempre había algo que no nos gustaba nada. Entonces él entró en el equipo y lo cambió todo-dijo sonriendo y mirando a Tenma, el artífice de la revolución. Que ahora mismo volvía a fracasar al intentar realizar la nueva técnica con su mejor amigo-Hemos pasado por muchas cosas…-dijo recordando esos momentos.
¡Aquí no existe el fútbol!
¡Un juego en donde el marcador esta decidido de antemano no es fútbol!
¡Tú no sabes nada!
Creo que el gol que le marcamos al Eito fue un gol muy importante.
Un gol importante…
¡No actúes como si fueras a robar nuestro fútbol!
¿Robar? Yo solo quiero el autentico fútbol.
¿Abandonas? ¿Estas hablando en serio?
Si. No puedo acompañaros más.
La razón por la que volví al Raimon, es porque quiero acabar con el V Sector.
-Ahora nos dirigimos hacia un objetivo llamado "revolución". Y los corazones de todos se han vuelto uno solo. Ichino y Aoyama volvieron al ver renacer el corazón del Raimon y Kariya, Kageyama y Fubuki se unieron a nosotros al sentir nuestro viento revolucionario ¡Kirino! El fútbol es genial ¿no crees?
-Shindou…-Kirino sonrió-Si.
-¡Vosotros! ¡No os quedéis ahí quietos!-regañó Amagi señalándoles.
-¡Si!
Kurama llevaba el balón en ese momento pero de pronto, como una flecha, apareció Nishiki quitándole el esférico de una patada.
-¡He conseguido el balón!-celebró el moreno.
-¡Es Nishiki-sempai!-sonrió Tenma junto a Shinsuke.
-¡No te dejaré ir!-advirtió Hamano intentado hacerle una barrida pero Nishiki lo esquivo hábilmente.
-¡Es ahora!-gritó Kurumada dirigiéndose hacia Nishiki pero el moreno volvió a esquivar dando al balón un toque con el talón después de hacer una pirueta. Dejando a Kurumada frustrado.
-¿Has visto eso?-preguntó Shinsuke.
-¡Si!
-¿No es increíble que consiga dominar el balón incluso en esa posición?
-¡Si!
-¡Ey! ¡Vosotros dos!-llamó Kariya.
-¡Ah! ¡Lo siento!-se disculpó Tenma volviéndose a poner en su posición al igual que Shinsuke.
-¡Tsk! ¿Qué les pasa? ¿Me están dejando de lado?-preguntó Kariya un tanto molesto de sentirse ignorado. De pronto una traviesa idea cruzó por su mente y dejo salir una sonrisa malvada-¡Mirad ahí! ¡Es algo increíble!
Cuando los pobres inocentes miraron hacia donde estaba señalando el otro muchacho, Kariya dio un chut derribándolos a los dos por los suelos.
-¡Je! ¡Perdón! ¡Perdón!-sonrió Kariya pasando su mano por detrás de la nuca, fingiendo inocencia.
Al cabo de unas horas el sol parecía estar retirándose a descansar al tener su color mas anaranjado reflejándose en el paisaje.
-¡Bien! ¡El entrenamiento ha terminado por hoy!-anunció Kidou haciendo que los jugadores respiraran aliviados.
-Otro día más-se estiró Hamano.
-Cada vez me resulta menos difícil seguir el ritmo del entrenamiento-comentó Hayami sonriendo.
-Supongo que nuestros cuerpos se están acostumbrando a la actividad-sonrió Atsuya limpiándose el sudor con una toalla mientras tomaba una botella de agua que le ofrecía Akane.
-Pero tu sigues sin saber coordinarte con los demás-soltó Kurama haciendo que al pobre muchacho de cabello azulado le atravesara una flecha roja que decía "patoso"-Kageyama tampoco lleva mucho tiempo con nosotros pero ya ha sabido moldearse a los demás a diferencia de ti-una nueva flecha azul se le clavó en el corazón que decía "retardado"-Encima tienes la manía de ir por tu cuenta. Deberías pensar que no juegas solo, siempre tratas de ir a tu aire-otra flecha más de color negro con letras amarillas que decía "inadaptado".
-Kurama, no machaques tanto al pobre chico-dijo Nishiki viendo que el centrocampista oscuro empezaba a estar rodeado por un aura oscura de depresión ante las duras criticas de su sempai.
-¡Fubuki!-llamó Kidou-¡Ven aquí!
-¿Pero que has hecho ahora?-preguntó Kurama arqueando la ceja.
-¿Por qué piensas que he hecho algo?-volvió a preguntar el del mechón rosa deprimidillo mientras se iba hacia su entrenador-¿Si?
-Tengo que hablar contigo. Reúnete conmigo en mi despacho.-ordenó Kidou marchándose dejando desconcertado al dorsal 18.
-¿Pero que…?
-Estas mueeeertoooo-canturreó Kariya apareciendo detrás del peli-azul con una expresión de burla y diversión.
-¡Piérdete, Kariya!-gruñó Fubuki aguantando las ganas de soltarle un buen golpe en la cabeza. Se dirigió hacia el banquillo a volver a tomar un trago de agua para hidratarse antes de ir a ver a su entrenador. Le picaba la curiosidad ¿Qué era lo que quería Kidou ahora de ella?
-¿Qué es lo que ocurre?-preguntó Haruna acercándose a la muchacha de dudosa apariencia.
-Kidou-kantoku quiere hablar conmigo pero no me ha dicho de que…
-¿Qué es lo que has hecho ahora?-preguntó Haruna mirándola con duda.
-¡¿Pero porque todo el mundo piensa que he hecho algo?!-protestó el centrocampista-¡No es justo!
-Tus antecedentes lo dicen todo…
-Grrrr-gruñó Atsuya para luego dirigirse hacia el instituto.
-¿Vas a tardar mucho, Atsuya?-preguntó Kageyama colocándose a caminar a su lado.
-Ni idea, depende de si Kidou-kantoku va a retenerme mucho tiempo ¿Por qué lo preguntas?
-Por si quieres que volvamos juntos. Recuerda que hemos quedado.-sonrió Kageyama.
Atsuya se quedó mirando al chico de pelo violeta con extrañeza y luego hizo una mueca de cansancio y volvió a mirarle con exasperación. Rodeó a su compañero por los hombros con el brazo para hablarle cerca del oído sin que nadie les oyera.
-Mira, Kageyama, te agradezco que vayas a guardarme el secreto pero esto no significa que de repente te conviertas en mi amigo del alma. Los demás ya están mirándonos de forma extraña sobretodo cuando has empezado a llamarme por mi nombre.
-Pero…yo te considero mi amigo…bueno mi amiga ¡Quiero decir que considero que tengo una relación de amistad contigo!-dijo el pobre no sabiendo como referirse a su compañero, estaban solos pero él le había insistido en referírsele como varón. Aunque era algo que le costaba adaptarse ahora que sabía quien era su compañero de verdad.
