Y finalmente, luego de décadas sin aparecer, aquí les traigo el capitulo número nueve de este hermoso fic, ya solo nos faltan dos, a menos claro, que estén dispuestas a acompañarme a la traducción de las secuelas de este fic… pero esa es otra historia (literalmente) así que disfruten este capítulo, que es uno de los mejores ;)

Capitulo 9:
Tan condenadamente cerca

¿Cómo puedes amar a alguien tanto y aun así tener miedo de decirle? ¿Cómo puedes admirar a una persona tan profundamente pero cuando se trata de considerar tener una relación con ella estar segura de que no funcionará? Y si verdaderamente encuentro finalmente mi perdida valentía y decido decirle ¿Cómo lo voy a hacer?

Todas estas son muy buenas preguntas, déjenme decirles. Pero aun así son simplemente pensamientos. Porque yo estoy demasiado asustado y James –por extraño que parezca- tiene razón. Si aun pienso en lo que pensaran los demás entonces no le amo lo suficiente.

¡Pero si la amo! Joder, claro que la amo. Más de lo que él podría si quiera imaginar.

Y podría soportar las miradas burlonas por parte de los Slytherins y Hufflepuffs. La pena de los Gryffindors y los 'fue un error' de los Ravenclaw. Lo que no puedo soportar es que ella me diga que no.

No puedo evitar temblar solo de pensarlo. Así que creo que si verdaderamente esto sucede –y sucederá si lo digo- yo…

Me convertiré en un hermitaño, me mudare a una cueva en algún lugar desierto y me alimentare únicamente de gusanos. Luego, después de un tiempo la desnutrición y el calor me harán perder mis sentidos y me convertiré en un lunático. Al final solo algunos campesinos pacíficos me recordaran como el 'el anciano profundamente desequilibrado' que robaba los gusanos de sus cosechas.

Es un grandioso plan, ¿no? ¿Me creerían si les digo que lo he considerado seriamente? Pues, así es. Ya he buscado una cueva… de acuerdo, de acuerdo eso no es cierto pero el resto… totalmente.

Sin embargo, ahora que lo pienso, luego de haber dicho lo que acabo de decir… no creo que necesite ir a un desierto para convertirme en lunático. Nah… el tener que verla todos los días y tener que pretender que la odio es igual de efectivo. No hay necesidad del calor, la arena y los gusanos.

Todo lo que necesito es un poco de Weasley cada tanto y mi razonamiento desaparecerá.

Eso quiere decir que de todas formas estoy atrapado. De alguna forma me las apañe para llegar a un callejón sin salida. ¡Felicidades!

Pues ella se ha metido dentro de mi piel hace mucho tiempo y tanto como le dijera que como si no ella aun me perseguiría. Ella, con su sonrisa de sabionda y sus increíbles ojos.

No importa si estoy en un desierto o en mi dormitorio pensaría en su rizado pelo rojo de todas formas.

No importa si ella me mira como si me hubiera crecido una segunda cabeza o que me grite como siempre lo hace, aun fallaría cada prueba de pociones porque estaría mirándola.

Lo que me trae al pensamiento más pervertido, vergonzoso y horrible que he tenido en mis diecisiete años de vida. ¿Y que si yo… más o menos-, como que-, ligeramente, medio-, le digo? Si, lo sé no me he olvidado de los años pasados. Ya sé que dije que nunca le diría, pero… han pasado cosas desde entonces.

Ella tuvo un novio, y yo la hice llorar y se emparejo con mi mejor amigo y James descubrió todo así que tuvimos una conversación seria. Eso cuenta como algo ¿no? Porfavor digan que si…

-Estoy de acuerdo.- dijo una voz desde al lado de mi. Voltee mi vista de mi desayuno solo para encontrarme con James, quien está sentado despreocupadamente en la mesa de Slytherin sin importarle el millar de miradas asesinas. ¿Con que está de acuerdo él?

