Huellas, de Joe Vasconcellos.
Arnold no podía soportar el actuar de Helga. Le dijo que lo amaba, arriesgó su vida por él, lo besó en los labios sin ninguna excusa, ¡ninguna! Y ahora, sólo fingía que estaba todo normal. Sí, era el acuerdo, pero había momentos que Arnold no podía dejar pasar. No desde que había descubierto sus ojos azules cada vez que se encontraban. No cuando las poesías anónimas que leía el profesor Simmons le recordaban a ella. No cuando una excursión, una voz grave en la radio, un atardecer, el color amarillo del sol y el rosado del amanecer le hablaban de ella. Arnold llegó a pensar que se enfermaría de tanto pensar, como un niño que enloqueció de amor. Recordó las palabras en la azotea de FTI; siempre las recordaba e imaginaba cómo habría sido si no le hubiese dado la excusa del calor del momento. Pero no fue así, Arnold se quejó. Helga actuaba normal y todo seguía normal en el barrio que habían logrado salvar. Todo seguía normal excepto él.
N/A: Si, están un poco desordenadas las historias AxH, pero bueno. Está se ubicaría a los …humm… ¿10 años? Después de salvar el Vecindario.
Ah, por cierto, no soy propietaria de Hey Arnold! Y esta declaración tiene poder retroactivo ;)
