Hola a todos! Hemos llegado a este capítulo, ya el próximo es el último y quise darles una pequeña sorpresa adelantando este. Y bueno, espero que les guste, agradecimientos a Thomas Astruc y colaboradores por tan geniales personajes y sin nada más qué decir… COMENZAMOS!

….

Especial 9.

Aprendiz.

Para Nino ser el aprendiz del guardián no era cosa fácil, tenía entrenamientos con el maestro, debía equilibrar su horario para poder meditar y entrenar en casa mientras ensayaba o hacía los deberes, y la meditación, odiaba meditar, era aburrido. Pero no se quejaba, al menos no demasiado. El moreno se removió en su cama al escuchar el despertador no deseando levantarse pero era necesario. Se talló los ojos y apagó el despertador viendo volar a Wayzz a lado del aparato.

-Buen día joven aprendiz.

-Wayzz te he dicho que me llames por mi nombre.

-Lo siento jo... digo, Nino, es la costumbre.

-Entiendo.- se sentó en la cama y se levantó para ir al baño pasando a un lado de su perro, Friskie que seguía dormido panza arriba en su cómodo cojín.- Que envidia...- se dio una ducha, un baño y después de dejarle la comida a su perro y comer sus cereales salió de su casa.- ¡Nos vemos más tarde mamá!- gritó para ser escuchado fuerte y claro. Vio el cielo de esa mañana, las nubes pronosticaban una fuerte lluvia para más tarde. Wayzz asomó su cabeza para ver al cielo.

-Parece ser que seguirá lloviendo.

-Espero que no. Las calles ya están casi inundadas.- dijo ante una calle con grandes charcos, Nino siguió caminando.- Si sigue lloviendo se pondrá peor y el río crecerá hasta desbordarse.- como cada mañana Nino pasó por donde el maestro para saludar. Wayzz salió de la mochila sin dudar para acomodarse en el que era su antiguo hogar, Nino no le decía nada, sabía muy bien que las veces que Wayzz se quedaba con él extrañaba al maestro Fu.- Buen día maestro.

-Muy buenos días joven Nino. ¿Té?

-Media taza por favor.- se sentó con el maestro y tomó la taza de té.- Gracias.

-¿Y cómo va con su entrenamiento?

-Fatal. Aun no logro el control de flujo maestro. Es complicado.

-Tienes mucho talento, no dudo en que lo lograrás.

-Pero es que no lo entiendo. Es tan...

-¿Desesperante? Claro que entiendo. Al igual que tu yo era un joven poco paciente, pero con calma y perseverancia podrás lograrlo.

-¿Cuando?

-Hasta que estés listo. Y cuando logres controlar un flojo, podrás hacer otras cosas.- de repente de la taza del maestro empezaron a emerger esferas del té que se movían en diversas formas.

-Wow...- un trueno hace que Nino dé un respingo tirando sobre la mesa su té.- Lo siento mucho maestro.- dijo levantándose para tomar un paño y limpiar, el maestro sonrió al joven.

-No pasa nada. Solo cuídese mucho. Se avecina una gran tormenta, peor que la de los días anteriores.

-Si es así mejor me voy rápido a la escuela. Con permiso maestro.- Nino tomó su mochila y se fue, Wayzz suspiró al ver que se fue sin él.

-Creo que de nuevo se olvidó de mí.

-No lo creo. Las intenciones del joven Nino es que estés en un lugar cómodo.

-Debe creer que aún no me acostumbro.

-¿Y lo estás?

-No. Pero intento que no se note. Han sido tantos años con usted maestro...

-Lo entiendo pequeño amigo. Pero todo debe avanzar y cambiar.

-De eso no me cabe la menor duda. Siempre ha sido así. Y a todos mis guardianes siempre les he guardado un enorme cariño.- el maestro Fu sonrió y tomó con su mano a Wayzz.

-Así como yo te he guardado un enorme cariño gran y viejo amigo mío.- el kwami sonrió y asintió, casi parecía que se echaría a llorar al recordar el pasado, al jovencito que necesitaba antes de él.

Nino llegó a la escuela justo antes de que el agua comenzara a caer, para Nino era un día normal y en la hora del receso no era diferente, hablaba con Adrien sobre sus clases extras, Alya que estaba a su lado actualizaba una nota para su Ladyblog mostrándola a Marinette, esta vez sobre los gatos en honor a Chat Noir, Juliet leía al mismo tiempo que comía un sándwich mientras pegado a su espalda Claude almorzaba una crepa disfrutando de la compañía del otro y de vez en cuando escuchaba a los kwamis aportar algo a la plática. Sí, todos disfrutaban de la compañía del otro, incluso Nino observaba a sus compañeros, había aprendido a ser más consciente de su entorno desde que estaba con el maestro y sacar ventaja de eso. Kim y Alyx parecían volver a retarse siendo Max y Lila intermediarios entre sus dos amigos, Juleka y Rose estaban con Chloe y Sabrina conviviendo por ser las amigas y la novia de Nathaniel, podía ver a Chloe intentando hacer que Rose cambiara su perfume por otro, suerte con eso; Mylene e Ivan escuchaban música y Nathaniel parecía concentrado en un nuevo dibujo; todo parecía normal hasta que los altavoces se escuchan provocando que todos los alumnos del colegio se cubrieran los oídos y el director Damocles se aclarara la garganta en el alto parlante.