-Me encanta confundir a la gente, es muy divertido-sonrió la chica con deleite al ver el cacao mental que tenía el delantero-Bueno, que me consideres una amiga desde luego es un halago para mi pero te pido que seas mas discreto. Amagi-sempai te tiene mucho aprecio y al parecer yo no termino por caerle bien.
-Eso es porque eres demasiado borde con él, bueno con él y con la mayoría del equipo, si intentaras ser más amable…
-No sería yo…tengo una forma de expresar las cosas, solo que los demás no las encajan muy bien.
-A mi me parece que lo que te pasa es que tienes demasiado miedo a que te descubran y que por eso te proteges bajo esa capa de agresividad.
-¿Una capa? Estás loco, Kageyama-sonrió algo nerviosa la muchacha de pelo azulado al verse descubierta o por lo menos no queriendo admitir esa verdad.
-Te he visto como te comportas fuera del campo…con Fudou-san y Otonashi-sensei estas mucho mas relajada…eres más tú…
-Lo siento, Kageyama-interrumpió ella de pronto-Pero Kidou-kantoku me esta esperando, dejemos esta charla para otro día ¿te parece?
Sin esperar respuesta por parte del delantero apretó el paso para dirigirse hacia donde el instituto donde le esperaba su entrenador. No es que le hiciera ilusión ver a Kidou, pero no le gustaba que alguien tratara de entrar en su interior porque si.
-¡Atsuya!-llamó el delantero desde lejos-¡Puede que tu no me consideres un amigo, pero yo a ti si! ¡Así que de ahora en adelante llámame Hikaru!
Atsumi se detuvo un momento y miró hacia atrás, viendo como el delantero se despedía de ella con la mano alzada y moviéndola enérgicamente. Eso le resultaba bastante extraño, ella tenía muchas amigas pero nunca tuvo un amigo, se le hacía raro que un chico, fuera Kageyama o no, quisiera entablar una amistad con alguien como ella.
Bueno, si, tuvo un amigo…y todavía esperaba seguir teniéndolo. Pero ese amigo suyo había desaparecido del mapa dejándole solo esa carta con la que firmaba como "el delantero de fuego" aunque su amigo fuera un vanidoso le conocía demasiado bien como para hiciera una broma como esa o que al menos siguiera con ella durante mucho tiempo. Él continuaba desaparecido.
Algo raro pasaba.
-¿Piensas quedarte ahí plantada mucho tiempo?-le preguntó una voz dura justo delante de ella. Atsumi levantó la mirada sorprendida viendo que estaba delante del despacho de su entrenador, que daba la casualidad que tenía la puerta abierta y al miraba mientras estaba sentado en su asiento. No se había dado cuenta de que había llegado al despacho casi sin mirar hacia donde iba, sus pies había ido por su cuenta.
-Gomen-se disculpó avergonzada por su ensimismamiento entrando en el despacho hasta que cayó en la cuenta de que Kidou se había dirigido a ella en forma femenina-Te dije que fuera de casa te dirigieras a mi como un chico.
-No dramatices-dijo Kidou sin alterarse lo mas mínimo-Estamos solos, nadie puede oírnos. Siéntate.
Ella bufó y tomó asiento delante de su entrenador, colocó sus puños sobre sus piernas y miró atentamente a Kidou, esperando a escuchar lo que tenía que decirle.
-¿Qué ocurre?
-Tsurugi sabe quien eres-dijo sin mas mirando seriamente a su sobrina.
-¿Tsurugi? ¿De que me hablas?
-Que él sabe que eres una chica.
Atsumi se quedó de piedra al escucharle ¿Tsurugi Kyosuke? ¿Su delantero estrella? ¡PERO COMO!
-¡¿Pero como es posible?! ¡Tsurugi no es el que me ha visto cambiarme!
Grave error. Pero que muy grave error.
-¿Cómo…?-preguntó Kidou mirándola mientras levantaba la cabeza.
-Uy…-murmuró ella viendo que de nuevo había metido la pata.
-¿Qué has dicho?
-¿Yo? Nada.
-Atsumi, no juegues conmigo.
Ahí estaba de nuevo. Aquella sensación de pesadez y agobio que sentía cada vez que Kidou ejercía presión sobre ella con su autoridad, ya no solo como su entrenador, sino como un hombre adulto. Ella no podía ver los ojos que se ocultaban tras esas gafas pero la sola información que le proporcionaba los gestos corporales de Kidou le daba la idea de que era lo que trataba de decirle.
-El otro día…-comenzó ella de forma automática mirando a Kidou y sintiéndose completamente intimidada ¿Cómo conseguía ese hombre dominarla hasta tal punto de contestar a todas tus exigencias sin siquiera atreverse a resistirse del todo?-…no pude entrar en el vestuario de los profesores, la puerta estaba atascada. Había algunos profesores caminando por los pasillos, no me atrevía a cambiarme en un aula, así que decidí cambiarme en el vestuario del club….pensaba que todavía era muy pronto para que llegaran los demás pero…
Kidou pasó su mano por su cabellera imaginándose que era lo que había pasado después. Algunos chicos del club llegaron antes de lo previsto y la habían pillado. Como si lo viera.
-¿Quiénes?-preguntó Kidou refiriéndose a los chicos que la habían descubierto.
-Pues…-Atsumi comenzó a enumerar nerviosamente-Matsukaze, Kageyama y Kirino-sempai…y por lo que parece, ahora también Tsurugi.
Kidou tuvo por un segundo un debate interno bastante complicado. No sabía si matar a Atsumi por su insensatez o matar a los otros por pillarla cambiándose y hacerlo pasar por un accidente.
-¿Te das cuenta de lo que has hecho?-preguntó Kidou conteniendo sus ganas de ahorcar a su sobrina.
-Fue un accidente…-se excusó penosamente.
-…que podría haberte costado el Holy Road y que tus padres y yo estuviéramos metidos en un buen lío.
-No me lo recuerdes…-murmuró ella por lo bajo imaginándose a sus padres metidos entre rejas y a ella en casa de Akio. Si bien la idea de vivir con Akio no le disgustaba pero pensar en sus padres en la cárcel no era plato de buen gusto.
-Parece que es necesario que te lo recuerde…-espetó Kidou duramente-Te relajas a la mínima, errores como este puede costarte tu familia.
Atsumi se encogió en el asiento sabiendo que su entrenador tenía razón.
-Kidou-kantoku…yo lo siento mucho…
Kidou se quedó mirándola. La chica se veía muy arrepentida y agobiada con el asunto. No arreglaba nada sus disculpas pero desde luego seguir regañándola tampoco iba a conseguir nada.
-Márchate.
-¿Eh?
-Fudou debe de estar esperándote. Habéis quedado ¿no?
-Eh…¿ya esta? ¿Eso es todo? ¿Sin castigos ni expulsión del equipo?
-No sirve de nada que te siga regañando y si te expulso del equipo tendría que tener cuentas con tu madre (y con Fudou pero no pienso nombrarle)…solo que a partir de ahora ten mas cuidado, esta vez han sido de los nuestros pero la próxima puede ser un SEED u otro espía del V Sector.
Atsumi tragó saliva.
