Bueno... aquí este el ultimo capitulo de esta historia. Como no sé muy bien qué decir ahora, será mejor que os deje con ella y ya nos despediremos luego.
CAPITULO 9 – FINAL
…...
Los años siguieron pasando y, aunque tanto Bilbo como Thorin prefirieron pasar más tiempo en la Comarca, procurando una buena educación a Frodo, a través de sus amistades, se aseguraron también de que el joven contara con muy buenos amigos, que lo ayudaran de hacer falta, que lo aconsejaran en los momentos difíciles o que lo auxiliaran si lo encontraban en los caminos y necesitaba una mano.
Aunque este creció tranquilo, sin conflictos, llevándose bien con todo el mundo y siendo bastante codiciado por las jóvenes al saber que era el heredero de Bilbo, la pareja prefirió asegurarse de que todo pudiera irle bien de no poder contar con ellos. Ya que, aunque hubieran querido quedarse en la Comarca mientras se hacía adulto, no era el lugar donde querían envejecer.
Había hablado de ello largo y tendido y, tras varias deliberaciones, habían coincidido que pasarían unos años en Ereborn antes de asentarse definitivamente en Rivendell. Lo ultimo que quería comprobar era que Dain podía controlar Ereborn sin ningún impedimento. Y, tras eso, pasar lo que les quedara de vida en la tranquila Rivendell, una vejez pacifica rodeados de los hermosos paisajes verdes y las tranquilas cascadas de agua pura que Bilbo tanto adoraba.
Cada vez que se habían mencionado los planes en casa, Frodo se había echado a reír.
-Tío Bilbo, tío Thorin, aun os quedan muchos años por delante para que ya estéis hablando de esas cosas. Los dos sois jóvenes aun.
Claro estaba. Los enanos no envejecían al mismo ritmo que los hobbit´s y Thorin tenía mucha más edad que Bilbo, aunque por diferencia de las razas, no se notara. Y este, con el anillo que había estado ocultando durante todos aquellos años, había permanecido con un aspecto bastante lozano incluso cuando ya no debería ser así.
-Aun así, debemos pensar en ese viaje. Tampoco podríamos hacerlo cando ninguno de los dos pueda dar un paso más- le comentó este, siempre tan práctico.
-Pero el tío Bilbo va a cumplir 111 años solamente. El viejo Tuk llegó a los 130 sin problemas.
Sí, el abuelo de Bilbo, por su rama Tuk, había vivido muchos años. Tantos que algunos pensaban que era tan testarudo que no pensaba marcharse nunca. Pero, como todos, habían acabado muriendo. No podían olvidar ese importante detalle.
-Estoy seguro que Gandalf vendrá a este cumpleaños. Con lo que estamos organizando, no podrá perdérselo- comentó Frodo, con una amplia sonrisa.
Al igual que Bilbo, que había conocido a este siendo niño, Frodo pareció encantado con el anciano mago. Y, aunque solo intercambiaban palabras, siempre permanecía a su lado cuando este llegaba a la Comarca, con su carro lleno de fuegos artificiales.
-¿Qué estás planeando?- le preguntó Thorin a Bilbo, en cuando Frodo se marcho, diciendo que había quedado con los muchachos.
-¿Qué quieres decir?- le preguntó este, fingiendo inocencia.
-No me vengas con esas. Dime de una vez qué estas planeando para este cumpleaños. Te he visto riéndote cuando has leído las contestaciones de las invitaciones. Estás preparando una broma o algo así, ¿verdad?- le preguntó este, cruzándose de brazos frente a él.
-Me conoces demasiado bien- se quejó este, molesto porque Thorin ya no pudiera participar en la sorpresa, queriendo ver su rostro cuando hubiera desaparecido de repente.
-Será mejor que hables. ¿Qué es eso que planeas?
-¿Recuerdas que, para escapar de los trasgos, utilicé un anillo mágico que encontré?
Thorin asintió. En principio, este no lo había revelado, pero cuando tuvo que usarlo más veces, tuvo que acabar compartiendo el secreto. Aunque, a decir verdad, el enano ya se había olvidado de la existencia de aquel anillo.
-Pues planeaba para hacer un gran final, una salida tan espectacular que siempre me recuerden en la Comarca.
-Por eso puedes estar tranquilo. Creo que los hobbit´s no podrán olvidar al hobbit y al enano que vivían juntos, criando un niño, mientras salían de la Comarca para viajar por el mundo.
-Oh. Tú ya me entiendes- le dijo este, dándole un golpe molesto en el pecho.-Lo uno que tienes que hacer es, cuando yo suba a dar mi discurso, escabullirte sin ser visto y así pensarán que hemos desaparecido los dos. Haré que la gente este pendiente de mi, así que no será difícil.