-¿Con que?- Pregunto de manera cortante. Odio como los Potters siempre saben lo que estoy pensando.

-Estoy de acuerdo con que deberías decirle.- Debe de ser un adivino. No hay otra explicación.

-Joder James, ¿Cómo lo haces?- refunfuño yo enojado.

-Te estás saliendo del tema aquí amigo. La pregunta es ¿Cómo vas a hacerlo?- Dice él como si fuera la cosa más natural del mundo. Yo lo miro sorprendido.

-Ehm, ¿de ninguna manera?- digo yo sarcásticamente. Creí que el ya había desistido de mi y este argumento.

-Dijiste que ya no ibas a meterte en este lio- Digo. Y yo tengo razón. Ya me tengo a mi mismo para discusiones, no lo necesito a él también. ¡Claro que no!

-Y no lo haría pero tengo nueva información ahora. Las cosas han cambiado.- ¿Perdón? ¿Qué fue lo que cambio? Yo no he cambiado nada…

-¿Qué?- pregunto un tanto rudo. Odio no saber algo. Especialmente cuando ese algo tiene que ver con ella.

-Ya verás. Tienes que decirle. Pronto- Pronto dice él. Tienes que estar de joda. Cuando yo digo decirle me refiero a cuando crezcamos y seamos viejos y gruñones y cuando yo estaré medio sordo así que no oiré el 'no' y las risillas que le segiran. No pronto. No ahora… Merlín que pensamiento tan loco.

-Esta tarde sería una buena idea.- De acuerdo, me estoy riendo tan fuertemente. Es una broma, ¿cierto? Algún nuevo tipo de trampa… ¡no es posible que él se refiera a hoy! A este día. En las siguiente veinticuatro horas… que ridículo.

-Hablo en serio, ¿De qué te ríes hijo?- Lo miro como si tuviera tres años y estuviera intentando aparecerse.

-No- Digo simplemente.

-Pero claro.- ¡El va en serio! Por Merlín lo dice en serio.

-¡James! Ya conozco la respuesta así que ¿Por qué apresurar las cosas?- gruño. Este chico está seriamente desequilibrado. Como yo.

-¡No sabes nada!- dice el abruptamente ¿Por qué? No lo entiendo.

No es la primera vez que sucede me atrevo a decir…

-Ya sé que ella dirá que no.- El quiere que yo sufra, ¿no? Ese sádico…

-¿Entonces por qué no vas y le dices y terminas con eso de una buena vez?- Hmm, un argumento bastante razonable.

-Y-yo…- No tengo ni idea. ¿El posponerlo es más fácil? Tal vez.

-Deja de ser un cobarde, Scorpius. Quiero a mi prima muchísimo y por mucho tiempo pensé que nadie seria lo suficientemente bueno para ella. Hasta que me di cuenta que, mi mejor amigo –quien está loco por ella y es un chico genial- podría serlo. Así que no lo arruines.- Wow. No tenía ni idea de que James pudiera formar una frase tan larga. ¿Y, el piensa que yo soy bueno para ella?

Joder, debo decirlo hoy.

Tengo que hacerlo. Si James está actuando de forma madura y cree que hay alguien lo suficientemente bueno para Weasley entonces tengo que ir y hablar con ella.

Porque es oficialmente 'Día de los milagros'.

Tal vez tenga una oportunidad. No una oportunidad con ella… ¡no!

Una oportunidad de decirlo y dejar la habitación intacto. Es todo lo que deseo. O, mejor, es todo lo que me atrevo a desear.

-Si no estoy de vuelta en una hora, mándame una lechuza a San Mungo, ¿De acuerdo?- Le grito a la par que me paro rápidamente.

-A, y por cierto, ¿…papá? Perdón por desquitarme contigo.- Me apresuro a la mesa de Gryffindor y lo oigo reírse detrás de mí. El muy idiota.

