Capítulo 9: "Peligro"

-¿Cómo se llamaba la empresa?- preguntó intrigado Sasuke, algo le sonaba muy similar.

-La… la empresa, se llamaba "AKAI HINODE".

Ambos ninjas enmudecieron.

Sakura se disponía a realizar más preguntas, pero Sasuke interrumpió súbitamente.

-Gracias por su hospitalidad. Nosotros debemos continuar nuestro camino- Sakura lo miró de soslayo, aún quería conocer más del triste pasado de la señora Harumi, pero él le regresó la mirada, entonces ella comprendió que debían retirarse, era increíble como en tan poco tiempo habían aprendido a comprenderse a través de las miradas, lo más seguro es que Sasuke no quería compartir los detalles de la misión que involucraba a AKAI HINODE, sin embargo, a Sakura le faltaba sólo un detalle para armar su rompecabezas, así que decidió ignorar al pelinegro.

-Señora Harumi, dígame. ¿Qué pasó con su esposo?- inmediatamente la señora puso cara de horror y ansiedad ante la pregunta, se llevó las manos al pecho y se empezó a ahogar, era un ataque de pánico, después de que Sakura pudo calmarla un poco, Harumi pasó a la ira y posteriormente al llanto descontrolado, estrepitoso, tartamudeando cada que intentaba explicar las cosas y darle coherencia a su discurso, sin duda alguna, algo horrible debió de haberle pasado al esposo de la señora Harumi, al Uchiha le llamó mucho la atención ese gesto y sorprendido por el instinto de Sakura, decidió quedarse a escuchar.

Después varios minutos y un vaso de té, la señora Harumi aún con lágrimas en los ojos pudo continuar su relato.

-Primero empezaron a desaparecer las mujeres jóvenes, testigos afirmaban que un tal Kido se las llevaba con engaños, les prometía una vida llena de lujos si aceptaban alquilar...-su voz de nuevo comenzaba a quebrarse- ¡Qué Dios nos perdone!- exclamó- volvió a llevarse las manos a la cara y a llorar como hace unos minutos.

-Nadie tiene por que perdonarlos, muchos poblados ninja ni siquiera llegan al grado de aldea en cuanto a formalidad, están en el abandono total, tan sólo creyeron en una esperanza, no hay porque sentirse mal en eso. Ustedes ya no están solos, la cooperación ninja es más grande que nunca, pronto se olvidarán de todo el dolor que pasaron y la esperanza brillará de nuevo y esta vez será auténtica, lo juro- anunció Sakura con los ojos ligeramente húmedos, después de tragar saliva y aclararse la garganta con un sorbo de té, la señora Harumi prosiguió.

-La basura de Kido, les prometió que sí alquilaban su vientre con propósitos científicos tanto ellas como sus hijos tendrían una vida próspera, pero no fue así, las primeras mujeres en aceptar murieron... con todo y sus hijos dentro. El segundo grupo de estudio al ver a sus amigas, hermanas y compañeras morir no quiso aceptar, se revelaron, lucharon con todas sus fuerzas, pero fue en vano, sólo unas pocas lograron escapar y llegar aquí, cuando nos contaron lo sucedido de una u otra manera sabíamos que era la misma empresa y que ese hombre estaba realizando el trabajo sucio por ellos. Prometimos la noche que llegaron que jamás permitiríamos que ninguna de ellas desapareciera de nuevo. Esa noche formamos barricadas, mi esposo Yashiro y yo organizamos al pueblo ante esta oscura amenaza que estaba mancillando a la gente, mandamos halcones a la Aldea de la Nube, pero no respondieron nuestros llamados, quiero creer que fueron interceptados y no que hubo negligencia... en la madrugada de un 23 de Septiembre llegaron, pero no llegaron solos, una máquina muy extraña los acompañaba, hacían cosas muy extrañas con ella.

-¿A qué se refiere anciana?- preguntó intrigado Sasuke.

-¡Sasuke se más amable! No le haga caso por favor, yo creo que usted aún se ve muy bella y joven.

