Nuestro Destino. "El Hilo Rojo del Destino"
Capítulo. 9 "¿Puedo Amarte?"
"El dolor enseñaba que una forma, aunque opaca, puede ser luminosa."
{Anónimo}
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Las horas pasaron y empezaba a sentirse ansiosa, saber que todos sus amigos estaban cerca le causaba esa sensación, necesitaba calmarse cuanto antes, pero como, sus últimas platicas con Ulquiorra han sido todo un dilema, y como no si su comportamiento se ha vuelto más distante cada vez más….pero debido a que?….lo único que estaba agradecida es que sus amigos aún no habían entrado en batalla, eso según lo que le comento Ulquiorra no hace mucho, le menciono que ella junto a los demás arrancar sabrán cuando se estén enfrentando a otros Espada, ya que por orden de Aizen estos comunicaran con sus reiatsus los resultados de sus batallas.
-Mujer.-
-Eh?!- en que momento entro a su cuarto?
-Solo he venido a informarte que uno de tus amigos a entrado en batalla con los Privaron-Espada-le hablo con total indiferencia.
-Pri...Privaron-Espada?-pregunto preocupada, pensó que tardarían un poco más para sus peleas, pero saber que podrían estar en peligro ahora, pero ¿quiénes eran esos Privaron-Espada?.
-Déjame aclararte quienes son, ya que por tu expresión veo que no lo sabes. -
-Uh?-
-Los Privaron-Espada son los antiguos Espada que oficialmente han perdido su rango y a los que se les asigno un dígito de tres cifras. No obstante, al haber sido anteriormente Espada, son Arrancar más fuertes que los Números- fue la explicación que le dio el azabache.
-No puede ser….-susurro incrédula, ella se dio cuenta de lo que podían ser capaz los números, pero enfrentarse a antiguos Espadas, eso…eso era…. "Chicos".
-No deberías porque poner esa cara, diría que ellos han aumentado su fuerza como para atreverse a venir a este sitio-
Orihime lo miro de inmediato, la estaba… ¿la estaba animando?
El pelinegro de inmediato se maldito internamente, que diablos estaba haciendo, giro su rostro hacia un lado, no quería que ella lo viera de esa forma, siendo benevolente. -Esperemos que esos Privaron-Espada hagan bien su trabajo y no los dejen avanzar. -
Orihime siguió mirando al azabache, tratando de comprender el porqué de sus acciones, se acercó hasta quedar frente a él...toco su rostro, acto ante el cual el ojiesmeralda no tuvo ninguna reacción, la pelinaranja con la yema de sus dedos siguió la línea que podrían simular lagrimas surcando por todo su rostro- dolor….-susurro la chica.
Al tiempo que La Cuarta Espada iba a retirar la mano de ella, cuando la tomarla, esta continúo hablando. -Porque te rehúsas a continuar…- sus ojos comenzaban a verse acuosos -sé que también sufriste- su expresión se volvió suave y reflejaba lo que estaba sufriendo –¿Qué pasaría si lo que te pone triste, también me pone triste a mí? ¿Qué pasaría si te digo que, a pesar de sonreír, lloro mientras duermo? ¿Qué pasaría si te digo que siento que quedo sin aliento y apenas puedo respirar? -sin dejar que pasara otro instante más, se abalanzo al pecho de azabache tomando con fuerza la chaqueta de este y comenzando a sollozar. - ¿Qué pasaría si lo que quiero me hace sentir triste? Quizás todo sea mi culpa -
-Mujer, que haces?- observo atento desde el momento que comenzó a tocarlo, pero que le abrazara, y esas palabras, que quería decirle con ellas ¿porque? ¿acaso ella….?
-Ulquiorra…-levanto su mirada gris para ver los profundos verdes del azabache. - Si promettono di essere sempre insieme ?-(Me prometes que siempre estaremos juntos?)- el mencionado perceptible abrió sus ojos a la sorpresa….ella…..ella lo recordaba?-
-Orihime- susurro.