Allí esta ella sentada, comiendo tranquilamente su puré de patatas. ¿Puré de patatas? Tal vez deba pensar esto mejor…

No. Ya es muy tarde, todo lo que puedo hacer es encontrar un plan.

Porque, ya ven, es Rose Weasley de quien hablamos. No cualquier chica a quien le pediría hablar en privado.

Es ella. No puedo explicarlo mejor de ahí. No mientras mi estomago esta vuelto un nudo y mi desayuno está en mi boca. ¡Es ella! Eso es todo.

Trago pesadamente y le toco el hombro con la punta de mis dedos. No estoy acostumbrado a tocarla.

Pero de repente me decido. Debo tomar una posición al respecto. La agarro por el brazo violentamente y la hago pararse. Ella voltea su bella cara hacia mí y me mira sobresaltada. ¿No me esperabas, o si? Bueno, y creo que eso no es ni cerca a todo el sobresalto que va a sentir dentro de poco. Oh Merlín, no puedo hacerlo. No puedo, no puedo…

-¿Malfoy?- Dice ella y yo puedo prácticamente oír mi corazón latiendo rápidamente. No hay vuelta atrás ahora. ¿Eso es lo que todos dicen, no?

No le respondo nada. Solo la arrastro conmigo. No me había dado cuento de lo pequeña y desprotegida que ella es hasta ahora. Podría cargarla si quisiera. Y sin mucho esfuerzo además. Aunque claro, ella también puede igual de fácil sacarme los ojos con un hechizo. En lo que a magia respecta ella es extremadamente poderosa, ¿Saben?

Rápidamente abro la puerta de la primera sala de clases vacía que encuentro y entro con Weasley siguiéndome. Como si tuviera una opción. Me siento un poco como un cavernícola. Arrastrándola y tal, pero me temo que esta es la única forma. Además, no sería la primera vez que la trato horriblemente. Y si, o mejor dicho, cuando ella me rechace seré aun peor.

Porque yo merezco saber que también la hice un lio. Y ella tiene que saber que no es la única que puede volver a alguien loco. Yo también puedo.

Y definitivamente lo hare.

Pronto.

-Weasley.- Casi declaro, más que propiamente decir. Ella está enojada conmigo. Jajaja. Y aun no he empezado si quiera. Merlín, ayúdame.

-¿Qué crees que estás haciendo?- Me dice ella, picada. Buena pregunta. ¿Creen que empeoraría las cosas si respondo que no tengo ni idea? Solo pregunto, porque… saben... verdaderamente no la tengo.

-¿Cómo te atreves a arrastrarme hasta aquí, como si fueras algún tipo de creatura prehistórica?- Y ahora díganme, ¿Estamos o no hechos el uno para el otro? No puedo evitar reír. En otras circunstancias hubiera podido retenerlo pero ahora estoy demasiado en pánico para hacer tal cosa. Ella parece estar sorprendida con mi buen humor. Seh… ya somos dos.

-No tienes ningún derecho. Estaba comiendo, y no recuerdo haberte dado el permiso de molestarme cuando como. O en cualquier otro momento, ya que estamos.- Ahora óyeme bien, tu! Todo este lio no fue nunca un asunto de permisos. Yo tampoco te di nunca el permiso de volverme la cabeza un lio pero lo hiciste de todas formas así que…

Retengo las ganas de replicarle, esos mismo pensamientos.

-Por no mencionar que no planeo quedarme aquí contigo ni un segundo más.- Ella está toda roja y furiosa. Ahora por primera vez no siento ninguna felicidad en verla enojada. Doy paso hacia atrás y la miro fijamente. Aun sin poder mediar palabra. ¿Acaso va ella a irse verdaderamente? Y si lo hace ¿entonces yo que hago?

Doy un valiente paso hacia ella y la agarro por el brazo nuevamente. Pero esta vez, para mi gran decepción, ella se libera rápidamente de mí. ¿Alguien tenía idea de que ella fuera tan fuerte? Nah… yo tampoco.