-No se moleste señorita Sakura, es verdad, ya soy algo vieja. Como les decía, era una especie de reloj grande, demasiado para ser uno, a simple vista se notaba bastante, pero eso no era lo raro, lo raro es que con esos aparatos manejaban todos los elementos que quisieran aún sin ser ninjas- un silencio invadió a la señora por unos minutos, ambos ninjas abrieron los ojos como platos, les resultaba muy peligroso tal artefacto tecnológico- Lo siento... luchábamos con todas nuestras fuerzas pero de ninguna manera podíamos vencerlos, sin embargo, cuando todos estábamos caídos, mi esposo sacó las últimas fuerzas de su corazón y acabó con 2 de esos sujetos, entonces yo me armé de valor y todos los pobladores pudimos vencerlos, los artefactos que lucían en sus muñecas eran poderosos pero bastante frágiles, cayeron uno a uno y de nuevo la esperanza llegaba a nuestros corazones, mi esposo era un héroe, estaba tan orgullosa de él- Una lágrima se asomaba por el rabillo del ojo- Los amarramos de las muñecas y las piernas, los subimos a una carreta y los llevamos al cuartel general en las afueras de la aldea, cuando estábamos por llegar vimos a un encapuchado, llevaba una especie de túnica negra y su piel era blanca como la nieve, su cabello era negro como el carbón, sus ojos también eran negros como la noche, llevaba una especie de joyas en la frente, se veía algo mayor, más grande que yo, jamás había sentido una energía tan oscura en mi vida, tuve mucho miedo solo con verlo, uno de los delincuentes que amordazamos se quitó el pañuelo de la boca y bitoreo un nombre: ¡Mao! Gritaba una y otra vez, le gritaba no como cuando uno le grita a una persona o a un amigo o compañero, le gritaba como si llamara un Dios. El hombre esbozó lo que parecía una sonrisa, pero yo le veía más como una mueca, su sonrisa torcida me dio escalofríos, parecía muy seguro de sí mismo, no mostraba ni un ápice de miedo a pesar de que nosotros éramos más, entonces él sacó de su gabardina negra una especie de talismán, éste era muy grande, abarcaba todo su abdomen, todo lo que vi después fue una luz cegadora y un sonido estremecedor que sentía como si me fuera a destrozar el cerebro, caí inconsciente, cuando desperté, todos esos malditos que habíamos capturado se habían ido, pero no sólo ellos- de nuevo el llanto comenzaba a brotar de sus ojos- Las mujeres que juramos que protegeríamos con nuestras vidas se habían ido con ellos- volvió a llorar desconsoladamente.

El testimonio que estaba relatando la señora Harumi era sorprendente, a Sakura le removió tantas emociones y a Sasuke le intrigaba y le preocupaba en la misma proporción, por primera vez, el mundo normal, ese en el que habitan insignificantes humanos sin habilidades ninja, eran un enemigo fuerte a considerar, poderoso y muy despiadado.

El viento soplaba con fuerza, los pocos árboles que había se removían con violencia de un lado al otro, las aves volaban y graznaban con alarma, pronto, la señora Harumi se asustó con tal terror que se incorporó de inmediato y se puso en guardia. Ni Sasuke ni Sakura sintieron algo extraño, así que la pelirrosa intentó calmarla.

-Tranquila, no se preocupe, si no me fallan mis clases de ciencias naturales nos encontramos en una zona baja, en un valle sin montañas, por eso el viento golpea con esa fuerza, no siento peligro alguno, cálmese, además usted no se encuentra repuesta del todo. Sí la hace sentir mejor, iré a ver qué sucede para asegurarme que no es nada- la señora asintió con la cabeza.

Cuando Sakura salió a ver qué sucedía todos los habitantes se encerraban y aseguraban sus casas con clavos y tablas, era increíble, el pavor se respiraba en el aire, Sasuke por otro lado le dijo que iría a observar a las afueras para asegurarse que nada ocurría, cuando el ninja solitario salió, no pudo evitar escuchar las alabanzas y las gracias de los pueblerinos. Necesitaban un héroe desesperadamente.

-Mi compañero ha ido a acordonar la zona, no se preocupe, recuerde que es el último de los Uchihas, el más poderoso ninja que he conocido, no se preocupe, todo estará muy bien- tomo una pausa incómoda, inhaló profundo y prosiguió- ¿Qué ha pasado con su esposo?

Los ojos de Harumi se abrieron como platos, sabía que tenía que contarle todo a la pelirrosa, sin embargo, era muy difícil para ella, se armó de valor y por fin le contó lo sucedido.