-¿Puedo arreglar las cosas? Por favor dime…- miro fijamente al de ojos verdes -te lo dije, y no me creíste…te jure que en cada una de nuestras vidas siempre te amaría...-hablo mientras lagrimas surcaban sus mejillas- se porque lo hiciste, se porque dejaste que te absorbiera ese dolor….pero...pero...yo aún seguiré esperando a que continúes….-apretó más sus puños a las ropas del pelinegro.
-No puedo, tu no debes aspirar algo que jamás será y el cual solo te llevará a la destrucción...a la desesperación. - suavizo su mirada.- sabes lo que se siente que dejar de confiar en alguien? ¿Dejar de confiar en la persona que amas? ¿sabes que se siente cuando te quiebras por dentro y tratando de encontrar la respuesta no la encuentras? Muchas veces me lo pregunte, y me pregunte qué hacer para dejar todo atrás, todo el dolor que estaba carcomiendo día con día mi corazón y mi alma- hablo por lo bajo, desviando la mirada y ocultándola bajo su cabello desordenado.
-Claro que también lo sé, muchas de las veces en que he muerto, estuve esperando que la soledad dejara de lastimarme, que dejara de seguir clavando ese desgarrador sentimiento….el no poder verte…...fue lo más devastador que he sentido….el no poder amarte...-ella tomo las manos del pelinegro y las llevo hasta su pecho- acaso no sabes que esto puede latir aun por ti….no puedes ver que aún sigo sintiendo lo mismo desde el comienzo.- una de las manos de él la llevo hasta la mejilla de ella, limpiando las lágrimas que viajaban en su rostro, ese simple tacto hizo estremecer algo dentro de ella.
-Tu, estas confundida, esto es simplemente absurdo. –se separó y le confeso aun sin dejar de ver con sus profundos ojos verdes los grises de ella.
-No….yo sé que aún hay algo dentro de ti….puedo percibirlo...-tomo la mano del pelinegro y volvió a acercarse, entrelazo sus dedos con las de el para acunar más su rostro.-sé que aún hay una tenue luz que se mantiene….-
-Nunca fue ese el problema…-acorto más su distancia, rozando sus labios con los suyos, inhalando ese embriagante olor. -no lo es….-sin dar paso a otra palabra más se apodero de los labios de la chica, demandando en un simple acto más de ella, era un beso lleno de pasión, atención, necesidad….y amor….
Ella le tomo de los brazos acercándose más a él, profundizando más el beso, permitiendo que tuviera mayor acceso a su boca, donde el pudiera recorrer cada rincón de la misma, envenenándose con ese dulce y apetecible sabor de sus labios, era sencillamente adictivo el dulzor…. Ni siquiera le era posible apartarse de ellos, pero la necesidad de aire las exigió hacerlo. Una vez separados pudo notar el enorme rubor que se colocaba en sus mejillas dándole una hermosa apariencia.
-Sabes que puedo destruir lo que representas…tu eres libre para seguir…libre de continuar sin necesidad de cargar con mi pasado, seré como el fuego que arrasa con todo si pretendes seguir a mi lado...-sus manos estaban entre el rostro y cuello de la pelinaranja.
-No me importa….porque sé que yo sigo en tu interior, porque el único desierto e infierno que conozco es el estar sin ti….aun cuando estamos divididos por distintos cielos, aun cuando estas en ese profundo agujero lleno de errores oscuros, aun cuando tomaste mi voluntad para huir solo, estoy aquí para llevarte a casa….aun cuando el cielo caiga, y ellos pretendan llevarse todo, no hay dolor que no pueda superar...si eso incluso signifique morir por ti….Ulquiorra...-nuevamente acerco sus labios a los del ojiverde y comenzó a besar insistente, logrando que su contraparte corresponda a la acción.
Si el sol se enfría a lo largo del camino,
y si las estrellas no se alinean para iluminar el camino
y cuando caigas a lo lejos y choques de espalda hacia abajo….
