Tanto tiempo dejé pasar???? No lo puedo creer! Yo creo que debieron haber pensado que ya había abandonado por completo la historia, pero NO! Todavía hay mas!!! Sorry por la tardanza, pero estaba obsesionada con SOLO SE QUE TE AMO y se me había escapado por completo este otro... Gracias Inuyany por ese gran apoyo que me das.. te quiero mucho... también gracias a Azul D Cullen a quien extraño muchísimo sus cortitos pero entusiastas comentarios y a Goshi a quien también tengo mucho tiempo de no leerla! Recuerden, como siempre, mis comentarios personales están en el review...
Nota de la autora: El Fic trae lemon en cada capitulo, uno suaves, algunas insinuaciones y otros algo fuertes y específicos, así que cada quien lee bajo cuenta y riesgo propio.. YA ESTÁN ADVERTIDS! Cuando sea lemon suave solamente pondré "lemon I" si es un poco mas fuerte dejaré "Lemon II" si ya es mucho mas fuerte y bastante específico dejaré "Lemon III"
Disclaimer: Los personajes de Inuyasha solamente le pertenecen a la gran mangaka Rumiko Takahashi, si fueran míos, pues Sesshoumaru fuera siempre el protagonista de la historia, Kikyo se hubiera quedado muerta desde la primera vez y no hubiera andado vagando, Sesshoumaru hubiera derrotado a Naraku para conseguir su venganza... pero Inuyasha no me pertenece y solamente escribo por diversión..
///CONFUSIONES Y DESEOS///
Escritora: KagomexSiempre
Episodio 8. Celos.
-lemon I-
A Myoga no le quedaba mas remedio que tranquilizarse y mientras tanto le explicaba a Kagome lo que sabía de la espada, ella iba entendiendo un poco porqué había podido escuchar en su mente la voz de Sesshoumaru y porqué al tenerlo tan cerca su corazón había vibrado como si se hubiese metido en su propia alma uniéndose por completo. Myoga temblaba del miedo solamente de pensar en el recibimiento que tendrían, una humana en los terrenos del gran Lord Sesshoumaru, era difícil el imaginárselo. Unos minutos mas pasaron antes de llegar cerca de la mansión del gran youkai, vieron varios cadáveres tirados en el suelo era difícil distinguir quienes eran del bando de Sesshoumaru o del bando de Yakishumaru, pero los que estaban vivos se percataron de la presencia de alguien que tenía una sangre particularmente 'deliciosa' aquel sentimiento de furia y deseo los fue invadiendo hasta que llegaron a apuntarle con cada una de sus espadas, al ver esto Myoga no dejó de sentir cierto pánico.
-DETÉNGANSE!!!! Ordenó furioso Jacken mientras todos bajaban sus arcos y flechas. Kirara aterrizó sin ningún percance.
-Jacken!!! Necesitamos de su ayuda...!!!! Por favor... según lo que dice el viejo Myoga la bruja Kamiyorama puede salvarlo!!!! Gritaba desesperada la chica, Jacken quien conocía perfectamente a su amo, sabía que aquella humana inclusive era mas importante para él de lo que era Rin... tenía que ayudarla e introducirla al castillo.
Sesshoumaru seguía en la espalda de Kirara quien iba custodiada por otros dos youkais y Jacken. Entraron directamente a la habitación del amo y señor y con un poco dificultad lo colocaron en su cama, minutos después aparecía aquella mal llamada 'bruja' que podría salvarlo tirando las puertas de la habitación para hacer notar su presencia.
Aquella youkai era hermosa, alta, su piel blanca y tersa, su cuerpo era increíblemente y absurdamente bien proporcionado, solamente llevaba un pequeño top en su pecho el cual mas parecía la parte alta de un bikini y que por supuesto dejaba ver a todo esplendor sus senos para gusto de algunos y para disgusto de algunas como Kagome que se quedaba sorprendida al observar de pies a cabeza aquella divina youkai. Su cabello era de un color Rojo intenso, sus ojos eran de color claro, su boca era pequeña y la llevaba pintada haciendo juego con su cabello. Llevaba una minifalda que mas bien parecía un taparrabo que le cubría su parte delantera y trasera pero al descubierto sus muslos y caderas, en su ombligo figuraba tres piercing los cuales se perdían en su tan moldeada cintura, no llevaba ningún tipo de calzado simplemente sus tobillos eran portadores de pulseras con varios dijes de luna como la que figuraba en la frente de Sesshoumaru.