-Eso si…quiero que en el próximo entrenamiento hagas 115 flexiones y 130 abdominales-ordenó Kidou haciendo que Atsumi, al contrario de una reacción normal en ella, solo esbozó una pequeña sonrisa.
-Gracias…Kantoku…-murmuró ella inclinando levemente la cabeza a modo de reverencia-Solo una cosa mas…Tsurugi…¿Cómo lo supo?
-Mueves demasiado las caderas.
A Atsumi le dio un tic en el ojo ¿Tsurugi le había mirado el…?
-¿Y como es que Tsurugi se ha fijado en eso?-preguntó retóricamente mientras de forma inconsciente colocaba sus manos en la parte de detrás de su espalda como ocultando algo.
-No hace falta mirarte de esa manera para darse cuenta…-contestó Kidou sabiendo perfectamente a que se refería con esa insinuación-Te recomiendo que si no puedes controlar esos movimientos trates de usar un uniforme mas ancho…
-Si…gracias de todas formas, Kidou.
Atsumi se despidió de su entrenador con una reverencia para luego salir del despacho y dirigirse hacia la salida del instituto.
-Me pregunto…hasta cuando podré aguantar…-preguntó Kidou suspirando y pasando su mano por su cabellera-Si Haruna no lo hace pronto…me veo haciendo alguna locura, sé que prometí esperar a que ella encontrara el momento apropiado pero…esto me esta superando.
Mientras Atsumi salió al exterior viendo que ya había oscurecido apretó el paso. Había quedado con Akio después del entrenamiento, se enfadaría si lo hacia esperar demasiado, lo conocía y no era precisamente una persona que gozara de la virtud de la paciencia.
-¡Atsumi-chan!-dijo una voz.
-¿Eh?-volteó a ver encontrándose con el delantero de pelo violeta-¿Kageyama? ¿Pero que haces todavía aquí?
-Te esperaba-sonrió él acercándose.
-¿Y como que Atsumi-chan?-gruñó ella con el ceño fruncido-¿Acaso quieres recibir otro balonazo?
-Perdona es que no me he podido resistir.
-Pues resístete, si hay SEED por aquí ya puedo ir despidiéndome de seguir en el Holy Road. Kidou-kantoku ya me lo ha advertido una vez…no quiero hacer que me lo repita.
-Vale, gomen ne, Atsuya.
-Así mejor-dijo ella.
-Ahora tu.
-¿Cómo?-parpadeó la centrocampista confundida.
-Te dije esta tarde que me llamaras por mi nombre. Si tú me exiges que te diga Atsuya yo quiero que me llames Hikaru. Es un buen trato.
-Manipulador-se río Atsumi pero al ver la sonrisa expectante de su compañero lo encontró adorable y no pudo evitar acceder a su petición-Hi-ka-ru-deletreó casi con burla pero sin malicia. Hikaru sonrió encantado.
-¿Qué tal con Kidou-kantoku?-preguntó Hikaru con curiosidad, de pronto Fubuki hizo algo que lo tomó por sorpresa completamente. Atsumi había dejado caer su cabeza en el hombro del delantero sin avisar-¿Atsuya?
-Me agota-contestó ella sin despegar su cabeza del hombro de su compañero-No sé que tiene ese hombre…pero cada vez que hablo con él o estamos a solas, no puedo evitar sentir un nudo desagradable en el estomago.
-¿Te da miedo?-preguntó.
-¡No!-respondió en seguida ella sin levantar la cabeza-No es miedo…es otra cosa…siento agobio, presión pero no miedo.
-Puede que te imponga-sonrió Hikaru dando a entender que comprendía-Kidou-kantoku tiene una presencia que provoca esas sensaciones, impone mucho, te hace sentir pequeño a su lado.
-¿Tu también?
-Si, lo sentí cuando le dije que yo era el sobrino de Kageyama Reiji. Me daba miedo que me cogiera manía por ser familiar del que fue su entrenador…mi tío no hizo muchas cosas buenas cuando estaba vivo, hirió a mucha gente sobretodo a Kidou-kantoku…
-Hikaru…-de repente un ruido que cortaba el aire del ambiente alertó a la centrocampista-¡ABUNAI!*-gritó empujando a Hikaru.
Un balón de fútbol rodeado de fuego apareció de entre las tinieblas y pasó justo por el medio de los dos jugadores que, de no ser porque el pelilargo empujó al delantero ahora mismo habrían sido golpeados por aquel balón.
-¡¿Hikaru, estas bien?!-gritó Atsuya mirando a su compañero.
-Si, estoy bien pero ¿Qué ha sido eso?-preguntó.
-¡¿Quién ha sido?!-gruñó ella levantándose del suelo y mirando hacia la dirección en donde había salido aquel balón flamígero.
Y allí estaba el responsable.
Había una figura un poco alejada de ellos, tenía la cabeza cubierta por una capucha que tenía incorporada en su sudadera, las tinieblas de la noche impedía ver si quiera una sola facción de su cara.
-¿Quién es?-preguntó el chico de pelo violeta levantándose del suelo, no podía verle la cara pero tenía la desagradable sensación de que aquella persona estaba mirándolo a él…y de una forma muy pero que muy iracunda.
-¡Me importa un rábano quien sea!-gruñó Atsuya-Nos ha atacado ¡Se va a enterar!
-¡No! ¡Atsuya!-gritó Hikaru yendo detrás de su amiga y tomándola por detrás.
-¡Suéltame! ¡Déjame que le sacuda!
-Puede que sea un espía del V Sector-dijo Hikaru haciendo el esfuerzo de no soltarla a pesar de que forcejeaba-Recuerda que no podemos meternos en peleas, si lo haces nos echaran de la competición.
Como si de un botón de apagado se tratara, el cuerpo del de mechón rosa se relajó dejando de forcejear y luchar por su libertad. Cuando Hikaru estuvo seguro que no iba a volver a ir corriendo a por el desconocido le soltó.
-¿Quién eres?-preguntó Atsuya mirando al desconocido que no se había movido del sitio a pesar del alboroto. Se mantenía ahí quieto, con las manos en los bolsillos y la cara cubierta por aquella capucha, siendo ayudado por la oscuridad de la noche.
Hikaru, por un momento, pudo ver que aquella persona apretaba la mandíbula con fuerza como si estuviera realmente enfadado. Finalmente, el desconocido se dio la vuelta y se fue marchando a paso lento y seguro.
-¡Ey! ¿A dónde te crees que vas?-gritó Atsuya queriendo ir detrás de él pero cuando empezó a correr una leve niebla se levanto haciendo desaparecer a aquella persona.
-¿Pero que…-dijo Hikaru sorprendido.
-…ha sido eso…?-terminó Atsuya tan confuso como su compañero.
-¿Qué hacemos? ¿Avisamos a Kidou-kantoku?-preguntó Kageyama.
-Em…no sé que podríamos decirle, la verdad, no le hemos visto la cara, podría ser cualquiera…-dijo Atsuya.
-Es verdad…oye ¿Y Fudou-san?
-¡Kuso!-gritó ella tomando de la mano a su compañero y salir corriendo arrastrándole con él-¡Nos va a matar!