Voy a seguir buscándote y lo seguiré haciendo….
para llevarte a casa...
Orihime se separó unos segundos, nuevas lagrimas recorrieron sus ojos, miro a Ulquiorra fijamente -Siempre espere por ti….mientras seguían las páginas de mi vida….esperando ver tu rostro, desesperada y sin lograrlo….pero ahora te he encontrado en este lugar tan roto y desahuciado….Ulquiorra abrázame, abrázame como lo hacías antes….como lo hacías antes de separarnos , y muéstrame como hacer nuevo todo otra vez….te necesito….- y sin esperar otra respuesta más la tomo entre sus brazos y la llevo hasta el mullido sofá que usaba la chica, colocándola delicada sobre esta.
"Probablemente esta sea nuestra única y última vez que conversemos, que hablemos…la última vez que estemos juntos, así como al principio de todo"
-Estás de acuerdo en lo que me pides….-pregunto con una voz un poco más ronca, era un tonto si pensaba que todas esas palabras no lograrían un efecto en él, sería un estúpido si no entendía lo que ella le estaba pidiendo y lo que ella ya estaba reconociendo…..reconocía lo que en verdad él significaba para ella…. Aun como portador de aquella alma que la amo con locura en un pasado y ahora en un presente.
No es que haya sido simplemente por el hecho de que sean almas gemelas, no, no fue de esa manera, sino que fue por la convivencia que ellos han estado manteniendo desde que llego a Las Noches, recuerda las veces en las que ella le pedía salir de su encierro y con el permiso y autoridad que Aizen le había otorgado sobre aquella humana, podía cumplir con las peticiones de la chica, en ocasiones daban una vuelta cerca de los jardines del palacio, en una parte de aquel lugar donde existía una luz artificial similar a la luz del día, era como ver un sol dentro de aquel domo, curiosamente en esos paseos se les unía un pequeño cuadrúpedo, un hollow en forma de cachorro, ese pequeñín le pertenecía a Yami, cuando estaba cerca de ellos le encantaba que lo cargara la pelinaranja, gracias a ese animalito, mucha veces la salvo de que se cayera de un lugar alto, o que simplemente no llegara a lugares dentro de ese palacio en los que no debía porque cruzar, ya que su seguridad dependía de eso. Pero sin ser así, muchos pequeños detalles, tardes de caminata, entre otros, fueron lo que cambiaron poco a poco la manera en la que empezaba a ver a su protegida; incluso hubo ocasiones que cuando regresaba de misiones, la chica lo estaba esperando mientras charlaba o simplemente se sentaba junto a las fracciones de Tier Hallibel la actual Tercera Espada, en aquellos lares del palacio.
No fue algo que naciese de la noche a la mañana, sino que los minutos se convirtieron en horas, que luego se convirtieron en días y esos días en semanas; estar alrededor de alguien durante tanto tiempo, tenía que existir una especie de sentimiento, o por lo menos afecto hacia el contrario.
Y eso es lo que termino de concretarse justo en ese momento, no solo el recordar sus vidas pasadas, sino el simple hecho de que ambos sintieran algo realmente fuerte dentro de ellos, pero como todo, existía un inicio y un final, y por más vueltas que le haya dado al asunto, no llegaba a otra conclusión que, aunque no regresara esa chica al mundo humano, y la proclamara para sí dentro de Hueco Mundo, no podría terminar en un final feliz, o simplemente grato, ya que Aizen ante todo tenía el derecho de hacer lo que se le plazca cuando quisiese sobre esa mujer, y él conociéndose lo sumamente celosos a lo que es suyo, no podría soportar algo como eso, y terminaría por iniciar el fin de sus días como un Espada al servicio del rey de Hueco Mundo. Terminaría por lucha por ella, y era posible que terminara perdiendo, no solo su vida, sino también a la mujer que se había apropiado de sus sueños y de sus deseos.
