Bueno como viene siendo habitual, aquí teneís otro capitulo más. Espero que os guste, aunque voy a reconocer que me gustó escribir más el anterior, pero... Espero que os guste, espero vuestras opiniones, y vuestros consejos para continuar la hisotiria, un abrazo a todos los que estais leyendo esto.

Era viernes, y Usagi acaba de terminar su sesión con una de sus pacientes. Ella estaba recogiendo cuando Mamoru se presentó en su oficina.

"¿Estás ocupada?"

"Puedes pasar, estoy recogiendo"

Mamoru entró en la oficina y se sentó en el sofá.

"Supongo que quieres algo"

"La verdad es que sí. Me gustaría llevar a Hotaru a algún sitio mañana, para familiarizarme con ella, pero no tengo ni idea de que hacer" explicó el pelinegro

"Y quieres que te de alguna sugerencia"

"Algo así. ¿Alguna sugerencia?"

"Puedes llevarla al Zoo, le encantan los animales"

"¿Crees que aceptara?"

"La verdad, creo que no. O por lo menos no si va solo contigo"

"Tú podrías venir con nosotros" sugirió Mamoru

"Me encantaría pero ya tengo planes para mañana. Prometí a mis padres ir a comer a su casa"

"¿Puedes aplazarlo al domingo? si quieres yo hablo con tu padre. Por favor ayúdame"

"¿Por que no se lo dices a Rei?" sugirió Usagi

"Porque te lo estoy pidiendo a ti"

"Señor Chiba creo que va a tener que aprender a tener No como respuestas"

"Sabes que quieres venir…. Además prometiste ayudarme"

"Está bien tú ganas. Pero tendrás que decirle a mi padre que no voy a comer, y quien es el culpable de que no vaya. Ah, y no se te ocurra echarle, pase lo que pase"

Como prometió Mamoru fue el que se encargó de decirle a Kenji que Usagi no podría ir a comer el sábado. Al principió no le hizo mucha gracia, pero tras la explicación de su jefe, se calmó. Y no solo había accedido a que Usagi fuera a comer a su casa el domingo, sino que también invito a Hotaru y a Mamoru, una oferta que el pelinegro no rechazó, pero que sí decidió ocultárselo a la rubia.

Usagi y Hotaru estaban en la habitación jugando con las muñecas, cuando Mamoru, le echo valor y decidió preguntarle a su sobrina si quería ir al Zoo.

"¿A que estáis jugando?" preguntó Mamoru

"A las muñecas¿Por qué, te apetece?" preguntó en tono jocoso Usagi

"No gracias. En verdad venía a hablar con Hotaru"

"Oh entonces me voy" Usagi se levanto y se disponía a irse, pero Mamoru la cogió de la muñeca.

"Puedes quedarte"

"De acuerdo me quedo. Pero ahora me puedes devolver el brazo"

Mamoru la soltó y Usagi volvió a sentarse en el suelo al lado de Hotaru, y Mamoru optó por sentarse en la cama.

"Hotaru, veras había pensado que como mañana es sábado y no trabajo, podríamos ir al Zoo ¿te apetece?" preguntó un tanto nervioso el pelinegro

Hotaru miró enseguida a Usagi, la cual estaba muy atenta a la reacción de la niña.

"¿Te apetece ir al Zoo mañana, con tu tío? Porque si tú no quieres ir, me voy yo sola con él"

"Sí quiero ir" contestó muy flojito la niña que tan solo la escucho Usagi

"¿Has dicho algo?" Preguntó la psicóloga fingiendo no haberla oído

"Sí voy" dijo esta vez más alto la pequeña

"Eso me gusta más. Entonces señor Chiba, ya tiene dos jóvenes acompañantes para mañana"

"No sabes cuanto me alegra. Nos vemos mañana, que descanséis" Mamoru se fue, dejando otra vez a las dos chicas solas.

"¿Ocurre algo Hotaru?" preguntó la rubia al ver que la pequeña no hacia otra cosa que mirarla.

"¿Eres novia de mi tío?"

"¿Por qué me preguntas eso?" pidió sorprendida la adulta, no se esperaba para nada esa pregunta

"Como os lleváis tan bien…"

"Porque somos amigos, pero no somos novios. Y ahora a la cama que mañana va a ser un día muy ajetreado."

Al día siguiente Hotaru bajo a desayunar sin esperar a Usagi, quería darse prisa para ir al Zoo. Nunca había estado en uno, y siempre había querido ir.

"¿Muy bien por donde empezamos?" Preguntó Mamoru

"Que os parece por los osos. Me apetece volver a ver a los pandas son tan monos" contesto Usagi.

"¿La niña eres tú o Hotaru?" Usagi le sacó la lengua, lo que provocó la risa de la niña

Y la visita al zoo comenzó como bien pidió Usagi con los osos, el panda, el pardo, el polar. Después pasaron a ver a los felinos, seguidos por los elefantes, rinocerontes, jirafas… Hotaru estaba encantada, nunca había visto tantos animales juntos, incluso había descubierto animales que no sabia que existían.

"¿Podemos entrar ahí?" preguntó Hotaru señalando a la zona donde se encontraban los insectos y reptiles.

"El espectáculos de los delfines van a empezar" dijo Usagi

"Todavía queda un rato, nos da tiempo a ver a los bichos." Comentó Mamoru

"¿Entonces podemos?"

"Sí claro, pero sino acabamos, salimos, yo quiero ver a los delfines"

Los tres entraron, nada más entrar los recibieron los insectos, escarabajos, arañas… pero sin duda, la mariposa fue el animal que más gustó a Hotaru en esa exposición.

