Nota: ¡De nuevo, muchas gracias por sus reviews! Y para los sensibles y los que lloran por todo, les recomiendo traer pañuelos. Yo lloré como una tonta con este capítulo xD

Capítulo 9

Edward POV

Alice se volteó hacia mí. "Vienen para acá."

La visión que tuvo era clara como el cristal y la vi a través de sus pensamientos. Capturé un vistazo de Emilio y otro convicto, el que deambula por los pasillos, entrar en la cocina. La furia reflejada en los ojos de Emilio. Su brutal alboroto. Golpeando alguno de nosotros, tratando de dispararnos y en eso sacando a Bella a la fuerza de la cocina con una mano empuñada en su pelo. Mi familia, Newton y yo miramos horrorizados. Incapaces de hacer algo sin exponernos. Nuestras malditas limitaciones están empezando a molestarme seriamente. Cómo me gustaría romper en pedazos a ese bastardo.

Las visiones continuaron. Emilio gritando una orden a Bella. Ella busca a tientas un teléfono que él le arrojó a ella. Sus delgados dedos marcando un número y ella coloca el teléfono contra su oreja, una lágrima deslizándose por su rostro. La imagen del jefe Swan contestando el teléfono, aliviado de escuchar la voz de Bella pero su rostro pronto cambia a shock y horror cuando escucha un disparo. Emilio vacía una ronda de balas en el frágil cuerpo de Bella. Ella cae al suelo en un charco de su propia sangre. El jefe Swan escucha el último aliento que su hija tomará. Su rostro se retuerce en una inimaginable cantidad de dolor. La mirada en sus ojos. Las lágrimas deslizándose en el rostro de aquél hombre mayor hizo que mi congelado corazón se hiciera añicos.
El dolor y el odio brillando a través de sus ojos fue suficiente para hacer que cualquier humano sienta lágrimas brotar en sus ojos. Si tuviera la habilidad de hacerlo, probablemente habría derramado una lágrima por tan sólo ver eso. Y eso es decir mucho. Viniendo de un monstruo viviente como yo.

Mis ojos se volvieron hacia Bella. Ella miraba a Alice con una ceja alzada, obviamente pensando profundamente y comenzando a sospechar. Las últimas palabras de Alice no vinieron inadvertidas para Bella. Yo sabía que ella sabía que había algo muy extraño sobre mí y mi familia. Podía verlo en sus ojos. Podía escucharlo en su tono.

No será en mucho tiempo cuando venga con teorías. Y eventualmente, si encuentra una forma de salir de esto viva, averiguará nuestro secreto. Ella es muy perceptiva e inteligente para su edad. Sólo puedo esperar el día en que ella descubra lo que en realidad somos. Monstruos. El mal. Estamos hechos para matar. Para matar humanos. Humanos como Bella. Su sangre me implora beber un sorbo todo el tiempo que estoy cerca de ella. Pero me resisto. He resistido todo este tiempo. Creo que puedo continuar resistiéndome de matarla.

Me he estado probando. Permitiendo que mi cabeza se acerque a la suya. Sé que ella debe de estar pensando que quiero besarla. Pero eso no es por lo que me incliné sobre ella las dos veces pasadas. Al menos eso es lo que yo me digo a mí mismo. Estoy probando mi fuerza y voluntad. ¿Cuán cerca puedo acercarme a esta chica sin intentar morderla? Mi garganta sufre y arde por el deseo. Todo mi cuerpo quiere su sangre dentro de mí. Pero mi mente es más fuerte. Por ahora.

¿Cómo es que esta chica, esta débil, chica humana, todavía está viva? El peligro la rodea. No importa a dónde vaya, alguien o algo la acechan en cada esquina. Esperando a salir. Yo soy uno de esos peligros. Pero ella no lo sabe. Ella se siente segura a mi alrededor. Sé que lo hace. Ella no necesita decir las palabras, está en todo su lenguaje corporal. Es tan increíblemente ingenua. Necesito hacer que se moleste conmigo, hacerle saber que no soy bueno para ella. Pero no puedo. No más. Ya he ido demasiado lejos. Me preocupo por ella de verdad. No quiero, pero lo hago.

Alice y sus visiones me dicen que mis sentimientos se transformarán en algo más que simplemente preocuparme por ella. Puedo sentir que está pasando. Me he encontrado admirando las pequeñas cosas que ella hace. Cuando se sonroja, tan adorable. La forma en que se muerde su labio inferior, me vuelve loco. El fuego en sus ojos cuando está molesta. Sus ojos se aclaran y brillan cuando está feliz. Puedo reconocer la mayoría de sus emociones por simplemente mirar sus ojos. Y las cosas que dice...tan impredecibles. Y su reacción ante algo tan pequeño como una araña. Una araña inofensiva, ante eso. Me pregunto cómo reaccionaría cuando, y estoy bastante seguro que pasará, cuando se entere que soy un vampiro. ¿Se arrojará a los brazos de Newton? Ese pensamiento casi me hizo gruñir en voz alta.

Han pasado menos de veinticuatro horas desde que nuestro colegio ha estado cerrado. Menos de veinticuatro horas y ya he empezado a aceptar el nuevo lugar de Bella en mi vida. No puedo ir por el resto de la secundaria y continuar ignorándola. No luego de esto.

