Subo a mi habitación y marco el teléfono de mi progenitor.

-¿Diga?

-Papá, Kylie al aparato.

-¿Aún estás despierta? Son casi las doce. Duérmete, te lo digo en serio.

-Ahora no puedo dormir. Tengo demasiado en qué pensar. ¿Conoces a Rosa, la doncella?

-¿A Rosa? Sí, claro. ¿Por qué?

-Rosa creía que eras el padre de Kya porque ella vino a este hotel expresamente y tú descubriste todo el pastel de no sé qué secretos pasados.

-¿Kya es la niña de la gasolinera, no?

-Sí. ¿A qué secretos se refería?

-A algo que pasó con el dueño anterior. Dunning, al que seguramente habrás conocido, era amigo del antiguo director del hotel.

-¿Y tiene algo de relación con cuadros de manzanas?

-¿Por qué lo crees?

-Rosa me ha dicho que era una pista. ¿Tiene algo que ver?

-Pues… Sí, algo sí que tiene que ver.

-Explícamelo todo.

-Kylie, no quiero hablar de eso…

-¡Ni falta que hace! Tarde o temprano lo acabaré descubriendo, con tu ayuda o sin ella.

-Eres muy joven y sin experiencia, Kylie. No creo que semejantes asuntos los entienda una cría de 13 años.

-Papá, no me subestimes. Una chica como yo no se encuentra dos veces.

-¿A qué te refieres?

-Vamos, no hay más que mirarme. Tengo el pelo pelirrojo, el color menos frecuente de cabello. Y encima, tengo heterocromía. Vamos, no me digas que no llamo la atención a simple vista.

-Kylie, yo…

-¿Qué pensaste en cuanto me viste por primera vez?

-En cuanto te vi por primera vez estabas recubierta de sangre por haberte estado 9 meses en la panza de tu madre. ¿Cómo iba a saber si tenías el pelo rojo o era la sangre?

-Ja, ja, qué metáfora tan bonita. En pocas palabras, mi pelo es rojo como la sangre. Vamos, papá, no me des largas.

-Eres más especial para mí de lo que te crees, Kylie. Ahora no quiero hablar de esto contigo, pero tarde o temprano te contaré lo que quieras saber, te lo prometo.

-¿De verdad de la buena?

-Promesa de padre a hija. Lo hago porque si de verdad quieres resolver este caso, no deberías pensar en cosas que te puedan distraer.

-De acuerdo. ¿Pero entonces…? ¿Me ves capaz de resolverlo?

-Pues claro que sí. Tienes mi sangre, hija mía. Si yo pude, tú también. Pero cúbrete las espaldas.

-Lo haré.

-Una cosa más. ¿Rosa me confundió con el padre de Kya?

-Sí. Fue una majadería, pero ya le dije que el padre de Kya se llamaba Brian.

-¿Que el padre de Kya se llama "cómo"?

-Brian. Y sé también que esa niña que se alojó con mi mismo nombre tiene algo que ver con ese Bradley del que me hablaste. Esa niña se alojó en la 217. Me colé allí y encontré una nota en la que ponía "Te quiero K2. B. Bradley"

-¿Te estás quedando conmigo?

-No.

-Entonces te daré un dato que despejará un montón de niebla. Mi compañero se llamaba Brian Bradley.

-¡¿Brian Bradley?! ¡Entonces Kya…!

-He de colgar, Kylie. Hablaremos luego.

Mi padre cuelga. Qué oportuno. A ver si lo he entendido bien. El padre de Kya es el corrupto compañero de mi viejo que trabajó para Nile y robó el cuadro del ángel. Entonces… Los de Nile quisieron cortarle las alas, pero no hallaron nada. Pero Kya dijo que su padre, al igual que su madre, estaba muerto. ¿Qué sentido puede tener todo esto?

Y ya son las 12 de la noche. Esos malditos cuadros con manzanas están empezando a sacarme de quicio. Están por todas partes. Será mejor que les eche un vistazo para saber qué porras ocultan.