-¿Podrías por favor dejar de tocarme? Podría contagiarme de algo.- Sarcasmo, ¿eh? Buena. ¿No sienten el deseo de aplaudir todos sus comentarios? Yo sí. Eso seguro.

Nuestras peleas son, déjenme decirles, unos verdaderos eventos. La gente va y nos pide autógrafos después. Además, tenemos un tipo de juramento o regla silenciosa. Llámenlo como les plazca.

Cuando ella me reprocha estoy supuesto a encontrar un igual de majestuosa manera de responder. Y luego ella me insulta de nuevo y yo le devuelvo el insulto, hasta que cualquiera de los dos se aburre –lo cual nunca pasa- o nos cansamos (Se que suena poco probable pero luego de cinco horas de insultos y maldiciones sin parar cualquiera estaría exhausto).

Como sea, esta vez no planeo empezar una pelea de cinco horas, no… mi objetivo es un asesinato de diez segundos. O una confesión de lo que siento por ella… por ponerlo más elegante.

-Escucha,…- Intento. Y fallo. Típico.

-¿De nuevo sin palabras, Malfoy? ¿Entonces por qué no te quitas de mi camino y me dejas ir?- ella no puede evitarlo, siempre tiene que comentar cualquier cosa que yo haga.

-No es que no me este entreteniendo esta conversación. ¡No! No es eso. Es solo que me siento enferma de repente. Por pasar tanto tiempo contigo y tal.- Es una chica cruel esta Weasley.

-Claro, no pienses que no aprecio el silencio de tu parte. ¡Oh! Solo Merlín sabe cuánto lo aprecio. No es como si no tuvieras si quiera que hablar para ser una molestia.- ella me mira fijamente constantemente. Seh… también te quiero. Hombre, ¿Díganme de nuevo ¿por qué me decidí a decirle?

-No sé qué es lo que más te hace ver como tal idiota. Tu aspecto terriblemente arrogante, tu escandalosa sonrisa o tus sinuosos ojos…- Wow, afirmaciones serias por aquí. Hasta ahí llegan mi buen aspecto, my sonrisa sabionda y mis ojos encantadores. A volar por la ventana.

Por Merlín, ¿Es esto todo lo que ella tiene que hacer para hacer que dude de mi mismo? Al parecer.

-Y ni voy a decir nada de tus payasadas retorcidas.- Y también se me niega mi ingenio… ¿Qué más puede un hombre perder?

-O sea, no es solo el tener que preguntarme como sacas Os en los exámenes, ¡No! Lo que me preocupa más es como logras tener amigos y chicas. Tú de todas las personas en el mundo. Tú, quien llamas a la mitad de la gente aquí 'sangresucia' y a la otra mitad 'estúpidos como sangreucia'. Tú, quien preferiría quemar sus notas antes que compartirlas. Tú, quien has hecho a casi todas las chicas llorar por ti.- Hmm, ok, supongo que si habían más cosas que podía perder. Y lo hice, muchísimas gracias.

¿Entonces, según ella, mis buenas cualidades son…? ¿Qué cosa? Ah sí, ya recordé. Nada. O tal vez, que soy alto. A lo que me refiero es que, ella disparo con tantas acusaciones y supongo que se le olvidaron una o dos pero aun así no creo que me haya llamado pequeño. ¿Cierto?

-Pero ¿sabes lo que más me saca de quicio sobre ti?- Oh! ¿Hay más? Pensé que ya habíamos hablado más o menos de todo lo que podríamos hablar acerca de mí que pueda ser descrito. Espera. ¿Hablara de mi altura, o me equivoco?

-Más que nada, odio con todo mi ser como puedes ser tan frío con la gente. Conmigo en particular. Me hace sentir invisible, de acuerdo.- ¿Frío? Tal vez si lo sea. Pero… ¿ella, invisible? No lo creo. Esta conversación se ha salido de control.