Mis sentimientos contradictorios hacia ella están empezando a desvanecerse. La mitad de mí ya no quiere permanecer lejos de ella. Un veinte por ciento de mí quiere permanecer lejos. El otro ochenta por ciento quiere estar cerca de ella. Esto esta tan mal. Tan enfermizo. Para los dos, ella y yo.

No hay forma de que esto puede terminar sin que alguno de los dos quede herido al final. ¿Puedo ser su amigo? Es lo máximo que puedo ofrecerle. No puedo dejar que pase de amistad. Hay bastantes razones del por qué no puedo formar una relación romántica con ella. Primero que todo, soy un vampiro, ella es una humana. Eso está mal de tantos niveles. Ella debería ser mi presa. No mi novia.

Segundo de todo, si Alice está en lo correcto, si me enamoro de ella, estaré destrozado cuando ella eventualmente me deje. Y eso pasará. Ninguna mujer normal estaría con un vampiro de diecisiete años por el resto de su vida. Ella va a envejecer. Va a querer matrimonio y posiblemente hijos. Debería tener esas cosas. Yo no puedo ofrecerle eso. No hay punto en forzarme a mí mismo sentir felicidad por la primera vez desde que he muerto, sólo para que me lo vuelvan a quitar todo.

Aunque me estoy dejando llevar. No habrá más nada que amistad entre Bella y yo. No importa lo mucho que lo quiera en el futuro. No dejaré que eso pase.

Ella estaría en un alto riesgo de que uno de nosotros la ataque. Y lo más probable es que ese sería yo. Yo no puedo ser la causa de su muerte. Me sentiría más atormentado de lo que ya estoy. Incluso si accidentalmente me dejo llevar y mi veneno curse a través de sus venas y que de repente tenga la fuerza de parar. Si ella se convierte en uno de nosotros, me mataría. Figuradamente, por supuesto.

Para ya no ver la sangre subir a sus mejillas, que sus ojos se conviertan en carmesí en vez de esos marrones chocolates, para no más escuchar los latidos de su corazón de nuevo o sentir la calidez de su piel...sería trágico. Una terrible pérdida. Me rehuso a destruir y condenar a Bella a una eternidad de odio a sí misma y una desesperación que nunca termina. Para perder esta Bella... la Bella que veo parada enfrente de mí...y que se convierta en un monstruo... Es impensable. No lo haré. Y no permitiré que nadie más la cambie tampoco.

Mis ojos penetraron a la joven enfrente de mí. ¿Cómo una pequeña e insignificante chica es capaz de hacerme esto? Soy cien veces más fuerte que ella. He tenido mucha más experiencia en la vida. He visto cosas que ella sólo ha leído en sus libros de historia del colegio. Me he graduado en incontables colegios diferentes. He estado rodeado de miles de distintos humanos. Nadie de ellos, ni uno, me había afectado de la forma en que esta chica lo hace. Ninguno de ellos huele como ella. Ninguno de ellos me sorprende y me asombra como ella lo hace. ¿Por qué? ¿Sabré alguna vez la respuesta?

Cinco minutos, Edward. La musical voz de Alice interrumpió mis pensamientos y aparté la mirada de Bella.

Miré hacia Jasper, Rosalie y Emmett. Estaban parados en el fondo, manteniendo su distancia. "Rose, Jasper." Llamé. Sus ojos estaban bloqueados con los míos. "¿Pueden llevar a Bella y a Mike al auditorio? Alice, Emmett y yo nos encargaremos de los hombres allí afuera. Tengo un plan."

El cuerpo de Jasper se tensó y sus ojos se posaron en Bella. Empezó a recordar la vez en la que le hable sobre su esencia única y ahora se estaba imaginando oliéndola...lamiéndola. Sacudí mi cabeza en repugnancia. "Aunque mejor, Jasper, ven tú con nosotros, y Emmett se puede quedar con Rosalie."

Tres voces hablaron al unísono.

"¡No soy una niñera!" Rosalie espetó.

"¿Por qué no puedo ir contigo?" Bella gimoteó.

"Genial, vamos." Mike asintió.

Bella y Rosalie llevaron sus ojos hacia Mike. Rosalie lo miró como si fuera un insecto que quería pisar. Bella lo miró incrédula.

"¿Vamos?" Bella cuestionó a Mike. "Tú sólo te quieres ocultar y..."

"En realidad, ustedes dos deberían irse." Rosalie susurró lo suficientemente alto para que Bella escuchara.

"Así que," Bella se volteó a ver a Rosalie. "Ustedes cinco consiguen ser los héroes" Indicó a mí y a mi familia. "¿Arriesgan sus vidas por un montón de personas que han esquivado por años?"

Rosalie jadeó, preparándose para decir algo particularmente obsceno.

Subí mi mano y fulminé con la mirada a Rosalie. "Para." Miré hacia Bella. "Tú y Mike van a ir con Rosalie y con Emmett. No discutas conmigo. Simplemente perderás."

Bella abrió su boca para argumentar.

Ladeé mi cabeza. "¿Qué fue lo que dije? No discutir."

"Pero..."

"No."

"Yo..."

"Deja de hablar. Dije que no."

"Tú no..."

"Silencio."

"Por qué..."

"¡Bella!"

"¿Qué...huh?"

Sacudí mi cabeza. "Maldición, eres terca."