-Eres un chico malo- comentó el enano, cogiendo a este por la cintura y atrayéndolo hacía él, con una sonrisilla traviesa en los labios.
Pero este restó importancia a eso, haciendo un gesto con la mano mientras se acurrucaba junto a él, en el pecho de Thorin, con una sonrisa parecida a la suya en el rostro.
…...
La fiesta salió tal y como Bilbo lo había planeado. Dejando a todos los invitados sorprendidos y haciendo que se pusieran en pie cuando desapareció de golpe, se encontró con Thorin de camino a casa, riendo juntos mientras veían como los invitados aun los buscaban por el claro.
Sin embargo, tras coger sus bolsas de viaje, Thorin se dio cuenta como Bilbo parecía incapaz de soltar el anillo que, decía, iba a ser para Frodo. Incluso con la llegada repentina de Gandalf, que no le había hecho la menor gracia la broma, este comprendió la importancia de la situación.
Aquel anillo no era algo inocente con lo que pudiera jugar, como había pensado. Por la expresión del mago, era lo suficientemente peligroso para que Bilbo tuviera que desprenderse con él. Y, cuando vio que este parecía totalmente incapaz de soltarlo, miró con miedo al mago.
Si sabía que el anillo era peligroso, ¿por qué había dejado a Bilbo tenerlo? Era algo que no conseguía comprender. A punto estuvo de correr hacía él y obligarlo a tirarlo al suelo. Pero, gracias a los poderes que le compitieran aquel desagradable incidente, aquello no pareció ser necesario después de todo.
Aun con un esfuerzo sobrehumano, Bilbo consiguió dejar caer el anillo al suelo, comprobando como, de golpe, los hombros de este parecieron relajarse, como si se hubiera quitado un peso de encima, viendo como este se encaminaba en el acto hacía la salida de la casa.
-Cuida bien de él durante vuestra travesía- le pidió Gandalf cuando él ya iba a seguirlo.
-Siempre lo he hecho- le aseguró al mago antes de dirigirle una sonrisa y seguir al amor de su vida en uno de sus últimos viajes que recorrerían juntos.
…...
Como ya había sospechado, no permanecieron mucho tiempo en Ereborn. Nada necesitaba allí de su atención. Las cosas marchaban bastante bien en las manos sobre las que la había dejado. Pero, aun así, no perdió la oportunidad de visitar las tumbas de sus sobrinos en las profundidades de la montaña, viendo las esculturas de piedra que habían hecho en sus lápidas, como si ambos estuvieran durmiendo.
Permanecieron allí durante algún tiempo y, por consiguiente, no supieron de la reunión que tuvo lugar en Rivendell ni la formación de la comunidad del anillo, que se formó con el único fin de destruirlo, hasta mucho después, cuando llegaron a Rivendell y Elron les informó de todo y les comunicó que Frodo se había ofrecido voluntario para cargar con la carga del anillo.
Los lamentos de Bilbo duraron días, por mucho que Thorin trató de calmarlo. Después de todo, si él no hubiera mantenido el anillo en secreto, si le hubiera contado de su existencia a Gandalf, si le hubiera pedido que investigara que tan importante era, Frodo no tendría que haberse puesto en peligro con aquella misión suicida. Sobretodo, sabiendo que las fuerzas de Morgoth, el señor de la Oscuridad que había asolado el mundo tiempo atrás, volvían a levantarse.
-Frodo es fuerte. Lo hemos criado entre los dos, si no lo recuerdas- le aseguró Thorin, después de llevar días contemplando a un desolado Bilbo.-No puede haber nadie más preparado que él para esta misión y lo sabes. Además, lo acompaña Gimli, el hijo de Gloin. Y ya sabes lo duros que son los hombres de las Colinas de Hierro. No permitirá que le pase nada malo.
-Hice bien en dejarle la cota de malla que me regalaste. Gandalf me dijo que le obligó a que se lo llevara con él cuando lo encontraron en uno de mis baúles- le dijo el hobbit, alzando la vista hacía él, pareciendo algo más tranquilo.
-¡Exacto! Sabes que nada puede atravesarlo, así que no tienes nada que temer. Cuenta con una buena compañía y una buena protección. Sus amigos van con él, el hijo de Gloin va con él. Incluso Legolas, el hijo de Thranduil, va con él. Con semejante grupo, es imposible que le ocurra algo y conseguirán destruir ese anillo.
-El anillo- murmuró Bilbo, viendo como este parecía perderse en algún punto de sus recuerdos ante su mención.-Me hubiera gustado ver mi viejo anillo por ultima vez- comentó, tocándose un punto en la palma de la mano, como si aun pudiera acariciarlo.