-Por mil demonios! Qué hace esta humana con el amo Jacken? Preguntó con sumo desprecio viendo a aquella sacerdotisa de aspecto tan extraño. Aún la mente de Kagome estaba divagando pensando que aquella mal nombrada 'bruja' sería una mujer pequeña, de aspecto grotesco y de escasos cabellos así como lo era Urazue, jamás pensó que sería una youkai tan hermosa y peligrosamente atractiva.
-Deja de hacer preguntas sin importancia! Lo único que interesa es que tienes que salvar al amo!!! Ordenaba molesto el pequeño youkai.
-Eres una 'pequeña' molestia como siempre Jacken! Pero tienes razón, al final de cuentas nunca le hago caso a la basura Kagome sintió como en ese momento su sangre se calentaba a un punto de querer matar a aquella mujer que la trataba con tanto desprecio, pero debía de imaginárselo, así eran los youkais, además no tenía caso reclamarle, solamente sería una pérdida de tiempo, tiempo que quizás Sesshoumaru no tenía. Guardó silencio.
La mujer se acercó a Sesshoumaru quien seguía acostado en su inmensa cama desangrándose poco a poco, pero a aquella mujer eso no la preocupaba en lo mas mínimo, una pequeña costura en su herida y él se recuperaría en un par de minutos, él tenía esa facultad... pero no.. había otra cosa que le preocupaba, había un aura alrededor de él que solamente ella podía ver, era como si su propio veneno se lo estuviera carcomiendo desde las entrañas, era un aura completamente oscura, algo proveniente de algún pacto demoníaco, se quedó pensativa llevando su pulgar izquierdo a su boca mordisqueándolo con cuidado.
-Y qué? Solo eso piensas hacer? Verlo como muere???!!! Preguntó indignada y furiosa aquella sacerdotisa, un youkai escolta de la bruja se acercó a ella para tomarla del brazo fuertemente y sacarla de inmediato de aquel lugar, pero sus intentos fueron completamente inútiles, al tocarla aquel youkai se purificó de inmediato convirtiéndose en miles de partículas. Kagome se sorprendió, debía de suponer que inconcientemente su poder se había incrementado para protegerse en aquella tierra en donde una vez casi perdía la vida.
-Creo que subestimarte es un error niña! Su mirada había cambiado, ahora había cierto temor en ella, si aquella chica de vestimenta tan extraña perdiera el control de sus emociones los purificaría a todos en un instante, inclusive a su mismo amo Tranquilízate eh? O es que acaso de donde tu vienes las personas como yo no examinan primero a sus enfermos?
-En eso tienes razón, talvez tu método sea diferente, aunque espero que sea efectivo.. discúlpenme.. no quería hacerlo algo a su compañero... Se agachó en forma de disculpas recogiendo sus manos enfrente de su pequeña falda, todos simplemente volvieron a verse sin decir palabra alguna.
Pero para Kamiyorama su escolta no era mas que otro esclavo, simplemente reemplazable, los youkais no tenían ese sentimiento por sus seres inferiores, solamente por sus amos. Seguía mordiendo la uña de su pulgar izquierdo tratando de pensar como quitaría aquella aura tan maléfica y mortal, solo quedaba una solución, llevó sus manos hasta la parte trasera de su falda de donde sacó un pequeño frasco con un líquido en el, tragó de un solo golpe su contenido dejando a un lado el frasquito de vidrio, llegó hasta la cama para subirse en Sesshoumaru en una posición comprometedoramente sexual mientras le quitaba su camisa y dejaba al descubierto sus bien torneados pectorales. A pesar que su amo se encontraba inconciente podía sentir su hombría que rozaba su feminidad, era un bulto que en muchas ocasiones la había hecho vibrar como lo estaba haciendo en esos momentos, su lujuria empezó a despertarse, quería quitarle la ropa y que la hiciera su mujer una vez mas, sus pezones empezaron a tornarse duros y a reflejarse por encima de su mal llamada camisa, cerró sus ojos sintiendo su propio deseo pero no podía perder su tiempo, agarró el frasco nuevamente con sus manos haciéndolo añicos pero con cuidado de no cortarse, tomó un pequeño vidrio y fue rasgando la piel de Sesshoumaru desde su ombligo hasta su cuello para luego ir quitando el hilo de sangre que salía de su cuerpo con su lengua, todas aquellas acciones hizo que todos se sonrojaran al grado de darle la espalda a la escena, la única que no lo hizo fue Kagome quien no podía simplemente quedarse a ver aquella escena tan erótica, tomó su arco y su flecha y con increíble rapidez la apuntó en el cuello de Kamiyorama.
-Qué demonios crees que estás haciendo????
