Capítulo 9 – ¿Espejismo o Realidad?
Ha Ni acato todas las recomendaciones de Maru y por su parte también le pidió a la señora que si preguntaban por ella no diera ninguna razón y que allí no trabajaba ninguna Ha Ni, ni tampoco ninguna chica con sus características.
Las semanas siguientes pasaron y por la señora Lee supo que Seung Jo no dejaba de ir todos los días preguntando por ella y haciendo escándalo más de una vez en el establecimiento llamándola desesperadamente y diciéndole a ella que no se la ocultara más, incluso una vez trato de entrar sin permiso al restaurante y la señora Lee tuvo que sacarlo a escobazos del lugar.
Todas esas anécdotas le divertían en el fondo a Ha Ni, pues quien diría después de todo lo que ella persiguió ahora él era el que andaba buscándola por todos lados como loco. La señora Lee solo atinaba a decirle que tenía que estar loca para negarse a semejante hombre tan guapo y que desde ya sentía mucha pena por él, que no le extrañara que un día de estos se le soltará la lengua, incluso había llegado a conclusiones tan locas, como que él era el padre de Young Ki.
La señora era muy divertida tratando de sacarle información pero Ha Ni no soltaba prenda (forma de decir que no se le escapaba ninguna información). Los días seguían pasando y Maru solo le decía que tuviera paciencia que ya pronto tendría todo listo, aunque había aprovechado para atender y jugar más con Young Ki, que cada día se hacía más grande, inteligente y listo.
Un poco travieso eso sí y eso la preocupaba un poco, también utilizo el tiempo ponerse al día con la universidad, pronto iniciaría las prácticas formales y no quería que se le escapara detalle, puesto que aun seguía siendo muy distraída, algo torpe y esto la ponía muy nerviosa. Pero siendo madre soltera necesitaba ingresos y no podía obtenerlos de seguir escondida, incluso su enojo con Seung Jo se hizo más fuerte, debido a él estaba pasando incomodidades nuevamente y aunque Maru le insistía que aceptara su dinero, ella se había negado rotundamente. Ya quería de nuevo trabajar se sentía inútil y no le parecía justo, pero Maru la instaba a esperar y decirle que todo a su tiempo.
Esa mañana había pasado algo inusual Maru le había mandado un precioso vestido blanco con apliques hermosos en el cuello y escotado en la espalda, se veía bastante costoso, también unos zapatos plateados de tacón alto que hacían un juego perfecto. Junto a esta una nota escrita a mano:
"Espero que te guste, por favor ponte tan hermosa como solo tú puedes, vendré por ti a las 9:00pm" Maru
Si algo había aprendido Ha Ni en todo este tiempo fue a vestir apropiadamente gracias a una amiga que conoció en uno de los tantos lugares donde trabajo, era una señora muy amable no solo le ayudo a refinar sus gustos en cuanto a vestimenta y accesorios, era un poco torpe con los tacones, en parte porque aún tenía que tener cuidado con su pierna, pero logro dominarlos con el tiempo y ahora le encantaba utilizarlos cada vez que podía.
También sabia como peinarse adecuadamente para la ocasión, recibió clases de etiqueta y otras más, lejos estaba de ser la chica con peinados cute y trajes tiernos de niña inocente de hace algunos años atrás, su imagen había dado un cambio de 180 grados, pues ahora era toda una mujer y le gustaba vestir lo más genial que pudiera, eso si nada vulgar, siempre conservando la elegancia y la decencia que la caracterizaba.
Si ella se lo proponía podía verse tan guapa como quisiera, solo que cuando lo hacía llamaba mucho la atención y Young Ki era todavía muy celoso con su madre. Ver sus berrinches de niño celoso lo hacía más divertido se veía muy lindo. La perspectiva de salir del encierro, sumada al hermoso vestido la emociono enormemente, así que se apresuro a prepararse.