-Después del rapto de esas mujeres le sucedieron más, cada rapto más fuerte y violento que el anterior. En cuestión de meses nos habíamos quedado sin mujeres jóvenes, sé que tal vez usted me juzgue como un monstruo por lo que voy a decirle, pero, hasta cierto punto nos alegramos, desde nuestra alma corrupta y deshecha surgía un atisbo de tranquilidad, pensamos que ahora sí, el infierno había terminado y que se irían a otros pueblos. Cuan equivocados estábamos que a los pocos días volvieron, nosotros entramos en pánico, unos corrían y otros gritaban mientras agarraban sus pertenencias y se dedicaban a huir, pocos nos quedamos a atacar. Mataron a los que intentaron huir sin piedad y pasó lo innombrable... se llevaron a las niñas, a casi todas a excepción de mi pequeña, casi perdimos la vida su padre y yo intentando protegerla. ¡NIÑAS ME OYE, NIÑAS MALDITA SEA!- se comenzaba a descontrolar de nuevo, la señora Harumi estaba iracunda, comenzó a incomodar a Sakura, se encontraba fuera de sí.

-Lo siento, si esto es difícil para usted, comprendo, ya no quiero presionarla más, con todo lo que me ha dicho tenemos suficiente información para empezar a atar cabos y encontrar a los responsables, hacer que todo AKAI HINODE pague por todo lo que ha hecho.

La señora Harumi se incorporó en sí.

-Lamento mi actitud, es mí deber continuar con mi testimonio, probablemente mis vecinos no dirán nada al respecto, pues sienten culpa y temor. Verá, una vez que este miserable pueblo se quedó sin sus niñas la alegría nos había abandonado por completo, sin embargo, ese sentimiento de falsa tranquilidad nos inundó de nuevo, pasaron muchos meses y esta diminuta aldea estaba tranquila. Conforme avanzó el tiempo la gente tomó confianza en sí misma y salía a la calle más seguido, unos comerciantes de aquí trajeron mercancía de la aldea de la Nube, uno de ellos le comentó lo ocurrido a un guardia del mercado de allá y este le dijo que habían escuchado de esa peligrosa empresa genetista antes, pero que la nueva administración de la Nube había terminado con ellos, así que nos sentimos aliviados y así transcurrieron varios meses en plena paz, hasta que un día fui al bosque a buscar unas bayas frescas para un pastel que hice en honor al cumpleaños de mi uno de mis hijos, ese día mi esposo Yashiro se ofrecía a acompañarme pero me negué, quería que el descansara con los niños pues pasaba mucho tiempo fuera de casa haciendo guardias y restaurando la aldea. No encontraba bayas por ningún lado, así que decidí adentrarme en lo más profundo del bosque hasta que por fin encontré un gran arbusto lleno de ellas, se veían deliciosas, me sentí muy afortunada y me dispuse a cortarlas, de repente vi un resplandor, uno como el que vi ese fatídico día, recuerdo que me desmayé, no sé cuánto tiempo pase inconsciente, cuando desperté me encontraba en una cama atada de brazos y piernas, me dolía muchísimo el vientre, cuando bajé mis manos y me toqué lo sentí, tenía puntos en todo mi abdomen, me habían abierto, supuse cuando vi a mi alrededor varios fetos en frascos para qué me habían abierto. Lo confirmé con terror al cabo de unas horas, algo se movía dentro de mí, ¿podía ser un bebé? Imposible, nosotros los humanos no nos desarrollamos tan rápido, por días estuve gritando sin éxito alguno, nadie acudía a mi auxilio pero tampoco a mi perjuicio, por un momento creí que ya no había nadie, pero eso era imposible, alguien me cambiaba el suero mientras dormía y limpiaba mi recipiente de deshechos unido al catéter. Transcurrieron más días, por fin estaba lo suficientemente lúcida como para contarlos, habían pasado 8 para ser exactos, la noche del noveno día un rayo de esperanza me iluminó, mientras dormía alguien me despertó con un cálido beso, pude sentirlo, era él! Era mi Yashiro! lloré como no tiene una idea, sabía en el fondo que él no me abandonaría- sus ojos se humedecieron al recordar ese momento, apresurada tragó saliva y tomó un sorbo de té- Tuve mucho miedo que se encontrara solo y que lo asesinaran, pero no, había venido con otros miembros de la aldea, juntos me liberaron y justo cuando se disponían a desmantelar el laboratorio llegaron los hombres de AKAI HINODE y nos atacaron, sin embargo la batalla se estaba manteniendo muy cerrada, llegó un punto en que estábamos ganando, pero en ese momento ese maldito de Mao llegó y nos mostró su talismán, en ese instante mi esposo con todas sus fuerzas se dispuso a atacarlo, sabía que no ganaría, pero lo hizo para que nosotros pudiéramos huir, yo no quería dejarlo, yo hubiera muerto con él, pero los demás me llevaron con ellos a la fuerza... Sin embargo, a la salida del laboratorio llegaron más hombres con capuchas negras y a punta de golpes y sangre me arrebataron del lado de mis compañeros, lo único que recuerdo es que uno de ellos sacó su kunai y me volvió a abrir el vientre, antes de desmayarme del dolor vi lo que me sacaron. ¡Era un monstruo!

