Disclaimer: Beautiful es de Cuteblndegoddness y Harry Potter es de JKR


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Capítulo 9: Cena de amigos

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De pie allí, sonriendo en su puerta, estaba Ron. Estaba muy bien vestido y sus deslumbrantes ojos azules se iluminaron cuando la vio.

—Hermione —dijo dando un paso a la sala de estar abrazándola fuertemente.

—Ron, estoy tan contenta de que pudieras venir. No te veía hace tanto tiempo —sonrió.

—Y yo estoy muy contento de que me enviaras esa lechuza. Acabo de salir de la práctica y estaba pensando cenar tostadas y té —rió. Hermione rió junto a él. A menudo sus propias cenas eran tostadas y té.

—No te puedo imaginar comiendo solo tostadas con té Ron, por lo general comías mucho más que eso —ella rió.

—Bueno, no puedo convertirme en una enorme bola ¿no es cierto? Saldría disparado del equipo.

—Supongo que no —dijo tomando su bolso.

—Entonces, ¿para qué estás de ánimo hoy? —preguntó—. ¿Italiana, china, mexicana, americana?

—Cualquiera, muero de hambre. No sé si Harry te contó que finalmente terminé esa poción "Marca tenebrosa" en la que había estado trabajando la última vez que te escribí. ¡Recibí la aprobación del Ministerio hoy!

—¡Genial! ¿Así que esta es una celebración? —dijo Ron abriendo la puerta para ella.

—Sí.

—Te vez hermosa Hermione. Casi me quitaste la respiración.

—Eres tan dulce ¿Cómo es que no te has casado todavía? —sonrió.

—Ella está demasiado ocupada con su trabajo —le devolvió la sonrisa.

Hermione se sonrojó. Ron le hizo saber, cuando rompieron muchos años atrás, que siempre tendía sentimientos por ella.

—Entonces ¿A dónde? —preguntó él.

—Donde quieras.

—Te sorprenderé entonces. Sujeta mi brazo.

Ella lo hizo y él tembló ligeramente ante la cercanía. Y pronto la calle vacía se arremolinaba a su alrededor y aterrizaron en otro callejón oscuro.

—Bien, ¿Dónde estamos? —dijo ella.

—Ya verás —le dijo manteniendo su brazo entrelazado mientras caminaban.

—Entonces ¿Cómo va el quidditch?

—No quieres hablar de quidditch —dijo sonriendo—. Sé lo que piensas de ese deporte.

—Bueno, todos hacemos sacrificios por el bien común —le devolvió la sonrisa.

—Después de caminar algunas cuadras terminaron en un pequeño café. Ron abrió la puerta para ella y rápidamente encontró una mesa para dos.

—¿Francés? No sabía que te gustaba la comida francesa, Ron —dijo mientras él le acomodaba el asiento.

—Un poco, pero sé que te gusta.

Hermione sonrió y negó con la cabeza. Ron había madurado mucho desde su última visita hace más de un año.

—Simplemente no puedo creerlo, Ronald Weasley un hombre nuevo.

Él sonrió. La camarera llegó a tomar su orden.

—¿Puis-je prendre votre ordre? —dijo en francés fluido. Hermione sabía algo, pero no lo suficiente como para ordenar.

—Oui s'il vous plait —respondió Ron. Hermione casi se cae del asiento. ¿Ron sabía habar francés?

—Je voudrais le canard avec les pommes de terre roties —dijo mirando el menú—. ¿Qué te gustaría, Hermione?

Miró el menú ante de responder.

—El pollo con salsa de crema parece bien, con las puntas de espárragos —le dio el menú de nuevo a la camarera quién miró a Ron con expectación.

—Elle aura le poulet dans la sauce de crème et les pointes d'asperge.

—¿Vous comme le vin avec votre restaurante? —preguntó la camarera.

—Oui, s'il vous plait —dijo él.

—¿Blanc ou rouge?

—¿Tinto o blanco Hermione?

—Blanco.

—Blanc s'il vous plait —dijo a la camarera entregándole el menú.

—Merci —dijo alejándose para pedir la orden.

—Wow —era todo lo que Hermione podía decir.

—¿Qué? —preguntó Ron con una sonrisa de oreja a oreja.

—¿Cuándo aprendiste a hablar francés? —preguntó ella con la boca abierta.

—¿Olvidas con quién se casó mi hermano? —preguntó—. Fleur me enseñó.

Hermione frunció el ceño. Fleur era un tema doloroso para ella.

—No estarás celosa aún ¿verdad?

—Nuca estuve celosa —resopló—. Ella me molestaba.

—Bien —dijo cuándo la camarera les trajo la botella de vino.