Había habido veces que hasta había tenido que recordarle que ya no lo tenía, viéndole buscar entre sus pertenencias, recordándole que se lo había dejado a Frodo en casa antes de partir.
-Ese anillo tiene que ser destruido, Bilbo- le dijo el enano, colocándole la mano en el hombro para hacerle volver a la realidad.-Es un peligro para todo el mundo y para nuestro hijo.
Pues, a pesar de que Frodo siempre hablaba de ellos como sus tíos, para ellos él era su hijo, el hijo que nunca habrían podido tener y al que habían criado juntos.
-Sí. Tienen que deshacerse de ese anillo y Frodo tiene que volver a casa. No puede dejar Bolsón Cerrado sin ningún Bolsón. Como vea un solo Sacovilla-Bolsón en mi casa, los echaré a patadas- afirmó, volviendo a ser él mismo.
Pero, con temor, Thorin lo abrazó contra él, pues, desde que esta había dejado el anillo en la Comarca, cada año que pasaba corría por Bilbo como si fueran 10 y temía lo que ello podía significar.
…...
Relatar la angustia que supuso para ellos sin tener noticias de Frodo solo sabiendo que el enemigo avanzaba, sería atenazar los corazones de aquellos que solo querían tranquilidad. Y fue aun pero para ellos saber que, por motivos que desconocían, la compañía se había separado. Los elfos de Rivendell se empezaron a dirigir a los Puertos Grises, sintiendo que ya no tenían nada más que hacer allí. Pero, incluso aunque Elron les ofreció partir con ellos, ni Bilbo ni Thorin permitieron marcharse hasta saber del destino de Frodo. No se marcharían hasta saber si su hijo estaba muerto o vivo.
Y, aunque aquello significó años de angustia, cuando fueron informados de que el anillo había sido destruido y que los enemigos habían desaparecido, trayendo a Frodo a Rivendell para curar sus heridas, estos respiraron tranquilos. Thorin ni siquiera pudo evitar correr a sus habitaciones para abrazarlo y asegurarse de que realmente se encontraba bien.
Bilbo había sentido el paso de los años, así que no podía moverse sin ayuda, por lo que la llegada de Frodo en aquellos momentos era doblemente bienvenida. Thorin había temido que su final llegase mucho antes de que este cumpliera su misión.
Otro podría haber fallado, sucumbido al poder del anillo, pero no su chico. Este había crecido en los caminos y era silencioso como un ratón. Thorin le había enseñado a pelear, así que era imposible que alguien hubiera podido con él, incluso en aquella difícil travesía.
-No podía dejar que os marcharais sin despedirme- les dijo Frodo, después de poder levantarse de la cama, visitando a su tío Bilbo en el cuarto que este ocupaba, abrazándole.
Bilbo se puso tan contento de verle de nuevo que hasta se echó a llorar.
-¡Chico,¿por qué has tardado tanto en volver?! ¡¿Sabes lo preocupados que hemos estados por tí?!- le gritó este en cuanto lo soltó de su abrazo.
-¿Vas a regañar al salvador de la Tierra Media?- preguntó Thorin, sonriendo hacía Frodo mientras este no pudo evitar sonreír también a su comentario.
-¡Lo regañaría igualmente aunque fuera el mismo dios que creó este mundo! ¡Es nuestro sobrino y nuestro hijo! ¡Nos ha tenido preocupados durante años, así que se merece una buena reprimenda!- afirmó Bilbo, cariñosamente mortífero en su regañina.
-Creo que podremos hablar de eso de camino a los Puertos Grises, tío Bilbo- aseguró el no tan joven hobbit, ayudando a Bilbo para que pudiera ponerse en pie.
-¿Nos vas a acompañar?- le preguntó Thorin, detectando algo en los ojos del chico cuando Frodo alzó la cabeza y lo miró.
-Sí, tío Thorin. Os voy a acompañar.
…...
Sería el ultimo barco que zarpara de los Puertos Grises, el ultimo que saliera de la Tierra Media para no volver jamás, con los grandes reyes elfos. La dama Galadriel iría en él junto a su esposo, al igual que Elron, el cual había dejado a su hija en manos del rey de los hombres. Y ellos, Bilbo y Thorin, viajarían con ellos porque así se lo habían concedido. Era todo un honor.
Aunque, en el camino hacía allí, Bilbo había vuelto a preguntar por su viejo anillo, apoyado en el hombro de su sobrino como había estado, él y Thorin se dedicaron una mirada significativa mientras este ultimo mantenía entre sus manos una de las del anciano hobbit, manteniéndose en silencio.
-Lo siento, tío Bilbo. Lo perdí- acabó diciéndole este.
Sería inútil relatarle el largo viaje que había hecho para destruirlo y como había perdido un dedo cuando la locura se cebó con él y estuvo a punto de no cumplir su misión, pues ya se lo había contado antes y parecía haberlo olvidado.