-Oh, hay uno en mi cuarto. Qué honor…

Me pongo de rodillas en la cama contemplando el cuadro como una posesa. Un bodegón corriente y moliente.

-Vaya pérdida de tiempo.

Un momento… Aquí parece haber dibujado un garabato. Una letra. En concreto, la Y. Creo que debería anotarlo en algún sitio. A parte de aquí, ¿Dónde más hay cuadros de estos? En el pasillo de la primera planta.

Salgo de mi habitación para observar el cuadro del pasillo. Eureka, también tiene una letra. En la esquina superior derecha tiene una E pintada.

Ahora que me acuerdo, había otro de esos cuadros en la 217. Uso la llave que tenía escondida, la que me trajo Louise, y entro. El cuadro sigue descolgado, como la primera vez que entré. Parece que también hay una letra oculta, una N.

-Supongo que ahora debería bajar para mirar el cuadro que ensimismó antes a Kya.

Bajo las escaleras chirriantes para ver a lo lejos el cuadro que busco. Cuando me acerco y lo examino con más detenimiento, acierto a ver otra letra N.

-Tenemos Y, E, N y N. Pero Rosa aseguró que había cinco de esos cuadros. ¿Dónde está el quinto?

Paso al vestíbulo a ver si doy con algo, pero Louise interrumpe mi letargo.

-¡Eh, Hyde! Han encontrado a Kya. ¿Fuiste tú?

-Exacto.

-Pudiste haberme avisado, jolines. La estaba buscando tanto como tú.

-Lo siento… Se me olvidó completamente.

-¡Ja, lo típico! ¡Nadie se acuerda de la pobre Louise!

-Anda, déjate de remilgos. ¿Has descubierto algo interesante?

-Sí, es sobre esa llave de la maceta.

-¿Qué abre?

-La bodega. No entiendo para qué tanto secretito, colega.

-Creo que tal vez deberíamos echarle un vistazo. Si estaba escondida, es que algo jugoso debe de estar escondido por ahí.

-Me parece un buen plan. Pásate por allí a partir de la 01:00h. ¿O ya quieres irte al sobre a sobar un rato?

-Imposible. No pienso desistir ahora.

-¡Esa es mi chica!

-Oye, una cosa, ¿Dónde están los cuadros con manzanas?

-¿Tan mal están las escaleras que te has caído y te has dado un golpe en el tarro?

-Vamos. Rosa me dijo que eran 5, pero solo he visto 4.

-Vale, deja que piense… Hay uno en el pasillo de arriba, otro en el pasillo este de al lado… ¡Y otro en tu cuarto!

-Esos tres están controlados. Hay otro en la 217.

-Pues… Espera… Creo que en la suite había otro.

-¿La suite?

-Es una especie de habitación especial. La 111, está que tenemos aquí.

-¿Has entrado?

-Sí. Mi viejo entró a recoger unas cosas y como no tenía nada mejor que hacer, le acompañé. Juraría que había un cuadro con una manzana y una botella pintadas, pero no sé…

-Pues hemos de entrar para ver si tienes la memoria en buen estado. Y para encontrar ese cuadro en primer lugar.

-Vale, puedo birlarle la llave a Smith en cuanto no mire y…

-¡Louise DeNonno!

Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.

-¡Mierda!

-¿qué haces aquí vagueando? ¡Anda, ve a recoger todo en el bar y ciérralo ya por hoy!

-Sí, ahora iba para allá, señor Smith.

-¡Vamos!

Louise se marcha corriendo.

-Le queda mucho que aprender…

-A mí me lo contará.

-Oh, hola, señorita. Siento que haya tenido que presenciar esto.

-No se preocupe. Con la televisión, los niños ya lo hemos visto todo.

-Estoy de acuerdo. Tengo tareas pendientes. Si me disculpa…

Dunning se marcha. Mientras me pongo a pensar un poco en lo sucedido, me saco unas patatas fritas de la máquina para no pensar con el estómago vacío. El ruido me incordia.