Sacó su mentón y me dio la mirada más adorable que he visto. Estaba tratando de mirarme dura y fuerte. Pero sólo lucía linda e inocente. Me reí y ella me fulminó con la mirada.

"Vamos, niña. Hora de irse." Toqué ligeramente la mano de Bella y sentí la corriente de electricidad correr a través de mi cuerpo. Alejé mi mano y sus ojos se llenaron de decepción y tristeza. Mierda. Le gusta cuando la toco. Esto no es bueno. ¿Cómo se supone que voy a resistir algo más que amistad si actúa de esa forma? No va a hacer esto fácil. Pero lucharé contra ello. Y yo soy un luchador con experiencia.

Caminé lejos de ella, no resisto verla observándome de esa forma. Mis ojos se encontraron con los de Emmett y asentí mi cabeza hacia él. "Buena suerte, hombre." La necesitarás con aquella. Me dije a mí mismo mientras pensaba sobre Bella. El infierno que les hará pasar a Emmett y a Rosalie hizo que una sonrisa se posara en mi rostro. Va a torturarlos con su incesante gimoteo y no hay algo que puedan hacer para pararlo. No disfruto particularmente infligir dolor en mis hermanos, pero vamos, ella es sólo una adolescente. No hay nada de malo con disfrutar de su miseria temporal mientras tienen que mantenerla a raya de jugar Superwoman.

Jasper me siguió por detrás mientras me dirigía al pasillo. Me congelé en el momento en que escuché a Alice hablar. No me estaba hablando. No estaba hablando con Jasper. Estaba hablando con ella. Bella.

"Vas a estar bien, Bella. No te preocupes por nada. Si empiezas a sentirte ansiosa sólo..."

Metí mi cabeza en la cocina. "¡Alice!" Gruñí.

Me mandó una mirada molesta. "¿Sí, Edward?"

"Deja de pretender de ser la terapeuta de Bella y vámonos."

Alguien tiene que confortarla, y tu obviamente no lo harás.

Apreté mi mandíbula. "No lo necesita, vamos."

Eres tan estúpido para alguien tan inteligente. Miró a Bella y le sonrió. Gruñí profundamente dentro de mi garganta. Alice rodó sus ojos y empezó a caminar hacia mí. Es una humana, Edward. No puede simplemente encerrar sus emociones o va a explotar.

"No, no lo hará." Dije lo más bajo posible para que sólo los vampiros escucharan. Escuché a Emmett gemir. Odiaba cuando Alice y yo teníamos nuestra conversación privada y sólo podía escuchar mi lado de ella.

No literalmente, Edward. No sabes nada sobre chicas adolescentes.

"¿Y tú si?" Ok, debo admitirlo, eso fue un golpe bajo. Alice no podía recordar su vida humana y yo básicamente le golpeé en el rostro. Suspiré. "Lo siento. Yo..."

Alice sacudió su cabeza y agarró la mano de Jasper. "No te preocupes por eso."

Jasper me fulminó con la mirada. ¿Qué hiciste?

Suspiré y empecé a caminar por el pasillo.

Entré en la mente de Emmett y observé cómo sacaba a Bella y a Newton de la cocina, dirigiéndolos por un pasillo diferente.

Rosalie tenía sus brazos cruzados sobre su pecho y rodó sus ojos. No quería vigilar a los dos humanos mientras Alice, Jasper y yo comenzábamos nuestro plan. Quería estar en la acción. Al igual que Bella. ¿Qué pasa con esas chicas? ¿Acaso no deberían estar aliviadas de estar sentadas en los banquillos?

Así que, Edward, ¿cuándo me vas a presentar oficialmente a tu novia? Alice preguntó intencionadamente.

Rechiné los dientes. "Ella no es mi novia."

Lo será.

"No va a pasar, Alice. Supéralo."

Si lo hará. Me sonrió con confianza.

Dejé de caminar y entrecerré los ojos. Jasper suspiró sonoramente y Alice lo palmeó en la espalda.

"Sólo acéptalo, Edward," Alice habló en un tono alegre, "Sólo estás lastimándote a ti mismo mientras lo prolongas. No hay ningún punto."

Finalmente la encaré. "No estoy interesado en Bella. Déjalo. Ir." Escuché movimiento detrás de nosotros y cerré mis ojos. He estado demasiado distraído últimamente. Debí de haberlos escuchado venir. Si Alice no hubiera interferido en mi mente...

Escuché a Emmett aclararse la garganta. Lenta y dolorosamente empecé a abrir mis ojos. Me volteé para ver a cuatro rostro observarme. Sólo uno captó mi atención. Los ojos abiertos como platos de Bella se apartaron de mi rostro y se mordió el labio inferior para evitar que sus labios temblaran. Me escuchó. Y eso le dolió.

"Um," Emmett apuntó su pulgar hacia Bella. "Esta chica tiene bastante coraje y me hizo venir por ti."

Rosalie rodó los ojos y bufó. "¿Te hizo?"

