Capítulo 7.- La calma que precede a la tormenta.
Casi dos años y medio año habían pasado del nombramiento de Minato, un año y medio después del nombramiento siguió su boda con Kushina y fue en un abrir y cerrar de ojos anunciaron el nacimiento de su primer bebé, las relaciones con la aldea de la nube seguían tensas y más con la reciente destrucción de uzushiogakure.
-Lamento lo del país del remolino- Comentó Naruto haciendo que Kushina sintiera una punzada de dolor, ciertamente no era la mejor manera de tocar el punto pero la intención fue lo importante, al menos para Kushina así fue.
-No se preocupe Naruto-sama…-
-San o sin sufijo, me hace sentir viejo- interrumpió el aludido.
-Ja…Ja- respondió la pelirroja con sarcasmo.
-Ya en serio, lo lamento, no pude hacer mucho para evitar su destrucción-
-Tranquilo, quizá no seamos el clan que fuimos pero aún quedamos en el mundo unos Uzumaki-ttebane- dijo tomándose el brazo en su típica señal de pelea.
-¿Ttebane?- preguntó con una gota en la frente.
-Tranquilo sensei ya te acostumbrarás a vivir entre la gente- dijo Minato entrando en la habitación con un par de tazas de té.
-Oye o soy tan ermitaño- reclamó haciendo un puchero.
-¿No? ¿Cuándo fue la última vez que compraste ropa? –preguntó Minato viéndolo.
-Pues… fue hace como… hace poco- respondió tomándose bastante tiempo en responder.
-Pues hoy vamos a ir a comprar algo para Naruko así que también irás- declaró Kushina con firmeza.
-¿Naruko?- preguntó sorprendido.
-Si, en homenaje a ti sensei, por todo lo que nos has ayudado y apoyado queremos que nuestra hija lleve tu nombre-
-Me siento honrado Minato. ¿Están seguros que es una niña?- preguntó sonriente mirando al vientre abultado de Kushina.
-Biwako-sama nos lo dijo, ella nunca se equivoca con estas cosas-ttebane- exclamó Kushina sonriente.
Esa tarde después de comer fueron al centro de la aldea a comprar ropa mientras caminaban para Naruto no pasó desapercibido que muchos de los compañeros de Minato de la academia tenían hijos, fue un recordatorio más de qué tan rápido pasa el tempo.
Momentos después Kushina platicaba con Mikoto acerca de sus temores respecto al parto, pues la Uchiha era de las más experimentadas con eso al estar por recibir a su segundo hijo, Itachi el mayor tenía ya casi cinco años de edad, tan serio que se veía Fugaku pensó Naruto.
Ya que la tienda de ropa era aburrida y él había comprado todo lo que necesitaba decidió salir a dar un paseo por la aldea, por alguna extraña razón caminó hacia un parque y se sorprendió al ver a nada más y nada menos que a Hiashi Hyuga, su hermano y las esposas de ambas en un día de campo, al parecer los Hyuga sí se divierten pensó, no le sorprendió ver a Hizashi cargando a un pequeño bebé, más o menos de un año pero sus ojos casi se salen al ver Hana, la esposa de Hiashi, embarazada, eso no lo esperó ver ni en mil años.
-Al parecer hoy todos se empeñan en hacerme sentir viejo- susurró.
-Bienvenido a mi mundo- respondió a su lado el tercer Hokage- El verlos a todos grandes y con hijos me hace sentir que…-
-Que el tiempo vuela- completó Naruto.
-La voluntad del fuego se fortalece con cada generación- dijo viendo a los niños correr por el parque jugando a los ninjas.
-Hashirama-san hizo un buen trabajo, al igual que los otros Hokage, sé que Minato no será la excepción- respondió mirando al recién tallado rostro de su antiguo alumno.
-Aún queda mucho por hacer-
-Buenas tardes Hokage-sama- saludó Minato llegando junto con su esposa.
-Buenas tardes Hokage-san- respondió Sarutobi sonriendo- Biwako quiere hablar con ustedes acerca de los preparativos para evitar que "eso" pase durante el parto.
-Iremos de inmediato, ¿vienes sensei?- preguntó Minato.
-No, quedé de entrenar taijutsu con Guy y Kakashi, los veo después- y así se separaron sus caminos.
Al volver a casa el inmortal encontró a Minato y a Kushina abrazados en la sala mientras comentaban lo felices que serían con su niña una vez que naciera.
-A veces quisiera que nuestra hija no fuera ninja ¿qué pasará si un día no vuelve de una misión? ¿O si somos nosotros quienes la dejamos sola?- decía Kushina con preocupación.
