La vida siempre nos depara cosas que nunca imaginamos, si cuando más me molestaban las compañeras de la escuela, alguien me hubiera dicho que pronto iba a tener cinco mejores amigos me habría reído.
Pero aquí estaba rodeada de estas cinco personas viendo una película me sentía muy feliz. A veces Rose, Alice y yo, imaginábamos nuestras vidas cuando ya termináramos nuestras carreras, nos imaginábamos casadas, con hijos, en el parque de la mano de nuestros maridos con nuestros hijos corriendo algunos pasos delante de nosotros.
Imaginábamos en qué tipo de casa viviríamos, como nos pelearíamos con las mamás de otros niños porque molestaban a los nuestros.
Simplemente estábamos en una etapa en la que todo era perfecto.
La escuela iba más rápido de lo esperado, ni siquiera sentía las vacaciones todos queríamos terminar lo más pronto posible.
Unos días antes de vacaciones, lanzaron una convocatoria para dar clases acerca del bullying a alumnos de primarias y secundarias. Tome un papel y lo guarde en mi bolsa, para leer mejor la convocatoria en la casa.
Durante mucho tiempo investigue acerca del bullying, queriendo hacer frente a mis agresores, pero nunca tuve el valor. Se podría decir que soy experta en el tema tanto por experiencia, como por haber investigado acerca de eso.
Me sentía capaz de dar una plática, aunque no sabía cómo actuar frente a algún acosador todavía, sabía que había avanzado demasiado desde mis días en primaria y secundaria.
Llegue a la casa sin darme cuenta y subí a mi habitación sin saludar a nadie, me sentía confundida respecto a esto, me daban ganas de ir y patearles el trasero a todos los agresores con mis palabras y consolar a las víctimas, pero sabía que eso no me habría gustado a mí, así que opte por investigar y planear.
Cuando Salí poco a poco de la ensoñación, escuche a Alice y a Rose.
-Que le hiciste a bella?
-eres un bruto, seguramente te vio con alguna de tus compañeritas, te dije que les pongas un alto voy a ir a arrancarles sus falsos cabellos.
Rosalie sin duda era la más agresiva, bien podría decirse que es una acosadora. Pero no ella solo defiende lo que ama y no le gusta ver que lastimen a nadie.
Baje antes de que hicieran pedazos a Edward, las conocía lo suficiente como para saber que aunque no tuvieran pruebas, si me vieran llorando sin saber la razón se irían a buscar a Edward y lo golpearían hasta cansarse.
Cuando estuve frente a ellos todos se callaron, pero las chicas aventaron a Edward y le pusieron cara de pídele perdón imbécil.
Edward empezó a rascarse la cabeza y yo no pude evitar reírme por lo patético de la escena.
-no hiciste nada, nadie hizo nada Rosalie. Solo estaba pensando; va a ver unas pláticas sobre el bullying y quiero participar, solo que venía pensando en que hacer o que no hacer y estaba tan metida en eso que no pensé en saludar a nadie.
-y donde van a hacerlas o quienes van a ir?- sabía que a Emmet le interesaría mucho esto, ya que me consideraba su hermana y se veía obligado a protegerme de todos y todo.
-principalmente en primaria y secundarias, creí que sería buena idea que yo participara en eso. Digo antes de conocerlos a ustedes, yo sufría demasiado de acoso escolar y sé que no es nada fácil vivir sin un amigo o un aliado en la escuela. Así que creo que entiendo bastante este tema, van a ir especialistas pero obviamente se necesita el apoyo de personas que hayan sido abusadas y que les den confianza a los niños/adolecentes.
-yo creo que es algo muy importante y si necesitas ayuda en algo, yo puedo ayudarte.
Edward al fin se animó a acercarse bien a mí y me abrazo, todos se unieron en un abrazo grupal y yo sentí mi pecho a punto de estallar. Nunca imagine tener a estas maravillosas personas en mi vida.
No era tanto recopilar información, era más bien meterme en mi memoria y ver qué es lo que yo hacía mal, como pude haber evitado eso, como debieron haberme apoyado mis papas o como debieron haber actuado para darse cuenta de lo que verdaderamente ocurría en la escuela.
Finalmente fui a inscribirme para participar en la campaña anti-bullying, y me sorprendió que no hubiera ningún alumno interesado en esto, tal vez haba sido la única maltratada en la escuela.
Total que fui la única representante de la universidad, así que me arme de coraje y seguí adelante, las pláticas acerca de esto serian en una semana y toda la universidad asistiría y escucharía mi historia.
La semana pasó rápido y cuando acorde ya era viernes, todos se habían reunido en un famoso auditorio al que venían siempre los mejores especialistas y hacían sus juntas y se actualizaban acerca de todo.