Sasuke intrigado y asombrado, escuchaba desde afuera de la casa, había concluido la guardia con éxito, el lugar estaba limpio, pero no entró para no interrumpir el testimonio tan valioso -Y yo que pensaba que Orochimaru era perverso- pensó. La señora Harumi continuaba su relato.

-Tenía cola como una bestia con cola, pero no se veía como una, se veía como si fuera una especie de quimera, me provocó terror y náusea cuando la vi. ¡Esos malditos habían puesto esa cosa en mí!- el llanto volvía a abordarla en centenas de unidades, pero supo contenerse- Cuando desperté mis niños me habían traído hasta aquí y si no hubiese sido por usted yo estaría muerta, siempre le estaré eternamente agradecida, gracias por todo señorita Sakura, es usted maravillosa.

Sakura no daba cabida a lo que escuchó, sabía que si no resolvían todo este asunto de AKAI HINODE muchas personas, principalmente mujeres y niños seguirían muriendo, no sólo eso, los experimentos de esas personas ponían en riesgo la tranquilidad del mundo entero. Sasuke en sus adentros, pensaba lo mismo. Después de hacerles un juramento inquebrantable a la señora Harumi y a sus pequeños, Sakura se despidió, sabía que Sasuke se encontraba afuera, podía sentirlo más que a cualquiera en ese pueblo.

Sasuke Uchiha al mirar con esos poderosos ojos a Sakura sabía la angustia que ella cargaba, era una angustia diferente, sabía que ella trabajaba con todo tipo de desgracias en el hospital y siempre mantenía la esperanza y una sonrisa cálida en el rostro, además de que siempre se mostraba orgullosa y segura de sí misma, pero esta vez era diferente, ella no se veía bien, se encontraba muy perturbada, se paró enfrente de ella y buscaba su mirada pero Sakura lo evitaba, entonces prosiguió a decir lo siguiente.

-No servirás en esta misión si te dejas llevar por el sentimentalismo de sus víctimas, ya deberías tenerlo en cuenta.

La pelirrosa no dijo nada, no tenía ganas de hablar, cuando comenzaron a entrar al bosque por fin anunció su malestar.

-No lo entiendes Sasuke y no te pido que lo entiendas, sé que es lo debe hacer o no hacer un shinobi, no soy una estúpida genin. No me trates como tal.

Sasuke había dado en el clavo, sabía que si decía las palabras correctas, aunque por el momento fueran mal interpretadas, su pelirrosa diría lo que le ocurría.

-¿Entonces de qué se trata? Si no me cuentas todo lo que pasa por tu mente entonces no tiene caso que hagamos equipo. Al mantener secretos pones en riesgo la misión y a nosotros.

Sakura tragó saliva.

-Sé que puede resultar extraño pero, sabes algo, siento que esta misión cambiará mi vida para siempre, siento que...puedo morir aquí, lo siento, es un ardor que recorre mi pecho, no sé, es difícil de explicar, creo que...no voy a vivir mucho.

Sasuke por primera vez en muchos años, desde que era un niño para ser exactos sintió como se le helaba la sangre al escuchar la declaración de Sakura, con torpeza intentó hacer que volviera a la aldea.