-Buenos días queridos alumnos. Comunico que nos han dado el aviso que la lluvia se transformará en tifón por lo que desde este momento se les pide a todos irse a sus casas para evitar el peligro de las fuertes lluvias. Repito, vayan directo a sus casas para evitar el tifón. Gracias.

-Mis pobre oídos...- se quejó Claude que se levantó al mismo tiempo que Juliet. Marinette en cambio suspiró.

-Creo que debemos ir por nuestras cosas e irnos. Debemos estar atentos por si es cierto lo del tifón. Mucha gente podría necesitar ayuda.

-Definitivamente yo ayudare.- dijo Juliet con cierta determinación.- El grupo del refugio ha estado ayudando a los animales tras estas lluvias, con alerta de tifón entonces Queen Bee estará al tanto.

-Yo también.- dijo Claude esta vez.- Mis padres ayudan en los refugios, y seguro habrá personas que necesitaran llegar a salvo y Vulpine los ayudará.- Adrien sonrió a sus amigos.

-Estaré allí para ayudarles en lo posible. Pero no cuenten con mis padres, mamá tiene un resfriado y papá está al pendiente de ella así como Duusu y Nooroo.

-Es entendible.- dijo Marinette con una sonrisa mientras tomaban sus cosas de los casilleros como todos. Nino miro a Alya.

-Al, espero que no se te ocurra intentar tomar video de sus actos heroicos.

-Admito que sería genial pero mi madre seguro mantendrá su vista de halcón sobre mí y necesitará ayuda con mis hermanas. ¿Por qué? ¿Te preocupas por mí?

-Por supuesto. Eres mi novia. Y porque te conozco.- aunque su tono era acusatorio y la señalaba, su sonrisa era contagiosa y Alya le dio un beso en la mejilla.

-Tranquilo tortuguita, voy a estar bien, te lo prometo.- Nino suspiró y como todos se fue a su casa.

La tormenta no se hizo esperar. Esa noche prometía ser un caos total. Las calles cercanas al río se inundaron y en las noticias se podía ver cómo la gente de bajos recursos o que sus casas estaban cerca del Sena, terminaron inundadas y fueron puestas en refugios. No se sorprendió de ver a Chat Noir salir en la televisión ayudando a las personas, como una pareja de ancianos ue le estaban agradeciendo de corazón; o incluso a Vulpine ayudar a llevar a varias personas al refugio, entre ellos unos niños que al parecer casi se los lleva la corriente. También pasaron a Ladybug que con su yoyo evitó que un auto se volcara sobre algunas personas que intentaban cruzar una calle con ayuda de los rescatistas que se había, la calle se había convertido en un río; y también mostraron un video por internet donde Queen Bee usando su cerbatana había salvado a un perro de una alcantarilla haciendo tipo bungee y entregado una caja con gatitos que alguien dejó con ese clima.

Nino soltó un bufido.

Había dejado a Wayzz con el maestro, y es que aunque él tenía el miraculous a veces sentía que el pequeño verde, como a veces le llamaba en broma, se sentía incómodo con él y prefería al maestro Fu. Pues claro, después de tantos años obviamente Wayzz preferiría la compañía del maestro que la suya.

-Nino.- la voz de su madre se escuchó desde las escaleras.- Vamos a ir a ayudar en el refugio cercano. Por favor quédate en casa.- Nino miró el televisor y lo apagó.

-¡Espera mamá! ¡Voy con ustedes!- dijo tomando su chaqueta y salir. No se iba a quedar como un inútil en su casa mientras sus amigos estaban afuera.

Nino agradeció a sus padres el dejarlo ir con ellos, muchas personas intentaban acomodarse en el Ayuntamiento donde aún no ponían todas las camas o sillas para poder descansar y había filas largas de gente para recoger mantas, agua y alimentos. No tardó en reconocer a los Dupain-Cheng y a sue.., digo, la madre de Alya, sirviendo sopa y otras cosas a la gente, también vio al padre de Claude que revisaba a la gente y enfermos junto con otros médicos de bata blanca.

-/¡Nino!/- le llamaron dos pequeñas que se prendieron de sus piernas al instante. Nino se rió al ver a las hermanas de Alya.