-¡Hay que darse prisa!-exclamó Hikaru dejándose llevar por la corriente.
Mientras en otro lado.
-Esos dos tardan mucho…-gruñó Fudou consultando su reloj mientras golpeaba el suelo con el pie a modo de dar a ver su impaciencia.
-Me parece que no vendrán, les habrá entrado miedo. Eso o Kidou-kantoku ha castigado a Fubuki-sonrió Kariya con el balón debajo del pie.
-Bueno, de ser así tendría que conformarme y practicar solo contigo…estaríamos un buen rato aquí a solas y de noche…y ¿sabes? Estoy un poco molesto, no me gusta nada que me hagan esperar.
-"…¡Fubuki, Kageyama, venid de una vez! ¡No me dejéis solo con este loco pederasta!"-pensó desesperado Kariya mirando la cara de psicópata que le dedicaba Fudou.
Mientras Kidou se encontraba en su despacho marcando un número en su teléfono privado. Era algo tarde, pero esperaba que la otra persona con la que esperaba hablar le contestara.
Marcando…Marcando…
-¿Moshi moshi?-preguntó la persona del otro lado de la línea.
Bingo.
-Haruna, soy yo.
-¿Onii-chan?-parecía sorprendida ante su llamada tan repentina, sobretodo cuando habían estado juntos hace nada-¿Ha pasado algo?
-Tenía que contarte una cosa, es respecto a Atsumi.
-¡¿Atsu-chan?! ¡¿Le ha pasado algo?! ¡¿Está bien?!-la voz de la joven madre sonaba sumamente preocupada al escuchar a su hermano hablar así.
Kidou le causó bastante gracia escuchar a su hermana agobiarse por tan poca cosa, cuando era estudiante del Raimon se preocupaba por todos pero nunca llegaba a ese nivel. Como se notaba que cuando una mujer se convertía en madre toda su atención y preocupación iban dirigidas a su hijo. Y Haruna desde luego no era ninguna excepción. Si ahora le decía que su hija había tenido un pequeño accidente aunque fuera torcerse un tobillo la veía aparecer de repente con todas las autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
-No te preocupes, ella está bien, acaba de irse ahora con Fudou-le informó, en realidad no la había visto irse con Fudou pero tampoco quería asustar a Haruna, ya era algo tarde para que Atsumi fuera por ahí sola pero no tardaría nada en reunirse con el segundo estratega del viejo Raimon.-Pero tengo que decirte algo sobre ella.
-¿De que se trata?
-A tu hija la han descubierto.
Silencio.
Mucho silencio.
Más silencio.
-¿…Qué…?-murmuró Haruna totalmente anonadada desde la otra línea-¡¿Cómo?! ¡¿Quién ha sido?!
-Calmate, Haruna.
-¡¿Cómo quieres que calme?! ¡Si pillan a Atsu-chan nos pillan a todos! ¡A Fubuki-kun, a Fudou, a ti y a mi!
-Haruna…
-¡¿Qué haré, Onii-chan?! ¡Me quitaran a Atsu-chan!
-¡Ya, Haruna!-exclamó Kidou para que su hermana guardara silencio-Esa es la mala noticia, que la hayan descubierto, la buena es que han sido de los nuestros.
-¿De los nuestros?
-Matsukaze, Kageyama, Kirino y Tsurugi.
-¿Y como lo han sabido?-pregunta Haruna confusa.
-Tsurugi porque tiene el don de saberlo todo-dijo Kidou riendo-Los demás…creo que es mejor que le preguntes a Atsumi, no soy el mas indicado.
-¿Cómo que no? Eres su tío.
-Como si no lo fuera, Haruna, ni ella lo sabe ni yo puedo actuar como tal. Si ella nota algún acercamiento por mi parte hacia ti o hacia ella…empezara a hacer preguntas.
-Onii-chan…ya hablamos de esto.
-Lo sé…-dijo Kidou en un suspiro-Pero esto empieza a quedarse grande para mi.
-Pero…¿Cómo que te empieza a quedar grande? ¡Eres Kidou Yuuto! ¡Has pasado por peores cosas, esto puedes superarlo!
-Eran peores porque implicaban a mi familia…y esta vez tengo que fingir que mi propia sobrina no es absolutamente nada para mi y que mi hermana y yo tenemos que actuar como si apenas nos conociéramos.
-Onii-chan…
"No me llames así-pensó Kidou-te lo pido, me haces daño cada vez que te oigo llamarme de es manera."
-Te echo de menos…-confesó Kidou pasándose una mano por su cabellera-Te esperé y te busqué durante años, angustiado asustado y casi llego a enloquecer.
-No sigas por favor…-la voz de Haruna tembló.
"Tu me haces seguir"
-Te encuentro y resulta que tengo una sobrina, y tú corres el riesgo de ir a prisión y que te quiten a tu hija por falsificar sus documentos de identidad…
-Onii-chan, basta…no cruces la línea…
"Tu eres la única persona que de verdad esta muy por debajo de mi piel…-pensó Kidou-Tengo miedo, Haruna, mucho miedo, cada vez tengo mas claro que la brecha que hay entre nosotros se hará mas grande."
-Te siento cada vez mas lejos, Haruna-murmuró Kidou de forma clara-A pesar de que te tengo tan cerca.
-Onii-chan, de verdad, te prometo que algún día todo saldrá a la luz…que todo…
-Haruna…me alegro de hablar contigo pero ahora tengo mucho que hacer…-cortó Kidou-Hablaremos mañana…
-¡Pero Onii-chan…!
Kidou colgó el teléfono dejando a su hermana con la palabra en la boca.
"No hagas promesas cuando solo quieres evitar la verdad. No lo hagas, Haruna, es un terrible error. Lo único que quiero…es que volvamos a ser lo de antes o que intentemos reconstruirlo…pero cada vez tengo mas claro que entonces…ya no querré soltarte. Me duele mucho, Haruna…demasiado."
"Me gustaría escucharte una sola vez decirme "te quiero"…aunque solo sea una mentira. Aunque estas palabras… yo aun no sea capaz de decirlas"
-Soy un maldito estúpido-se dijo Kidou-Ahora me doy cuenta de que tengo estos sentimientos por ella…precisamente por ella…por la única mujer con la que nunca podré tener nada.
Al día siguiente…
-Pero ¡¿que diablos…?!-exclamó Tenma sorprendido y parpadeando.
-¿Qué os ha pasado?-se atrevió a preguntar Shindou al ver a sus tres compañeros que acababan de llegar.
Hikaru, Kariya y Fubuki tenían un aspecto deplorable, estaban con las cabezas agachadas, unos con una mirada de agotamiento y lastimera otros con una expresión de cansancio y molestia y otro directamente fruncían el ceño. Los tres presentaban magulladuras y rasguños por toda la cara, brazos y dando a entender que en el resto del cuerpo también dado que alguno mostraba gestos de dolor al hacer unos determinados movimientos, estas heridas eran mas visibles mas que nada por las tiritas y pomadas para cicatrizar que se veían.