-mmm.. la niña... está celosa no??? Dijo con cierta ironía y jadeante mientras ladeaba su labio superior al lado izquierdo en señal de burlasin bajarse de las caderas de Sesshoumaru No te preocupes... no es algo que no haya hecho antes.. después de todo, por si no lo sabías además de ser la bruja personal del amo... también calenté muchas veces su cama...
-No tenías porqué decirlo.... replicó entre dientes sin quitar la flecha que apuntaba su cuello
-Ya lo sé... simplemente quería que lo supieras... además si me matas el amo morirá en menos de 1 hora... ¿crees que es conveniente hacerlo entonces? Kagome frunció sus labios en señal de frustración mientras aquella mujer volvía a reír de forma burlona y seguía con su trabajo.
Al terminar de lamer toda la sangre que salía de la pequeña herida que había provocado pudo detectar algo, ¡el corazón de su amo había cambiado!. El semblante de la mujer cambió por completo volviendo a ver a Kagome, rabia, ira, conmoción... era algunos de los sentimientos que sentía que iba recorriendo su ser... CELOS... si... eso era... ¡¡¡CELOS!!! Un deseo incesante de matarla.. destrozarla... aniquilarla por completo, pero sabía también que no era rival para aquella sacerdotisa que a pesar que no lo parecía pero era muy poderosa, pero su amo... su adorado y apreciado amo... él... le había entregado su corazón a aquella humana... irguió su espalda volteándola a ver directamente a sus ojos, su respiración empezaba a ser entrecortada, su furia la iba dominando... no pudo mas, no resistía simplemente verla preocupada, parada junto a la cama de su amo, quien mas de una vez la había llamado para convertirla en su mujer. Se lanzó directamente hacía Kagome con cuidado de no tocarla pero si enfrentarla cara a cara.
-TU!!! Maldita e inmunda humana!!! ¿Cómo puede ser que el amo te haya escogido para ser su mujer???!!!! Gritó desesperada y celosa.
-No sabría que responderte, pero al parecer mi corazón también lo ha elegido a él.... Respondió seriamente Kagome sin bajarle la mirada.
-Dame la espada! Replicó aún sintiendo rabia... era preferible dejarlo morir que verlo con aquella mujer, pero nunca se perdonaría si él muriese en esa condición, estaba segura que su amo regresaría del infierno para matarla ¡que patética era!
-Conoces la Kokoro´s No Tenshi? Preguntó sorprendida mientras sacaba la espada de debajo de su camisa y en medio de su falda.
-Sería una idiota si no la conociera... el sabor de la sangre del amo me lo ha indicado todo... esa espada es difícil engañarla, si no muere el humano involucrado entonces el aura demoníaca de la espada invadirá por completo el alma del youkai, de esa manera se asegura que nunca sean felices y que uno de los dos sea parte del inframundo, pero así como es el amo de fuerte ha podido resistir lo suficiente, pero a este paso no le queda mucho tiempo Explicaba Kamiyorama.
-Entonces Kamiyo sama, el amo... no tiene salvación? Preguntaba Jacken con lágrimas en sus ojos pensando en lo peor, mientras se daba la vuelta al escuchar aquellas palabras de la bruja.
-No se como has logrado salvarte maldita... de seguro el amo interfierió con ello... Supuso ignorando por completo a Jacken.
-Si... él y yo nos conectamos a un punto el cual no te explicaré en estos momentos pero de esa manera él pudo salvarme... pero entonces no entiendo... si dices que la espada mata a uno de los dos... cómo lograrás salvarlo? Preguntó sin entender nada de lo que sucedía, Kagome se encontraba desconcertada y muy preocupada.
-En realidad deseas salvarlo?
–Si
-Darías lo que fuera para hacerlo?
-Si.. no importa lo que sea.. ¡lo haría!
-Inclusive.. tu vida?
-Mi.. vida? Kagome Dudó.
-Así es... y no mientas... la espada sabrá reconocer tus sentimientos Siguió preguntando con desprecio sabiendo que la única que podía salvarlo era la misma Kagome aunque ella no lo supiera.
-Claro que la daría... pero... se.. que a Sesshoumaru no le gustaría que eso sucediera, sino.. que sentido tendría el que me haya salvado?
-hmp... eres una niña idiota.. pero tienes razón.. el amo me mataría si supiera que por salvarlo a él yo te pedí tu vida a cambio... Dame la espada! Ordenó elevando su voz.
-Que harás con ella?
-Simplemente ayudarte a que lo salves... Kagome no sabía que hacer, pero había una voz en su interior que le decía que podía confiar en ella, le entregó la espada lentamente, Kamiyorama la tomó con cuidado de no rozar mucho la piel de la sacerdotisa, en el instante en que la tuvo la tomó por el mango y la incrustó en el corazón de Kagome... la chica cayó simplemente sintiendo un dolor agudo en su pecho... ¿aquello... sería su fin y todo por los celos de Kamiyorama?