-Hola pequeñajas, ¿y su hermana?

-Alya salió.

-Dijo que se fue a ayudar y papá se quedó a cuidarnos.

-¿Y su papá permitió que se saliera?

-No le dejó opción.

-Alya se fue antes de que papá dijera algo.

-Ah, ya. Ahora lo entiendo.- Nino miró al padre de Alya, ese hombre era tan intimidante que no sabía si estaba frente a un hombre o a un animal salvaje. Lo saludó nervioso y este le dirigió una mirada dura. No parecía de buen humor.- C-Creo que yo también ayudaré.- soltó a ambas niñas y fue a buscar en qué ayudar, caminó buscando qué hacer cuando escucha al capitán Raincomprix hablar por un altavoz.

-A los que deseen cooperar como voluntarios afuera, favor de venir conmigo y se les dará lo necesario.- Nino de inmediato fue el primero en ir.

-Yo me ofrezco señor.

-¿Estás seguro chico?- lo miraba con cierta duda y eso molestó a Nino.

-Sí, además otros de mis amigos están allá afuera ayudando también, yo quiero ayudar.- el capitán lo miró con duda pero terminó por acceder.

-De acuerdo, pero sigue las instrucciones de tu superior. No te hagas el héroe.

-Sí, señor.- Nino pensó en la ironía, si solo supiera...

Le dieron un chaleco de un naranja chillón con cintas amarillas, una linterna y una soga corta con ganchos de los que no tenía idea de cómo acomodarlos. Pero ayudaría fuese como fuese.

Comenzaron a guiar a las personas a los refugios y a Nino le pareció ver por encima de él a Chat Noir corriendo por los tejados. Y se llevó un susto cuando uno de sus compañeros, un señor de complexión gruesa casi fue arrastrado por la corriente de no ser porque él y el oficial a cargo lograron ayudarle hasta que pudo volver a estar de pie. Nino se sentía bien, no importándole que estuviese empapado pero se sentía útil, aunque sabía que podría hacer más siendo Jade Shell pero eso no era posible.

-Ya hemos terminado por esta zona. Hora de regresar.- les avisó el oficial y Nino suspiró fastidiado.

-¿Ya? ¿No podemos ver a quien más podemos ayudar?

-La lluvia es más fuerte y las calles se están inundando más rápido. Es muy peligroso para nosotros. Hay que ser prudentes, no somos súper héroes.- Nino estaba a punto de replicar pero cerró la boca. Tenía razón.

-Vale...

-Ya hicimos todo lo que se podía hacer chico. Vamos.- Nino apenas y asintió. Siguieron hasta que una chica apareció corriendo hacia ellos y vistiendo con el mismo chaleco que todo mundo.

-Necesitamos ayuda. Tenemos a una familia atrapada en su auto y no podemos sacarlos a todos.

-Vamos enseguida.

Todos fueron siguiendo a la chica hacia una calle cuya corriente venia directo de un desbordado Sena, el auto seguro se ladearía en cualquier momento y los rescatistas sujetaban por las cuerdas a quienes se adentraban en la corriente. En el auto estaba un matrimonio, dos niños y un cocker spaniel que estaba tan inquieto como sus dueños, Nino agradeció haber dejado a su perro en la comodidad y seguridad de su casa. Pero al moreno se le va el color cuando ve que una de las personas que intentaban llegar al auto era Alya.

-¡Alya!- pero la morena no escuchó su nombre. Uno de los voluntarios regresaba con uno de los niños y Alya se movía con cuidado y lentitud, el agua le llegaba a las rodillas y Nino al verla estaba que le daba un paro cardiaco. Al fin llegó Alya pero otro rescatista que salió con rapidez cuando llegó el otro, tomó al otro niño y Alya tomó al perro que estaba inquieto por la corriente de agua, el auto se movía un poco.

-Vamos pequeño. No te puedes quedar aquí.- aferró al animal a su cuerpo y se giró sintiendo como la jalaban de regreso con cuidado. Apenas y podía ver con sus gafas empapadas pero una mano se aferraba a la cuerda y otra al asustado animal. Nino comenzó también a jalarla poco a poco.

-Rápido Al...- y por un momento vio que la mirada de ambos se encontró, no importando las gotas de agua que dificultaban su visión, hasta que el gancho de Alya hizo un claro sonido de desprendimiento. El gancho se había roto.- ¡Alya!

Alya gritó y cayó aferrándose al animal con fuerza, y Nino corrió calle abajo ante los gritos de los demás reaccionando con velocidad. Al llegar a la esquina este enredó su cable en un faro en un nudo rápido y se lanzó al agua sujetando a tiempo la mano de Alya con fuerza.

-¡No te sueltes Al!

-¡Nino!- Nino intentó jalarlos pero le era difícil. Por suerte ya venían en camino algunos de los rescatistas. Pero sintió el nudo que había hecho comenzar a desatarse.

