Llegamos a mas de los 50 reviews *-* eso en verdad es HER-MO-SO! Muchas gracias a todos los que comentan capitulo tras capitulo, este va para ustedes, mis lindos reviewers :)
CAPITULO 8: "Cambiar cariño por cariño"
La muchacha que estaba frente a él tenía puesto una túnica blanca que parecía brillar. Su cabello rubio caía en ligeras ondas sobre sus hombros. Se veía más joven de lo en realidad era. En los brazos tenía un pequeño bulto envuelto en una manta color rosa.
-Vamos Peeta, acércate- le suplicaba ella pero el aludido se mantenía a una distancia prudente- tienes que verla. Es hermosa.
-No- Peeta contestó firmemente- sé lo que va a pasar después, voy a tomarla en mis brazos y tú te vas a ir. Siempre es así.
-Peeta- le suplicó la chica- debes aceptarla.
-¡Siempre es lo mismo!- gritó cruzándose de brazos. Ella no podía obligarlo a nada, a fin de cuentas ese era su sueño y despertaría en el momento que quisiera.
-No es su culpa, fue la mía por ser tan...
-¡¿Tan qué Madge?!- desesperado se acercó hasta ella y comenzó a sacudirla por los hombros. La chica solo se limitó a sonreírle con la lastima llenando su rostro. En un momento Peeta se percató de eso y recuperó la compostura, lo que la chica aprovechó para depositar a la bebita entre los fuertes brazos del muchacho.
-Cuida de ella por mí, Peet. Te amo.
-¡No! ¡No! ¡Madge vuelve!- comenzó a reclamarle pero la chica se estaba alejando- ¡Madge! ¡NO!
Peeta se levantó de golpe como ya era de costumbre cuando soñaba con la llegada de Madge... Su hija. Su frente y torso estaban cubiertos por una fina capa de sudor frío, la garganta le dolía por lo seca que se encontraba a causa de los gritos que había dado momentos antes.
El simplemente odiaba ese tipo de sueños.
Dirigió su mirada a la mesa de noche junto a su cama en busca un vaso de agua, pero el incidente con Katniss en la cocina vino a su mente. Por la confusión del momento y la distracción de curar la mano de la joven niñera habían hecho que olvidara la razón principal de su visita a la cocina. La única solución era bajar por nuevamente. Cuando iba a mitad del pasillo, un poco alterado todavía, una gran curiosidad lo invadió. La puerta de la recamara de la pequeña Madge, estaba abierta.
Peeta rara vez entraba en ese lugar, solo veía a la bebita cuando Sae la paseaba por la casa o los jardines. Así que, movido por algo que parecía muy ajeno a él, entró en la habitación.
Katniss estaba profundamente dormida cuando la puerta de su habitación se abrió de par en par. La persona que entró, procuró hacerlo en completo silencio y se recostó en la cama junto a la chica Everdeen que apenas si se dio cuenta de la intromisión.
-Buenos días- dijo él con voz cantarina al notar que la niñera comenzaba a despertar y en ese momento el corazón de Katniss se detuvo al reconocer la voz.
-¡FINNICK!- ella abrió los ojos completamente horrorizada, sin detenerse a pensar que estaba casi en la orilla de la cama, se alejó del muchacho demasiado rápido. Sin poder evitarlo, cayó al suelo de sentón, el joven chofer no pudo contener mas la risa y soltó una carcajada- ¡Cállate Odair! Vas a despertar a Madgie- se apresuró a ponerse en pie ignorando la ayuda que el chico, que ya habia llegado hasta su lado, le ofrecía y en cambio se apresuro a ponerse una bata sobre su pijama, aunque esta solo fuera un pantalón holgado en color verde y una blusa de manga corta del mismo color, ella sentía la necesidad de cubrirse.