Emmett se encogió de hombros. "Bueno, preguntó y en eso hizo esta cosa con sus ojos. Me miró como un perrito triste y..." su voz se desvaneció cuando vio mi expresión. No estaba sorprendido. Para nada. No sólo tenemos unos cuantos segundos hasta que los convictos nos encuentren aquí, sino que Emmett no pudo encargarse de resistir a una chica adolescente humana. El vampiro que lucha contra osos pardos no puede ver a los ojos de una chica humana y decirle que no. Eso es lamentable. Y sin mencionar el hecho de que ella me escuchó a mí decirle a mi hermana que no estoy interesado en ella. No sé por qué me molestaba, pero lo hizo. Esta podía ser mi oportunidad de finalmente hacer que Bella quiera estar lejos de mí. Debería estar orgulloso. Pero no lo estoy.

No puedo pensar sobre eso ahora. Agarré a Emmett por su camiseta y hablé tan rápido que ningún humano me pudo haber entendido. "Saca a Bella de este pasillo ahora mismo." Usé el tono duro y serio que rara vez usaba. No estaba jugando. Si ella muere, estaré severamente molesto.

Liberé a Emmett, y él rápidamente se volteó para empujar a Bella hacia el auditorio. Conozco a Bella lo suficiente para saber que estaría protestando en estos mismos momentos si no hubiera oído lo que le dije a Alice. Pero se fue sin una segunda mirada. Sin alguna palabra. Sin protestar.

Alice sacudió su cabeza hacia mí. Déjame a mí y a Jasper manejar esto. Ve tras ella.

"Ella no es mi problema." Hablé en tono monótono.

"Edward," Jasper habló. "Sé lo que estás sintiendo."

Le entrecerré mis ojos a él, advirtiéndole que no continuara. Alice sonrió presumidamente y yo pasé mi mano a través de mi cabello bronce desordenado. "Luego de esto," hablé directamente hacia Alice. "Estoy terminando toda comunicación con Bella."

Alice rodó los ojos, no creyéndome. Simplemente la observé y asentí mi cabeza una sola vez. Alice se desconectó, nuevas visiones apareciendo ante sus ojos. Luego de que pasaron, abrió los ojos como platos. Le dije que no estaba mintiendo. Esto es. Ya he terminado. Si esta es la forma en la que mi familia se va a comportar sólo por esa chica, entonces ya no importa. Quiero quedarme solo. No necesito a mi hermana diciéndome que me voy a enamorar de una chica humana.

"¡Vas a romper su corazón!" Alice me gritó.

La miré sin emoción alguna. "Su corazón nunca fue mío para romperlo."

Alice me miró disgustada. "Ella no parece creer eso."

"Tú no sabes lo que ella piensa."

"Ni tú tampoco. Obviamente."

Aparté mi mirada. Queriendo terminar esta discusión. ¿Quién se cree que es Alice? ¿Interfiriendo en mi vida así? Bella ni siquiera estaría aquí ahora mismo si no hubiera sido por Alice haciéndome creer que siento algo por ella.

"La chica Swan y dos chicos se fueron."

Me congelé. Emilio. Estaba hablando con el convicto que deambula por los pasillos.

Alice, Jasper y yo nos escondimos en el mismo armario del conserje donde Bella y yo estuvimos. Miré hacia el área entre la pared y el estante. Memorias regresaron a mí. Su calidez. Sus latidos. Su olor. Sus labios. Lo aparté todo. Ya basta.

"Más o menos la mitad de los chicos se fueron, también." El convicto sin nombre dijo.

"¿Cómo carajo se escaparon todos sin haber sido detectados, Bill?" Emilio gritó molesto.

Las pisadas se dirigían hacia la cocina. "¿Cómo tres niños salieron de la clase en la que tú y Gerald estaban vigilando?" Bill replicó.

"Tienes un trabajo simple, Bill." Emilio se molestaba más con cada palabra que salía de su boca. "¿Cómo no pudiste oír más de cien estudiantes saliendo del colegio? ¿Cómo puedes ser tan torpe? Necesitamos a la chica. Ahora esa pequeña perra está a salvo con su papi y nosotros estamos jodidos. ¿Sabes eso, Bill? Lo jodiste todo. Lo jodiste bastante."

Miré a través de los pensamientos de Bill para así poder ver a Emilio. Él sacó un teléfono y empezó a marcar un número mientras caminaba hacia la cocina. El teléfono sonó y alguien contestó luego de tres repiques.

"Jefe Swan," Saludó Emilio. "¿Cómo está su pequeña princesa?"

"Dímelo tú. La estás teniendo como rehén." El padre de Bella respondió. Podía decir que no ha dormido nada por el sonido de su voz.

"Emilio arrugó las cejas. "¿Me estás jodiendo?"

"¿Disculpa?"

"¿No la viste anoche?"

El Jefe Swan estuvo en silencio por un momento. "Mi hija no estaba junto al grupo que escapó. ¿Qué está pasando? ¿Por qué me estás preguntando si está aquí conmigo? ¿Qué está pasando dentro de ese colegio?"

Emilio movió sus ojos y empezó a pensar sobre Bella y se dio cuenta que está en algún lugar de este colegio. "Ah, no te preocupes," Emilio dijo con una sonrisa maliciosa en el rostro. "Debe de ser uno de los niños que Bill mató esta mañana."

Un fuerte latido golpeó en la otra línea.

"La cosa más extraña," Emilio continuó. "Algunos malditos niños trataron de escapar esta mañana. No llegaron muy lejos." Rió. Está mintiendo. Está jugando con el jefe Swan. Tratando de hacerle estallar. "No estoy diciendo por seguro que tu pequeña niña es una de los fallecidos, pero posibilidades hay, ya que está perdida y todo. Yo diría que probablemente lo está."