—Merci —repitió mientras ella dejaba la botella y dos copas en la mesa. Él sirvió generosos vasos.

—Gracias —Hermione bebió su vino—. Es muy bueno.

—Es el vino de la casa —le dijo.

—¿Traes a tus citas aquí a menudo? —bromeó.

—No, no tengo muchas citas Hermione. Mi corazón está en otro lugar —dijo con calma.

—Oh —se estaba empezando a poner incomoda.

—Sé que no estás lista para salir con nadie. Y tu trabajo siempre está primero… pero ¿estaría tan mal venir a cenar conmigo de vez en cuando? —preguntó.

—No Ron. Cenar es una cosa, tener una cita es otra.

—¿Qué hay de una cena de amigos entonces? —sonrió.

Ella hizo una mueca, pretendiendo pensar.

—Cena de amigos me parece bien —dijo levantando su copa para chocarla con la de él. Sonrió mientras brindaban por su nueva relación.

La cena estuvo excelente y el postre incluso mejor. Hermione estaba tan contenta por haber llamado a Ron. Habían tomado dos botellas y media de vino y él tuvo que ayudarla a aparecerse en casa. Ella vaciló al abrir la puerta y de inmediato se sentó en el sofá. Ron se dejó caer a su lado.

—Gracias Mione, pasé un buen rato. Es tan difícil estar lejos de la familia y los amigos.

—Es duro tenerte tan lejos —dijo mirando sus ojos azules.

Él se inclinó y ella sabía lo que iba a hacer, pero no hizo ningún esfuerzo para detenerlo. Sus labios se conectaron con suavidad. No era su primer beso, pero había pasado un tiempo. Y Hermione tuvo que admitir que su técnica había mejorado enormemente. Él pasó su mano por la línea de la mandíbula hasta el pelo. Ron gimió en su boca mientras la besaba.

Ella cerró los ojos. "¿Por qué estoy resistiéndome a esto? Él me importa profundamente. Obviamente se preocupa por mí. ¿No sería correcto que estuviéramos juntos?"

Y mientras se besaban la mente de Hermione se desvió hacia otro beso. Uno lleno de pasión y lujuria. Uno lleno de mucho más de lo que Ron le estaba dando. Uno que la dejó anhelando más. Y de repente lo empujó alejándolo, poniendo fin al beso.

—Eso fue… —comenzó él—. Maravilloso.

Hermione contuvo el aliento y asintió. Fue maravilloso. Y no estaba hablando de Ron.

—Es tarde. Tengo muchas cosas que hacer mañana —dijo ella poniéndose de pie.

—¿Cuándo podemos hacer esto de nuevo? —preguntó.

—Pronto. Lo prometo —respondió poniéndose de puntillas y lo besó en la mejilla.

—Buenas noches Mione.

—Buenas noches Ron.

Cerró la puerta tras ella y suspiró. Debió ser el vino lo que dejo su resistencia baja. Él la había besado y ella lo dejó y ahora él podría esperar más. Se dirigió a su cama y en cuanto puso su cabeza en la almohada se dio cuenta de que estaba dejando ir su vida. Estaba dejando ir la pasión y estaba dejando ir a Malfoy.

El domingo pasó rápidamente y antes de que se diera cuenta ya se estaba preparando para trabajar el lunes. Cuando llegó, Ginny estaba esperándola con una mirada de complicidad en su rostro.

—¿Y?

—"Y" para ti también Ginny —respondió Hermione

—Un pajarito me contó que saliste con mi hermano el sábado ¿Cómo estuvo eso?

—Todo salió bien, fuimos a cenar a un café francés.

—¿Estás considerando volver con él? —preguntó con expectación.

—No, solo amigos.

—¿Entonces por qué lo besaste? —preguntó con un guiño.

—¿Él te contó eso Ginny? Porque si lo hizo…

—En realidad me contó Harry. Ron le contó a él.

—ÉL me besó. Sólo fue algo que pasó. Y no es probable que suceda de nuevo.

—Sí, claro. Sabes que aún le gustas, no le des esperanzas.

—No quiero hacerlo Ginny. Él me importa mucho, pero algo me falta con él. No puedes pretender que está allí cuando no lo está.

—Entiendo Hermione. Es sólo que él es mi hermano y no quiero verlo herido.

—No lo haré —Hermione le sonrió a su amiga—. ¿Cómo están todos?

—Muy bien. No hubo problemas en todo el fin de semana. Ten un gran día Hermione.

—Tú también Ginny. Dijo poniendo sus cosas en el escritorio y echó un vistazo a los informes del fin de semana.