Ha Ni vio su reflejo en el espejo satisfecha de lo que veía en él, si le dijeran que ella podía verse tan hermosa algunos años atrás no lo hubiera creído, pero el vestido que le había dado Maru le sentaba de maravilla, su figura resaltada se veía perfecta, sus mejillas ya no era tan regordetas su cara se veía más estilizada y eso le daba un aspecto moderno y sexy, el escote en su espalda la inquietaba un poco pero sabía que era perfecto. Volteo al escuchar el timbre pero se encontró con la mirada suspicaz de su hijo mucho más bajo que ella.
-¿piensas que te voy a dejar salir así?- dijo el pequeño Young Ki con la mirada entre cerrada y con los brazos cruzados.
-¿así como, hijo?
-Así, como estas- dijo señalándola como de arriba abajo como si fuera más que evidente.
- Yo, saldré con el tío Maru, no tienes que preocuparte, voy a una cena importante y pidió que lo acompañara.
-Puedes ir sin ese vestido.
-¿Cómo podría ir desnuda?, ¿no te parece peor?- dijo Ha Ni bromeando
-¡Omaaa! – grito su hijo exasperado
-Ok tengo que irme, la señora Lee pronto vendrá hacerte compañía, te amo.- Se agacho para darle un rápido beso en la frente.
Maru estaba esperando pacientemente en las fueras del apartamento. Pero no estaba preparado para ver lo que vio. Aunque ya había visto a Ha Ni haciendo gala de sus encantos femeninos, nunca la había visto tan hermosa. Estaba con la boca abierta.
-Te pueden entrar moscas si no cierras la boca- le dijo ella divertida
-Creo que elegí el vestido equivocado- comento sin dejar de mirarla
-¿por qué me veo mal? –dijo Ha Ni preocupada revisando de nuevo su aspecto
-Porque quizás no quiera soltarte del brazo después de esta noche, aunque me lo pidas tu misma. uhmm .. ¿Lista? –Ella sintió- ¿Sabes a lo que me refiero? – dijo él con el rostro serio, Ha Ni al ver su expresión seria su corazón se aceleró, claro que sabia a lo que se refería, el momento había llegado.
- Lista – asintiendo con la cabeza temerosamente.
Habían llegado rápido, no habían pronunciado palabra en el trayecto, aunque no se lo quiso decir a Maru estaba aterrada, sus manos temblorosas la delataron y Maru agarro una de ellas y las entrelazo con la suya
-Tranquila todo estará bien, lo prometo.- dijo él dándole una de esas sonrisas de ángel que tanto la tranquilizaban. Y ella le correspondió a su vez con una sonrisa algo tímida. Emprendieron el camino a la entrada del salón donde toda la elite médica internacional, y la prensa estaba esperando por el eminente neurólogo él Doctor Kang Maru quien dictaría una conferencia en el evento.
Cuando entraron y como era de esperarse todos las miradas tanto femeninas como masculinas se posaron en ellos, él estaba acostumbrado a que todas las miradas (de las féminas especialmente estuvieran posadas en él) pero esta vez no solo las miradas estaban dirigidas hacia él, sino también a la mujer que traía cogida del brazo y la cual fue el centro de atención. Especialmente de alguien en particular.
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La mesa estaba llena de exquisitos platos que la adornaban perfectamente, todos de la más alta calidad, dignos de las personas que allí se encontraban pues era la crema innata de la sociedad Médica internacional, Baek Seung Jo aun hacia parte del cuerpo investigativo de la unidad de pediatría de la universidad donde culmino definitivamente sus estudios. Y donde adquirió reconocimiento de la comunidad médica en poco tiempo por sus aportes al campo, así que a eventos como esto era frecuentemente un invitado especial para compartir los avances de sus investigaciones.
Aunque fue difícil seguir dos carreras al mismo tiempo. Especialmente si una de ellas estaba relacionada en el campo de la salud, lo logro eficientemente, La medicina era de las pocas cosas que lo apasionaba y la única cosa que jamás permitió que le arrebatasen, el recuerdo de Ha Ni lo había motivado a seguir en la carrera "hacer algo por los demás, dar algo más de lo que te sobra". Recordaba esas palabras que lo salvaron de convertirse en un hombre completamente ajeno al dolor de los demás.