Los latidos de su corazón se volvieron más fuertes y la ansiedad era clara en la voz del jefe Swan. "Si ella está..si está..." No podía terminar. Podía prácticamente escuchar sus ojos inundarse de lágrimas. "Te voy a matar." Su voz era dura, furiosa y determinada. "Voy a matarte personalmente a ti y a tus hombres yo mismo."

Emilio rió. "Espero que te diviertas seleccionando el ataúd de tu hija esta tarde. ¿Puedo hacer una sugerencia?" Pausó. No hubo respuesta. "Coge el ataúd marrón oscuro. Combina con sus ojos y pelo."

"Será mejor que reces por que mi hija esté ilesa." El jefe Swan amenazó. Ya podía imaginarle cómo lucía su rostro ahora.

Emilio rió y cerró el teléfono de golpe.

Bella POV

Soy tan estúpida. Sabía que alguien como Edward nunca podría sentir algo por alguien como yo. Estaba en lo correcto anteriormente. Ese casi beso no significó nada para él. Era porque él pensó que estábamos a punto de morir. No puedo creer que empecé a dejarme a mí misma pensar que yo le gustaba realmente.

Tomé asiento en el borde de la plataforma en el auditorio. Las lágrimas amenazaban con salir pero pestañeé unas pocas veces, forzándolas a no salir. Todo lo que hice fue poner mi visión borrosa. ¿Por qué me importa? Apenas conozco a Edward. Pero, simplemente había algo sobre él. Aparte del hecho de que es hermoso. Es más que una cara bonita. La forma en que me siento cuando él esta cerca...nunca lo había experimentado antes.

Rosalie suspiró sonoramente y la miré. Estaba sentada en el medio de la plataforma, estilo indio, y fulminándome con la mirada. "Deja de llorar."

¿Cuál es su problema? Ni siquiera me conoce y actúa como si me odiara. "No estoy llorando." Esnifé. Oh, genial, Bella. Una forma excelente de convencerla.

Mis piernas colgaban sobre el borde de la plataforma y las pateé de arriba a abajo.

Rosalie gimió, agitada. "¿De verdad, Bella?" Bajé mis ojos hacia la plataforma y asentí levemente. "Estás llorando."

Subí mi mirada hacia ella y su rostro se suavizó un poco. Creo que notó las lágrimas en mis ojos. Suspiró en lo que sonó como derrota. "Edward estaba molesto con Alice cuando dijo eso. Sólo quería quitársela de encima." Pausó por algunos segundos, pensando sobre algo. "No lo quiso decir de verdad."

Estaba sorprendida de que Rosalie me estuviera diciendo esto. ¿Acaso estaba tratando de decirme que le gusto a Edward? Traté de sonreír pero no estaba funcionando. A pesar de lo que estaba diciendo...simplemente no podía creerlo. Chicas como yo no consiguen chicos como él. Tal vez ocurra en películas, pero no en la vida real.

Mike apareció a mi lado. "¿Cómo lo llevas?"

Suspiré. "He tenido días mejores."

Mike sonrió débilmente y acarició mi hombro. Quería encogerme y apartarme de su toque. "Estarás bien, Bella. No dejaré que nada te pase."

Si, eso es tranquilizante. Ahora que sé que Mike me protege, mi día me parece más brillante. Rodé los ojos y Mike frunció el ceño.

Mike y yo nos volteamos cuando escuchamos unos sonidos de besuqueos detrás de nosotros. Emmett estaba inclinado, sus labios estaban unidos con los de Rosalie y las manos de él estaban agarrando puñados del pelo de ella. Se veían tan enamorados. De repente me sentí como si estuviera invadiendo su privacidad por lo que me volteé. ¿Tendré alguna vez una relación como esa? ¿Besaré alguna vez a un chico?

No es algo mío obsesionarme por relaciones. No soy el tipo de persona que necesita a alguien a su disposición para estar feliz. He estado perfectamente contenta solamente teniéndome a mí misma.

Los minutos pasaron lentamente. Los minutos se convirtieron en una hora. Y después otra hora. Edward todavía no ha aparecido. Estaba preocupada y me preguntaba si estaba bien. Debería simplemente verificarlo. Imágenes de él siendo herido y lesionado atravesaron mi mente. Tengo que saber si está bien.

Traté de levantarme pero la voz resonante de Emmett me detuvo. "¿A dónde crees que vas?"

Suspiré. "Han pasado dos horas. ¿No crees que al menos deberíamos ver si están bien?"

"Él está bien, Bella."

Rodé mis ojos. "¿Qué te hace creer que sólo me estoy refiriendo a Edward? Alice y Jasper también están afuera."

Rosalie sonrió. "Él nunca dijo que estaba hablando sobre Edward."

Me sonrojé. Mis mejillas se sintieron como si estuvieran quemándose y Emmett rió. "Ja ja. Te atrapé."

Me recobré por mi breve humillación y miré directamente hacia una de las puertas de salida de la plataforma. "¿No podemos al menos...?"

"Olvídalo, Bella." Mike dijo. "No vayas a buscar peligro."

"¿Está viniendo del chico que me preguntó para salir al pasillo con él cuando les dispararon a los demás?"