"Porque el Destino muchas veces es muy caprichoso…. Y juega con los corazones abatidos…"
Su Hilo del Destino iniciaba en Orihime Inoue y terminaba en Ulquiorra Cifer….o destino más cruel, como era posible querer simplemente unir dos almas que ahora se encontraban separadas por varias circunstancias, siendo la principal de ellas que sus tiempos hace mucho dejaron de coincidir...pero nadie conoce los caprichos de la vida...del mismo destino el cual los volvió a encontrar en un mundo donde lo imposible se volvió posible….
-No importa que mi esperanza muera…..perder todo lo que encontré….en un mundo tan vacío….en lo que tú, te tuviste que convertir….el mismo vacío….-acerco sus manos a los hombros de Ulquiorra acariciando sobre su ropa, sus brazos, su pecho, aferrándose a este como impidiendo que con ese acto, se llegara a retirar….llevo sus manos hasta la cremallera de su chaqueta….la tomo entre sus dedos y deslizo hasta abrirla por completo….dejándola caer por sobre sus hombros hasta retirarla completamente cayendo a un costado del sofá, el pelinegro lo único que hizo fue seguir la demanda de la chica, ella delineo el agujero hollow que estaba en su pecho, se acercó lentamente y le dejo castos besos alrededor del mismo, no comprendía porqué pero tenía la sensación de que le quemaba, o quizás es porque estaba empezando a subir la temperatura dentro de sí, la pelinaranja seguía repartiendo tiernos besos haciendo su recorrido por el cuello hasta llegar a su boca, aprisionando sus labios contra los suyos.
-Me he perdido durante mucho tiempo, y mi error fue tratar de rechazar mi amor por ti…-susurro mientras besaba delicadamente los labios del Espada, succiono su labio inferior, poco a poco haciendo cooperar con ella la demanda de la acción. -Aun cuando sé que el final se acerca, no quiero dejar esto….quiero amarte y que me ames sin límites, que no exista más una Humana y un Espada...que seamos solos tu y yo al final….porque aun cuando esta batalla no ha terminado, no todo está perdido…. El lugar al cual pertenecemos aun cuando todo está destrozado a nuestro alrededor, no es el sol…tampoco es la luz…..sino que es aquello el cual nos une y que al final lograra ganar esta guerra...- tomo la mano del chico y la coloco a la altura del corazón de ella.- será esto…- le sonrió tiernamente.
-Calla y demuestra que aun eres mía, y que lo seguirás siendo aquí, ahora y siempre...-Ulquiorra estampo sus labios con los de la pelinaranja, besándolos con vehemencia, mordió el labio de la chica para que le permitiese seguir, al cual ella acato sin dudar, abrió paso su lengua en la cavidad de ella, y acariciando la suya con la de la chica, saboreando el dulzor de esta, haciendo más profundo el beso entre ambos.
La chica acaricio los brazos fornidos del chico subiendo sus manos hasta enroscarlos en el cuello del moreno, para empezar a jugar con el cabello del pelinegro o lo que le permitiese el lado donde no se encontraba su máscara, el joven poco a poco la fue recostando bajo si, para el pelinegro las ropas de la chica se estaban volviendo estorbosas, llevo una de sus manos para acariciar desde el cuello, bajando lentamente hasta el cierre de la camisa que utilizaba de uniforme, con gran maestría sin siquiera saberlo quito dicha prenda, dejando ver unos prominentes montes aún bajo la lencería blanca que aun utilizaba, bajo su mano hasta llegar a la hakama de la chica, deslizando sutilmente la prenda de su cintura, hasta sus tobillos, no sin antes quitar esas botas que le molestaban de momento. Aprecio el hermoso cuerpo que poseía la joven, esas curvas que escondía bajo ese uniforma, su perlada piel, sus senos voluptuosos, en si todo ella era perfecta.
¿De cuándo aquí él podría realizar tales acciones? Cuando antes las consideraba tan banales para los seres humanos, un impulso interno pedía con gran demanda el continuar sin detenerse siquiera a pensar, logrando por el momento su cometido.