-Nada…-respondió Kariya sin muchas ganas de querer sacar el tema.
-¿Cómo que nada? Si estáis hechos polvo-dijo Sangoku.
-¡Ha sido cosa tuya ¿verdad?!-gruñó Amagi tomando a Fubuki por el cuello de la camisa-¡¿Qué es lo que has hecho?!
-¡Suéltame, idiota! ¡Me haces daño!-protestó el de ojos rojos.
-¡Amagi-sempai!-exclamó Shindou.
-¡Amagi-sempai! ¡Atsuya no tiene la culpa, él está igual que nosotros!-le defendió Hikaru.
-¡Este siempre anda metiéndonos en líos a todos!
-¿Qué ocurre aquí?-preguntó una voz autoritaria que se acercaba al equipo.
-¡Kidou-kantoku!-exclamó Tenma.
-¡Suelta!-dijo el del mechón rosa forcejeando, solo faltaría que Kidou la viera en esa situación. No iba a dejar que su entrenador la sacase de los apuros-Amagi-sempai, si no me sueltas solo harás que Kidou-kantoku se enfade. Esto hará retrasar a todo el equipo del entrenamiento.
Amagi observó a su kohai* con un odio que no creyó sentir nunca por nadie. Quiza odio no era la palabra. Pero ese muchacho le sacaba de quicio. Siempre con esa actitud arrogante e impertinente con los demás como si fuera superior al resto, ahora entendía la manía que le tenía Kurama, ese chico se buscaba los problemas él solo. Todavía no lograba entender porque Kidou-kantoku le había permitido siquiera hacer la prueba de ingreso.
Amagi lo soltó de forma brusca haciendo que el muchacho perdiera un poco el equilibrio y que estuviera a punto de caerse de espalda de no ser porque pudo restablecerse a tiempo. Amagi lo miró con desdén y luego se reunión con Kurama y Kurumada.
-¿Ves como yo no hago nada?-protestó Fubuki a Hikaru en voz baja y cruzado de brazos. Hikaru solo negó con la cabeza
Kidou llegó hacia donde estaban sus jugadores, no tardó nada en percatarse en el estado físico en que se encontraba el defensa, el delantero y el centrocampista. Pero a parte de los daños evidentes no parecían estar lesionados así que no tendía que sustituirlos en el entrenamiento por lo que decidió no preguntar.
-Haruna…-llamó Kidou haciendo que su hermana caminara hacia ellos. Ella cruzó una mirada con su hermano pero él no se la devolvió.
-Ya se ha decidido cual va a ser nuestro próximo oponente-anunció Haruna, todo la miraron expectantes-El oponente será el instituto Kidokawa.
-¡¿El instituto Kidokawa?!-exclamaron todos a la vez.
-El Kidokawa…-murmuró Atsuya con los ojos abiertos.
-Por fin han aparecido-dijo Kirino.
-Si-respondió Shindou.
Hikaru observó confuso las reacciones que tuvieron todos, al sentirse fuera del tema decidió preguntar.
-Oye ¿el instituto Kidokawa es un equipo muy fuerte?-ante esta pregunta inocente Tenma y Shinsuke se inclinaron hacia un lado.
-¿Qué? ¿No conoces al instituto Kidokawa?
-No…-respondió Hikaru algo avergonzado por su ignorancia.
-¡Es un equipo muy fuerte en todos los aspectos! ¡Es un instituto muy reconocido!-explicaba Tenma ansiosamente.
-¡Ganaron al Raimon en el Holy Road del año pasado!
-¡¿En serio?!-se sorprendió Hikaru.
-¿Qué? ¿El año pasado…?-murmuró Atsuya mirando de pronto al joven portero y al centrocampista-Pero si…en ese tiempo…
-¿Qué ganaron? ¿Eso no fue gracias a las instrucciones del V Sector?-preguntó Kariya con los brazos detrás de la nuca.
-Aquel partido fue distinto-dijo Sangoku-En aquel momento, la elección para elegir al nuevo Seitei ya había acabado…no tuvimos que seguir ninguna instrucción. Nosotros perdimos ese partido de verdad.
-Entonces esa escuela es así de fuerte-dijo Hikaru sorprendido.
-Pero puede que este año sea fácil vencerlos-dijo Aoyama haciendo que todos los miraran con curiosidad, cruzó mirada con su mejor amigo y ambos asintieron.
-Nosotros hemos investigado un poco-respondió Ichino-Vamos dentro y os lo enseñamos.
Todos esperaron la aprobación del entrenador antes de dirigirse a la sala de reuniones del club. Fubuki se quedó rezagado para ir a hablar con Haruna.
-Otonashi-sensei-le llamó él cuando estuvo a su lado.
Haruna miró a su hija, solo hizo falta ver su expresión para saber que era lo que quería. Sonrió y le dio su portátil.
-Mira lo que quieras-le dijo ella-Yo ya lo hice pero no encontré nada…
-Arigato…-murmuró él empezando a teclear el pequeño ordenador. La lista de los jugadores del Kidokawa apareció en la pantalla. La mirada del centrocampista oscuro se detuvo en el que tenía el puesto de capitán-¡¿Kishibe-kun?!
-¿Sabes quien es?-preguntó Kariya que había aparecido a su lado de repente.
-¡Ah! ¡Kariya!-exclamó sorprendido.
-No hace falta que pongas así-se burló Kariya para luego señalar la imagen del capitán del Kidokawa-¿No me irás a decir que es tu amigo?
-Em…n-no…no es que sea mi amigo-dijo él recomponiéndose de la sorpresa para luego volver a mirar la fotografía seriamente-pero le conozco…
Mientras en otro sitio…el instituto Kidokawa.
-¿Una revolución? Que inútil.
-¿Inútil?
-Si, eso he dicho, inútil.-repitió Sousuke con prepotencia-¿Qué es lo que pretenden con eso? Haciendo lo que el V Sector ordena podemos llegar a la Liga Profesional Juvenil. El Fútbol Juvenil es un desperdicio. Los primeros partidos solo sirve para llegar a la Liga.
-¿No sientes nada al ver el futbol del Raimon, Nii-san?-protesto el hermano menor.-¿No piensas en querer jugar al fútbol de verdad?
-Capitán…-murmuró uno a Kishibe que miraba preocupado la reacción de todo el equipo.
-Pues entonces te diré la verdad-sonrió Sousuke-No eres mas que un envidioso.-lo señala-Estas culpando al V Sector por no tener ninguna habilidad, y por no haber conseguido entrar en el equipo titular-el otro lo mira sorprendido-Je ¿he acertado?
-¡Tu te lo has buscado!-gritó al otro lanzándose encima de su hermano mayor.
-¡Sousuke!
-¡Intenta decir eso de nuevo!-gritó el pequeño apretando la camisa de Sousuke-¡Repítelo!
-"Esto se va de las manos…antes no era así"-pensó Kishibe mirando como los dos hermanos peleaban entre ellos mientras los demás trataban de separarlos-"Te fuiste tu…y todo el equipo se desmoronó…"
De nuevo con el Raimon.
