Ya he vuelto… Espero que no os disguste mucho el capítulo siguiente, es que venir de la playa…: S

Gracias x los reviews (Los pocos que hay, pero menos es una piedra ¿no?)

Repito, no me tengáis mucho en cuenta este capítulo que, aunque yo no pienso que sea muy malo… Siempre hay distintas opiniones no?

Gracias a los que seguís la historia… Un besazo

Lily se sonrojó ligeramente, pero no dijo nada ni se movió. De hecho sonrió casi imperceptiblemente y no apartaba la mirada de James, que parecía estar volviendo en sí.

Ha… Has dicho que me quieres.- Repitió, más para él mismo que para Lily.- Lo has dicho has dicho que me quieres.

Esta vez lo dijo con alegría. Casi daba saltos de felicidad. Abrazó a Lily mientras una carcajada se escaba de los labios de ella.

James.- Le llamó ella. Él había dejado de abrazarla, pues no podía estar quieto y saltaba de un lado a otro.

Él paró al instante.

¿Te das cuenta que en un día hemos pasado de que no quieras decir mi nombre a que me digas que me quieres Lily?- Se había acercado poco a poco y estaba tan cerca que la nariz de James casi rozaba a de Lily.

Bueno…- Ella le miraba a los ojos.- Hace tiempo que lo acepté.- Dijo poniendo los ojos en blanco y haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.

Él seguía mirándola, y sus ojos recorrían toda su cara, interrogativos.

Entonces… ¿Por qué no salías conmigo…?

Pues… Porque eres James Potter…- Dijo simplemente.

Vaya tienes razón.- Se golpeó la cabeza con la palma de la mano.- ¿Como se me pasó eso por alto?

Ella sonrió y le rodeó el cuello con los brazos, acercándose más a él.

Lo sé… Es uno de tus defectillos. Pero tranquilo, también tienes tus pequeñas virtudes.

Y sin dejarle más tiempo para responder, le besó suavemente, haciendo que el corazón de ambos latiera más rápido de lo normal.

James la acercó más a él cogiéndola de la cintura. Justo entonces unos copos de nieve comenzaron a caer despacio, con mucha elegancia, sobre sus cabezas. Pero pronto cayeron más fuertes, haciendo que un vendaval se levantara y tuvieran que separase.-

Vamos al castillo.-Propuso Lily rápidamente.- Me estoy congelando.

James no dijo nada, pues también estaba helado y comenzaron el camino de vuelta al castillo.

Sirius no aguantaba más, así que se acercó más, dejando un espacio mínimo entre ambos. Podían sentir las respiración del otro, podía oler el perfume del otro.

"Por las barbas de Merlín"- pensó ella.- "Huele demasiado bien"

Los dos cerraron los ojos lentamente y se fueron acercando y disminuyendo la poca distancia que restaba entre ellos. En el momento en el que sus labios se rozaron levemente alguien entró como un torbellino en la sala común.

Ane reaccionó antes de que la figura de Ian Swan apareciera por la puerta maldiciendo sin inmutarse de su presencia. Iba empapado de pies a cabeza y las aletas de la nariz le temblaban.

Ane había vuelto a separarse bastante y cuando se dio cuenta de lo que había pasado se levantó del sofá.

Yo…- Empezó.- Creo que… Tengo que devolver un libro a la biblioteca.- Intentó sonreírle, y salió a toda prisa por el cuadro.

Sirius se quedó solo en la sala común. Se volvió hacia el fuego y se quedó pensando. Lo había sentido. El roce de sus labios, lo había sentido, aunque fugazmente, había sido la mejor sensación que había experimentado jamás, y eso que había besado a una incontable cantidad de mujeres… Pero… Jamás había sentido tanto… Su olor, su respiración, su tacto…

Se acarició los labios con el índice y justo después sacudió la cabeza.

"Por Merlín Sirius… Que te pierdes…"

Se levantó justo en el momento en el que Lily y James, helados, entraron en la sala común seguidos de un gran número de estudiantes que habían decidido dar por finalizada la corta excursión a Hogsmeade.

Estáis… ¿Juntos?- preguntó él atónito, y miró a Lily comprobando que fuera ella y que no la habían cambiado.

Los dos sonrieron a la vez y asintieron enérgicamente.

Hubo un segundo de silencio, en el que, al estar tan cerca del fuego, sólo se escuchaba el sonido de éste saltando chispas. Enseguida él puso su mejor sonrisa, feliz, más feliz que nunca de que de "hermano" por fin consiguiera a la mujer que amaba. Les abrazó con ímpetu y les tiró contra el sofá.

Tenía un discurso preparado para este momento, esperad.- Sacó la varita.- Accio discurso Perdonad, pero es que no pensaba que fuese hoy…- Un pergamino bajó las escaleras del cuarto de los chicos ante la atónita mirada de James y Lily.

Sirius carraspeó y comenzó:

James, Lily. Desde siempre habéis estado predestinados. Lo supe la primera vez que Lily le dio una patada en la espinilla a mi amigo.- Sirius giñó un ojo a Lily y movió los labios diciendo "Buena patada por cierto…"

James se acaricio su espinilla mientras Sirius seguía.

Sí… Desde entonces lo que ha seguido pasando me lo ha demostrado. Sus roces imperceptibles, que acaban siempre en un "Potter como me vuelvas a tocar te hago un hechizo para que no vuelvas a andar en tu vida…" o los besos fugaces… De los sueños de James… o de…- James tosió adrede y Sirius rió.- Para terminar sólo diré un par de cosillas más: ¡¡Me pido padrino de boda y del niño!!- dijo como si se pidiera ser "primer en jugar a la consolaaa"

Se le quedó una sonrisa imborrable en los labios que encima era contagiosa, pues James y Lily sonrieron a su vez.

Y este…- Volvió a decir Sirius.- Es el que leeré en vuestra boda.