-Dijis...te... que... me ayudarías.... a salvarlo.... Reclamó mientras caía de rodillas llevando sus manos a su pecho, aquella sustancia roja y cálida empezaba a acariciar su pecho.
-Si... así es... así que no te atrevas a sacar la espada que te producirás mas daño de lo que te imaginas Dijo de manera arrogante irguiendo su cuerpo mientras veía como Kagome era presa del dolor que le provocaba la espada Sufrirás como nunca antes lo has hecho... sentirás el dolor mas profundo que tu corazón pueda soportar, si tu cuerpo lo resiste... salvarás al amo...
¿Cómo lo salvaría soportando aquel dolor que sentía que le iba desgarrando la piel? ¿En serio... moriría por salvarlo? A ella no le importaba, pero ¿y a él? Su corazón le indicaba lo contrario, él no soportaría que ella se sacrificara por su vida, era un error! Vio como Kamiyorama se iba acercando a la cama de Sesshoumaru y nuevamente se le colocaba encima de sus caderas, Kagome no podía resistir aquello, intentó quitarse la espada de su pecho pero tal y como lo había dicho antes aquella mujer el dolor era insoportable tal parecía que le arrancaría el corazón al tratar de sacársela, no le quedó mas remedio que dejarla en el mismo sitio en donde la había clavado la mujer.
-Todos retírense! Ordenó la mujer
-Pero Kamiya sama... no podemos dejarte sola con el amo.. Le decía con cierto temor Jacken viendo a su amo incapacitado en su cama.
-Eres una pequeña molestia Jacken, pero en esta ocasión te tengo que suplicar que se retiren todos... si no quieren perder su vida... El pequeño youkai abrió sus ojos de par en par demostrando la sorpresa que aquella declaración le indicaba, la pobre de Kirara se encontraba en una posición en donde no sabía que hacer, pero el anciano Myoga terminó de convencerla diciéndole que Kagome jamás se dejaría matar fácilmente y que tenían que confiar en ella.
Al salir todos de la habitación Kamiyorama se inclinó ante el cuerpo inconsciente de Sesshoumaru buscando sensualmente sus labios, sus pechos presionaban los bien formados pectorales de él, Kagome sentía como una furia y una rabia la iba carcomiendo desde las mismísimas entrañas simplemente no podía soportarlo, intentaba levantarse pero no podía, el dolor era demasiado inclusive para ella, su barrera de poder espiritual había cedido por completo, Kamiyorama se inclinó mas a su amo introduciendo su lengua en su boca, esto hizo que Kagome no pudiera mas, perdía su control y su paciencia, los celos la iba invadiendo viendo como otra mujer jugueteaba con la boca y el cuerpo de Sesshoumaru, esta vez no había dolor solamente rabia y celos, quitó de un solo golpe la espada que tanto estorbo le hacía en su pecho acercándose hasta la cama en donde se encontraban, Kamiyorama la miraba de reojo no sin despegar su boca de la de su amo, por última vez.
-Ahora.. ya estás lista! Dijo mientras se levantaba
-Pero.. que.. te has.. creído maldita... Reclamaba con mucha dificultad jadeando del dolor que aún sentía pero que trataba de ignorar.
-Como ya te lo había dicho, solamente la bruja a las órdenes del amo Sesshoumaru... y hasta hoy.. su amante por igual... pero eso ya no tiene importancia, si deseas salvarlo de esta aura demoníaca, clava la espada en su corazón en este instante!
-Cla...varla? Pero.. yo...
-Qué? No tienes suficientes fuerzas para hacerlo? Preguntó con un tono de ironía Tus fuerzas estarán distribuidas proporcionalmente al deseo que tengas de salvarlo, si sientes demasiada pesada la espada, es porque aún tienes dudas de tus sentimientos Aquello no le convencía del todo a la chica, bajaba su miraba, si... sus fuerzas parecían que se iban esfumando pero no era por la falta de deseo de salvarlo era por la sangre que se le escapaba de su cuerpo y que provocaba que su visión empezara a hacer un tanto borrosa.
-Inuyasha... pensó mientras imágenes del hanyou recorrían su mente, la espada volvía a hacerse pesada, parecía como si su peso fuese inclusive el doble que el de ella, era imposible levantarla.. entonces.. comprendió lo que decía Kamiyorama... Inuyasha... aún sentía algo por él... era su hermano.. podía empezar alguna clase de relación con el hermano mayor del que hasta el momento había sido su gran amor?? Tenía que responderse a si misma sinceramente, la vida de Sesshoumaru dependía de ello.