"¿Te gustan las mariposas?" Preguntó Mamoru a la niña, la cual tenia embarazos para que viera mejor.

"Sí, me gusta esa" dijo señalando una negra con manchas azules.

Siguieron andando y pasaron a la zona de los reptiles, lugar en el cual Usagi no quería entrar.

"Una serpiente" dijo la niña "Mira Usagi que guay"

"Prefiero quedarme aquí"

"No me digas que te dan miedo las serpientes" bromeó Mamoru

"No , no me dan miedo"

"Entonces vamos a acercarnos" Mamoru cogió a Usagi por la cintura, y la llevó con su sobrina.

Pero cuando Usagi vio a la serpiente no pudo fingir, y tras dar un salto enterró la cabeza en el pecho de su acompañante.

"¿Usagi?"

"Está bien, no aguanto a las serpientes me dan miedo, no miedo pánico. Por favor, vayámonos de aquí"

"Hotaru, vamos a ver los delfines"

"Vale" dijo la niña poniendo cara triste.

"Mira, luego podemos entrar tú y yo a ver las serpientes. Pero Usagi tiene miedo y quiere irse fuera, y tenemos que acompañarla"

"Vale"

Tras el espectáculo de los delfines y las focas, Mamoru y Hotaru volvieron a ver las serpientes, mientras tanto Usagi les esperaba fuera.

"Que bonito" dijo Hotaru la cual había visto un peluche de un elefante muy bonito.

"¿Quieres que te lo compre?" preguntó Mamoru

"Aprovecha que está generoso" bromeó Usagi. La pequeña dijo si con la cabeza.

"Y tú que dices Usagi ¿quieres uno? No sé….. que te parece ese de la serpiente"

"Prefiero el pingüino, sino te importa" Mamoru sonrió.

"Hola me podría dar él elefante y el pingüino. Ah y ese adorno de mariposa" pidió Mamoru al dependiente. Tras pagar los artículos se los dio a sus respectivas dueñas.

"Gracias Señor Chiba" dijo Usagi al coger su peluche

"Y esto es tuyo" Dijo Mamoru mientras le daba el peluche y el adorno a su sobrina.

"Es como la mariposa que me gusto. Gracias tío Mamoru"

"De nada. Ahora que os parece si seguimos con nuestra visita?"

Tras el Zoo, fueron a una pizzería a cenar, por eso cuando llegaron a casa ya era tarde, todos estaban en la cama. Incluso la pequeña Hotaru se había dormido en los brazos de su tío. El cual la llevo a la cama, mientras Usagi había ido a la cocina a preparar el tentempié de media noche.

"Ya la he dejado en su cama" dijo Mamoru tan pronto llegara a la cocina

"Parece que al final todo ha salido bien"

"Sí ha sido un día interesante. Además me ha gustado saber que la gran psicóloga también tiene sus propios problemas"

"No son problemas, se llaman fobias y no lo puedo evitar, eso bichos son asquerosos"

"Jajaja, seguro y los peluches también, jajaja. ¿Es a lo único que le tienes miedo?"

Usagi se ruborizó y señalo que no con la cabeza.

"También le tengo miedo a los payasos"

"¿Estás de broma?"

"Lo digo en serio, tengo fobia a las serpientes y a los payasos. ¿Qué pasa que tu no le tienes miedo a nada?"

"Si lo hay, pero no te lo pienso decir" Dijo Mamoru mientras se metía en la boca una cucharada de helado de chocolate.

"Venga dímelo" Usagi había aprendido que si quería que Mamoru le contara algo y este no quería, ponía pucheritos y enseguida obtenía lo que quería, y ésta, era una de esas ocasiones.

"Está bien. pero no te rías"

"Lo prometo" Usagi levanto su mano izquierda.

"Me dan miedo lo conejos"

"¿los conejos?"

"Sí, los conejos se que es entupido, pero no puedo evitarlo me dan mal rollo"

"No creo que sea entupido, me parece adorable"

"¿Adorable?"

"Adorable. Aunque si tienes miedo a los conejos, eso quiere decir que también te doy miedo yo. Después de todo Soy el conejo de la luna" dijo Usagi peligrosamente cerca del varón.

"¿Debería de tenerte miedo?"

"Umm, no sé. ¿Qué daño puede hacerte unos seres tan tiernos como los conejos?" tras decir esto Usagi salio corriendo al jardín. Y Mamoru fue detrás de ella.

"Así que riéndote de mi. Ya veras" Mamoru consiguió alcanzarla. La cogió de la cintura, y la pegó un poco más a su cuerpo para que no se escapara. Al principio ella lucho por soltarse, pero al cabo de un rato paro. Ambos se miraban a los ojos sin decir nada. Con una mano Mamoru remetió un mechón de pelo, que se había escapado de su sitio, tras la oreja de Usagi. Poco a poco sus rostros empezaron a avanzar.

"¿Habéis visto la hora que es?" dijo Momoru Chiba, que se había despertado debido al escándalo que su nieto y su joven acompañante habían formado.

"Lo siento mucho Momoru, no era nuestra intención despertarte." Se disculpo Usagi "Será mejor que nos vayamos a la cama. Buenas noches. Y… gracias por el peluche" Y la fémina desapareció en el interior de la casa

"Creo que yo también me iré a la cama" Mamoru iba a irse, pero su abuelo se lo impidió

"Espera" Mamoru paró enfrente de su abuelo, el cual se le quedo mirando a los ojos. "anda vayamos a la cama es tarde" Y los dos hombres se fueron a dormir.