Rosalie, Alice, Jasper, Emmet y Edward, habían venido a darme ánimos, todos me habían dicho que era una mujer muy fuerte y capaz, que ya quisieran tener mi fortaleza y mi capacidad de perdonar, el coraje para pararme en frente de tantas personas y compartir mi historia de vida.
La plática transcurrió entre los orígenes de la palabra bullying, quien inicio con esto, como poco a poco ha ido tomando más fuerza esta iniciativa.
-siempre a existido el bullying.- empezaba contando la oradora…
Yo personalmente pienso que son cosas que se ponen de moda, recuerdo en un tiempo entre primaria y preparatoria, La mayor parte de las charlas motivacionales para adolescentes eran sobre drogas y abortos, sexo y anticonceptivos.
-Ahora me gustaría presentarle a una alumna de la universidad que viene a contarnos su historia como víctima de acoso escolar, Isabella Swan.
Al llegar al frente de tanta gente no pude evitar sentirme un poco intimidada, había muchas personas, muchos adolescentes, demasiados ojos atentos.
Respire hondo y deje que las palabras fluyeran:
-Mi nombre es Isabella, pero me gusta que me llamen bella, y bueno creo que desde el kínder sufrí de abuso escolar, al principio quería dejar de ir a la escuela, me portaba agresiva con mis papas, llegue a decapitar a todas mis muñecas.- todos soltaron unas risitas por lo bajo, incluso yo.
-mis papas no sabían que era lo que me pasaba, fueron a la escuela y platicaron con todos los maestros y ellos dijeron que no sabían que era lo que pasaba, que en la escuela era un dócil y callada. No sé si de verdad no sabían o simplemente no querían meterse en problemas con la ley. La cosa es que primero eran cosas como esconder mi lonche, romper los trabajos que hacía y estirarme el cabello, eso fue de kínder a cuarto de primaria. Las cosas siguieron entre mandar cartas a niños de mi parte o avergonzarme en frente de toda la escuela. Para ese entonces yo usaba lentes y frenos, y bueno eso no ayudaba mucho a que me trataran diferente.
Cuando entre a secundaria empecé con problemas de acné mientras las niñas que siempre me habían molestado, tenían una piel perfecta, aun no me quitaban los frenos y mis problemas de la vista parecían empeorar, por si eso fuera poco siempre fui más bien flacucha mientras que mis agresoras lucían un espectacular cuerpo. Me pusieron diversos apodos; cuatro ojos, dientes de lata, pato feo, me decían, patosa, inútil, descoordinada… diariamente recibía empujones y a veces hasta estirones de cabello como en el kínder, seguía siendo humillada frente a toda la escuela, me metieron el pie varias veces cuando caminaba lo que ocasionaba que constantemente trajera la boca partida, o algún pie lastimado.
Caminaba encorvada todo el tiempo y mi vestimenta era más bien de colores grises y negros para pasar lo más desapercibida posible. Rogaba por que el tiempo pasara rápido y se llegara el día de estudiar en la universidad, siempre pensé que los adultos eran más maduros y no juzgaban a las personas por su apariencia física.
Pero nuevamente me equivoque cuando entre a la preparatoria, había una maestra que también se burlaba de mí y ahí fue cuando caí en cuenta que si no hacía algo yo por mi nadie lo iba a hacer.
La cosa es que yo era demasiado tímida e insegura, y no me atrevía a hacer nada por mi bien.
Poco tiempo después fue que conocí a cinco Ángeles maravillosos, me ayudaron a tener autoestima, y me defendieron de todos.
Me tendieron su mano sin juzgarme, no se burlaron de mí, se preocuparon por conocerme, conservo su amistad todavía y creo que creamos lazos tan fuertes que no va a ser fácil que se rompan.
No se tantas cosas como un psicólogo, pero en base a mi experiencia si les puedo decir que el valiente vive hasta que el cobarde quiere. Todos somos dferentes y nadie es perfecto, una mujer hermosa que se burla de alguien con alguna capacidad diferente no va a ser bonita a los ojos de la persona que la escuche, a menos que tenga aire en lugar de cerebro, un hombre guapo que desprecia a una mujer por "fea" va a dejar de ser atractivo a los ojos de una mujer inteligente.
Acuérdense que unos dientes chuecos pueden enderezarse, una cara con acné puede limpiarse, una vista cansada puede corregirse, pero una persona fea de corazón no va a ser tan fácil que se vuelva bonito.
Ya no recuerdo muy bien como termine ni que más dije, recuerdo que recibí una ovación de pie y al reunirme con mis amigos cada uno me abrazo, las chicas estaban conmovidas, y no dejaron de decirme que me querían.
Muchas personas y compañeros de la escuela se me acercaron y me felicitaron por mi valor.
Y yo este día aprendí que si se puede curar un corazón lastimado por tanto tiempo, que es posible perdonar y ser perdonado; que se puede olvidar y seguir adelante, tu eres el capitán de tu vida, tu eliges, yo elegí dejar de ser víctima, si se puede.