Aunque en pocas ocasiones ejercía la carrera de forma práctica se las apañaba para no abandonar sus investigaciones y dar una que otra cátedra en la universidad sobre medicina. Aun se hacía cargo de la empresa familiar que había pasado de ser una pequeña empresa de video juegos a ser la empresa de mayor éxito de video juegos a nivel internacional, incluso desbancando en el ranking a empresas estadounidenses, esto lo había hecho ganar mucho dinero.
Había logrado la independencia económica de la empresa de su padre y desvincular cualquier cosa que todavía la atará a las empresas Yoon, en el momento en que él saldará cuenta con esa familia, no quería que su familia por ningún motivo saliera salpicada. Le había tomado mucho tiempo y si bien seguía casado con Hae Ra, no era por gusto (de hecho era una tortura constante), todo era porque aun necesitaba acceso a información confidencial del imperio Yoon. Ya tenía casi todo listo, para por fin culminar lo que se había propuesto hace mucho tiempo.
Por un tiempo pensó que una vez terminado todos sus pendientes y dejar a cargo a Eun Jo de la empresa y desaparecer donde nadie más lo encontrara donde pudiera morir en paz para y encontrarse de nuevo con Ha Ni en otra vida, donde finalmente fueran felices, había pasado mucho tiempo y a pesar que la busco y busco hasta el cansancio, no parecía haber rastro de ella en esta tierra y así fue perdiendo las esperanzas poco a poco, pero su dolor era tan grande y tan insoportable que no se atrevía a enfrentar la verdad, hasta ese día de lluvia en el que por fin se encontró con ella nuevamente, todo para que estúpidamente la volviera a perder.
Tenía la certeza de que ella estaba viva, que por alguna loca razón seguía escondiéndose de él, haciéndolo más miserable de lo que ya fue todos estos años. La había buscado como loco, todos los días en el restaurante donde le vendían las sopas horribles que sin duda eran de ella, y es que no entendía como antes no había hecho la conexión de tal hecho.
Incluso una vez trato de entrar a escondidas pero fue echado a escobazos por la vieja loca dueña del lugar. Estuvo inclusive a punto de ser encarcelado, por escándalo e invasión a propiedad privada. Y es que ese comportamiento irracional no era propio de él, incluso Joon Gu siendo su mejor amigo trataba de hacerlo entrar en razón, y no paraba de decir que era fruto de su imaginación y pidiera ayuda profesional, cosa que lo ofendió tremendamente.
Llevaban días sin hablarse pero no podía negar que su amigo le hacía falta. Esta noche quizás lo buscaría en el restaurante del padre de Ha Ni y harían las paces no era la primera vez que peleaban después de todo. Su única esperanza era encontrarla rápido, pero de nuevo le perdía la pista. No entendía por qué se escondía, por qué no dio la cara todos estos años, ni siquiera se comunico con su madre ni con sus amigos para hacerle saber que estaba bien, tal desconsideración no era propia de ella, nada parecía tener sentido en lo absoluto, entendía que no quisiera saber nada de él después de todo lo que paso, después de ese doloroso y último encuentro donde él por miedo a que le hicieran algo le destrozo el corazón por completo y donde se dieron su último beso, ese beso que aun le quemaba el alma a fuego vivo. Su cabeza seguía dándole vueltas al asunto una y otra vez, tratando de encontrar la razón de su comportamiento, pero seguía siendo un problema sin resolver.
-¿Doctor Baek, ¿Dr. Baek? ¿Está usted bien? ¿Doctor Baek?- finalmente su colega le sacude ligeramente el hombro para sacarlo de su aturdimiento.
-¿Perdón, me decías?
-Está usted más introspectivo de lo normal el día de hoy, se puede saber ¿que tiene tan preocupado al Gran Doctor Baek Seung Jo? – dijo en tono de sorna
-nada que sea de su incumbencia, Doctor Jung Il Woo- respondió mirándolo directamente a los ojos y demostrando claramente su disgusto al verlo allí.
-Por lo que veo tu actitud agria también está más presente de lo normal- respondió dando una de esas sonrisas matadoras que lograban derretir a cualquier chica. Pero que a Seung Jo le resultada insoportable.