-¿Y sabes lo que más me molesta de ti Weasley?- Le respondo enojado. Ella ya me puso en ridículo lo suficiente. Ya he aceptado todas sus criticas. Todas sus hirientes críticas. Ahora es mi turno.

-Odio lo inconsciente que eres a veces.- Ya, lo dije. ¿Feliz? ¿Sorprendida? Sí, claro. ¿Cómo no podría estarlo? Ella esperaba algo que emparejara con sus increíbles insultos. Solo que… ya no estoy jugando ese juego. Ya me harte del intercambio de insultos.

-¿Inconsciente? No veo como…- Dice ella. ¿Soy yo o ella se ve un poco mas calmada? Yo por el otro lado…

-¿Ves? Lo estás haciendo de nuevo. Sí, jodidamente inconsciente, eso es lo que eres.- Le grito y ella parece un poco asustada.

-Eres tan lista y franca y bella y…- Tomo una gran bocanada de aire-… especial que no podrías ser invisible ni aunque te hiciera un hechizo de invisibilidad.- La verdad desde el principio hasta el final, la verdad.

-Y tu solo vas por ahí haciendo que todos se enamoren de ti aun si no lo quieren y aun así no tienes ni idea lo increíble que eres.- ¡Y en verdad no la tiene! Miren lo sorprendida que está. Merlín… sus ojos.

-No. No me mires de esa forma. No te atrevas a mirarme con esos ojos azules tuyos. Lo digo en serio, ¿de acuerdo? Sé que siempre hemos sido enemigos y se cómo te encanta eso pero a no. Al menos ya no. Porque estoy enamorado de ti" Por los pantalones de Merlín, lo dije. En verdad hice lo que dije que nunca haría. Esto será un desastre. No puedo ni mirar.

-Lo he estado por mucho tiempo, pero nunca dije nada porque sabía que me odiarías aun mas.- Oh, no, corrección.- Se que me odiaras aun mas.

-Pero aun así te amo. Te amo cuando me gritas porque tus mejillas se ponen rojas y tus ojos brillan. Y te amo cuando te ríes de mí porque puedo ver tu cara iluminarse. Por no mencionar que te amo con goma de mascar por todas partes, enojada y avergonzada.- Sonrío con este pensamiento.

-Con todo y todo, no ha habido un solo momento en los últimos tres años en el que no te haya pensado que eres increíble. Por Merlín estoy reprobando pociones porque estoy viéndote todo el rato. Y yo nunca repruebo nada. Así que nunca me vuelvas a decir que eres invisible. Nunca.- Siento como si algo se hubiera empujado hacia mí de repente. Wow. No puedo… respirar. ¿Acaso esta… Besándome? ¡Oh Merlín! Ella me abraza fuertemente y siento sus suaves labios posarse contra los míos. No tenía idea de que ella podía ser tan… tan… tan… apasionada.

Esto tiene que ser un sueño. Porque si no le es entonces tender que empezar a creer en Santa Claus otra vez.

Decido que es lo mejor que le responda el beso ahora.

Oh, qué demonios, ¡La estoy besando de vuelta! Yo profundizo el beso y ella parece disfrutarlo. ¿Qué podría significar eso? ¿Tal vez que yo también le gusto? O solo que soy un buen besador. Nunca pensé que lo diría pero espero que sea la primera más que la segunda.

Oh, joder. No puedo ponerme a pensar en esto ahora. No mientras estoy, ya saben, tan cerca de ella.

Tan. Condenadamente. Cerca.

El mareo llega rápidamente. Ya he perdido toda lógica. No tengo ni idea de lo que está pasando tampoco. Mi mente está cerrada y todo lo que alcanzo a ver son retazos del mundo. Su delgada cintura bajo mi brazo. Sus largos dedos enredados en mi cabello. Un rulo rojo en su frente. Sus pies presionados contra los míos. Y su respiración en mi cuello. Éxtasis. Mi corazón golpeteando.

Jamás me había sentido de esta manera. Tan mareado. Exaltado. Lleno de alegría.