-Hey ese apodo lo inventé yo- se quejó Finnick al percatarse de que la chica tenía demasiado orgullo como para aceptar la mano que le ofrecía
-Si, a ti se te da eso de poner apodos- contestó recordando el apodo que había usado la noche anterior con ella. "Chica en llamas" no es que no se lo hubiera ganado, pero Katniss preferiría no tener que ser llamada de esa manera frente al señor Mellark nuevamente, aunque él no hizo ningún comentario al respecto, la chica no paraba de sentirse avergonzada.
-¿Que te puedo decir, chica en llamas? Es un don de muchos que tengo- Finnick elevó las cejas sugerentemente- solo es cuestión de que lo pidas y yo...
-¡Basta! Y no necesito saber eso- lo cortó Katniss antes de que pudiera seguir hablando. Un poco tarde, la chica de ojos grises se dio cuenta de que su tono de voz habia sido demasiado alto y por consecuencia Madge comenzaba a emitir algunos sonidos de protesta al haber sido despertada- ¿ves lo que has hecho? Ya despertaste a Madge
-¿Yo?- Finnick puso una mano sobre su pecho para verse indignado.
-Si tu- recriminó ella caminando en dirección a la cuna- no sabes cuantas veces se despertó en las noches. Si no era por el pañal, tenía hambre o cólicos. Se suponía que debía de dormir hasta las 9, y apenas son las 7:40
-Aun no conoces los horarios de Madgie tanto como Sae o como yo. De todas formas iba a despertarse en un momento u otro- el chico de cabello cobrizo se encogió de hombros- por eso vine, de hecho. Sae se preocupó porque no bajaban y me pidió que viniera a ver si todo estaba bien.
-Podría estar mejor- replicó Katniss haciendo referencia al incidente de hace algunos minutos- ya bajamos, solo necesito algunas cosas del cuarto de ella para cambiarla ¿Puedes cuidarla unos minutos?- le preguntó con un tono más dulce del que habia estado empleando en todo ese tiempo- ¿por favor?
-Hum...- Finnick parecía a punto de hacer un comentario en broma al respecto pero en el último momento cambio de opinión- de acuerdo, solo a modo de disculpas por lo que hice
-Gracias- la niñera sonrió y se apresuró en lo que tenía que hacer.
La chica de cabello castaño trató de acomodar su trenza para que no se viera muy despeinada mientras caminaba en dirección al cuarto de la bebita Mellark. La puerta, se encontraba entreabierta, tal como ella la habia dejado la noche anterior pero ni siquiera sospechaba lo que iba a encontrarse en el interior, o mejor dicho, a quien se iba a encontrar en el interior.
-¡Señor Mellark!- Katniss se sorprendió de verlo dormido en la mecedora, la chica se percató de que comenzaba a removerse en sueños, un poco indecisa se puso a su lado y sacudió levemente el hombro de su jefe- ¿Se encuentra bien?
Peeta despertó, no se dio cuenta del momento en el que el sueño le habia ganado la noche anterior, ante el leve toque y se enfrentó al hecho de que no sabía cómo responder a la pregunta de la chica, en definitiva no se encontraba bien. La misma pesadilla habia hecho acto de presencia, nuevamente. Simplemente se limitó a negar lentamente con la cabeza mientras se ponía de pie y caminaba por la habitación de su hija. En todo momento sintió la mirada de Katniss sobre su nuca.
-Hum... Katniss, buenos días- Peeta se sentía extrañamente avergonzado y un tanto evidenciado- ¿Como sigue su mano?
-Oh, bien... Gracias- a la chica le tomo por sorpresa la pregunta- ¿está seguro de que se encuentra bien?- Katniss rogaba interiormente porque él no la considerara una entrometida, pero el semblante del hombre no le daba mucha confianza.
-Es solo... yo, quería ver a Madge- Peeta mintió descaradamente, la chica Everdeen no daba crédito a lo que escuchó- pero...