-Vuelve a la aldea, te dejaste llevar por tus sentimientos, no sirves para esta misión. Vete ahora, mandaré un halcón a la aldea de la Hoja para que te encuentren en el paso de la aldea de la Nube, yo te llevaré y seguiré adelante con la misión.

-¡No me iré! ¡¿Por quién me has tomado?! ¿Crees que por el hecho de sentir que puedo morir me impedirá avanzar con esto? ¡Yo hice un juramento, se lo prometí a la señora Harumi! Además, nunca dejaría a mi compañero- al decir esto último, Sakura se ruborizó aún más, presa del coraje y la vergüenza de expresar que antes muerta que romper una promesa y que abandonarlo a él, después de tanto tiempo separados no lo dejaría por nada en el mundo.

-Eres fastidiosa.

-Y tú un compañero molesto.

Sakura no pudo evitar soltar una pequeña carcajada mientras miraba risueña y enamorada al Uchiha, Sasuke sólo esbozó una pequeña sonrisa que parecía más bien una mueca, por más que lo intentara no dejaba de admirarla, la respetaba muchísimo, en ese instante en el que su mirada danzaba con los ojos verdes de ella pensó mil y un cosas que lo hicieron ruborizarse, la pelirrosa se preguntaba que le pasaba a Sasuke, aunque lo podía intuir muy bien, quería confirmarlo así que se acercó más a su cuerpo, pero en ese momento y preso de los nervios, el azabache decidió quitarse y apresurar el viaje.

-Debemos partir, varios eventos desastrosos surgieron en este bosque, debemos acampar en un lugar seguro.

-Está bien Sasuke kun.

Una pena que tan bello bosque haya sido manchado con sangre, sus árboles eran altísimos, parecía que tocaban el sol, los troncos se vestían de oro y plata, los arbustos estaban llenos de flores y entre los surcos cientos de rosales que habían crecido silvestremente engalaban el camino, justo en medio del bosque una gran cascada y unas pozas cristalinas convertían toda la escena en una pintura maravillosa, pero a pesar de tanta belleza, el bosque se encontraba extrañamente callado. Ni a Sakura ni a Sasuke se les hizo normal, así que salieron de ahí en cuanto antes. Sakura sintió que alguien la observaba fijamente y aunque varias veces se pusieron a investigar, fue en vano, no encontraron nada. Cuando por fin salieron del bosque, el pelinegro habló.

-Estás muy nerviosa, probablemente porque estás agotada, tuviste una operación de más de 12 horas y el sueño que tuvimos no fue suficiente, yo montaré el campamento.

Sakura vio preocupación en los ojos de su querido Sasuke kun, así que no lo contradijo, sacó su bolsa de dormir y cerró los ojos sin más.

Al terminar de montar el campamento, Sasuke pensaba mientras miraba las llamas de la fogata, en su momento no le dijo nada a Sakura pues no estaba seguro y aunque no encontraron prueba alguna, ni siquiera con sus poderosos y privilegiados ojos, él también sintió que alguien los observaba.

En algún lugar, en un espejismo entre los bosques frondosos y el desierto: Sede Norte. AKAI HINODE.

-Qué mujer tan sorprendente, muy bella, fuerte y valiente. Además miren lo que tiene en su frente es nada más y nada menos que el sello byakugo no in, debe ser mi día de suerte.

-Es correcto mi señor Mao, su nombre es Sakura Haruno, una de los tres nuevos Sannin de la aldea de la Hoja, el que está a su lado es...

-No seas torpe, es Sasuke Uchiha, sé quién es, todo el mundo lo conoce.

-La quiero a ella, deseo su cuerpo fuerte y su bello rostro para mí.

-Pero mi señor, ella es una Sannin, que está acompañada de otro Sannin! Lo que nos pide es suicidio.

-¿Me estás contradiciendo Shinji?

-No señor, hoy mismo prepararé un escuadrón, disculpe mi atrevimiento, no volverá a suceder.

-Eso espero Shinji, por cierto, si fallas no te molestes en regresar.

Los ojos de Shinji gritaban terror por todos los ángulos.

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Continuará

Queridos lectores una disculpa por la tardanza, debo decirles que he tenido mucho trabajo en la oficina, pero no me olvido de este fic. Los quiero mucho, saludos especiales a Anita IR por estar al pendiente de las actualizaciones, nos leemos pronto.