-Ah~….-un pequeño gemido escapo de los labios de la chica, logrando una sensación única en él, su entrepierna parecía que comenzaba a despertar solo con ese simple sonido gutural, luego de su atención a los labios de la chica, este se separó un momento, la falta de aire les exigió el detener ese simple acto que consideraba erótico. Miro a la chica una vez más, sus labios estaban rojos e hinchados, y sus mejillas tan sonrosados y apetecibles, un brillo singular en sus ojos, le indicaba que iba por el camino correcto. -Ulquiorra….por favor….-suplico la chica, tomo una de las manos del pelinegro y la coloco a la altura de su pecho.
Este sin pensarlo abarco con su mano todo el seno de la chica, presionando con fuerza sin llegar a la rudeza, otro gemido escapo de los labios de la ojigris. Ulquiorra bajo su rostro hasta la altura de esos montes blanquecinos como la nieve, viendo que en un momento pasaron de un color inmaculado de la perla blanca a un sutil rosa, sabiendo que la temperatura de la chica empezaba a aumentar, observaba como su pecho subía y bajaba a medida que sentía la ansiedad de seguir siendo explorada, Ulquiorra levanto un poco a la chica logrando con un toque de sus dedos soltar esa barrera de tela, que impedía apreciar los pechos de la joven, tirante por tirante retiro de forma lenta la lencería de la joven, dejando ver uno botones rosas que parecían indicarle el darles la atención que necesitaban. Llevo su boca a uno de ellos, lamiendo alrededor de ella generando una corriente que iniciaba desde la punta de su cabeza hasta la zona más sensible de su cuerpo, que en ese momento comenzaba a perder todo uso de razón, el chico se dio a la tarea de besar toda el área del botón, para luego comenzar a besar, succionar, y dar pequeños mordiscos al pezón de la chica, logrando que ella empezara a gemir del placer, con su otra mano, acaricio el otro pecho, dando leves masajes y luego unos cuantos mordiscos con sus dedos, la chica bajo él comenzaba a retorcerse de las sensaciones recibidas.
Una vez que ambos pechos fueron atendidos comenzó a dar castos besos hasta llegar a su parte baja, miro de nuevo a la chica, quien extasiada con toda la tormenta de sensaciones solo pedía internamente que siguiera con dicha labor, en sus ojos se mostraba el deseo que del momento, comprendiendo el mensaje el pelinegro tomo con sus dedos, la prenda íntima de la pelinaranja, deslizando suavemente sobre sus piernas, para luego dejar expuesto aquel fruto prohibido, que parecía lucir hinchado y brilloso, se acercó a su entrada y comenzó dando dulces besos alrededor de ella, la chica arqueo su espalda al recibir el primero beso, una corriente como un rayo llego hasta su cabeza y bajo de inmediato a su zona intima, un hormigueo placentero eran las sensaciones que recibía con cada beso del moreno.
Su miembro empezaba a pulsar, le pedía que también necesitaba la atención debida, ya su propio hakama hace un rato paso también a ser parte de la ropa que estaba dispersa en el piso, continuando con la estimulación de la joven, tomo sus piernas con ambas manos y las fue separando un poco, dando mejor acceso a su zona intima, llevo su lengua hasta ella, saboreando el dulzor del néctar femenino, estaba extasiado, se estaba volviendo adicto a ese sabor, la joven comenzó a gemir más fuerte – Ul….Ulquiorra~….Ah~…- no cabía en ese remolino de sensaciones, se podría tocar el cielo en ese momento y de esa forma…. No lo sabía y tampoco le importaba, pero si admitía que se sentía como a gloria… instintivamente abrió un poco más sus piernas dando mejor acceso dentro de ella al chico, lo cual logro que otra corriente diera directo a su corazón y a su razón, estaba perdiendo la batalla con este último, en verdad esto era tan placentero, llevo sus manos a la cabeza del chico, enredando sus dedos en su cabello, comenzó a moverse de arriba abajo, necesitaba sentirlo dentro ella y era lo que trataba de trasmitirle, el chico logro que la joven soltara su primer orgasmo junto eso el néctar más delicioso jamás probado pudo saborearlo, era tan adictivo que juraría que jamás se cansaría de eso, miro a la chica y vio cómo su respiración era agitada, unas cuantas gotas de sudor se esparcían en el cuerpo de la joven logrando verse como un apetecible manjar.
