Trabajo de colaboración.
Una tarde se encontraban en la sala de profesores Edward, Nerón, John, Hestia y Gabriel reunidos en el despacho de este último; todos con una preocupación en común la intensificación en Hogwarts del clima de tensiones entre la casa Slytherin y el resto.
- No podemos permitir que las cosas sigan así – dijo Hestia – esto puede estallar en cualquier momento.
- Ya sabemos de donde viene todo – insinuó Nerón
- De eso no hay ninguna prueba – dijo fríamente John.
- Aquí nadie pretende acusar a nadie – dijo Gabriel – dejemos de lado nuestras diferencias de opinión y centrémonos en resolver el problema.
- ¿No debería encargarse de esto la dirección? – pregunto Nerón extrañado.
- Simplemente no necesitan más problemas – dijo Edward
- Lo que tenemos que hacer es idear una manera de que se calmen los ánimos – dijo John.
- El problema radica en que los prejuicios que tienen unos y otros impiden que se conozcan – dijo Gabriel seriamente.
- Pues pongámoslos a trabajar juntos – propuso Hestia
- Y de paso les damos un hacha y que terminen de matarse – dijo sarcásticamente John
- No creo que eso pase si su nota de fin de año depende de ello – dijo Nerón.
- Eso tiene su punto – dijo John.
Los cinco se pasaron el resto de la noche organizando los que serían los grupos de trabajo y como evaluar su trabajo; cuando terminaron Edward, John y Nerón abandonaron el despacho dejando a solas a Hestia y a Gabriel. Pasado un rato en silencio Hestia habló.
- ¿Crees que funcione?
- En algunos casos funcionara, en otros el odio y los prejuicios están profundamente arraigados.
- Reaccionaran mal – comentó Hestia
- Puede, pero a la larga lo agradecerán.
Hestia se sentó sobre las piernas de Gabriel, y comenzó a acariciarle el pelo mientras le sonreía; luego se acurrucó en sus brazos.
- ¿Qué haces? – le pregunto Gabriel dulcemente
- Pensando en cosas indecentes.
- ¿Cosas indecentes, eh?
- Si…
En ese momento tocaron a la puerta; ambos se separaron sentándose Hestia frente a Gabriel.
- Adelante
Godric entró por la puerta muy serio
- Me han llegado una serie de rumores acerca de Martha y el estúpido Slytherin ese
- ¿Qué rumores?
- Varios alumnos comentan que los han pillado batiéndose en duelo
- Si, lo han hecho, y está todo solucionado – dijo Gabriel – ambos recibirán un buen castigo.
- Está bien – dijo Godric resignado mirando a su hijo – pero ¿porqué no me lo has contado?
- No te dijimos nada porque bastante trabajo tienes ya como para preocuparte por algo que podemos solucionar otros – intervino Hestia – pero la próxima vez te comunicaremos lo que pase.
Godric la miro unos instantes con el ceño fruncido; y asintió antes de abandonar el despacho.
A la mañana siguiente aparecieron en las salas comunes, apareció un anuncio en la cada sala común, un anuncio en el que ponía que los alumnos debían realizar un trabajo en grupo con otro alumno de otra casa en cinco asignaturas; dos de ellas se evaluarían en conjunto. Los alumnos bajaron a desayunar bastante descontentos por el anuncio que acababan de leer.
A mitad desayuno las lechuzas del colegio invadieron el gran comedor entregando una nota a cada alumno. Martha abrió la nota y tras cerca miró cabreada hacia la mesa del profesorado, la nota decía así.
Relación de grupos para las asignaturas de Pociones, Herbología, Runas, Encantamientos y CCM.
Pociones Martha Gryffindor y Orus Slytherin ( )
Herbología Martha Gryffindor y Orus Slytherin ( )
Runas Martha Gryffindor y Steve Howard ( )
Encantamientos Martha Gryffindor y Laurent Turpin ( )
CCM Martha Gryffindor y Jack Mcmillan ( )
* Las asignaturas de Pociones y Herbología se evaluarán en conjunto
** La tarea a realizar se os asignara al final de la clase.
Aquella tarde, Martha y Orus se dirigían a hacer el trabajo de Pociones y Herbología que debían realizar juntos. Este trabajo consistía en elaborar una poción cuyos ingredientes esenciales eran distintas plantas que crecían en el bosque prohibido, para lo cual necesitaban emplear sus conocimientos de herbología para identificar correctamente las plantas; es decir la efectividad de una parte del trabajo dependía de la efectividad de la otra parte.