Todos los niños estaban durmiendo aun. Todos excepto uno. Claire. Estaba sola sentada en la mecedora mirando por las altas ventanas. Hermione sintió un tirón familiar en su corazón. Se acercó y se arrodilló junto a la niña.

—¿Qué pasa Claire? —preguntó acariciando los suaves risos rubios de la niña. Claire la miró con sus ojos azules plateados brillando por las lágrimas. Hermione se preguntó por qué un niño de cinco años se veía obligado a pasar por tanto en su corta vida.

—¿Por qué no han venido a verme mis padres o mis abuelos, Hermione? ¿Ya no me quieren más? —su voz era suave y llena de tristeza.

—Claire, han pasado muchas cosas desde que estás aquí. El-que-no-debe-ser-nombrado está muerto, pero a su paso dejó un camino de destrucción. No estamos seguros qué ha pasado con cada uno todavía ¿bien? Pero tan pronto como lo sepa te lo diré ¿está bien?

La pequeña niña asintió. Hermione odiaba mentirle pero no quería que Claire tuviera una recaída por el shock.

—¿Tienes hambre? —le preguntó tirándola fuera de la mecedora. Claire asintió—. ¿Te apetece comer panqueques?

Llevó a Claire a la mesa y pidió a los elfos que le trajeran tortitas un poco antes de lo normal. Se sentó a comer allí con la niña hasta que los otros niños se despertaron. Se lanzaron a la mesa y Bobby tomo cinco panqueques, se puso una gran cantidad en la boca. "Chicos" Pensó Hermione mientras limpiaba uno de los platos.

Después del desayuno los niños se vistieron y jugaron durante una hora. Fue entonces cuando Draco se presentó en la entrada de la sala, una vez más cargado de regalos.

—Sanadora Granger —dijo mirando en su dirección.

—Señor Malfoy —respondió ella con la cara sonrojada—. ¿Qué lo trae por aquí?

—Traje algunas cosas para los niños —dijo sosteniendo seis paquetes envueltos en papel brillante.

—Eso es muy amable de tu parte. Claire estará feliz de verte.

—¿Y tú estás feliz de verme? —preguntó levantando una ceja.

Su rostro se puso aún más rojo.

—Bueno, ese no es el punto —se las arregló para tartamudear.

—Lo estás —dijo divertido—. Dejé una marca en ti el otro día, espero.

Esa sentencia fue seguida por la característica sonrisa que solía odiar.

—Eres muy vanidoso ¿lo sabías? —dijo con las manos en las caderas.

—No es vanidad. Es la verdad —respondió—. Ahora, ¿quién quiere regalos? —llamó.

Los seis niños llegaron corriendo a él. Entregó a cada uno un presente y cinco de ellos rasgaron el papel expectantes. Claire se quedó con el presente de color rosa y púrpura en su mano.

—Puedes abrirlo Claire —dijo Hermione.

—¿Qué pasa? —preguntó Draco en un susurro.

—Está teniendo un mal día —susurró—. Está empezando a hacer preguntas sobre su familia. San Mungo no quiere que le diga la verdad.

—Eso es ridículo, ella tiene derecho a saber.

—Es lo que yo dije, pero las reglas son las reglas. Los otros niños lo saben porque vieron lo que pasó. Los padres de Rose aún están vivos, pero los otros cuatro… vieron a sus padres ser asesinados.

Draco negó con la cabeza. ¿Cómo es que podían seguir a alguien que asesinaba sin sentido?

Se inclinó al nivel de los ojos de Claire.

—Sé que extrañas a tu familia. Mis padres no están cerca de mí tampoco. Así que ¿por qué no abres el presente y luego leo para ti durante mucho tiempo, hasta que la sanadora Granger me eche?

Claire observó sus ojos y debe haber visto su sinceridad.

—Bien —arrancó el envoltorio y encontró una muñeca nueva que se parecía mucho a ella.

—Gracias Señor Malfoy —dijo sonriendo.

—Dime Draco.

—¿Igual que dragón?

—Sí, igual que dragón —dijo tomándola en brazos y llevándola a la mecedora donde tomó uno de los libros nuevos y empezó a leer.

Hermione sólo se quedó allí incrédula. ¿Cuántas sorpresas podía sacar Malfoy de su sombrero?

...


No era lo que esperábamos ¿verdad? Apareció Ron! y tendrá algunas apariciones más en el futuro... no me gusta pero la historia no es mía así que qué le puedo hacer XD

Al menos ahora Hermione reconoce que siente algo por Draco!

Infinitas gracias a las chicas que siempre me dejan comentarios, son un amor! Realmente lo aprecio.

Y saludos a todos los que siguen esta traducción, no es la mejor historia del mundo pero al menos es tierna y actualiza seguido XD