-Maldición…-gruño por lo bajo, su entrepierna dolía, estaba llegando a su límite de la cordura, y necesitaba cuanto antes adentrarse entre esas paredes que le invitaban a unirse al placer y lujuria. -estas listas? - y aun cuando no lo estuviera, él se encargaría de que si lo hiciera.
-Te necesito…no aguanto más…-logro decir en un susurro la joven de cabellos naranjas, su mirada indicaba el ruego, lo quería, y pedía que se volvieran uno solo. Llevo sus manos hasta la altura del pecho de Ulquiorra y dibujo aquel tatuaje con sus dedos, era tan perfecto, pensó para sí la joven.
Ulquiorra mirando las acciones de la mujer, corrección su mujer, comenzó a acercase, bajo sus interiores, retirándolos por completo, abrió más las piernas de la mujer y levanto un poco su cadera, su miembro estaba hinchado y seguía pulsando cada maldito segundo más fuerte, se acercó a su sexo y poco a poco se fue introduciendo dentro de la chica bajo él…-maldición, esta apretado….-susurro entre dientes, era tan placentera esa sensación, siguió adentrándose más y más de forma lenta, hasta que encontró aquella barrera, la prueba de que esa chica se convertiría en toda una mujer y que él tendría el placer de convertirse en su primer hombre.
- Ah~!... Ulquio…ah~~…-la chica se sostuvo de los hombros del moreno, mientras se abría paso en su entrada, dolía, comenzaba a doler.
Ulquiorra intento ser lo más cuidadoso posible, pero su cordura la estaba perdiendo de momento, y de una estocada se adentró hasta el fondo, en aquellas paredes tan estrechas para su hombría, era como un fuego que estaba quemando por dentro, y el calor de ella no hacía más que ahogarlo intensamente. La joven grito de dolor al sentir aquel intruso de gran tamaño dentro de sí, unas lágrimas rodaron por sus mejillas, ¿Por qué debía de doler de esa manera? El chico al ver la reacción de la joven, no se movió en absoluto, quedándose quieto hasta que ella pudiese acostumbrase.
-Du…duele…-dijo en un pequeño quejido, sus uñas se habían aferrado a la espalda del joven, aun así, dolía mucho.
El chico para tratar de disimular el dolor se acercó a besarle, una fina capa de sudor cubría ambos cuerpos, logro sacar uno que otro gemido de la joven, cuando ella se sintió más excitada después de haber pasado todo rastro de dolor, comenzó a moverse, dándole a entender que podría continuar. A lo cual Ulquiorra comenzó a moverse dentro de ella en un vaivén que empezaba de los más lento hasta volverse rápido, su pasión y lujuria a ese punto ya había arrebatado todo indicio de razón. La chica estaba jodidamente apretada, pero eso lograba solo excitarlo aún más, sentirse prisionera bajo aquellas húmedas paredes que lo incitaron a la locura de lo prohibido.
-Ah….ah…Ul…ah...~-Su mente estaba nublada, lo único que hacía era recibir esos estímulos que la hacían perder el juicio, Orihime se apodero de los labios del pelinegro, adoraba besarlos, ese dulce sabor a menta la embargaba por completo.
Ulquiorra siguió moviéndose dentro de ella, ambos jadeando de placer, incluso sus sexos se escuchaban el chocar de ellos, era una locura lo que ocurría en esa habitación, Ulquiorra volvía suya a la chica y esta no tenía la más remota idea de lo que eso significaba. Ambos cuerpos fundiéndose como uno solo, dejándose llevar por todas las sensaciones del momento, no había más hollows, o shinigamies, o incluso humanos… eran simplemente ellos dos ante todo el mundo…. Solo ellos dos.