-No están mal…

Se me inunda la boca con un sabor a barbacoa de esos artificiales que le echan a las patatas. Riquísimo. Reflexionando, no me doy cuenta de que alguien se aproxima a la máquina. Kya.

-Hola, Kya, ¿Qué tal? ¿Aún despierta, eh?

Kya me dice que sí.

-Rosa me ha contado que lo de tu padre fue un malentendido. La mujer abrió demasiado la boca.

Kya me dice que sí de nuevo. Tal vez pueda preguntarle ahora por su padre.

-Oye…

Kya me indica que hable. Pero creo que será mejor no recordarle nada, al menos de momento. Supongo que Louise ya tendrá la llave, así que…

-¿Quieres venir conmigo y con Louise? Ella me estará esperando…

Kya me dice que sí. Primero daré un voltio por el hotel para disimular y esperar a que no haya moros en la costa. Dunning anda por allí cerca, y como me pille acabaré durmiendo a la intemperie. Si consigo dormir hoy…

Kya me sigue por todas partes sin pestañear. En toda la carrera por el cuchitril, no me quita los ojos de encima y me mira con cierto asombro. ¿Por qué? Soy rarita, ¿Pero tanto?

Llegamos por fin al vestíbulo. Parece que Smith no anda por ahí, así que llamo a la puerta de la 111. No oigo a nadie, pero decido preguntar.

-¿Louise? Soy Kylie, y Kya viene conmigo.

-Vale, adelante. Está abierto.

Giro el pomo redondeado para acceder a la suite del Hotel Dusk. A simple vista tampoco es bastante diferente de la mía.

-Siento no haber dado señales de vida, es que tenía que disimular. Como llegaran a ser Jenny o Dunning y ven que la puerta habla con mi voz, se me cae el pelo.

-Tranquila, lo has hecho muy bien.

-¡Eso sí que es ser buena colega! Ah, hola, Kya, no te había visto.

Kya dice hola con la mano.

-El cuadro está ahí, donde la cama y tal. Date prisa, no quiero que se enteren de nuestra reunión clandestina.

-Claro, vuelvo en un periquete.

-A ver si es verdad.

-Kya, tú espera con Louise.

Kya me dice que sí. Abro la puerta y entro a la sala donde hay una cama de matrimonio y el acceso al baño. Tal y como me había prometido Louise, allí está el quinto cuadro. Lo observamos detenidamente y vemos que hay una letra J. Ahora que las tengo todas, sabré si tienen algún significado.

Si me paro a pensar en todos los cuadros, me acuerdo de que ninguno tenía el mismo número de manzanas. Si ordeno las letras según el número de manzanas de los cuadros que las contenían, aparece: J-E-N-N-Y.

¿Jenny? ¿La recepcionista? ¿Por qué pone su nombre en los cuadros de una manera tan extraña? Ahora que me acuerdo, la tarjeta antigua de la oficina tenía el nombre de Jenny también. Y la foto que vi en el cuarto del viejo… ¿Sería Jenny? Y la anotación también habla de ella. ¿Qué demonios le pasó a Jenny? ¿Tendrá esto que ver con el cuadro aquél del ángel, ya que hablamos de cuadro?

-Será mejor que me salga ya de aquí.

Abro la puerta para volver con Louise y Kya.

-¿Ya está?

-Sí. He visto que hay un mensaje oculto en los cuadros.

-¿El qué?

-Hay letras ocultas en cada uno de ellos. Si se ordenan, forman el nombre "Jenny".

-¿La hija de Smith?

-La misma. Hace un rato entré en el cuarto del viejo porque estaba abierto, y una anotación del 79 decía que Jenny "había vuelto". ¿Sabes algo?

-Yo solo sé que Smith pasó unos cuantos años sin ver a su hija. Y que volvió un día de año Nuevo. Pero yo no sé mucho más.

-Comprendo.

Kya no ha parado de escuchar nuestra conversación.

-Tía, vayámonos ya de aquí.

-Sí, pero antes, me gustaría hablar con Kya.

Kya se me queda mirando. Acto seguido, me dice que sí y se está quietecita, dispuesta a prestarme atención.

