Personajes y lugares creados por J.K Rowling


Como si nada hubiera pasado.

-Tienes la poción, ¿Verdad Granger?- juro que si Granger no traía la poción, la golpeaba.

-¡Claro que la tengo Malfoy!- ¿Qué pregunta es esa? –Aquí esta- le enseñe la botellita de contenido violeta.

-¡Gracias Merlín!- levanté mis brazos y voltee a ver al techo.

-No seas exagerado Malf…-

-¡NOOOOOOOOOOOOOOO!- se escuchó un grito desde un pasillo no muy lejos de ahí.

-¿Qué fue eso?- dijo Granger volteando a todos lados con los ojos exageradamente abiertos.

-Seguro Snape ya vio lo que hiciste-

-¿Lo que YO hice?- dije haciendo sobresalir la palabra "yo".

-Si Granger, tu hiciste que las escaleras se cayeran por todo tu peso y ocasionaran todo ese desastre-

-Perdón Malfoy, pero la culpa la tienes tú. Si no hubieras echo ese "comentario", no tendría que decirte que te taparas los ojos, y así no tendrías que soltar las escaleras, y así no hubiera caído y no se hubiera echo todo ese desastre. Y yo no peso mucho- dije indignada.

-¡Como digas Granger! Ahora dame la poción-

-Te la daré si me la pides de buen modo-

-No seas ridícula y dámela Granger- estiré mi brazo para intentar quitársela, pero Granger movió rápido su brazo.

-Dime por favor- dije sonriendo.

-Granger- intente hablar lo más relajado que pude. –Si no me la das, tendré que quitártela a la fuerza.-

-No me das miedo Malfoy-

-Tú lo pediste Granger- Me lancé hacia ella, estaba desesperado, y caímos al suelo. Ella se estiraba para evitar que yo alcanzara la botella.

-¡Malfoy, me lastimas!-

-¡Dame la botella Granger!-

-Pídemela de buen modo Malfoy-

-¡Jamás te pediré algo sangre sucia!-

-¡Entonces jamás te daré algo!- los dos seguíamos en el suelo retorciéndonos sin importar el ruido que hiciéramos.

-¡No me importa, jamás necesitaré algo de ti!-

-¿Entonces no necesitas esta botella?- agité la botella en el aire para llamar la atención de Malfoy.

-¡Dámela Granger!- estiraba su brazo para intentar agarrarla mientras yo le ponía mi otra mano en la cara.

-¡No Malfoy! Después de todo, tú no necesitas nada de mí y eso incluye esta botella- ahora en vez de mi mano en su cara le puse mi pie, cosa que lo molesto aún más. Quitó mi pie de un manotazo y se levanto sacudiéndose el pecho y acomodándose el cabello. Al ver que el estaba parado yo me puse rápidamente de pie y me acomodé unos mechones de cabello que me estorbaban la vista, me baje la blusa, que la tenía toda enroscada y me sacudí la falda.

-Hermione- ¡¿QUEEE?!

-¿Perdón?- dije aún dudando de lo que había oído.

-Hermione, ¿podrías darme la botella por favor?- me quede con la boca abierta. El esperaba con una mano extendida y con la cara serena. Aunque sus palabras hayan sido educadas, no pudo evitar decirlas arrastrando las palabras y con un tono frio, típico de Malfoy.

-Creí que no necesitarías nada mío-

-Te lo estoy pidiendo por favor- dijo con un tono agresivo al igual que la expresión de sus ojos. Se escucharon pasos acercándose…

-Por aquí deben estar esos delincuentes, ¿Cómo es que no pudiste verlos Filch?- Los dos volteamos a todos lados, una cosa era escapar de el estúpido de Filch, pero de Snape…

-¡Ahora qué Malfoy!- dijo Granger con un susurro desesperado.

-Yo no sé que vayas a hacer tú, pero eso no es mi problema- comenzó a caminar con sus pies descalzos por el pasillo, sin siquiera voltearme a ver, y yo que creí que esta noche cambiaria nuestra… ¿enemistad? Camine hasta alcanzarlo, no iba a dejar que me descubrieran a mi y él se haya salido con la suya. –Vete de aquí Granger-

-Tenemos que hacer algo o nos van a descubrir Malfoy- dije suplicante.

-¿Tenemos?- dijo sonriendo sin voltear a verme.

-Si Malfoy, tenemos, porque si me descubren a mi, yo te delataré- ¡Maldita sea!

-Esta bien- dijo frunciendo los labios. –Quítate los zapatos-

-¿Qué me quite los zapatos?- dije confundida.

