-Profesora Kakyoin! –una voz por detrás le llamo la atención haciéndola girarse, era de nuevo Josuke, ese niño era sumamente lindo y era muy divertido para hablar pero esto podría causarle problemas en especial por que eran profesora y alumno, estaba mal tener tanta cercanía por algo que no eran temas académicos –Ya salió el juego del que estábamos hablando el otro día!

Bueno aunque cuando de videojuegos se trataba hablar era una excepción que siempre podía hacer con quien sea.

-Oh! Enserio!? Me pregunto si tendrá descuentos los primeros días! –hablar de videojuegos la emocionaba, empezó a trabajar de profesora prácticamente para comprárselos mientras estaba estudiando y piensa que va a morir haciendo eso.

-Vas a ir con el grupo del segundo piso? Podemos juntarnos para ir y… -no sabía si decir si Josuke la veía mas que como profesora o era muy inocente, pero no podía tener tanto contacto.

-Lo siento, tengo algo de trabajo y no creo poder ir con ellos…-el grupo del segundo piso era una tienda de su distrito dividida en 2 pisos donde estaban los usuales que se juntaban a pasar el rato con las actividades que proponía la tienda como partidas de rol o reuniones varias y el primer piso era simplemente de compras, tenían un cierto grupo de conocidos ahí y en ese lugar fue donde Josuke se enteró que su profesora amaba los videojuegos.

También fue donde se enamoró de ella, no creía que pudiera ser tan interesante y linda más allá de su apariencia.

-Oh ya veo –susurro algo decepcionado, sabía que esta mujer siempre lo iba a rechazar pero su meta era alcanzar su corazón, era demasiado perfecta como para dejarla ir –quiere que se lo traiga yo? De todas maneras voy a ir…-a Noriko se le paro el corazón, tenía que ponerle un alto.

-Esta bien Higashikata! No hay manera de que hiciera eso además de usar tus ahorros y eso! –susurro casi alarmada, además el era un niño y tampoco tendría mucho dinero y menos para gastarlo en una profesora.

-No hay problema yo…

-Profesora Kakyoin! –detrás de ellos apareció casi corriendo el profesor Polnareff, literatura, era muy amigo de Noriko –ya vi al nuevo, no tienes idea lo alto que es! Ahora en 20 minutos va a estar en la sala de profesores para presentarse y…

-Profesora Kakyoin! –otro grito, esta vez una chica, al oírla Noriko se giro para atenderla –otra vez esta teniendo una recaída y…

-Ah lo siento Polnareff, hablamos mas tarde si? Creo que me presentare luego con el nuevo…-el profesor de literatura le asintió y ambas mujeres se fueron, de la clase de la que venía esa chica había una alumna con diabetes y a veces tenía problemas, Kakyoin era la única en toda la escuela que sabía tratar correctamente con problemas así así que siempre la llamaban a ella.

Al rato el problema fue resuelto y ya todos estaban en clases, el recreo comenzó y tan pronto la profesora fue y salió de la sala de maestros con la caja de uno de los proyectores de la escuela mientras todos los alumnos estaban entrando de nuevo a sus salones y desocupando el edificio Josuke la vio de lejos, iba a ofrecerle ayuda como buen caballero y hombre de amor que era pero alguien se le adelanto.

Era la persona más alta que había visto alguna vez en su vida.

-Lo siento, necesita ayuda? –Noriko escucho una voz profunda y aterciopelada detrás suyo, oh eso se oía lindo…

-Por favor…-dijo sin girar a mirar, esperando una sorpresa, cuando vio unas manos tomando la caja miro hacia arriba y su corazón se paró.

No podía ser.

-Necesito llevar esto al aula 3-B por favor –susurro casi sin fuerzas, no podía creerlo, su rostro, sus ojos, sus labios y sus manos eran iguales a las de…

-Soy el nuevo profesor de biología, mi nombre es Kujo Jotaro –los ojos de la peliroja se abrieron de par en par –de casualidad usted es la profesora que hoy faltaba en la junta de maestros? N-Noriko –eso ultimo lo pronunció casi tartamudeando, ella estaba sintiendo muy fuerte sus ojos sobre su cara, mirándola y examinándola –Ka-Kakyoin? –era casi como si estuviera esperando una confirmación…

-De casualidad el apellido de su familia es Joestar? –el moreno asintió, el corazón le estaba corriendo una carrera y la piel se le puso de gallina cuando vio a la mujer sonreír con una mirada super alegre –puedes dejar el proyector en el suelo? –y asintió de nuevo, obedeciéndola y cuando la caja toco el suelo la mujer se le echo encima con un fuerte abrazo, casi tenía su cara entre sus pechos- Jotaro no puedo creer que seas tu!

Derrepente se sentía cómodo, el haber venido a esta ciudad ya no era tan terrible, se levantó un poco apoyando su cabeza en el hombro de la peliroja y la abrazo por la cintura, había pasado demasiado tiempo y ella…seguía oliendo a cereza.

-Has crecido, sigues siendo más baja que yo pero haz crecido mucho –aquello le daba mucha nostalgia de cuando eran mas jóvenes y Noriko lo perseguía a todas partes.

-Pegue un último estirón cuando empecé a hacer ejercicio por que había perdido masa muscular estudiando… -aquello le causo risa, pese a todo ella era de las chicas más rudas de la escuela –tu sigues igual, pareces incluso mas joven que cuando teníamos 17

-Tu crees? –le pregunto abrazándola un poco más fuerte antes de separarse, principalmente le sorprendía el cambio en su cuerpo, estaba muy desarrollada y ella siempre había sido tan delgada que eso la había hecho siempre plana –siento no haber mantenido el contacto durante tantos años –se habría operado? Lo dudaba por que también había crecido unos cuantos centímetros.

-Se que no fue personal, hablo seguido con tu familia y ellos dicen que tampoco les hablas –le susurro sacando la lengua haciendo reír al moreno –Que estás haciendo aquí? Ósea eres el nuevo profesor y…

-Cuando no te vi en mi presentación creí que me estabas evitando…-la cara de sorpresa que puso Noriko fue tan repentina que le causo gracia y puso una mano sobre su cabeza.

-N-No…tuve una emergencia con una estudiante y…como sabías de mi?

-Lo primero que dijeron era que la profesora Noriko Kakyoin estaba ausente en ese momento, no me culpes –la mujer le sonrió agarrando la mano que estaba en su cabeza y la encerró entre las suyas, sus mejillas se tiñeron de rojo al verla, era adorable – ese nombre fue demasiado revelador, es muy único.

-Más bien mi apellido

Aquello no parecía una simple charla de profesores, evidentemente se conocían pero había algo en medio que a Josuke le carcomían los celos por dentro…interés.

-Vine a esta ciudad por un tema familiar, decidí conseguir trabajo mientras total mi título me habilita, estas en frente del doctor Kujo Jotaro –aquello le hizo ganar un aplauso pequeñito de parte de la peliroja –ya termine todos mis estudios, fue hace relativamente poco.

-Felicidades, me alegra que hallas llegado tan lejos aunque 10 años es bastante –Noriko le pico la nariz con un dedo en broma y Jotaro solo le sonrió, su sonrisa ahora se le hacía más linda que hace 10 años –que yo recuerde los únicos viviendo en Japón ahora mismo eran tus padres, les paso algo? Igualmente no era en esta ciudad…

-Es una historia larga, luego de tus clases te puedo invitar a un café –era cosa suya o Jotaro estaba poniendo una sonrisa coqueta? A Josuke al ver las mejillas de su querida profesora ponerse rojas se le hirvió la sangre en todo el cuerpo.

-E-Es-Esta bien, me ayudas a llevar el proyector? La clase comenzara pronto…-el moreno le asintió agarrando la caja de nuevo y ambos empezaron a caminar juntos. Josuke se escondió detrás de un pilar para evitar que lo vieran pero…

Que había entre la profesora y su sobrino?.

Al rato que las clases terminaron Jotaro se quedó esperando después de las clases a que la peliroja saliera, era profesora de arte y seguía tan bonita como la última vez que la vio, cuando la vio salir los 2 emprendieron camino a la cafetería más lujosa que Jotaro encontró, quería pasar una buena tarde, tal vez incluso aprovechar a cenar, por que iba a ser una larga charla.

-No puedo creer que el señor Joestar hiciera eso, pobre tu abuela…

-Lo odia ahora mismo, está viviendo en la casa country por que no lo puede ni ver, me llamaron de mi trabajo para que arregle esto si no pasaba algo así no hubiera nunca dejado mi trabajo –la peliroja se rió tomando un poco de su té.

-Que malo eres, con lo mucho que te extraña tu madre, en el último santa secreto a ella le toco uno de mis juegos de té, estoy más presente yo que tú en tu familia.