-Antes te sentó muy mal lo de tu padre, ¿No?

Kya me dice que sí.

-Tu padre…

Kya se me queda mirando.

-¿Se llamaba Brian Bradley, no?

Kya se pone más pálida que la leche. En vez de contestarme, pierde el conocimiento y se desploma en el suelo.

-¡AAAAAH!

-¡Kya!

-¿Qué ha pasado, Hyde?

-Ni idea, pero hemos de despertarla.

-¡Haz algo, despiértala!

Cojo a Kya de los hombros y la sacudo ligeramente. No funciona.

-¿Tienes algo frío? Eso puede valer.

Mis manos están algo frías del ambiente del hotel. Pongo la palma de la mano en la mejilla de Kya, a ver si se reanima. Funciona. Abre los ojos lentamente y la ayudo a levantarse.

-¡Así se hace, Hyde!

-Kya, ¿Te has hecho daño?

Kya parece no prestarme atención. Se pone las manos en la cabeza como si estuviera pensando, con una cara triste y los ojos cerrados.

-Pa… ¡Papá! ¡Papá!

-¡¿Kya?!

-¡Papá! ¡No!

-¡Kya, estás hablando!

Me quedo de pasta de moniato al oír por vez primera la voz de Kya.

-¡La leche! ¡Puede hablar!

-Kya, tranquilízate. Tranquila, confía en mí.

Kya empieza a llorar.

-¡Papá, no te vayas! ¡No te mueras!

-Kya, ¿Qué dices? Tranquila, cuéntamelo.

-¡Ellos mataron a mi padre!

-¿Nile, no? Me lo dijiste.

Kya me dice que sí.

-¿Cómo que te lo ha dicho? ¿Te ha hablado antes?

-Le hice preguntas y ella me respondió por escrito en la agenda.

-¡Claro, muy inteligente!

-Deja eso ahora. Kya, ¿A qué te refieres?

-Mataron a mi padre… Los hombres horribles de Nile… Le dispararon en el corazón… Su venganza se había cumplido… Y por poco me matan a mí también…

-No te preocupes, estoy aquí contigo, ¿Vale? Te ayudaré, pero antes debes ayudarme tú. Cuéntame lo que pasó.

Kya me dice que sí.

-Vamos, no te preocupes, rubita. Cuéntaselo todo a Kylie, que ella sabe mucho de esto.

-Mi padre trabajó para Nile. Pero él no quería… No quería aquella vida.

-¿Entonces?

-Un hombre de Nile mató a su hermana. El trato era que mi padre tenía que vender a sus compañeros policías revelando datos sobre la investigación. Si lo hacía, liberaría a su hermana, pero lo traicionaron a él también. Ya habían matado a su hermana cuando llegó a la cita. El hombre que la mató le ofreció ser su camarada, y mi padre aceptó.

-¿Por qué?

-Dijo que sería la única manera de conseguir venganza. Y lo hizo. Mientras trabajaba para ese hombre horrible, hizo cosas horribles. Cuando por fin se vengó, se llevó un cuadro de Nile con él. Por eso le buscan, porque no perdonan ni olvidan.

-¿El cuadro del ángel, no?

-Así es. Por eso los de Nile quieren matar a cualquiera que tenga relación con él. Por eso mataron a mi madre. Era como una advertencia.

-Mi padre le conocía.

-En efecto. Mi padre me habló mucho del tuyo. Kyle Hyde, su mejor amigo. Un hombre taciturno pero muy impulsivo.

-Sí, así es. ¿Y qué estás buscando en este hotel?

-Pues… Yo…

-Kya, será mejor que lo dejemos aquí por ahora. Descansa, no te preocupes, ¿Vale?

-Vale…

-¿Quieres que te acompañe?

-No, gracias, Louise. Puedo yo sola. Espero poder hablar contigo más tarde.

-Por supuesto. Pero ahora, descansa.

Kya se marcha. Louise y yo no tardamos mucho más en salir. Cerramos la puerta con la llave y nos ponemos a charlar.

-¿Por qué lo has dejado a medias?