Caminaron por el bosque internándose por el sendero principal.
- Será mejor separarnos – propuso Orus – acabaríamos antes
- Ni hablar – dijo Martha
- ¿Tienes miedo Gryffindor? – preguntó burlándose
- Nunca – respondió ella con orgullo – únicamente no me fio de tu ineptitud.
- ¿ineptitud?, soy el primero de la clase
- No, yo soy la primera, tu seguramente le pagaras a alguno de tus lameculos para que te haga los deberes – le dijo en un susurro – pero a la hora de la verdad, se demostrará lo patético que eres.
Martha encabezó la marcha y comenzó a caminar por el sendero que partía hacía la izquierda, Orus rodo los ojos y la siguió.
Era muy entrada la noche, Nerón se encontraba mirando por uno de los ventanales de Hogwarts los terrenos, cuando alguien se le acercó por detrás, se trataba de John.
- Ey, Nerón, Ven te tengo preparada una cita con una chica fantástica
- No me interesa John, no pienso quedar con nadie más.
- No puedes cerrarte, si dejas de intentarlo nunca encontraras a tu mitad perfecta
- ¿El banquete?, ignoraba que un sangre limpia de Slytherin conociera la filosofía de Platón.
John se acercó más a nerón
- No todos los Slytherins somos iguales; que haya ido a esa casa no significa que tenga adquiridos todos los valores por los que se mueven – dijo tranquilamente – no debe juzgarse a la gente por lo que los escandalosos hacen, o por un escudo en una túnica.
- Tienes razón – dijo Nerón – no puedo juzgar a la gente por su envoltorio, pero aun así no puedo volver a quedar con nadie durante un tiempo, entiéndelo.
- Lo comprendo amigo – dijo John – lo entiendo perfectamente, ¿estas para tomar unas cañas?
- Eso sí – dijo Nerón tras meditarlo unos segundos
Mientras tanto en el bosque dos alumnos seguían dando vueltas pese a haber conseguido encontrar los ingredientes que buscaban.
- Es tarde y hace frio – dijo Martha – debemos encontrar la salida cuanto antes
- ¿De noche? – inquirió Orus sin hacer ninguna burla – con lo espeso que es este bosque será muy difícil.
- Tenemos que conseguirlo o acabaremos muertos.
- Sería más prudente buscar un lugar donde pasar la noche
Martha lo miro con el ceño fruncido y algo de desconfianza
- Ya, y aprovecharías para matarme
- No Gryffindor, no quiero matarte ¿de donde te sacas eso?
- Me lanzaste una asquerosa serpiente – le dijo con rabia
- Olvida ese duelo quieres – le dijo Orus tranquilamente – centrémonos ahora en sobrevivir a la noche.
- ¿Qué propones? – le preguntó con desconfianza.
- Sigamos caminando hasta encontrar un lugar donde guarecernos
Continuaron caminando hasta dar con un grupo de ramas de arboles juntas, tan juntas que formaban lo que parecía una cueva.
- Esto servirá – afirmo Orus – vamos.
Ambos se cobijaron bajo los árboles, pasaron varías horas sin que ninguno de los dos decidiera dormirse, y cada vez hacía más frío; Orus se acercó a Martha pasándole el brazo por los hombros.
- ¿Qué haces? – dijo Martha con brusquedad.
- No se tu, pero yo paso de morir de frio – respondió Orus – créeme, si pudiera hacer una hoguera sin correr el riesgo de quemar este antiguo bosque lo haría, no me resulta muy agradable contaminarme contigo.
- Eres un imbécil ¿sabes? Y no pienso parar hasta demostrar que fuiste tu quien le hizo lo de la araña a Lionel.
- No fui yo – dijo Orus – si hubiese querido hacerle algo a ese infeliz no me hubiera decantado por el método indirecto.