-No, no, no, no...- el oficial responsable de él se lanzó para tomar la cuerda pero fue demasiado tarde. Nino y Alya se deslizaron como si fuese un tobogán por la calle.

Nino se aferró a Alya que abrazaba al animal que cuando podía chillaba asustado. Nino intentaba aferrarse a lo que fuera evitando quejarse cuando sus dedos resbalaban con claro dolor por no poder aferrarse. Como deseaba que alguno de sus amigos estuviese allí... No, ellos estaban cuidando a la ciudad, él era el aprendiz de guardián. Él podía hacerlo. Debía hacerlo por Alya. La aferró con fuerza a él mientras su otra mano se extendía sintiendo el agua pasar entre sus dedos, puso toda su concentración en sentir el flujo mientras Alya veía aterrada como prácticamente desembocarían en el Sena. Lo siguiente fue para Nino como si pasara en cámara lenta, casi hasta podía ver las pequeñas gota pasar de él y podía ver y sentir la corriente como si estuviese iluminada por una luz de neón ante sus ojos y de en un movimiento de mano, lo cortó. Provocando una bifurcación que los desvió justo encima de la banqueta antes de que el agua volviese al cauce. Los dos tosieron la poca agua que se habían tragado pero Nino sonreía orgulloso al mismo tiempo que intentaba tomar aire y tampoco el mareo.

-¿Estas bien Alya?- pero la morena se le fue encima silenciando con un beso cualquier cosa que saliera de boca de su novio.

-No sé cómo le hiciste pero eres mi héroe.- Nino sonrió sonrojado y el ladrido del perro les regresó a la realidad antes de que llegaran los demás para ayudarlos.

El día finalizaba en la escuela, todos sintieron alivio ante la última campana y empezaron a recoger sus cosas. Nino guardaba sus libros cuando un golpe en el brazo por Adrien hace que mire a su amigo que no dejaba de sonreír.

-Me enteré de lo que pasó, eres todo un héroe Nino.

-Bueno, con o sin máscara soy genial, aunque me gustaría decirle eso a mis padres. ¿Una semana sin televisión ni internet? Es un suplicio para mí.- Marinette se acerca a los chicos habiendo terminado de guardar sus cosas.

-Estamos seguros que lo soportarás.- Nino negó con la cabeza divertido y sintió a Alya tomar su mano.

-Bueno chicos, mi novio y yo vamos a regresar a casa. Así que si nos disculpan..,

-Nos vemos chicos.- se despidió Nino de sus amigos y hasta de Claude y Juliet que apenas estaban bajando las escaleras, siendo el centro de atención al ver a Alya prendada de Nino que sonreía a su chica de vuelta.

Nino al llegar a su cuarto se dejó caer en la cama cerrando los ojos, estaba exhausto y aburrido, más aburrido que otra cosa.

-Bienvenido joven aprendiz, digo, joven Nino.- Nino miró a Wayzz que estaba frente a él y se levantó.

-¿Wayzz? Pensé que estarías con el maestro hasta que terminara mi condena.

-He pensado que mientras usted cumple con su castigo podríamos aprovechar este tiempo para conocernos mejor. Después de todo usted es ahora mi portador.

-Gracias Wayzz. Pero eso no quiere decir que vayas a separarte del maestro. Después de todo ustedes dos son mucho más que amigos.

-¿Ah sí?

-Claro. Son familia y la familia nunca se separa.- a Wayzz le gustó aquella aseveración.

-Muchas gracias.

-No hay de qué pequeño verde y ahora intentaré buscar una forma de piratear la señal de wifi, vamos a ver una película tú y yo, tú eliges.- aquello era el inicio de una unión que conllevaría a formar un equipo extraordinario en el futuro. Pero esa ya era otra historia en otro tiempo…

Y… espero les haya gustado! Gracias a todos por haber leído esta historia y aviso que tal vez no suba capítulo la próxima semana, está en tal vez, no es definitivo. Y bueno, dejen review, nada de tomatazos y un pequeño spoiler del siguiente y último capítulo.

¡Los portadores han desaparecido! Y los kwamis recurren a los chicos de su clase para encontrarlos. ¿Cómo terminará todo eso?

Y bueno sin nada más que decir aparte de que las letras nos unen donde quiera que estemos… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!

Agradecimientos:

Karen agreste: Gracias, siempre un amor XD

X29: No me pude resistir, en el anterior tuve un capítulo de miedo, quería algo similar en este.

ChaosGodInfinity: Nino tiene don como guardián, aunque le falta mucho trecho por seguir, y… Brid, maandaron a volar a Félix de un golpe, ve y cázalos hija mia.

Hinaru16241: Gracias por el review me alegro que te haya gustado XD