-Kya tiene un gran vacío, ya lo has visto. No creo que le vaya bien revivir tantos malos momentos en tan poco.

-Entiendo. ¿Y la vas a forzar hasta que te lo cuente todo?

-No voy a forzar a nadie. Ella misma me ha dicho que me lo contará.

-Como quieras…

-Oye, me voy a mi cuarto a lavarme la cara. Seguro que me vendrá bien.

-Claro, nos vemos luego.

Me subo a mi cuarto sin dejar de pensar en todo lo que Kya me ha contado. El agua fría abre mis párpados soñolientos de par en par. El frío empapa toda mi cara y parte de mis manos. Ya estoy mucho más relajada, hasta que…

*¡Toc, toc!*

-¿Quién será?

Abro la puerta y me encuentro a Louise alarmada.

-¡Hyde, no te lo vas a creer! ¡Se la ha llevado! ¡Se la ha llevado!

-¿Qué dices, Louise? No tengo ni idea de lo que me estás contando. ¿Qué tal si respiras hondo y empiezas por el principio?

-¡Smith se ha llevado a Kya!

-¿Cómo?

-Mientras Kya iba hacia el cuarto de Rosa para descansar, yo pasaba por ahí, y me saludó. ¿Vale? Entonces Smith pasó por ahí, la vio hablar y le dijo que quería hablar con ella. Kya no dijo nada, pero Smith se la llevó. ¡¿Te lo puedes creer?!

-¡Qué fuerte! ¿Y a dónde se la ha llevado?

-No tengo ni la más remota idea, pero creo que deberíamos empezar a buscar.

-Estoy de acuerdo, vamos.

Salgo a fuera cerrando la puerta tras de mí.

-Iré a buscar en el cuarto del viejo, ¿Vale?

-Sí, buen plan. Yo miraré en pasillo izquierdo.

-Estupendo. Si quieres algo, ya sabes dónde encontrarme.

-Entendido.

Louise se marcha corriendo alocadamente. Será mejor que vaya a ver dónde ha metido el viejo a Kya. Abrimos el pasillo derecho y llamamos a la puerta del cuarto de Smith. Nada.

-¿No hay nadie en casa?

Aunque no estén, la puerta no está cerrada con llave. Voy a acabar lo que empecé antes. No me gusta dejar las cosas a medias.

-Pues no, no hay nadie.

Creo que voy a seguir leyendo aquel cuaderno de antes. Mira por dónde, está en la misma página que ojeé antes. Lo vuelvo a leer sin saltarme ni una coma.

- "Es extraño que haya vuelto unos días después de revelarle la historia a un huésped" ¿Ese huésped será mi padre? Al fin y al cabo, es el año en que vino al hotel.

Sigamos leyendo. Vayamos en concreto al día en que mi padre vino al hotel. Ponemos unas cuantas páginas anteriores y…

"Día 28 de Diciembre de 1979. Creía que después de tantos años me podría haber librado de la historia de Evans y de los trapicheos que mantuvimos, pero no ha sido así. Hoy ha venido un huésped que lo ha descubierto todo. Mi secreto, mi pasado… Y todo porque ese tipo que vino hace 6 meses y dio su mismo nombre estaba relacionado con él. Era un compañero al que estaba buscando porque le traicionó. Brian Bradley, por fin he descubierto su verdadero nombre. Él me dejó "Ángel abriendo una puerta"…

No hay duda. El huésped del que habla es mi padre. Y Bradley, que vino 6 meses antes que él. Lo demuestran dos hojas de inscripción que hay añadidas por un clip a la página.

Nombre: Kyle Hyde

Dirección: 1020 West Avenue

Ciudad y Estado: Nueva York, NY.

Fecha de hoy: 30 Junio 1979

Habitación: #217

Nombre: Kyle Hyde

Dirección: 340 E. Ave. 48

Ciudad y Estado: Los Angeles, CA

Fecha de hoy: 28 Diciembre 1979

Habitación: #215

Qué curioso, mi padre vino exactamente el mismo día que yo y estuvo en la misma habitación que yo. Banalidades de la vida, sin duda. ¿Y eso que dice del cuadro del ángel? ¿Acaso está aquí? En lugar de seguir pensando en eso, le echo un vistazo a un montón de páginas más adelante. Por fin encuentro lo que busco.