Mike me entrecerró los ojos, volviéndose defensivo. "No sabíamos exactamente cuán peligrosos eran ellos en esos momentos."

Arrugué las cejas. "Son convictos escapados, Mike."

"Bueno, tu estabas bastante ansiosa por unirte a nosotros."

Suspiré. "No quiero pelear."

Mike bajó sus ojos. "Lo siento, Bella. Sólo estoy un poco exaltado por todo lo que está pasando."

Volví a mirar hacia la puerta y escuché a Emmett suspirar. "Revisaré a los demás si prometes que te calmarás."

No pude evitar la gran sonrisa tonta que se extendió a través de mi rostro. "Lo prometo."

Rosalie fulminó con la mirada a Emmett. "Me estás dejando aquí sola...¿con ellos?"

Emmett rió. "Estarás bien, bebé." Miró hacia Mike y a mí. "Sólo son un par de chicos."

La forma en que lo dijo fue tan extraño. Como si ellos no fueran chicos. Él tiene la misma edad que nosotros. Tal vez un año mayor. No lo recuerdo.

Emmett se fue, dejándonos a nosotros tres sentados en la plataforma. Había un silencio incómodo y la tensión era densa. Una parte de mí quería hablarle a Rosalie. Tratar de conocerla. Sólo me parece educado ya que vamos a estar aquí atrapados por un rato.

Traté de pensar en algo digno que decir. Algo no tan estúpido o vergonzoso. Mientras me carcomía el cerebro, escuché un ruido viniendo detrás de la cortina. Rosalie salió disparada, obviamente escuchándolo también. Se volteó hacia mí y Mike. "Salgan de la plataforma."

Mi corazón martilleó. "¿Y qué sobre ti? No puedes simplemente quedarte aquí. ¿Y si son los prisioneros?"

"Puedo encargarme de mí misma. Pero no puedo protegerme a mí misma y a ustedes dos al mismo tiempo. Sólo váyanse. Escóndanse detrás de las sillas. Y no miren."

Sacudí mi cabeza. "¿Qué ocurre contigo y tu familia? ¿Por qué todos creen que lo saben todo? Alice sigue diciendo que 'van a venir'. Edward parece saber cundo algo va a ocurrir. Tú crees que eres fuerte y..." Mi voz fue interrumpida cuando escuché un arrastramiento de pies acercándose a la plataforma.

Sostuve mi aliento. Preparándome para ver una pistola apuntada hacia mi rostro.

"¿Bella?"

Mi corazón se detuvo. ¿Charlie?

Era la voz de mi papá. Pero no podía ser él. ¿Cómo entraría al colegio?

Las cortinas se movieron y un arma salió, seguido de un cuerpo. Era Charlie. Mi papá esta aquí de verdad.

Mi boca se abrió y él me miró. Sus ojos me velaron y se veía tan..emocional. Algo tan no-Charlie.

Corrí hacia él y arrojé mis brazos alrededor de su cuello. Es realmente él. Mi papá. Si entró, probablemente hay otros, también. ¡Vamos a estar bien!

Charlie rodeó sus brazos alrededor de mí y me apretó estrechamente. "Oh, Bells." Sentí mojadas gotas caer en el tope de mi cabeza y sollocé contra el pecho de Charlie. Él está llorando de verdad. Los dos estábamos llorando. En los brazos del uno del otro. Nunca pensé que este día llegaría.

Me aparté de él unos momentos después. "¿Papá?" Miré a sus ojos. Estaban sanguinolentos. Nunca lo había visto de esta forma antes. En realidad había pensado que mi papá era incapaz de demostrar emociones. "¿Cómo te metiste aquí? ¿Dónde está el resto de los oficiales de policía?"

"Sólo soy yo, Bells." Arrugué mi frente. Él continuó explicando. "Uno de los convictos escapados llamó hace un par de horas y me dijo que estabas perdida. Sabía que no habías escapado con el grupo de chicos la noche pasada por lo que me asusté. Pensé que estabas..." Sacudió su cabeza y me acercó para otro abrazo. Inclinó su mentón sobre el tope de mi cabeza y yo lo sostuve. Mi papá y yo nunca demostrábamos afecto entre nosotros. Esta era la primera vez que experimentábamos este tipo de afecto el uno con el otro. Tal vez hasta es la última vez. Es simplemente un momento tan emotivo ahora mismo.

"¿Por qué no vinieron los demás oficiales? ¿Cómo entraste?"

"A decir verdad, entré a escondidas. Nadie sabe que estoy aquí. El FBI habría entrado si lo supieran."

"¿Nadie te vio entrar?"

Sacudió su cabeza. Wow, mi papá debe ser muy bueno en su trabajo si fue capaz de entrar aquí sin ser detectado.

Una puerta se abrió rechinando y mi padre me liberó. Volteé mi cabeza, esperando a ver a Emmett. En vez de eso, vi la parte de atrás de la cabeza de Emilio. Aunque no estaba mirando hacia la plataforma. Estaba mirando detrás de él. Hablando con alguien parado en el otro lado de la puerta. Oh, no. Nos va a ver a mí y a mi papá. Estamos muertos.

Traté de empujar a mi papá detrás de las cortinas pero era demasiado débil para moverlo yo sola. Pero entendió lo que quería. Caminó hacia atrás y desapareció detrás de las cortinas. Estábamos a punto de seguir pero en eso escuché una voz.