-Mis ubicaciones geográficas varían semana a semana, no es mi culpa, ahora estoy tomándome esto como vacaciones igual, me corresponde por antigüedad –la peliroja asintió dándole la razón, Jotaro había mejorado cuando eran más jóvenes el no hablaba tanto –estas trabajando de algo más aparte de profesora?.

-En una agencia de arte, me costo muchísimo entrar y el ambiente es algo duro pero estudie para eso –y el moreno le asintió, agarrando una galletita –no puedo creer que mi alumno sea tu…tió

-No puedo creer que seas su profesora

-Sabe algo de mi con relación a tu familia? –aquella pregunta le hizo ruido a Jotaro, quien levanto una ceja expresando su confusión –es que siempre fue bastante cercano a mi…

Que significaba eso?

-No creo –ambos se tomaron el tiempo para darle un sorbo a sus tazas de té.

-Que tal esta tu familia? Tu madre me mostro fotos de tu hija siempre quise conocerlas pero jamás están en las reuniones…

-Nos divorciamos hace poco

Silencio.

-Oh…siento escuchar eso? –el ojiazul le hizo una seña con las manos como si no importara –no te importa?

-No estábamos hechos el uno para el otro, quedo embarazada por una borrachera así que…ya sabes

-Wow no esperaba eso –de jóvenes ellos tomaban juntos y Jotaro siempre era el que la cuidaba cuando se ponía borracha.

-Yo tampoco, pero paso y evidentemente de esa manera nadie esta destinado a estar con una persona atándose así con un hijo –Noriko le pateo por debajo de la mesa saltando todos los objetos un poco–que?

-Suena horrible que hables de tu hija así! Que malo de tu parte! –Jotaro siempre había sido medio insensible.

-Cálmate, no es como si no la quiera o no la aprecie o lo que sea pero es la verdad! Igualmente nos separamos por que mi trabajo me obliga a estar lejos, así que mi ex la cuida

-Mal padre

-Solo ausente, que tal te fue a ti? La verdad hablo tan poco con mi familia que no se me ocurrió preguntar por ti, lo siento Noriko.

-Ya se que eres un descuidado, me alegra que te hayas ocupado primero de tus estudios aunque la hallas arruinado un poco…bastante -los primeros años de ellos 2 en la universidad todavía mantenían el contacto, pero era tan complicado por que ambos tenían que estudiar tan duro que simplemente se desvaneció poco a poco, la universidad fue un buen cambio para Jotaro al menos ya no era un delincuente.

-Tengo un buen trabajo así que no me fue tan mal, como diría mi madre, que tal los hijos, casa y trabajo? –cuando pronunció eso ultimo la peliroja abrió fuerte los ojos, llevándose una mano a la cara para cubrírsela –Noriko? –le pregunto preocupado, que había dicho?

-Hace…un par de años estaba embarazada e iba a tener un hijo pero…tuve un aborto espontaneo…-la voz de la peliroja estaba oscurecida, Jotaro trago saliva, no tenía idea de que ese era un tema sensible, no quería haberle hecho daño –siento arruinar la charla.

-No, perdón no tenía idea…

-En mi última sesión mi psicólogo dijo que no lo guardara, que estaba bien exteriorizarlo –el moreno solo acertó a agarrar su otra mano y acariciarla despacio con la yema de sus dedos –cada vez duele menos

Seguramente bajo esa mano, Noriko estaba llorando.

-Puedes decirme lo que quieras y lo sabes, no te voy a presionar pero voy a escuchar tanto como tu me quieras decir.

Estuvieron en silencio uno par de minutos, hasta que la peliroja entrelazo su mano con la suya y se limpió los ojos con la otra mano, inhalando y exhalando un par de veces para calmarse, Jotaro se quedó quieto señalándole que estaba ahí para ella y que era su apoyo, dejándola presionar su mano tanto como quisiera.

-No estábamos casados pero aun así íbamos a tenerla, estábamos demasiado ilusionados, tanto que no te das una idea y simplemente…-se tomó otro momento para respirar, sollozando por un instante, escucharla llorar a Jotaro le dolía –desapareció, se que no fue mi culpa pero aún así fue horrible y no pudimos continuar con lo nuestro…estábamos muy dolidos el uno con el otro…

Jotaro se levantó sin soltar su mano y se arrodillo frente a ella, Noriko en cuanto lo vio cerca se abrazó a él para descargar sus lágrimas, mojando su sombrero pero no importaba.