"30 de junio de 1994. Hoy ha vuelto a aparecer ese hombre que vino hace unos 15 años, Brian Bradley. Lo he reconocido perfectamente. No venía solo, su hija le acompañaba. Me pidió un favor: a pesar de que no era su nombre real, tenía que inscribir a su hija con otro nombre: Kylie Hyde. No entendí bien por qué, pero acepté, ya que conozco el pasado de ese hombre y no me gustaría ponerle en problemas, más de los que tiene. Cuando ya era de noche, me ha invitado a un trago en el bar, y me ha revelado el motivo del cambio de identidad de la cría. Quiere protegerla. Sabe que Nile va tras sus pasos, y ya mataron a su amada. No quería que su hija sufriera el mismo destino. Y por lo visto, tenía una especie de plan de emergencia. No sé en qué consiste, pero me da igual. Pienso ayudar a ese hombre y a su hija."

¿Un plan de emergencia? ¿A qué se refería? No hay duda, la niña que vino a este hotel que se llamaba como yo era Kya. Pero todavía no entiendo qué es lo que había maquinado su padre. Creo que lo descubriré pronto. A esa página, hay adjunta otra hoja de inscripción.

Nombre: Kylie Hyde.

Dirección: 1020 West Avenue

Ciudad y Estado: Nueva York, NY

Fecha de hoy: 30 Junio 1994

Habitación: #217

Sin duda es Kya. Pasemos de página, a ver si al día siguiente pasó algo que merezca la pena saber.

"1 de julio de 1994: Cuando Brian Bradley y su hija se han marchado del hotel, he subido a la 217, la habitación que ocupaban. Sobre la cama he encontrado una caja y dos llaves. No sé qué significado puede tener, pero ninguna de las llaves abre la caja. Lo guardaré a ver si puedo encontrar alguna respuesta posible. Espero que se cuiden y que no les pase nada malo"

-Así que Bradley dejó la caja y las llaves.

Bien, creo que ya basta de leer el diario. Busquemos a ver qué más encontramos. Pasamos a la zona del cuarto donde está la cama y un escritorio. Encima del escritorio hay un recorte antiguo de periódico que habla ni más ni menos que de Osterzone.

-¿Qué hace Smith con esto? Este periódico es del año de la pera, ¿Qué interés puede tener guardarlo?

Me lo quedo por si acaso. Abro los cajones. En el primero hay un montón de tarjetas de cumpleaños idénticas a la de la oficina. En el cajón de abajo hay un folleto del hotel, aunque algo lo diferencia del mío. Hay una marca hecha con un bolígrafo rojo en la bodega. ¿Qué significado puedo tener?

Algo me dice que debo investigar la bodega. Cuando salgo de la habitación de Smith dispuesta a hacerlo, oigo una voz familiar.

-¡Eh, Hyde!

-Louise…

-¿Están ahí dentro?

-No, qué va. Pero creo que tenemos que investigar más a fondo la bodega.

-Estupendo. Es casi la una de la madrugada, habíamos quedado a esta hora. Voy tirando yo, te espero allí.

Louise se marcha escopeteada. Ando despacio. Siempre lo hago cuando estoy pensando en otras cosas. ¿Cuál sería el plan de Bradley para proteger a Kya? ¿Cómo les borraron del mapa los de Nile? ¿Qué secretos oculta el hotel? ¿Qué le pasaría a Jenny para que tuviera que separarse de su padre? Todo este asunto me tiene muerta de la intriga.

Supongo que esta será la bodega. Louise debe de haber llegado hace por lo menos 10 minutos. Abro la puerta y me la encuentro desmayada en el suelo.

-¡Qué demonios! ¡Louise! ¡Despierta!

Intento auxiliarla. Me acerco a ella y… Negrura.