-¿Queréis decir que hay una división dentro del equipo?-preguntó Sangoku.
-P-pero…si el Kidokawa Seishu siempre ha sido un equipo muy unido-murmuró Atsuya sin que nadie le oyera.
-Bueno, eso significa que ganaremos el partido fácilmente-sonrió Amagi.
-Ellos no tendrán ninguna oportunidad de ganar, no importa si es el Kidokawa Seishu u otro equipo-sonrió Hamano estando de acuerdo con Amagi.
-¿De verdad funcionará?-dijo Tsurugi de lo mas calmado.
-¿Qué quieres decir?-preguntó Sangoku. Kidou bajó la cabeza, pensativo.
-Como todos saben, el Kidokawa Seishu es el equipo más fuerte dentro del V Sector. Si vencemos al Kidokawa Seishu…
-¡Habremos completado la revolución!-sonrió Sangoku.
-Eso quiere decir que el V Sector no nos dejará ganar de ninguna manera-dijo Kirino mirando su botella.
Al cabo de unas horas el capitán salía del instituto para ir directo a su casa. Estaba realmente preocupado, todo se estaba yendo de las manos. Sus compañeros cada vez se llevaban peor estaban totalmente desestabilizados. Y él ya no sabía que mas hacer ni siquiera su entrenador era capaz de hacer algo. De hecho, su entrenador se había dado por vencido a intentar encauzar a los jugadores y había terminado dimitiendo. Ahora estaban sin entrenador y el equipo fuera de control, con el próximo partido a la vuelta de la esquina.
-Incluso si Sousuke dice eso…aunque nuestro amor por el fútbol sea el mismo…-pensó al recordar las palabras de su compañero-¿Qué debo hacer?
De pronto alguien se le cruzó en su camino. Parpadeó confuso cuando vio una persona que ocultaba su identidad tras una capucha. Por su tamaño, no parecía ser un adulto pero tampoco un niño, quizá un estudiante.
-¿Quién eres?-preguntó Kishibe poniéndose serio al ver que aquel que obstaculizaba su camino no tenía intención de quitarse de en medio. Aquella persona dejó ver parcialmente su rostro mostrando una sonrisa y unos ojos oscuros ligeramente ocultados por la sombra de la capucha. Kishibe parpadeó sorprendido al reconocer aquel rostro-¡Tu eres…!
De pronto, esa persona corrió hacia Kishibe quedándose de pronto muy cerca del oído del capitán del Kidokawa Seishu y murmurando algo para luego dejar un objeto fino y alargado dentro de su bolsillo.
-…Te lo encargo…Kishibe…-dijo esa persona y sin más pasó por su lado y se fue dejando al pobre chico paralizado.
-¡Espera!-exclamó Kishibe al reaccionar pero al mirar hacia atrás esa persona ya no estaba. Se quedó anonadado viendo la nada, tratando de buscar algún indicio de a donde había ido esa persona pero…nada…-Pero si…eras tu…¿verdad?
-¿El Kidokawa Seishu esta por aquí?-le preguntó una voz, Kishibe se volvió a dar la vuelta encontrándose con un hombre de cabellos rubios y de mirada escarlata que sonreía confiado.
Durante algunos días más el equipo Raimon continúo entrenando para el tan esperado partido. Hikaru, Kariya y Atsuya habían cogido la costumbre de desaparecer después de los entrenamientos y al día siguiente volvían a aparecer con las mismas magulladuras y heridas de la otra vez, algunas mas profundas que otras. Si bien la mitad del equipo, sobretodo Amagi y Kurama, pensaban que esas heridas eran causadas por culpa de cierto centrocampista, aunque Hikaru insistía en que no era así. A Kidou no se le pasaba por alto esa situación pero prefería no decir nada, a pesar de los arañazos estaban física y mentalmente bien así que no tenía que preocuparse.
Durante este proceso, Atsuya se acercó a hablar con Tsurugi.
-Supongo que ya lo sabes-dijo Atsuya cuando estuvo cerca de él sin que los demás lo oyeran.
Tsurugi solo miró a su compañero, magullado como ya se hacía costumbre, sin decir nada.
-¿No hay nada que quieras preguntarme?-preguntó Atsuya seriamente aunque su interior estaba lleno de nervios.
-No tengo nada que decir…-sonrió Tsurugi-Tu verás lo que haces…pero te aconsejo que te vigiles las espaldas. Los demás no vamos a estar encima de ti para cubrirte.
Atsuya sonrió arrogantemente.
-Será como tú quieras, chico Spice*-murmuró Atsuya.
Kidou y Haruna no volvieron a cruzar palabra respecto a aquella llamada telefónica. Si bien, Haruna si quería hablar del tema, por lo menos para intentar que su hermano se quedará tranquilo pero él solo hablaba de los entrenamientos y de la condición de los jugadores, mostrando su indisposición a hablar del asunto, cuando Haruna le insistía Kidou solo respondía con un "Ahora debemos concentrarnos en esto, Haruna" o también "No podemos perder el tiempo con tonterías". Kidou no hacía otra cosa que esquivarla.
Y así el día del partido.
Todos los del equipo Raimon se encontraban sentados en el vagón del tren que les correspondía.
-Por fin ha llegado el día del partido-murmuró Sangoku.
-Les daremos una paliza en venganza por lo del año pasado-aseguró Amagi chocando sus puños uno contra el otro.
-¿Cómo será el estadio de hoy?-preguntó Shinsuke a su amigo entusiasmado-¡Que emoción!
-¡Si!
-¡Quita de en medio!-se oyó una voz imperiosa al otro lado del cristal que separaba del vagón, el equipo del Kidokawa estaba entrando en el tren y al parecer no con buen pie.
Cuando Kishibe entró se quedo mirando seriamente a Shindou para luego ir a sentarse a su sitio. Shindou se quedó extrañado ante este hecho.
-¿Qué expresión es esa?-pensó Shindou mirando aun el rostro de Kishibe-¿Indecisión? ¿O la fuerte emoción de arriesgarlo todo en este partido?
Atsuya bajó rápidamente la mirada al suelo procurando que Kishibe no se percatará de su presencia, que no la reconociera, no por el momento.
Kidou y Haruna se quedaron por un segundo mirando a los dos chicos que intercambiaban miradas antes de mirar hacia el frente y llevarse una sorpresa al ver al entrenador del equipo.
-¡Aphrodi!-exclamó Kidou levantándose de su asiento.
-¿Aphrodi?-preguntó Kirino al ver la reacción de su entrenador.
-Es uno de los mejores miembros que han jugado en el Raimon-informó Haruna sorprendida al ver a tal personaje delante de ellos.
-Lo conozco-dijo Kurama mirando al entrenador del equipo contrario-Es famoso no solo por haber jugado en el Raimon…sino porque fue el capitán del instituto Zeus hace diez años, y también por haber pertenecido a los Fire Dragon de la selección de Corea durante el TFI. Aunque había oído que estaba entrenando al Zeus, no se porque esta ahora en el Kidokawa.