Con todas las demás chicas yo siempre tenía el control. Sabía lo que estaba haciendo. Nunca antes me habían puesto el mundo de cabeza de esta manera.

Pero las otras chicas ya no importan. Solo ella importa. Sé que suena patéticamente empalagoso pero uno tiene que decir lo que dicta su mente, ¿no? Y eso es exactamente lo que dicta mi mente –No, grita- en este momento. Ella es impresionante. Hermosa. No hay nada más increíble en todo el mundo que ella y no puedo creer que haya sido un cobarde por tanto tiempo.

Y puede reírse todo lo que quieran de lo aniñado y romántico que sueno pero lo digo en serio. Punto. Aun los cínicos como yo necesitamos algo de tiempo para ser románticos. ¿O no?

Intento contener my aliento por tanto como sea posible y no tener que dejar de besarla aunque sé que ambos necesitamos respirar. Pero en mi defensa, ella tampoco se detiene.

Aun así luego de un tiempo ella disuelve el beso. ¿Por qué? ¡Merlín! ¿Por qué? ¿Es acaso porque podríamos sofocarnos hasta morir en cualquier momento si no nos deteníamos? Porque a mí no me importaría.

-Y-yo…- Titubea ella en busca de palabras y de repente empiezo a entrar en pánico. ¿Va a decirme que se arrepintió? ¿Qué deberíamos olvidarnos de esto? ¿Qué ella no sintió nada?

-También te amo.- ¡Por amor a Merlín! Todo lo que logro hacer es sonreír como un idiota. ¿En verdad ella acaba de decir que me ama? Este simplemente tiene que ser el 'Día de los milagros'. ¿Y por que mi corazón esta latiendo tan rápido? ¿Puede la alegría extrema tener este efecto en mí? No tenía idea…

Debí habérselo dicho hace años. Años. ¿Qué me estaba conteniendo? Quienquiera que dijo que el orgullo importa era un condenado tonto.

¡Oh! Espera, ese fui yo… Bueno, qué más da. Estoy demasiado feliz para pelear. Además, ella me ama. ¡Joder! Me ama. Y yo pensé…

-Pensé que me odiabas. Dijiste que me odiabas. Haces unos minutos.- Murmuro. Tengo que estar seguro. Tengo que.

-Porque pensé que tú también me odiabas. Pensé que si te decía que te quería te reirías hasta morir. Fui una tonta. Eso seguro.- Es como escucharme a mí mismo. Si tuviera que explicar por qué no le dije nada por tanto tiempo hubiera utilizado esas mismas palabras. Merlín. Esto es un lio, de acuerdo.

-No tiene idea de cuantas veces pensé en decírtelo y esas mismas razones me detuvieron.- Susurré. ¿A ella? ¿A mí mismo? No lo sé. Pero no es como si importara. Porque ella esta tan cerca que es casi como si estuviera dentro de mí. En mi cabeza. Esa vocecita que te dice qué hace cuando estás en problemas.

-¡Que lio!- exclama ella y mira hacia mí de nuevo. Me inclino y la beso de nuevo. Suavemente. Como si nos conociéramos por años. Y en cierto modo si se siente así un poco. No tengo ni idea de por qué.

-Si fue un lio. Ahora está todo ordenado. ¿Cierto?- Ella solo sonríe. 'Solo' estando demás en esa frase por descontado. Su sonrisa es diferente que cualquier otra sonrisa. Es una sonrisa de alegría, no de sarcasmo. Es tan brillante que tengo el impulso se voltear mi cabeza a otro lado. Es la sonrisa más linda que jamás he visto.

Esta es mi sonrisa.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

¿No les dije que era de los mejores capítulos? Bello ¿no? Un poco de Scor/Rose fluff para las fans ;P

Si aun hay alguien leyendo esta historia… espero que te haya gustado y espero verte en los próximos dos capítulos que nos faltan ;)

Besos

Gii~