"Bueno, ¿qué es lo que sabes?" Reconocí esa voz. Era Emilio. "¿Qué fue lo que te dije Bill?" Miré hacia la puerta y la vi cerrada. Emilio caminó hacia el auditorio con otro convicto. "Siempre están en el último lugar que buscas. No importa lo que sea. Lentes, llaves de autos...niños. Siempre en el último lugar que buscas."

Emilio se dirigió hacia la plataforma y mi corazón estaba en una sobremarcha. La voz de Emilio hizo eco con el auditorio y yo me estremecí. "Me has estado causando mucho dolor de cabeza, jovencita."

Alcanzó la plataforma y subió, con el otro convicto, Bill, en sus talones. Retrocedí, chocando contra Rosalie. Me sostuvo firmemente para que no pudiera perder mi balance y caer. Mike estaba parado a su lado. "No sé qué hacer." Rosalie susurró. "Deseo que Emmett no se hubiera ido. ¿Qué hago?"

Me volteé hacia ella. Mi brazo fue de repente tirado hacia adelante y miré al frente para ver a Emilio jalarme hacia el otro lado de la plataforma. "Nunca es algo bueno molestarme."

Mi cuerpo empezó a temblar. Voy a morir ahora, ¿verdad? Las lágrimas se deslizaron por mi rostro y hebras de pelo se enmarañaron a un lado de mi rostro. Exhalé temblorosamente y miré a Emilio directamente a los ojos.

"Tu papi cree que ya estás muerta." Su voz era maliciosa. "Estoy dispuesto a hacer eso realidad." Rió. "Cree que has estado muerta por horas ahora y nada ha pasado. Ningún policía golpeando la puerta. Eres una niña no deseada, ¿verdad?

Mi labio tembló y sacudí mi cabeza vehemente. Emilio me sonrió y sacó algo de su bolsillo trasero. Una pistola. Grité y tropecé hacia atrás.

"¿Algunas últimas palabras?"

Estaba tumbada en la plataforma ahora, sobre mi espalda. Lágrimas saladas y cálidas fluían más rápido por mi rostro. "Por favor..."

Emilio se mofó de mí y contrajo su rostro para que luciera como yo imaginaba que lucía la mía. Se limpió el rostro, pretendiendo que habían lágrimas. "Estoy harto de esta mierda."

Apuntó la pistola hacia mí y se preparó para disparar.

"¡No!"

Mi cabeza se volteó hacia las cortinas y Charlie saltó hacia afuera. "Apártate de mi hija."

Emilio rió. "Bueno, vean esto. ¿Cómo te metiste aquí?" Agitó la pistola hacia mi papá y me miró. "¿Has estado escondiendo a tu papá, princesa?" Se volteó a mi papá. "Parece que estás a tiempo para el show."

El rostro de Charlie empalideció. "Escúchame, te puedo sacar de esto. Te puedes ir y nadie te seguirá."

Emilio rió aún más fuerte. "Como si fuera a caer con eso."

Charlie sacudió sus manos en el aire. "Te doy mi palabra de que te puedo sacar de aquí. Apártate de mi hija y saldremos de aquí. Juntos. Puedes llevarme contigo. No pelearé."

Emilio paró de reír y su voz se enserió. "¿Vas a renunciar a tu vida por tu hija?"

Charlie asintió con la cabeza. "Sí."

Emilio frunció los labios. "¿Por qué esperar hasta más tarde? ¿Qué tal ahora mismo?"

Mis ojos se abrieron como platos y Emilio se arrodilló y agarró mi mentón para que lo mirara. "Cuando tenía tu edad. Vi a mi padre morir justo enfrente de mis ojos. Fue doloroso. Estás apunto de experimentar ese dolor."

No puedo respirar. ¡No puedo respirar! "¡No! Por favor, no. Te lo ruego. Haré lo que quieras. Lo que sea. ¡Por favor!"

Me traté de levantar sobre mis pies pero Emilio me empujó hacia abajo mientras se levantaba. "Toma asiento."

Caminó hacia mi papá, lo agarró, y lo forzó sobre sus rodillas. "Esta es la prueba del amor verdadero." Emilio gritó. "¿Renunciará voluntariamente a su vida para que su hija pueda vivir? ¿Rogará por su vida en el último minuto? Si tu padre se queda completamente quieto y no pide vivir, vas a vivir el resto de tu vida sabiendo que él te ama de verdad. Si él muere por ti, no te mataré."

Me arrastré sobre mis brazos y piernas y me levanté. Me preparé para atacar, para apartar a Emilio de Charlie pero sentí fuertes manos rodear mis antebrazos.

Volteé mi mirada para ver a Rosalie sosteniéndome. Me retorcí y forcejeé para salir de su agarre. Pero no me liberaría. Me estaba sosteniendo demasiado fuerte. "Mike," Rosalie gritó. "¡Ayúdame a sostenerla!"

"¿¡Qué estás haciendo!?" Le grité. "¡Ese es mi padre!" Mi voz era fuerte. Lo más fuerte que la había escuchado antes. "¡Déjame ir! ¡No lo veré morir!"

"Bella," Mi papá susurró y nuestros ojos se encontraron. "Mientras estés a salvo, soy feliz."