-Sae dio la indicación de que fuera llevada a mi habitación para poder atenderla- la chica le explicó un tanto apenada- justo ahora iba a prepararla para bajar ¿Quiere verla? La dejé en mi cama con Finnick, para poder venir por algo de su ropita.
-¿Finnick? ¿Y exactamente que hace él en su cuarto, o mejor dicho en su cama?- Peeta sonó mas brusco de lo que esperaba. Pero al parecer Katniss no se habia percatado de eso. Estaba demasiado ocupada en sacar las cosas del armario de la niña.
-Oh es que verá, yo me quede dormida por estar la mayoría de la noche despierta y el, en un intento de despertarme, uno no muy bueno por cierto.- respondió la chica con demasiada naturalidad tomando un mameluco y algunos pañales, cuando se giró Peeta la miraba algo molesto. Katniss trago en seco al parecer había dicho algo malo, pero no sabía muy bien que era-. Me tiró de la cama, bueno... yo me caí, pero fue por la sorpresa de verlo recostado junto a mí. Pero supongo que eso no es importante- agregó Katniss al ver el semblante serio del rubio. Peeta simplemente se limito a pasar una de sus manos por su rostro y buscar la manera de cambiar de tema, ya después se encargaría de aclarar sus dudas sobre ese asunto.
-Tiene razón- fue lo único que atinó a responder- en fin, tengo algunos asuntos que atender en mi oficina, que tenga un buen día Katniss.
-Igualmente, señor Mellark- escuchó la respuesta de la chica cuando ya estaba casi afuera de la habitación de Madge.
Peeta estuvo tentado a entrar en el cuarto de Katniss, de donde se escuchaba la voz amortiguada de Finnick, claramente tratando de entretener a la bebita, pero como ya lo habia dicho anteriormente, debía de ir a su oficina para supervisar los proyectos que estaban bajo su mando, después de todo la remodelación de la mansión del presidente no era lo único que ocupaba su tiempo. Pronto tendrían algunas auditorias, las cuales debían de aprobar para asegurar nuevos contratos. Por otra parte algunos materiales habían resultado no eran lo que los proveedores le ofrecieron en una primera instancia, Peeta tenía que resolver ese problema lo antes posible para no quedar mal con sus clientes, en pocas palabras, dirigir su casa constructora no era tan fácil como su padre había dejado ver cuando él la manejaba . Esa era una de las tantas razones por las cuales Peeta admiraba a su difunto padre.
Después de tomar un baño, el joven de ojos azules se puso un traje y corbata color gris junto con una camisa blanca, una vez listo mandó a Finnick que preparara su carro para partir cuanto antes. Algo le decía que ese día iba a estar muy ocupado, por lo que entre más pronto comenzara más pronto terminaría. O por lo menos eso esperaba.
...
Una vez que Katniss y Finnick terminaron de cambiar a Madge bajaron por fin a desayunar. Por su parte, Sae estaba notablemente extrañada por la tardanza de los dos chicos, pero se calmo una vez que vio al chico Odair llegar a la cocina con Madge en brazos y Katniss siguiéndole de cerca alegándole que le diera a la bebita ya que después de todo el trabajo de niñera era de ella.
-Hola Sae- dijo Finnick en un tono algo agudo pretendiendo hacer voz de niña, al tiempo que sacudía una de las pequeñas manos de Madge, Katniss tuvo que reconocer que eso era lindo. La aludida simplemente sonrió y cargó a la bebita en brazos.
-Buenos días- saludó la muchacha acercándose a besar la mejilla de Sae.
-Buenos días Katniss.
Después del breve intercambio de saludos, una mujer de mediana edad, cabello negro y tez morena se acercó hasta ellos con algunos platos que contenían el desayuno. A la chica Everdeen se le hizo un hecho extraño no reconocer a la recién llegada pero supuso que se trataba de la cocinera, porque también vestía el mismo uniforme que el joven chofer y el ama de llaves. Finnick pareció percatarse de la duda de la chica porque se apresuro a presentarlas, Katniss le saludó con un tímido "Buenos días" y una sonrisa, pero solo recibió un asentimiento de cabeza antes de marcharse. La mujer se llamaba Enobaria y en efecto era la encargada de la cocina, por lo que el chico de ojos verdes le habia susurrado, no era la persona mas sociable de esa casa y solo Sae la habia escuchado hablar realmente. Katniss pensó que su amigo exageraba un poco.