-Y solo seguí adelante y…

-No fue bueno de su parte dejarte –le susurro correspondiéndole el abrazo, pasando sus brazos por su cintura, estaban haciendo una escena en la cafetería pero no importaba –no debería haberte dejado sola luego de algo así…

-Simplemente rompí sus ilusiones y…fue muy doloroso para el también…-Jotaro le dio un beso cariñoso en el hombro para tranquilizarla, no tenía por que sentirse mal.

-No rompiste nada, simplemente paso, el debería haberse quedado contigo si? Tu estas bien

-Luego simplemente seguí adelante… -Jotaro empezó a sentir su cabeza mojada, de verdad Kakyoin estaba llorando mucho.

Pasado un rato que Kakyoin se tranquilizó y empezaron a hablar de otras cosas para amenizar un poco más el ambiente, lamentablemente no se quedaron a cenar pero Jotaro no tenía apuro, iba a estar unos cuantos meses en la ciudad y aprovechar a estar con ella era una de sus prioridades.

Cuando ambos salieron de la cafetería la peliroja lo despidió con un beso en la mejilla y los 2 tomaron caminos separados, aunque a Jotaro le hubiera gustado tomar su mano un poco más…

-No puedo creerlo! Así que eres el hijo de Joseph Joestar…

Estaban en clases, Josuke encima de uno de los bancos ayudando a la profesora Noriko con unos trabajos a corregir, eran trabajos de arte de secundaria así que era una excusa mas para charlar mientras el resto de la clase hablaba que otra cosa.

-Bueno no es como que lo reconozca como mi padre o algo…

-Soy amiga de la familia desde hace años, es un buen hombre, no le tengas tanto rencor

-Dejo a mi mama

-No lo sabía Josuke –le sonrió con una sonrisa super compasiva, intentando calmarlo –tu sobrino también…tuvo altercados con los hijos…

-Te refieres a Jotaro?

-No me contaste que un pariente tuyo estaría trabajando aquí por cierto

-Bueno de todas maneras no tenías idea que estaba relacionado a mi si el no te lo decía.

-Higashikata y Kujo no se parecen en nada verdad? –aquello hizo reir a ambos, Noriko seguía corrigiendo los trabajos que le habían entregado al principio de la clase.

-Como se conocieron ustedes 2?

-Éramos novios en la secundaria

A Josuke se le callo la cara al suelo, no podía creerlo, era por eso que veía tanto interés…

-E-E-Enserio? –pregunto con miedo, tragando saliva.

-Cortamos poco después de entrar a la universidad por que realmente la distancia nos separo mucho, ambos acordamos en una reunión familiar que lo más sano era cortar antes que extrañarnos tanto y dejar oxidar nuestra relación así –entonces si estaban totalmente separados y distanciados no había nada de que preocuparse, el plan de Josuke de capturar el corazón de la profesora seguía en marcha –ahora si quisieras tener una novia en otro país cuando vayas a la universidad es más sencillo, tienen más métodos para hablar y eso… -le dijo a el, viéndolo sonreír orgulloso.

-No hay manera, si me voy a enamorar de alguien querría estar con esa persona todo el tiempo además voy a ser policía, mi alma está atada a esta ciudad! –aquello hizo reír a la peliroja, tal vez había algo de Joestar en el.

Cuando la clase termino y el recreo comenzó la profesora se dirigió como de costumbre a la sala de profesores, Josuke estaba al acecho esperándola salir pero noto a…alguien más también haciéndolo…

Era Jotaro, recostado en una pared mirando fijo a la puerta de la sala. Así que tenía competencia…

Sus ojos se encontraron y su unión Joestar les dijo el uno al otro lo que estaban pensando, que ambos estaban interesados en la profesora Kakyoin.

La puerta se abrió y en cuanto una cabellera peliroja se asomó ambos corrieron directo a esta, en una competencia por ver quien captaba primero la atención de la mujer…aun así Jotaro estaba más cerca y en cuanto la llamo Noriko volteo a verlo.

Llamarla era trampa! Nadie dijo que se le podía hablar!

-Te apetece venir a cenar a casa está noche? Te prometo que puedo cocinar mariscos muy bien –le dijo con la voz mas aterciopelada y gruesa que podía, la más encantadora en resumen, y funciono al ver sus mejillas sonrojadas, que linda era, igual de adorable que cuando estaban juntos.