-Pareces muy bien puesto en el tema, Kurama-dijo Amagi.
-Me he estado informando…-sonrió Kurama.
-¿El instituto Zeus…?-murmuró Atsuya por lo bajo-¿Significa eso que es el entrenador de Hibari?-pensó al recordar que su antigua compañera de equipo se había ido a estudiar al Zeus al graduarse de la primaria.
Cuando el tren inició su marcha se sumergió todo en un silencio tenso, tal y como había pasado con el Hakuren. Kidou y Aphrodi mantenían sus miradas fijas en el otro tratando de saber que era lo que pensaban.
-¿Por qué? ¿Por qué estas aquí?-pensó Kidou-¿Tu también piensas que el V Sector es necesario para mantener el control?
Al cabo de un rato llegaron a la estación en donde se bajaban, los dos equipos, uno al lado del otro, caminaban mirando hacia el frente mientras iban dejando atrás el largo pasillo oscuro, mientras iban escuchando los reclamos de la afición.
Todos quedaron sorprendidos ante el nuevo estadio en donde se jugaría el partido. Un campo de madera completamente rodeado de agua. Era como una balsa gigantesca en medio del mar.
¡Este es el tercer partido del Campeonato Nacional del Holy Road!-anunció el comentarista-¡El instituto Raimon contra el Kidokawa Seishu! ¡El lugar del partido será en el estadio Water World!
-¿Este es el estadio de hoy?-preguntó Sangoku.
-Vamos…-ordenó Aphrodi antes de seguir adelante. Kidou lo miró un momento antes de dar él también la orden.
-Vamos-ordenó Kidou yendo hacia delante. Una vez posicionados en sus respectivos banquillos, los jugadores fueron a probar el campo.
Amagi pisó fuerte el terreno.
-El terreno es mas resistente de lo que pensaba-comentó el mas grande de los defensas.
-Debe ser más fácil jugar aquí que en el campo de hielo…-dijo Hamano mirando el terreno.
-Estadio Water World-pensó Kidou-¿Que trucos debe de esconder?
-Es genial-pensó Tenma mientras movía el balón con el pie-Ahora podré hacer mis regates sin preocuparme por el campo.
-Maldita sea, maldita sea, maldita sea-murmuró sin parar Atsuya completamente tieso en el sitio con la cara completamente pálida.
-¿Qué te pasa, Fubuki?-preguntó Kirino acercándose a él.
-¿Eh? ¡No, nada!-trato de sonreír pero fue muy forzado, ni siquiera podía ocultar su nerviosismo ante el defensa de ojos celestes.
-Te has puesto muy pálido-dijo algo preocupado Kirino para luego rozar con sus dedos el rostro de su compañero-Y estas sudando a mares…
-¡No es nada!-exclamó de pronto moviendo los brazos energéticamente-Estoy muy bien, Kirino-sempai, no tienes de que preocuparte, de verdad.
Su forma de hablar y de moverse no concordaba con lo que decía. Estaba visiblemente nervioso incluso se atrevería a decir que tenía miedo, miraba a todos lados, sus manos estaban temblando y parecía estar respirando mas fuerte de lo normal.
-¡Anunciaré los jugadores que entraran en el campo!-anunció Kidou-Delanteros: ¡Tsurugi! ¡Kageyama!
-¡Si!
-Centrocampistas: ¡Shindou! ¡Fubuki! ¡Nishiki! ¡Matsukaze!
-¡Si!
-Defensas: ¡Nishizono! ¡Kariya! ¡Kurumada! ¡Kirino! Y portero ¡Sangoku! Esos son todos-decidió Kidou antes de ir a sentarse.
-Calma…calma…calma…no te alteres…-se decía a si mismo Atsuya sujetándose el pecho y sintiendo como el corazón le iba a mil por hora.
-Atsu-chan.
-¡¿QUÉ?!-exclamó el centrocampista dando un brinco del susto.
-No tienes por qué jugar si no quieres…-le dijo Haruna al ver a su hija tan alterada-Puedo hablar con Kidou-kantoku, le explicaré que estas indispuesto y…
-¡No!-exclamó Atsuya de pronto-N-No es necesario que te preocupes por mi…de verdad…estoy bien…
-Pero si tu…
-¡No pasa nada! ¡Quiero jugar! ¡De verdad!-dijo ella dándose un golpecito en el pecho en señal de confianza pero por dentro estaba hecho un marojo de nervios.
¡Todos los jugadores ya se han colocado en sus posiciones!-anunció el comentarista una vez todos los jugadores estuvieron en su lugar-¡El tercer partido del Holy Road será igual que en la final del año pasado, Raimon vs Kidokawa! ¡El año pasado la victoria se la llevo el Kidokawa con un resultado de 2 a 1! ¡¿El Raimon se vengará por lo de entonces?! ¡Bien, en pocos instantes daremos el inició del juego!
-¡Vamos!-sonrió Nishiki entusiasmado mientras chocaba los puños.
-Hemos estado entrenando duramente-se dijo Hikaru mirando a Kariya y a Fubuki desde su posición-No podemos perder.
-Es un desafío, Shindou-pensó Kishibe y como si el aludido le hubiera entendido se preparó.
El árbitro dio el pitido del inicio y Tsurugi le pasó el balón a Hikaru.
¡Con el saque inicial del Raimon, comienza el partido!
-¡No vamos a perder!-exclamo Hikaru-¡Shindou-sempai!-gritó pasándole el balón a su capitán.
-¡Nishiki!
-¡Tenma!
¡El Raimon avanza dando pases! ¡Matsukaze está avanzando!-anunció al ver al chico avanzar a toda aprisa con el balón.
-¡No te dejare pasar!-dijo un contrario arrebatándole el balón.
¡El balón le ha sido robado a Matsukaze!
-¿Le ha robado el balón a Tenma durante el regate?-preguntó sorprendido Shinsuke ante tal hecho-Esto es increíble…
-¡No te dejaré avanzar!-advirtió Fubuki corriendo hacia el oponente-¡Me llevaré el balón!
-¡Izumi!-gritó el otro pasando el balón al nombrado y esquivando a Fubuki.
-¡No te dejare ir!-advirtió Nishiki corriendo hacia él.
-¡Oitoka!-dijo Izumi haciendo el pase.
¡Kidokawa Seishu esta haciendo magníficos pases para mantener la posesión del esférico!
-¿De que va esto?-dijo Shindou corriendo-Estaban divididos pero ¿ahora son amigos de nuevo?
-Si, estábamos peleados-dice Kishibe corriendo al lado de Shindou-Pero ahora es diferente-le corta el paso-Ahora no estamos luchando por el V Sector o la revolución. Estamos luchando por nosotros.
-¡Kishibe!-gritó uno lanzándole el balón
¡Kishibe avanza!
-¿Crees que te dejaremos pasar?-dijo Kariya corriendo hacia él junto a Shinsuke.
Kishibe hizo un movimiento de regate y dejó atrás a los defensas.
-¡Sousuke!-gritó Kishibe pasando el balón.
¡El Kidokawa intercambia pases!