-¿Y cómo sigue tu mano Katniss?- Sae le preguntó al recordar el incidente que Finnick le habia platicado.
-Mejor, tengo que cambiar el vendaje más tarde, pero casi no me duele...
-Si, le duele más que la llame chica en llamas- Finnick la interrumpió con una sonrisa burlona- ¿No es así "chica en llamas"?
-¡Muchacho! Déjala en paz- Sae le dio un zape al chico, que no le quedo de otra más que masajearse la zona afectada.
Ambos terminaron su comida entre comentarios graciosos de Finnick, Katniss debía de aceptar que para solo llevar un día en esa casa se sentía muy a gusto, casi como si se conocieran desde hace mucho tiempo.
La mañana transcurrió en relativa calma, Katniss ya habia medido los tiempos en los cuales Madge tomaba su alimento, cuando necesitaba un cambio de pañal o las horas en las que dormía, todo gracias a que por fin pudo platicar con Sae sobre la bebita. A media tarde, la bebita Mellark estaba despierta y a su niñera se le ocurrió que sería una buena idea salir a los jardines, para que comenzara a ver algo más que el interior de la casa.
-Solo tienes 3 meses, pero estoy segura de que ya te aburriste de solo estar en tu casa ¿no?- Katniss le hablo a la bebita mientras la depositaba en su carriola- mi abuelita decía que las mamas deben de sacar a su hijos al sol aunque sea solo un ratito, para que agarren color- una sonrisa se dibujó en el rostro de la chica al recordar las palabras de su abuela- aunque claro, tú no eres mi hija… pero no creo que eso afecte.
En todo el paseo, Katniss trato de hablarle a Madge. La chica, tiempo atrás cada vez que se topaba con una madre y su bebé, se sorprendía de que las mujeres les hablaran como si en verdad estuvieran poniendo atención, pero en el presente se dio cuenta de que eso era inevitable y aunque los pequeñitos no entendieran todo, si estaban atentos a su voz.
A lo lejos, un hombre observaba la tierna escena. Un nudo se formo en su garganta y un sentimiento que no supo nombrar se apoderó de él, "Alivio" la palabra invadió su mente. Tal vez eso era lo que necesitaba para poder dormir con tranquilidad en las noches, de esa manera su subconsciente lo dejara en paz, por fin Madge iba a tener el cariño que necesitaba. Tal vez no era el de una madre, pero si el de su niñera.
Un capitulo algo random, pero segun yo aclara una duda sobre la madre de Madge... Madge :v en verdad me agrado mucho sus teorias de la verdadera madre de la hija de Peeta, lamento mucho decepcionarlas pero Katniss no es la mamá :( pero sin duda tienen mucha imaginacion jaja
Como dije antes... mas de 50 reviews :o me siento especial :) Especialmente gracias a:
Berenicita Cullen, Coraline T, X, IaraLupin, Val rod, Anayatzin, Lucy N. Mellark Eaton, LunaMason, THGKM, MCMB, Lupiz Mellark. Los quiero a todos, pero a ustedes un poquito mas porque me dejan reviews jajaja :v
Una ultima cosa, se que el fic puede estar un poco (mucho) confuso, faltan algunos cabos por atar, pero les prometo que se va a aclarar todo. Sin nada mas que decir, por el momento... nos leemos la proxima semana. Por cierto, esa semana voy a entrar a un nuevo semestre en la Facultad... pero no se preocupen que van a seguir teniendo su capitulo semanal :D
Bueno, los quiero mucho :*
