Capitulo 9: De vuelta al ruedo

En medio de la felicidad que lo embargaba ante la posibilidad de recuperarla, no pudo ver que una verdad ineludible se presentaba dicha por una de las personas que se sentía más afectada por ella. Habían pasado 3 días desde aquella exhibición de atracción en la que la verdad lo había golpeado con la fuerza de un mazo gigante de madera.

-¿Por qué dices eso? Yo no creo que las cosas sean así, ella se dejó llevar por sus sentimientos y, sí, dijo muchas cosas que desearía no haber oído…

-Le faltó lo más mas importante, con eso te hubiera dicho de frente la razón de tanto interés en ti- dijo la niña rubia quien no dejó terminar a su mejor amigo.

-No creo, la conozco lo suficiente para poder decir que ella no parece ese tipo de persona, de todas formas estaré en ¡ALERTA PERMANENTE!- gritó él repentinamente haciendo que su amiga se sobresaltara y después le reprochara esa mención indirecta al viejo Moody.

- Es mejor que tengas cuidado, porque he oído por ahí que le gusta aprovecharse de los chicos con los que sale, muy pocos se atreven a confesar que fueron manipulados por una niña que se ve tan inocente por el riesgo de que no les tomen en serio- dijo con un gesto de desconfianza en su rostro.

Ella sabía que eso no era del todo cierto, pero si quería que él se alejara de su lado tenía que exagerar un poco los hechos para que fueran lo suficientemente dañinos sin que perdieran su credibilidad. Además se justificaba diciendo que era lo mejor para él, ahora sufriría pero a largo plazo seria un avance para acercarse y "adueñarse" de una vez por todas de aquella persona que estaba por perder a manos de su enemiga declarada desde el día que se metió con Harry.

Había que planear con mucho cuidado la estrategia que utilizaría, no podía tolerar errores, porque de cometerlos quien se alejaría seria él y ella no quería perderlo, al principio no le gustaba el muchacho de la cicatriz pero la realidad con Ron la había convencido de que era a quien estaba esperando y por lo tanto había cambiado de opinión.

En otro sitio otra persona estaba pensando en algo parecido, independientemente de lo que dijera su mejor amiga, ella ya había decidido qué hacer y por fortuna su plan se acomodaba en cierta medida a lo pensado por Ginny. Lentamente volvería a acercarse a él, como al principio, y él no demoraría en caer otra vez, tenía mucha confianza en sí misma y en su plan.

Si bien era cierto que le había cogido cierto aprecio a Harry porque se sentía protegida por su hermano (a pesar de que ella no tenía) y terminó sintiendo mucho cariño por él, tenía que admitir que predominaba su interés por tenerlo de su lado y alejarlo de sus amigos para así debilitarlo y entregárselo al Señor Tenebroso.

"Ginny debe darse prisa" fue la conclusión a la que llegó luego de notar el corto tiempo que les quedaba de año escolar, en unas semanas acabaría el año y se separaría de ella, no podría seguir viéndola, a pesar de las cosas horribles que dijo él extrañaba su calidez, sus ojos que eran como un par de esmeraldas de las cuales no quería apartar su vista así le costara la vida, su forma de ser y su hermoso cuerpo con el cual le encantaba entrar en contacto siempre que fuera posible.

Si no había resultados en los próximos días, tomaría las riendas del asunto y él mismo lo intentaría; afortunadamente eso no fue necesario, al siguiente día ella cambió la actitud y comenzó a actuar como si ellos no se conocieran, primero le sonreía cada vez que se cruzaban en un pasillo o en la Sala Común, el chico al que había besado estaba lo suficientemente atontado por su reciente victoria como para percatarse de los objetivos de su niña.

La novia de Ron, cada vez que tenía oportunidad, le decía que no se confiara, que alguien que cambia de actitud asi de rápido tiene algo planeado y no es muy bueno; nunca había tenido la posibilidad de conocerla para poder dar su opinión sobre la muchacha pero al ver que se quería meter con él, ya había dejado atrás ese propósito y la había declarado su enemiga. Ella conocía a Harry desde hace ya 5 años y no dejaría que una niñita consentida, aparecida y con ínfulas de diva lo enamorara, lo confundiera, jugara con él y luego lo botara por otra persona.

Por desgracia, las cosas no salieron como ella quería.

Las ausencias de Harry eran cada vez más seguidas, él decía que estaba con Ginny, pero ella la había abordado con mucho tacto y sabía que estaba con Viviana. Un día sucedió lo inevitable, lo supo por la expresión del rostro del joven.