- No lo creo, tú eres de los que tiran la piedra y esconden la mano
- ¿Te parezco peligroso Gryffindor? – preguntó Orus en tono muy suave y acercándose a Martha hasta que sus labios quedaron prácticamente pegados.
Martha lo separó de un empujón
- Vuelve a tocarme así y tu cara será digna comida de pájaro
- Amenazas mucho, pero eres incapaz de hacerlo.
- ¿Quieres comprobarlo? – pregunto Martha amenazadoramente
- Quizá otro día.
Pasaron así el resto de la noche hasta que lograron dormirse, a la mañana siguiente despertaron entumecidos y abrazados a causa del frio, se dirigieron una mirada de desprecio y se separaron.
- ¿Te das cuenta de lo que ocurrirá si no aparecemos por clase?
- ¿Te preocupa tu mediocre media Gryffindor?
- No lo es tanto como la tuya
Caminando por el bosque se encontraron con una serpiente, de piel verde intenso como algunos de los venenos más potentes y mirada amenazante.
- No sabía que en este bosque hubiesen serpientes –comentó Orus
- Ya, y yo me lo creo; seguramente sea tu mascota.
- Se me ocurre una forma de salir rápido de este bosque, pero no te va a agradar – dijo Orus y luego cambiando de lenguaje se dirigió a la serpiente – muy buenas, ¿podrías indicarnos la salida del bosque?.
- Por supuesto hablante – respondió la serpiente – no creía las historias de mi abuela sobre hablantes que vivían en esos muros de piedra.
- Somos pocos.
- Entonces seguidme hablante, os sacare de este bosque a ti y a tu amiga
- Gracias – le dijo a la serpiente – sigámosla, ella nos guiara
- ¿Y como sé que no es uno de tus trucos? – pregunto Martha con desconfianza
- Porque todos en el castillo saben donde estamos y si desaparecieras se sabría que yo he tenido algo que ver.
- Eso tiene su punto.
Ambos permanecieron en silencio hasta que consiguieron salir del bosque, al otro lado a punto de entrar a buscarlos estaban los profesores de las asignaturas por las que habían tenido que entrar en el bosque, Gabriel Gryffindor y Hestia Hufflepuff.
- Acompañadnos – dijo tranquilamente Gabriel pero con el rostro serio conduciéndolos por los terrenos hasta llegar a su despacho – entrad.
- ¿Que ha pasado?- pregunto Hestia - ¿Cómo es que habéis tardado tanto en regresar?
- Nos perdimos – se apresuró a decir Orus – pero tenemos todas las plantas
- Se hizo muy tarde y pasamos la noche en el bosque, y hasta hace unos minutos no conseguimos encontrar la salida – dijo Martha
- ¿Era una serpiente eso que estaba con vosotros?
- Si, la encontramos en el bosque y le pedí que nos guiara, me pareció lo mejor.
Gabriel se recostó en el asiento mirando a los dos adolescentes, a Orus no podía leerle la mente, pero al entrar en la de su sobrina se confirmo la versión que le habían dado; intercambio una mirada con Hestia y asintió.
- Marchaos a desayunar antes de que empiecen a llegar vuestros compañeros y luego id a arreglaros – dijo Hestia
- Dejad en este armario los ingredientes – dijo Gabriel levantándose de la silla y abriendo uno de los armarios que tenía en el despacho – esta tarde tendréis que elaborar la poción y si os da tiempo hacer el escrito; os recuerdo que queda una semana para la fecha límite de entrega del trabajo.
Ambos alumnos salieron respetuosamente del despacho cerrando la puerta tras de si, Gabriel y Hestia se quedaron por tanto a solas
- Están vivos – comento Hestia - ¿Cuánto les ha faltado para matarse?
- Nada, y eso es raro, hace unos días se batieron en duelo y ahora colaboran tan tranquilamente el uno con el otro.
- Ambos son buenos estudiantes y a ambos les importa su nota
- Cierto – dijo Gabriel acercándose a Hestia y retirándole un mechón de la cara – tan cierto como que eres la mujer más maravillosa del mundo.
Se juntaron más hasta que acabaron besándose.