-Estudiaste biología marina o cocina? Esta bien, compre un videojuego pero más allá de eso no tengo nada que hacer…

Tramposo! Eso era demasiado! El nunca nisiquiera llego a comprarle algo en la tienda donde se reunían por que ella siempre lo rechazaba!

Seguramente por ser menor pero no importaba, era más maduro que Jotaro.

No los iba a dejar solos.

Eran las 7 de la tarde y Noriko dijo que tenía que pasar por su casa a buscar algo antes de acompañarlo, Jotaro le paso su dirección y le dijo que si tenía problemas para llegar que lo llamara y le mandaría un taxi.

No podía evitarlo, ella era demasiado linda, era igual de linda que cuando se conocieron y ahora la quería más, se arrepentía muchísimo de no haber luchado un poco más por su relación o tan siquiera no haber hablado con ella los años siguientes, llamando a su madre y preguntando hasta ella se enteró sobre su aborto espontaneo antes que el. Siempre habían tenido una buena relación por que la familia Kakyoin era un tanto…fría, y en cambio su madre era todo lo contrario a fría así que algo de amabilidad y cariño era algo que Noriko siempre aprecio mucho.

Se había perdido mucho en su vida por aislarse tanto en su trabajo realmente, le hubiera gustado felicitarla cuando entro a trabajar a esa agencia de arte…

Era tan linda, amable y simpática…ahora incluso más juguetona, el había cambiado en personalidad con los años pasando de ser un delincuente que era malo y despectivo con todo el mundo a alguien más calmado, estaba pensando que se complementarían tan bien como antaño…

Su corazón latía al pensar en ella, recordando todos los buenos momentos que habían pasado en la secundaria.

El timbre sonó y fue a mirar, todavía estaba preparando la cena y dudaba altamente que fuera Kakyoin por que no había pasado ni una hora desde que se separaron.

Al abrir la puerta se llevo una sorpresa desagradable…

-Jotaro! Mi mama preparo unos sanguches y venía a traértelos!

Por que estaba Josuke en la puerta? Estaba ocupado ahora mismo…

-Bien, gracias…-antes de que el otro moreno se diera cuenta agarro la bolsa de sanguches y le cerro la puerta en la cara, suspirando, este no era el mejor de los momentos para formar lazos familiares…

-Oye Jotaro! No vas a dejarme afuera o si? –su tió le estaba gritando golpeando la puerta para que le abriera, era realmente irritante.

Además ahora Noriko venía y…ah…es verdad que Josuke también estaba en la sala de profesores hoy…no podía ser verdad?

-Eres un escandaloso vas a molestar a mis vecinos solo entra! –escuchar su voz de adolescente puberto le estaba irritando, al abrirle la puerta el otro entro como si no fuera a haber otra oportunidad haciéndose el inocente –por que estas aquí?

-Como que por que? Eres mi familia tenemos que pasar algo de tiempo juntos… -se rió nervioso, se había dado cuenta, y eso que no había sido tan obvio, incluso había comprado comida como para tener una excusa…-aparte quiero saber más sobre mi padre y…

-Voy a repetirlo y esta vez enserio, por que estas aquí? –tema de Noriko, esto era serio, el reconocía ese tipo de miradas y si tenía una sospecha la tenía bien argumentada.

-Estas esperando a alguien o algo? –maldito mocoso, Josuke estaba aquí para arruinar su cena, se debía pensar que tenía privilegios con ella por que la conocía desde hace un tiempo o lo que sea pero quien realmente tenía el control era el.

-Voy a preparar comida para 3 entonces –no tenía manera de echarlo pero si lo mantendría distanciado- ayúdame en la cocina al menos.

Jotaro vivía en un edificio de departamentos en una dirección un poco alejada de la ciudad, era por eso que le había ofrecido un taxi a Noriko para que viniera…incluso Josuke se había tomado la molestia de venir a molestarlo hasta aquí y arruinar su cita…

Se hicieron las 9 y la peliroja todavía no venía, ya no solamente Jotaro estaba preocupado si no también Josuke, quien pensaba si no estaba ahí molestando por nada habiéndose equivocado. En eso el teléfono sonó y el moreno casi de un salto fue a responder, que había pasado? Inclusive hacia una hora había empezado a llover y hacía bastante frió

-Jojo? –se escuchaba mucho ruido de fondo, tal vez de la lluvia

-Donde estas? Estoy preocupado

-No lo se exactamente, me baje con el bus y llevo dando vueltas un rato pero no veo la estatua de la que me hablaste frente a un edificio…estoy en una cabina telefónica que encontré después de mucho dar vueltas…

-Descríbeme el lugar alrededor tuyo –había pocas cabinas en su área, así que no era difícil, la peliroja le explico todo y el ya se pudo ubicar –de acuerdo, ahora salgo quédate ahí si?