-Tal vez debería decir buenas noches, me agarraste justo en el momento en que me iba a dormir, pensé que no ibas a llegar ¿Qué pasó?- preguntó ella pero se arrepintió porque un segundo después su pregunta fue respondida.

-Eeeeee… l-lo que pasó es que… ammmmm….

- No es necesario que me lo digas, tienes la misma expresión de idiota en tu cara que cuando nos contaste que besaste a esa Ravenclaw el año pasado bajo el muérdago…

-¿En realidad se me nota tanto? Oh, demonios…

- ¿Cómo pasó esta vez? Ya descartamos el muérdago porque no estamos en Navidad así que…

-¿Qué pasó amigo? ¿Por qué tienes esa cara?- dijo Ron quien había llegado misteriosamente a la Sala Común desde el dormitorio- ¿De qué me perdí?

-Nuestro mejor amigo ha caído nuevamente en las redes de esa niñita amiga de tu hermana, y esta vez fue más lejos, le ha besado- dijo ella a su novio con una expresión de fastidio intenso en su rosto, pero lo que en verdad sentía era envidia, una envidia que le producía mucho odio.

-Oh, no, ahora sí lo perdimos, y como a nuestro amigo le encanta esa niñita, no demorará en pedirle que den el siguiente paso y dejen de ser amigos. ¿Acaso me equivoco?

-Desafortunadamente no se equivocan, a mí me encanta Viviana y voy a hacer todo lo posible para que pueda ser feliz a mi lado, ustedes se tienen y yo ya estaba algo cansado de ser el tercero en una relación de dos, así que nuevamente se van a librar de mí, esta vez porque yo me voy, y todos podremos disfrutar de las ventajas que trae estar emparejado.

-Te vamos a extrañar, no creo que podamos compartir mucho tiempo juntos como antes, tú sabes que ella no es de nuestro agrado lo cual dificulta las cosas.

-Sí, lo sé, los voy a extrañar, sólo compartiremos tiempo en las clases, no será suficiente pero es mejor que nada.

-Si me disculpan, me iré a dormir, no suelo desvelarme y en este momento es la 1: 32 A.M.- reprimió un falso bostezo mientras contaba los segundos para hallarse en la quietud y el silencio de su habitación.

Se despidió de los chicos y tomó las escaleras que la llevarían a una de las peores noches de su vida.

"Así que la muy maldita lo logró" pensó, "No es justo, él era mío, y esa… zorra me lo quitó, cómo la odio".

"Porqué- golpeó la cama con el puño de la mano derecha- tenía- lo volvió a hacer- que ser- la golpeó con ambos puños- ELLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-la golpeó con mucha más fuerza.

En ese momento ya no pudo contener las lágrimas, se le escaparon justo como pasa con el agua que tienes entre las maños, sus hermosos ojos de color marrón soltaron la mayor cantidad de lágrimas que habían soltado en su corta vida, al poco tiempo sus globos oculares ya estaban enrojecidos y tenía la seguridad de que a la mañana siguiente tendría ojeras por la incapacidad de conciliar el sueño, pasaba por uno de los peores momentos de su vida, su mejor amigo al que quería por montones y amaba en secreto, se iba con su peor enemiga, le habían ganado.

Luego de llorar ininterrumpidamente durante casi toda la madrugada, se contentó pobremente con la siguiente frase: "A lo mejor sólo lo está utilizando y me lo devolverá con el corazón roto en menos de lo que imagine" y se desplomó sobre la almohada exhausta.

Al siguiente día no le importó despertarse cerca del medio día, era sábado y podía hacer lo que quisiera, el no haber desayunado no le molestó en lo más mínimo, no quería bajar al Gran Comedor y encontrarse con la gran verdad que la esperaba allí; su depresión (si es que se le podía llamar así) podría durar todo el día, la única persona que se preocuparía por ella sería Ginny, pero al parecer tenía otros asuntos que atender porque no se había presentado en el dormitorio al ver que su cuñada no había ido a desayunar.

Y así es el amor, unos sufren y otros gozan, mientras Hermione estaba pasando por uno de sus peores momentos, Harry se sentía muy contento, tenía a su lado a la niña que había acaparado su atención desde aquel Baile, gozaba de la delicia de su compañía, había dejado de ser una persona inalcanzable.

Desafortunadamente esta pareja no estaba hecha para permanecer junta por mucho tiempo, pronto llegarían las adversidades.