Este pareció lamentarlo, pero no tardó en acurrucarse tranquilamente contra Frodo y dormir un poco antes de que llegaran a su destino.
-Has hecho lo que ninguna raza podría haber hecho en la Tierra Media. No sabes lo orgullosos que estamos de tí- afirmó Thorin, mirando fijamente a este.
Frodo contempló un momento el lugar donde antes había tenido un dedo, pero, dejando atrás su momento de debilidad, sonrió hacía este.
-Gracias, tío Thorin. No hubiera podido conseguirlo si no hubiera sido por mis amigos y si no hubiera crecido en Bolsón Cerrado con vosotros.
-Oh.¡Claro que habrías podido hacerlo! Eres de los hobbit´s duros y cabezotas que alguna vez haya conocido en mi vida, sin contar con tu tío Bilbo- comentó, dirigiéndole una mirada llena de cariño al dormido hombre.-Habías nacido para esta misión.
Frodo tomó una de sus manos entre las suyas y, así, en silencio, todos unidos, fue como llegaron a los Puertos Grises para el ultimo adiós.
En cuando Bilbo vio a Elron y a la dama Galadriel en el puerto, cogió la mano de Thorin y corrió hacía ellos, saludando a Gandalf, que también estaba presente. Era, como si de golpe, hubiera recuperado parte de sus fuerzas. Y justo a los elfos, embarcó.
Sin embargo, tras subir, Thorin echó un vistazo atrás, donde estaba Frodo. Su actitud no era de despedida hacía ellos, si no mas bien hacía los hobbit´s que los habían acompañado para decirles adiós.
-Es la hora- oyó decir a Gandalf.
Y vio como Frodo sacaba el Libro Rojo que Bilbo le había entregado para que continuara con su historia y se lo entrego a Sam Gamyi.
-He dejado las ultimas paginas para tí, Sam- le dijo este, tendiéndoselo.
Y Thorin lo supo. Frodo no permanecería allí junto al resto de sus compañeros, tratando de encontrar a alguien con el que pasar el resto de sus días. Había decidido viajar con ellos hasta el final.
Observó como los hobbit´s lloraban, sintiendo como sus propios ojos se llenaban de lágrimas ante la despedida, viendo como se abrazaban. Y, cuando Gandalf lo llevó hasta el barco, embarcado ambos, le colocó un brazo en torno a sus hombros mientras echaba un ultimo vistazo atrás y sonreía.
Aquel ultimo viaje también sería un viaje en familia. Y mientras el barco comenzaba su travesía, ambos se reunieron Bilbo y los demás, con una sonrisa en los labios.
Fin de la Historia
Así, amigos, es como decidí que acabaría la historia de estos hombres. La marcha de Bilbo y Frodo de manos de los elfos, invitándoles a partir con ellos desde los Puertos Grises, siempre me pareció un gran honor, así que no quería dejar de sacarlo en esta historia.
Si me vierais...Mientras la escribía, estaba escuchando la canción del ``El Último Adíos´´, la canción que da el cierre de la tercera película del Hobbit y que a mi me parece preciosa a la par que extremadamente triste. Era la canción perfecta para escuchar mientras escribía este final.
Nunca pensé, cuando inicié el fic, que me llevaría tanto capítulos ni que llegaría a contar tan lejos en el tiempo. Lo que siempre estuvo en mi cabeza fue hablar hasta la adopción de Frodo. Pero, como siempre, lo que quiero y lo que hago no coinciden. Y, la verdad, esta vez me ha gustado que haya sido así. Este viaje todos juntos me ha parecido el broche perfecto para esta pareja que tanto acabó encantándome.
De nuevo, gracias a Analia por abrirme los ojos y ver las posibilidades de estos dos. Si no hubieras empezado a enseñarme los fanart, nunca hubiera llegado hasta aquí.
Una cosa que comentar sobre las películas que no me hizo ninguna gracia:``Antes confiaría en cualquiera de estos hombres que en los enanos de las Colinas de Hierro, pues cuando les llamé a filas, acudieron´´. Esas son palabras de Thorin al principio de la primera película, pero luego bien que llama a su primo cuando ve la cosa negra. Supongo que, cuando tienes al enemigo en la puerta, prefieres el mal menor, incluso cuando Dain después demostró ser un buen líder a su muerte. Creo que se refería a la fidelidad o algo, pero tenía que sacarlo, porque Thorin de vez en cuando mete la pata con algunos comentarios. Como cuando dijo, tras escapar de los trasgos, que Bilbo se había ido y que no lo volverían a ver.
Pero aun hay algo más que tenéis que ver, así que, pasad al Prólogo.