Cuando la llamada termino ambos hombres se miraron retándose.

-Que paso? –había pasado algo con la profesora?

-Se bueno para algo y agarra un par de batas de mi closet y ponlas frente a la estufa para que estén tibias, aparte calienta la comida, yo ya vengo –el moreno a toda prisa agarro un paraguas y uno de sus sacos y salió para la calle dando un portazo, super apurado y sin mirar atrás.

Josuke se sentía como un niño, estaba siendo opacado por Jotaro.

Hizo lo que su sobrino le pidió y al cabo de unos 10 minutos escucho la puerta abrirse y el viento invadiendo la casa, la tormenta era fuerte, al ir hacia ella estaban tanto Jotaro como la profesora Noriko bajo el paraguas, el agarrándola con fuerza haciéndolo morirse de celos.

-Esto no volverá a pasar lo prometo –le susurro ella con una risa mientras Jotaro cerraba la puerta suspirando, había sido bastante difícil volver.

-La próxima si o si un taxi, lo siento

Al verla mejor ella estaba totalmente empapada, incluso sus zapatos estaban chorreando agua y también…su camisa estaba transparentándole todo, mas razones para amarla, estaba buenísima.

-Josuke? –pregunto bastante sorprendida mirándolo directo, al chico se le tiñeron las mejillas de rojo al instante al oir su voz, iba a hablar pero Jotaro lo interrumpió una vez más, iba a partirle el cuello.

-Ah si, vino por una consulta sobre Joseph y para cuando terminamos se largo a llover, espero que no te moleste…-viéndola bien estaba realmente bonita con todas las gotas de agua cayéndole por la piel, varias veces se la había imaginado de diferentes maneras y mojada por una piscina o la ducha era una.

-Bueno soy amiga de tu familia así que ahora técnicamente somos un poco más cercanos, además no te preocupes ya nos conocíamos de antes por el mismo grupo de conocidos

-Ah si?

-De una comunidad de jugadores, estoy bien, además tu casa es realmente bonita

Jotaro también estaba hipnotizado viéndola, definitivamente no estaba operada, podía verlo todo por como transparentaba su camisa

-Ve al baño y arréglate ahí te deje una bata caliente y mis pantuflas, caliéntate un poco para no resfriarte si? Hacía mucho frió afuera –la peliroja le asintió con una sonrisa y le pregunto dónde estaba el baño –al fondo del pasillo no te puedes perder esta vez

Ambos la vieron irse y se sentaron en la mesa, Josuke había calentado y puesto la comida en la mesa así que tan pronto la chica saliera estaban listos.

-Conoces desde hace mucho a Noriko? –pregunto Jotaro secando un poco el paraguas que había dejado olvidado en el piso con tanta charla, lanzándolo sin ningún cuidado pero con mucha precisión como si fuera una pelota de básquet hasta el canasto que estaba al lado de la puerta, y emboco sin problema, sonriendo por dentro y felicitándose.

-Desde primero de secundaria…-Josuke estaba mirando a su sobrino, eran diferentes pero ambos tenían un cuerpo muy trabajado y los 2 eran atractivos, lo suficiente para ella.

-Linda no? –aquella pregunta a Josuke lo volvía loco, amaba hablar de su enamorada y no se podía contener.

-Verdad que si? Es demasiado linda y…-en eso Jotaro golpeo su mano contra la suya en la mesa, asustándolo y obligándolo a mirarlo a los ojos totalmente alarmados, Jotaro lo estaba carcomiendo con la mirada con las cejas cruzadas y los ojos hechos una furia.

-No la mires, no le hables y no te le acerques

Que paso de repente

-Eh? –susurro totalmente perdido y hasta exaltado.

-Eres un mocoso de secundaria y solo le ocasionaras problema, Noriko es mía y soy el único que se le puede acercar, solo vas a compromerterla así que aléjate Josuke

En el resto de la cena Josuke estuvo calmado y casi sin hablar, mientras el par de adultos hablaban así que luego de comer se retiro.

Nunca se había llevado un susto más grande en su vida, nunca nadie lo había amenazado así y menos por una mujer.

Tendría que ir mas en serio por ella la próxima.