Seung Jo, quien no toleraba al que fue alguna vez su compañero de estudios, pero que desafortunadamente jamás dejaría de ser su primo y de los pocos que realmente lograban sacarlo de sus casillas. Volteo rápidamente pretendiendo dejar el lugar no sin antes dirigirle una última mirada de fastidio. Cosa que pareció divertirle aún más al apuesto joven que una vez mas había logrado sacar de sus casillas al imperturbable Seung Jo.
-Hey por cierto… - lo detuvo del brazo antes de que Seung Jo se retirará del lugar – allí acaba de llegar el doctor por el cual tenías curiosidad- dijo señalando con la barbilla al recién llegado- y muy bien acompañado- termino de decir con un brillo pícaro en sus ojos.
Baek Seung Jo ya sabía a quién se refería, al especialista neurólogo y también muy afamado Doctor Kang Maru, había leído algunos de sus escritos sobre la traumatismo craneal en niños y que le llamaron mucho la atención y estaba interesado en discutir sobre el tema con él, de presentarse la oportunidad. Inmediatamente dirigió su vista al lugar donde le había señalado su primo y que seguía extrañamente embelesado.
Aunque lo veía de lejos, sin duda era bien parecido y tenía la sensación de haberlo visto en otra ocasión ¿Una foto quizás?, aun no podía recordarlo bien. Pero la hermosa figura de una mujer que llevaba cogida del brazo, absorbió su atención, era imposible no hacerlo, su vestido escotado en la espalda y vestida perfectamente de los pies a la cabeza, su figura, su porte y elegancia opacaba a las demás asistentes, sin duda era una mujer hermosa, debía serlo y considero al Doctor Kang muy afortunado.
Así que cuando ella volteo un poco pudo ver el perfil de su rostro, y por un momento pensó que su mente seguía jugándole malas pasadas, así que cerró los ojos fuertemente, restregándoselos con sus manos, para de nuevo abrirlos y ponerse sus gafas, camino ligeramente acercándose un poco más para poder verla de cerca, y vio el rostro que tan desesperadamente estaba buscando hace tanto tiempo, allí en el lugar menos esperado y de la mano de otro hombre. Alcanzo a escuchar uno de los anfitriones del evento presento oficialmente al Doctor Kang Maru y a su prometida Jung So Min.
"¿Jung So Min?" se preguntaba para sí mismo Seung Jo, ella definitivamente no se llamaba Jung So Min. No, nunca en el mundo podrían existir personas tan exactas, aunque con otra ropa otra actitud, esa chica que ahora tenía encantados a todos con su belleza y su elegancia. No era otra que Ha Ni, su Ha Ni la misma chica atolondrada e infantil que pateo una máquina expendedora de bebidas para él, la misma que adorablemente bailo el baile del pedo, la que lo seguía incansablemente y la única que hacia revolucionar su corazón y él estaba más que seguro de ello.
De repente su mirada se cruzó con la suya, su corazón palpito más fuerte de lo que nunca creyó posible, pero ella volteo su mirada como si él fuera otro más de los asistentes a ese sitio, como si no fuera nadie en su vida, como si no fuera ella y eso lo desarmo por completo, la vista se le nublo por un momento y sintió que perdía el equilibro afortunadamente sintió que alguien lo agarró del brazo y lo saco del lugar.
En la sala de enfermería.
-¡hyung! ¡hyung! – Dijo Il Woo sinceramente preocupado por su primo -¡hyung hyung! ¿Estás bien? ¡Hey reacciona!– decía mientras sacudía su mano en frente de la cara de Seung Jo. Este que ya estaba reaccionando retira fuertemente la mano de su primo que tenia al frente, alcanzándolo a golpear.