-Tranquila mi amor- habló tranquilizadoramente Minato depositando un beso en su frente- si algo le pasa a ella estaré para protegerla
Días después.
-Ura renge- se escuchó en un campo de entrenamiento y fue seguido de una serie de estruendos y terminó con un temblor y una nube de polvo se elevó hacia el cielo.
Maito Guy aterrizó jadeante con un tono rojo en su piel, los ojos en blanco y un aura verde se desvanecía, de un cráter en el suelo se levantó Naruto, sin un rasguño pero su ropa se veía claramente dañada.
-De no tratarse de mi esa técnica hubiera probablemente matado a un ninja, aunque creo que deberías buscar una forma de evitar fallar el último golpe, es el más poderoso pero es sencillo esquivar, no me dañaste pero duele como no tienes idea- dijo su impresión sobre la nueva técnica de la autonombrada bestia verde de Konoha.
-Gracias Naruto-san, mejoro mucho cuando practico contigo-
-Quizá porque no lo lastimas y puedes pelear sin preocupaciones, además los troncos no se pueden defender- comentó Kakashi quien acababa de llegar.
-Eso debe ser, por cierto Kakashi ¿quieres entrenar con tu sharingan?- Naruto sabía que Kakashi ocupaba mejorar sus habilidades culares, pero al ser un no Uchiha el clan se negaba a enseñarle, lo poco o mucho que sabía lo había aprendido junto con Shisui en ANBU, pero ambos estaban muy ocupados para entrenar regularmente.
Por respuesta el Hatake sólo levantó su banda mostrando un sharingan de dos aspas.
-Hoy entrenaremos copiado de jutsus, se que consume mucho chakra pero si no lo usas no lo mejorarás-
-Bien, hagámoslo-
-Kushina, la hora ha llegado-
-Lo sé Biwako-sama, son más de 10 meses, espero no duela mucho- contestó Kushina con temor en su voz.
-No seas miedosa, yo he tenido cuatro hijos y nunca me he quejado, andando-
Entonces fue así como salieron de la casa y llegaron a un lugar secreto donde estaba Minato.
-¿Qué pasó con Naruto?- preguntó al notar su ausencia.
-El sensei salió a una misión, al parecer los de la niebla planean movilizarse contra la hoja, nadie mejor que él para este tipo de misiones de reconocimiento, lo siento Kushina- se disculpó Minato.
-No te preocupes querido, espero vuelva pronto- en eso vio que Biwako se acercaba con una jeringa.
-Bien Kushina, es hora de inducir el parto, Minato encárgate de que el sello no se rompa-
-No se preocupe Biwako-sama yo me encargo-
-Supongo que no puedo aplazarlo más jeje- rio nerviosa mientras se recostaba en la cama.
-Al fin llegué a la aldea, espero no haberme perdido el nacimiento de mi ahijada jeje, se siente raro tener una ahijada, pero bueno ya tengo un libro con mi nombre así que supongo que es normal dentro de mi vida- dice aliviado al ver dejar atrás la entrada de la aldea.
-Kushiyose no jutsu- se escucha en el silencio de la noche y un temblor se siente al instante
-Es…es… es el Kyubi- grita alguien lleno de temor antes de ser aplastado por una garra gigante.
-¿Qué ha pasado?- se pregunta mientras se debate entre salir corriendo hacia el centro de la aldea y ayudar a los civiles o ir a ver que Minato y los demás estén bien, pero poco tiempo hay para pensar, no puede, su mente le impide ignorar esos gritos de auxilio, así que corre hacia el centro.
-Hiashi-sama, el ala oeste del complejo ha sido destruida por el Kyubi, sofocamos los incendios pero Hana-sama…- anunció un Hyuga llegando a donde estaba su líder.
-¿Qué pasa con mi esposa?- preguntó consternado el patriarca Hyuga.
-Está herida y el parto se adelantó-
Continuará…
Como podrán ver este capítulo es muy corto y me tardé demasiado en terminarlo, de no ser por mi musa aún iría en 800 palabras, espero les guste y dejen reviews, es sólo la preparación para lo que sigue, espero traer un nuevo capítulo antes de que termine el mes, si puedo dos, todo depende de mi tiempo y mi musa.
Yo creo que todos o casi todos los que leen este fic saben qué es lo que sigue y espero sorprenderlos con el siguiente capítulo, muchas cosas cambiarán a partir de ahora, así que les pido sus consejos e ideas ¿Qué les gustaría que pasara?