Unas cuantas estocadas más, llegando hasta la profundidad de la intimada de la joven, lograron que ambos llegaran al clímax, en un sonoro jadeo por parte de ambos, Ulquiorra termino por esparcir su semilla dentro de ella corriéndose por completo, y ella no quiso quedarse atrás, sino que al mismo tiempo también dejo liberar su esencia, luego de eso él salió de ella lentamente, haciendo gemir a la joven, ambos estaban exhaustos, sus cuerpos cubierto de sudor, tratando de normalizar su respiración, el pelinegro se acomodó a un lado de ella, y esta se recostó sobre su pecho, la sabana que estaba cerca de ellos sirvió para cubrir la desnudez de ambos.
-No me arrepiento de esto….ahora sé lo que siento… y también sé que no podre borrarlo jamás….-le susurro la joven dando una dulce sonrisa, sus ojos empezaban a volverse pesados, mientras el pelinegro solo le escuchaba sin decir una sola palabra- Te amo…..Ulquiorra…-y con eso cayó en los brazos de Morfeo.
Ulquiorra beso su frente, una vez que se percató que estuviera completamente dormida, y luego miro a su alrededor, coloco un brazo sobre sus ojos, y soltó un pesado suspiro. -pero que hice…se supone que debí alejarme, esto no fue más que un error…-lentamente se alejó de la chica, tomo su ropa y se vistió, fue al baño del cuarto de la joven lavo un poco su rostro y lo tallo. – Maldición!...Eres un estúpido Ulquiorra, sabes que esto no tenía que terminar así, eres un verdadero estúpido. - se maldijo así mismo, golpeo con fuerza el lavamanos y miro por el espejo a donde aun dormía la chica, frunció su seño y luego lo suavizo, salió de ahí y se dirigía hacia la puerta, pero no sin antes mirar de nueva cuenta a la chica – perdóname Orihime….pero…esta será la última vez que pierda mi cordura contigo… tu eres lo que debo proteger…. Y eso incluye que debo protegerte también de mi…- y con eso salió de la habitación. No sin antes percatarse que nadie le observara salir de ahí.
Camino un poco entre los pasillos de Las Noches con sus manos en sus bolsillos, hasta que un sirviente se acercó a él- Ulquiorra-sama- le detuvo antes que siguiera su camino hacia su habitación- Aizen-sama pidió que todos fueran al salón de reuniones. -
-Todos? ¿Incluso las fracción y la chica? - pregunto
-No señor, solo pidió que estuvieran los diez espadas y los señores Ichimaru-sama y Tousen-sama.-
-Está bien, solo deja que vaya a mi cuarto, en un momento estaré por ahí.-
-Como usted diga Ulquiorra-san- y con eso el sirviente se alejó.
-Y ahora que pretendes Aizen?.- se preguntó así mismo, con ello se apresuró a su habitación, tomaría un baño rápido y se dirigiría al salón de reuniones, esto no se gustaba nada, absolutamente nada.- creo que ya es hora de tomar mi lugar en esta guerra, es una lástima que no saldré con la victoria como me gustaría, pero ese fue mi elección y yo mismo debo afrontar las consecuencias de esa elección.- y con ellos se fue alejando en los largos pasillos del palacio de Las Noches.
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Se que no tengo gran excusa por haberme perdido por tanto tiempo... y lamento eso... pero he tenido unos meses muy complicados... y con ello hasta la inspiración habia tomado una larga vacación...
Pero solo por ello les dejo este capitulo largo y con lo prometido... lemon XD... espero sea de su agrado...
Nota: Esta historia le quedan pocos capitulos, por lo que esperaria poder subir pronto el siguiente, y en base al final que publique y las reacciones que tenga, posiblemente suba un final alternativo, pero estoy en veremos... por el momento disfruten del capitulo.
Nos leemos a la próxima! les mando un fuerte abrazo!
Sohma