Sofoqué un sollozo. "Papá, para. ¡Pelea! ¡Maldición, papá! ¡Pelea! ¡Eres un policía!"

"Te quiero, Bella." Susurró suavemente. Se está rindiendo. ¿¡Por qué!?

Mi cuerpo tembló violentamente y forcejeé contra los agarres que Rosalie y Mike tenían en mí. Mis brazos me estaban matando, sus manos estaban sosteniéndome demasiado fuerte. Sabía que mis brazos iban a herir. Podía sentirles torciendo mi piel. Dolía. Pero no tanto como ver a mi padre perder su vida.

Traté de liberarme pero sólo me sostuvieron más fuerte. "¡Déjenme ir! ¡Ahora!"

"Deja de moverte, Bella." Rosalie dijo. "Sólo te estás lastimando a ti misma."

"No, ¡tú me estás lastimando!" Mi voz era irreconocible. Tan ronca, como si hubiera estado gritando por días. "Por favor, papá, por favor. Saca tu pistola. ¡Pelea! ¡Haz algo!"

Él estaba en sus rodillas, unos pocos pies de distancia enfrente de mí. Emilio apuntó su pistola hacia la cabeza de Charlie y Bill sostuvo los brazos de mi papá detrás detrás de su espalda. Charlie miró a mis ojos. "Quiero que sepas lo mucho que te quiero, Bells. Nunca lo olvides."

Lloré más fuerte. "¡No digas eso!"

Traté de correr hacia adelante pero no podía. Las manos rodeando mis brazos me lo prevenían. Arqueé mi espalda, inclinándome entre los dos y tratando de apartar mis brazos. Forcejeé. Grité. Rogué. Imploré. "¡Noooo! ¡Déjenme ir!"

Mi papá apartó sus ojos. No me miraría.

"¡Papá!"

No miró.

"¡Papá! ¡Por favor!"

Sus ojos se fijaron en un punto de la plataforma.

"¡No hagas esto!"

Todavía viendo hacia la plataforma.

"¡Haré lo que sea! Papá, por favor, ¡Prometo que haré lo que quieras si peleas! ¡No mueras! ¡No puedes!"

Todavía no miraría.

"¡Charlie! ¡Maldición! ¡Mírame!" Mi voz era tan forzada. Dolía demasiado gritar, chillar, pero lo hice de todos modos.

Sus ojos se rehusaban a encontrarse con los míos.

"Si me amas, si me amas de verdad...¡Me mirarás! ¡Ahora mismo!"

Sus ojos se movieron hacia mí en un segundo. Sollocé audiblemente. "Entonces por favor, ¡no hagas esto! Sé que quieres ser valiente y quieres salvarme, pero esta no es la forma." Mi pecho subía y bajaba. Estaba jadeando. Jadeando por aire. El agarre en mis brazos no se aflojó. "Por favor. ¡¿Acaso no ves lo que me estás haciendo?!"

"Lo siento, Bella." Apenas podía oírle. "Cierra tus ojos, bebé. No deberías ver esto."

Grité. Moví mis brazos y piernas frenéticamente. Tratando de hacer que Rosalie y Mike me liberaran. Empujé mi cuerpo hacia adelante pero no me dejarían ir. Me incliné hacia atrás y traté de empujar mi cuerpo contra los de ellos, esperando que se cayeran. No hubo tanta suerte.

El dedo de Emilio se preparó para presionar el gatillo. "¡No! ¡Tómame a mí en vez de a él! ¡Por favor!" Las lágrimas salían de mis ojos. No podía ver nada. Todo estaba tan borroso. Ni siquiera podía remover las lágrimas con mis manos. "Él..." Sollozo. "E-es lo único que..." Sollozo. "...tengo..." Sollozo. "...¡A-a-aquí!" Sollozo. Me desplomé en el suelo. Mis brazos todavía estaban siendo alzados. Sentí a Rosalie y a Mike bajar sobre la plataforma para colocarse a mi lado. Todavía sostenían mis brazos pero ahora mis manos podían alcanzar la plataforma. Mis uñas arañaron la plataforma y me ahogué en mis sollozos. Me sentía tan débil. Tan herida. Dolía respirar. Moverse. Pensar. Mi cuerpo continuaba temblando. Ya no podía gritar más. Mis lágrimas inundaban la plataforma debajo de mí y mi cabello estaba húmedo por deslizarme contra el suelo, rodando sobre mis lágrimas.

Escuché pisadas golpeando, en la distancia. Voces gritaban mi nombre. Las pisadas se volvieron más fuertes. Otra persona se deslizó a mi lado en la plataforma. Gritando algo. Los agarres de mis brazos se soltaron. Mis brazos quemaban. Dolían. Dolían bastante. Pero no tanto como saber que mi padre estaba a punto de morir. Mi cuerpo todavía temblaba. Todavía jadeaba por aire. Sentí que me levantaban en un par de brazos. Fríos dedos apartaron el pelo de mi rostro. Mis ojos se abrieron pero mi visión estaba demasiado borrosa como para ver quién era.

"Mátalos." Escuché a la familiar voz aterciopelada ordenar. "Mátalos a los dos."


Diosss, que final de capitulo! XD ¿que les parecio? A mi parecer este es uno de los capis más fuertes y emotivos que hay. Pero todavía no termina. Todavia falta mas drama! xD

Gracias por leer! Reviews!

-Mariale