-Ahhzzzz.. Ya veo que volviste a ser el mismo.- dijo haciendo cara de desagrado, sobando su mano - hace rato estabas en estado catatónico, hyung de verdad me preocupas. Tu comportamiento estos últimos días no ha sido nada normal. Creo que tendré que decirle a mi tía al respecto.- lo dijo con cara traviesa. Seung Jo, le dio una de esas miradas a las que su primo estaba acostumbrado
-Tú no sabes nada así que no te metas, ni le digas a omma nada sobre esto. ¿Hace cuanto estoy aquí?- pregunto finalmente
-Hace mas de medía hora. Por cierto ya comenzó la conferencia del doctor Kang que tanto esperabas, Hey… uhm esto… la chica… La prometida del doctor Kang esta preciosa, ¿no? nos ha dejado a más de uno embobado, incluyéndonos, vi como la mirabas eh, aunque poco me importa que sea su prometida, se necesita más que un compromiso para detener al gran Jung Il Woo de una conquist... ahhzzzzzzz! ¡Este loco!. ¿Qué te pasa por que me golpeas? En serio un día de estos te demandaré, no importa que digan los demás- dijo cuándo se vio interrumpido por un golpe que le asesto su primo en la cabeza.
-Ni se te ocurra, con ella ni se te ocurra siquiera- dijo aun un poco mareado y confundido agarrándolo de la chaqueta que llevaba puesta Il Woo pero este se soltó fácilmente- ¿Dónde estamos?
-en la enfermería,- dijo un poco disgustado arreglándose la impecable pero ahora arrugada chaqueta, y señalando toda la habitación como si fuera obvio- ahhz en serio, ¿que está mal contigo hoy?
-¿donde es la conferencia?- pregunto Seung Jo
-en la sala No 5, pero no estás en condiciones de asistir - dijo mientras iba al otro lado del consultorio por una medicina que le aplicaría a su primo, al que veía seriamente descompuesto. Pero cuando volvió su primo ya se había ido.
Ha Ni estaba sentada, en la mesa VIP que le habían asignado, Maru era un doctor reconocido y el salón estaba repleto de personas, así que como su "prometida" debía ocupar el lugar asignado a sus acompañantes. Todos habían sido muy amables con ella, llamo la atención más de lo que esperaba. Todos la miraban admirándola y aunque ya en ocasiones se había acostumbrado a las miradas curiosas, tener esa cantidad de personas importantes observándola la ponían nerviosa.
Aunque más que nerviosa estaba enojada, pues jamás pensó que la reacción de Seung Jo al verla sería irse, eso aunque tratara de no aceptarlo la dejo ardida, ella pensó que quizás él se le acercaría o cualquier cosa, pero no, ese estúpido se fue sin más, apenas volvió a fijar la vista donde lo había visto allí no había nadie, con todo lo que le costó ignorarlo y al parecer él era indiferente a su presencia.
Al recordarlo golpeo la mesa con su mano empuñada provocando que una de las bebidas se derramara, llamando la atención de los demás asistentes, pero inmediatamente uno de los meseros corrió a atender el percance, mientras ella un poco avergonzada, dio una sonrisa de esas que siempre la sacaban de problemas, se disculpó con los asistentes más cercanos y se retiro para ir al baño no soportando más el escrutinio de la gente, mientras seguía maldiciendo a Seung Jo ya que por estar pensando en el cometió ese error.
Como de costumbres Ha Ni se perdía constantemente en los sitios desconocidos, mas si era uno tan grande como aquel salón de eventos, se tardo más de lo pensado en encontrar el baño. cuando al fin dio con este se sintió tan sofocada y se alegro que no hubiera nadie allí, lo primero que hizo fue abrir la llave del lavamanos y se hecho un poco de agua en la cara y se tapo el rostro con ella, mientras repasaba los evento de esa noche y tratando de recuperar el control sobre sí misma, dio un respiro profundo, retiro sus manos de la cara, para volver a ver su reflejo en el espejo, allí no estaba solo el reflejo de ella, pudo ver claramente el reflejo de otra persona.
-Me parece que el baño de hombres no es el lugar correcto para una señorita como usted ¿no lo cree así, Jung So Min ssi? – dijo Baek Seung Jo con ironía, mientras Ha Ni no podía quitar su cara de asombro, él se le acerco aun mas por la espalda sujetándola sorpresivamente por la cintura, y acercando su cara al cuello para decirle: ¿o debería decir Oh Ha Ni?- ella se quedo helada al reconocer su embriagante aliento.
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