-¡Alto ahí!-gritó Atsuya corriendo tras el nombrado. Sousuke río al verlo y corrió hacia la portería-¡Kuso! ¡Me está dejando atrás!-gruñó tratando de apretar el paso.
¡Está totalmente libre!
-¡Sangoku-sempai!-gritó Atsuya al ver que no conseguiría darle alcance
-¡Eres mio!-gritó Sousuke a punto de dar un chut.
Cuando de pronto una gran cortina de agua se elevó de pronto hacia arriba. Sousuke detuvo su chut sorprendido mientras que Fubuki justo detrás de él observó esa cortina acuática que era más grande que ellos totalmente paralizado y los ojos completamente dilatados.
-¡AAAAAAAH!-gritó Atsuya para luego caer hacia atrás sentado en el suelo haciendo que varios de su equipo y del contrario lo miraran.
-¿Qué?-exclamaron Kidou y Aphrodit al ver el extraño acontecimiento.
¡Ahí está! ¡El mecanismo de caída del Estadio Water World!
-¡Fubuki!-gritó Shindou corriendo hacia él junto a Kirino-¿Estas bien?
El peli-azul no contestó se quedó en el suelo pálido y temblando.
-¿Qué ha sido eso?-preguntó Tenma al llegar a donde estaban y viendo que el campo se había fragmentado.
-¿Fubuki?-murmuró Kirino observando la cara de su compañero-¡Ey Fubuki!-le llamó sacudiéndole de los hombros pero ni con esas-¡Reacciona!
Por fin el oji-rojo parecía haber escuchado la voz de su sempai.
-¿…Que…?-reaccionó él como pudo.
-Oye ¿Qué ha sido eso?-preguntó Kirino mirando seriamente al peli-azul.
-¿Eh? ¡Nada! ¡Que me ha pillado por sorpresa!-exclamó el chico levantándose de un salto-Lo siento es que…ha sido muy inesperado…jejejejeje. Venga, volvamos a la posición-dijo sonriendo falsamente para luego salir corriendo hacia el centro del campo.
-Fubuki…-murmuró Kirino abriendo los ojos de la impresión al entender que era lo que le pasaba a su compañero-…no me digas…que tienes miedo al agua…-murmuró en voz baja.
CONTINUARÁ
Y por fin término el dichoso capitulo, me ha costado a horrores y es que he estado muy ocupada pero aquí lo tenéis. Siento que ahora tarde más en subirlos pero es que ya no estoy de vacaciones así que toca tener paciencia, gomen ne.
Bueno, aquí Kidou ya se ha dado cuenta de sus sentimientos por su hermana la pregunta es ¿Qué pensará hacer de ahora en adelante? De momento evita a Haruna y la chica en cuestión…sigue sin enterarse de nada XDDD.
El personaje misterioso (que me imagino que todos os imaginaréis quien es) ha aparecido en dos ocasiones en este capitulo ¿Qué le habrá dado a Kishibe? ¿Y de que le conoce? Mmmm eso se verá en el próximo capitulo pero intentar adivinarlo, os animo a ello jijiji.
Mientras Atsumi, Kariya y Hikaru están tramando algo con Fudou ¿Qué será será? Ejejeje –risa a lo Kogure-Y además, ahora podéis ver que Atsumi/Atsuya tiene una debilidad bastante evidente. Al igual que su padre en el pasado, tiene una fobia solo que en vez de a las avalanchas, al agua ¿Por qué será? Jejejejeje.
Vale, ahora tengo una pregunta que haceros. No tenía intención de hacerlo pero hay una amiga mía que me pide que incluya mas a Aphrodi en la historia aunque sea un capitulo o dos. Estaba fuera de mis planes además de que como mi fic está ambientado en el anime original y Aphrodi no aparece mucho mas que en el partido del Kidokawa pues no sé que hacer ¿Qué opináis los demás?
Bueno, a continuación unas aclaraciones respecto a unos términos:
Abunai: es una expresión, significa "¡Cuidado!" en japonés.
Kohai: es lo contrario a sempai. Un Kohai es alguien que es mas nuevo o novato en algo que otra persona (esta persona en concreto, al tener mas experiencia que el Kohai se le llama Sempai)da igual en lo que sea, deporte, estudios, etc. Un dato, el sempai no tiene por qué ser alguien más mayor que un kohai. Por ejemplo un niño de diez años que lleva cinco años en un deporte puede ser perfectamente el sempai de un hombre de treinta años que acaba de incorporarse a ese deporte.
Spice: Esto es lo que yo llamo un "guiño literario". Atsumi le hace este "guiño" a Tsurugi por la canción de Spice interpretada por Kagamine Len de Vocaloid, hay una versión en que la cantan varios jugadores de Inazuma Eleven Go, Tsurugi, Shindou, Kariya, Kishibe, Taiyo y Yukimura entre ellos. Aunque dentro del fic no significa que hayan cantado esa canción XDDDD. Spice significa "especia".
Bien ahora la contestación a los review:
Dama-kge: Me haces muy feliz al darle una oportunidad a mi fic aunque no te guste esta pareja, muchas gracias de verdad ¡Te daría un abrazo! Y respecto a Kidou, es solo que al pobre no le cuentan nada pero en el fondo si que le respetan…mas o menos…ejem…Bueno Kidou es mucho Kidou él sabe poner a la gente en su lugar ^^U.
Miki-chansis: Respondiendo a tu pregunta…no pienso contaros el secreto pienso haceros sufrir de la forma más lenta y dolorosa posible muejajajaja sufrid pequeños sufriiiiiiid. Y en el capitulo ya sabes porque Atsumi no se fue a cambiar a una de las aulas (lo cierto es que yo no había caído en eso). Y por cierto, no te sientas la peor persona del mundo…tus comentarios dejan ver que eres un encanto de persona ^^.
Yami Miyazaki: Si te gusta esa imagen de verlos como una pareja, espera espera a que venga lo mejor jijiji. No pienso contarte quien es el delantero de fuego, tendrás que esperar un bueeeeen tiempo hasta saber quien es pero créeme esperaras, ve pidiendo una pizza XDD. Y si Fudou es muuuuy cabrón, aquí él es padre, amigo y confidente de Atsu-chan pero claro no deja de ser el Fudou malote que adoraba molestar a su rival de toda la vida. Y si…Kariya no defrauda XDDD. De nuevo muchas gracias, compañera, a ti si te pongo en un altar. Eres capaz de elevar mi autoestima hasta donde alcanza la "sabiduría divina" (pregúntale a tu nee-chan, ella sabe a lo que me refiero).
Guest 1: gomen, es que no se como llamarte ^^U. Sé que me pides que actualice pronto pero ando ocupada y necesito tiempo para tenerlo todo en orden, así que lo siento u.u. Y eso de que me consideres la mejor escritora…me subiste los colores / ARIGATO!
Guest 2: Pues relájate ¡Aquí lo tienes! Y siento no poder actualizar mas seguido pero como le dije a Guest 1, ando bastante ocupada, perdona. Y muchas gracias por el review, eso me anima a seguir escribiendo.