-Si Granger, quítatelos- me quite los zapatos sintiéndome ridícula.

-Ya me los quite Malfoy, pero sigo sin entender…- la mano fría y grande de Malfoy me habían tapado la boca y me empujo hacia un muro donde la luz se tapaba gracias a una armadura.

-Ahora Granger, harás todo lo que yo te diga, si es que quieres que no nos descubran- meneó la cabeza confirmando que no quería ser descubierta. –Bien, no hables ni preguntes nada, yo se lo que hago y no necesito de tus sugerencias, ¿esta claro?- volvió a menear la cabeza y le quite la mano con la que le cubría la boca. Me recargué en el muro a un lado de ella y le quite la botella. –Esto es mío- agite la botella en su cara.

-¡Malf…!- posó su dedo índice en sus labios para que no dijera ni una sola palabra. Me tomó de la mano y rápidamente sentí como el calor subía a mis mejillas.

-Tenemos que correr Granger y si te caes, no me detendré a levantarte- los pasos se escuchaban aún más cerca, cosa que me hizo ponerme muy nerviosa e hizo que me imaginara diferentes tipos de caídas y diferentes tipos de castigos.

-Esta bien Malfoy, pero si tú eres él que cae, yo no podría aguantarme la risa-

-Si si, eres muy graciosa Granger, pero estoy seguro que el que se quedará tendido en el piso, serás tú-

-Mmm, gracias- sonrió de lado y me jaló de la mano. Comenzamos a caminar pegados a la pared, como si intentáramos escapar del faro de una cárcel. Al llegar a la esquina donde terminaba el pasillo comenzamos a correr y correr, pasamos por pasillos pequeños y oscuros que jamás había visto, bajamos escaleras desconocidas y abrimos y cerramos puertas misteriosas. Hasta que al fin llegamos a un lugar que ya conocía, el tercer piso. Ahí seguían la almohada y la sabana de Malfoy tiradas en el piso.

-Bien Granger, me voy- tomó su sabana y su almohada y comenzó a caminar sin ninguna preocupación. -¡Granger!, esto nunca pasó y no cambiará nada entre nosotros, ¿de acuerdo?-

-Esta bien Malfoy-

-¡Adiós Granger!- dijo sin voltear atrás.

-¡Malfoy!-

-¿Si Granger?- volteo lo más sexy que haya visto. Con un travieso mechón de cabello en su frente mojada de unas pocas gotas de sudor, con la almohada en su hombro derecho y con sus ojos grises y llenos de confusión al oír que lo llamaban.

-¡Diez puntos menos para Slytherin por estar fuera de tu habitación!- sonrió de lado, lo que hizo un conjunto perfecto con su aspecto.

-¿Así es como me agradeces Granger?-

-¿Agradecerte qué Malfoy?-

-Que te haya salvado la vida de las garras del temeroso profesor Snape- dijo con sarcasmo y haciendo señas de garras con su mano izquierda.

-Yo no recuerdo nada Malfoy-

-Esta bien Granger, como digas- se volteo y siguió caminando con la misma elegancia de siempre.

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Después de una larga noche, por fin llegue a la sala común, ansiando darle el antídoto a Blaise, para por fin poder dormir.

-Maldita sangre sucia mal agradecida- me susurré a mi mismo. Llegué a mi habitación, quite el hechizo de la puerta y la abrí. Arrogue mi almohada y mi sabana a la cama y ahí, tendido en el suelo, estaba Blaise Zabinni, con unas ojeras tremendamente notorias. - Si él estaba así, no quiero ni imaginarme como estoy yo- me dije intentando levantar a mi amigo para ponerlo en mi cama. Cuando por fin logre poner el pesado cuerpo de mi amigo boca arriba sobre mi cama, saqué el antídoto que estaba en el bolsillo de mi pantalón, le abrí la boca a Blaise, y vacié toda la sustancia. Blaise comenzó a ahogarse y se despertó con los ojos llorosos y abiertos y con la cara completamente roja.

-¿Qué pasa?- dijo exaltado.

-Nada Blaise, vuelve a dormir- dije mientras me desabotonaba la camisa. Blaise volvió a acostarse y en unos instantes comenzó a roncar.

-Maldita sea- dije en un susurro. Me senté en el sillón que estaba a un lado de la puerta y cerré mis ojos. Al momento de cerrarlos, me quedé dormido y comencé a soñar, comencé a soñar en algo particular, en una cierta castaña que jamás en mi vida pensé soñar. Soñé con Hermione Granger.


Gracias por leerme(: